10 junio 2020

LA COSECHA




A mi hijo Javier y a todo el mundo agrícola

Mientras el campesino labra la tierra,
en la semilla se acoda la esperanza
tras el sueño invernal de la última cosecha.

La lluvia se filtró por los montes
y se convocó en el hueco de la roca
para hacerse venero,
manantial que busca la acequia
y apagará la sed de los campos en el estío.

Con sumisión humilde
se dejó enterrar la simiente,
y cuando fenecía, brotó de su pecho un germen
que pronto fue tallo verde:
algunos mordidos por la oruga,
otros picoteados por los pájaros…
Pronto un océano verde
se extenderá por la tierra fértil,
cuyo primer riego fue el sudor del labriego.

Crecieron las plantas, recibieron su abono,
la labra y la bina, todo en su momento,
y agua en las proporciones adecuadas.
Florecieron minúsculas manchas de color
que acabaron granando en fruto abundante;
sopló el viento, arreció la lluvia,
maduraron los frutos bajo los rayos del sol;
finalmente, la cosecha cayó
en manos de intermediarios
y se diezmó lo esperado
como plaga implacable de sino fatal.

09 junio 2020

LLEGARÁ EL DÍA




Llegará el día
que me quede profundamente dormido
para siempre,
que esta actividad de hoy
sea pretérito indefinido
y hasta acabe por perderse
en viejos y amarillentos archivos;
mientras llega,
seguiré alimentándome de lecturas
de las que me nutro,
me fumaré algunas horas de reposo
y tomaré cápsulas de luna llena
esperando encajar con la fase oportuna.

Llegará el día,
─seguro que el barquero tiene buena memoria─
no obstante,
trataré de agotar la tinta de mi pluma
dando voz a este eco
que nace en las profundidades de mi ser.

08 junio 2020

RUMBO DESCONOCIDO




Cae la tarde. La penumbra oblicua
va ganando posiciones
mientras el sol se achata,
se ensancha y se deforma
entre el cielo y la línea del horizonte:
sueño Marbella en la distancia.

Antes de que anochezca,
una brisa suave corre el velo áurico
y se asoman los recelos,
los temores y los miedos.

La noche borra las esquinas que la luz
había ofertado como juego simbólico;
desconozco adónde me llevan mis pasos
o mi roma mirada no es capaz de reconocer
mi temeroso deambular.

Sí, miedo a lo desconocido,
al sofoco que arde en mi pecho
sin saber cómo afrontar este novedoso día,
en medio de esta salida masiva e insolente,
cuando iniciamos acaloradamente
la fase tres de esta desescalada
a la que hemos perdido el respeto.

07 junio 2020

GRAMÁTICA DE PRIMARIA




El futuro tuvo comienzo ayer;
sí ayer, cuando nos mirábamos
extrañados y sin reconocernos;
ayer, cuando tú y yo
éramos nombres incógnitos,
─tal vez en búsqueda─
candidez nominativa desvinculada.

El futuro comenzó ayer,
y el pretérito imperfecto
es este vivir común
que hemos desbrozado
ambos de la mano,
tropezando y levantándonos,
cayendo y volviéndonos a levantar.

El presente, nosotros ahora:
dos sustantivos amasados en uno,
molturados en el paso de los días
y con vocación de permanencia.

06 junio 2020

SENTADA EN SU SILLITA BAJA




Sentada en su sillita baja,
─a tan poca altura─ 
dominaba el mundo, su mundo, mi mundo.

Era una cabeza menuda y nacarada,
la piel sonrosada y las arrugas
como surcos del barbecho de la vida;
miraba al cielo y distinguía las estrellas;
veía correr las nubes
y descifraba las posibles amenazas;
por el vuelo y el plumaje
distinguía a todos los pájaros
e imitaba los trinos atrayéndolos.

Desde su sillita baja,
─su trono terreno─
dominaba el mundo, su mundo.

Era mimosa en el decir y zalamera en sus desvelos;
contaba cuentos con magia ancestral,
como tocada de virtud
y dotada del don de la calma extrema;
hacía de los momentos previos al sueño
un tránsito apacible e interminable…
Así, así era mi abuela.

05 junio 2020

TÚ, YO, PRONOMBRES




Tú, yo, pronombres,
monosílabos que se urgen,
que buscan el encuentro
en la contemplación,
y en el silencio
hallan su razón de ser.

Tú, yo, pronombres,
presente que se extiende
con vocación de eternidad,
empeñados en ignorar
todo lo que no es tacto,
reconocimiento recíproco.

Tú, yo, pronombres,
el infinitivo infinito, detenido;
brazos que se buscan,
que se arquean, se entrelazan
y se acodan:
aleación de un nuevo ser.

04 junio 2020

EL PARLAMENTO




En el Congreso de los Diputados
se disputan la supremacía
de los unos sobre los otros;
no han cavado trincheras,
pero hasta resulta insuficiente
la distancia social, según el vocerío.

No dialogan. No hacen por entenderse;
tan solo se desgañitan en exabruptos
y en sus propias soflamas,
como colegiales en el recreo.

No hablan de mí, ni te ti,
no hablan de nosotros…
Creo que no les interesa nuestra situación
ni nuestros miedos;
tampoco nuestros muertos,
si bien las cifras para escupírselas entre ellos.

En el Parlamento no se toma el pulso
a la ciudadanía; aunque es posible
que a todos nos tomen el pelo.