Mi lista de blogs

23 agosto 2026

FRUTALES

 


Verano. Tiempo de abundancia,

de cosechas encadenadas

como una suerte siempre premiada,

al tiempo que escalonadas unas a otras.


En la huerta de mis recuerdos,

de largos y soterrados esfuerzos,

allá por junio, las peritas de san Juan,

deslumbrante pórtico de entrada;

desde ellas se desencadenaba

una abundante lluvia de ciruelas,

de duraznos, de ricas y teñidas moras,

los higos y las arracimadas uvas,

sin olvidar los colosales melones y sandías

para cerrar con las llamativas granadas.


En otoño todo había languidecido,

pero ya eran pinceladas de color

las que teñían de esperanza

la monotonía verde de los naranjos.


Plantó el abuelo, injertó y podó mi padre,

y las circunstancias climáticas gestaron

cosechas similares en años venideros.

No había para elegir, el gozo estaba

en saborear lo que iba dando la tierra.

22 agosto 2026

TRES PALABRAS

 


Hay silencios que se expresan

con un simple parpadeo

y peroratas vacías de la extensión

de un discurso académico.


Ni la pasión se templa y modela

con promesas,

ni la contemplación verifica

con los ojos cerrados.


Quisiera anegarte con mi sobreabundancia,

iluminar tus rincones lóbregos

con la sonrisa confiada en la certeza,

y sembrar de certidumbres tus dudas,

y tus recelos,

hasta que, entre tú y yo,

sean innecesarias más de tres palabras.

21 agosto 2026

VENDRÁ

 




Vendrá otro tiempo, será bien distinto

y hasta ya habré salido por la tangente

sin conocerlo al detalle ni poder opinar.


Lo que hoy son logros,

parecerá modesta antigualla

y se verán las rebabas groseras

y la necesidad de un cambio estructural

que no admitirá demoras;

mas, en medio de tanto progreso,

alguien evocará y añorará el trabajo humano,

el reconocimiento de los errores

y sus rectificaciones,

la responsabilidad laboral y el compromiso,

al otro lado de la IA, donde no hay existencia.


Algunos, tal vez, hasta echarán de menos

deshacerse del corsé que les limita

y conduce a ciegas,

y soñarán en liberarse del jubón tecnológico

que les oprime y ningunea.


Vendrá otro tiempo. Ya está aquí.

20 agosto 2026

BOSQUE

 






Todavía con los bostezos del alba,

y evitando pisar los helechos,

que se miran y abrazan entre sí

del uno al otro lado del camino,

como trampa de luz resbaladiza

que desorienta y enmudece las huellas.


Incontables. En formación indefinida,

mas no alineados, pero hieráticos

y no por ello altivos los hayedos;

de cuando en cuando una bocanada,

una toma de aliento en subida.


Un pájaro, que no reconozco, emite un canto

y al poco se multiplica a lo lejos,

al otro lado del valle,

desde donde regresa la demorada réplica.


Desde aquí, el mundo tiene otra dimensión,

pero el eco repetitivo de los noticiarios,

y la proliferación de incendios,

se ve desde la cima como un sacrilegio

a Dios, y también a la humanidad.

19 agosto 2026

MÍRAME

 



Mírame, fíjate en los detalles,

ahonda en lo específico,

si es que algo te llama la atención,

y espera a tener una idea de conjunto

para hacer una evaluación sólida.


Nada del otro jueves, ¿verdad?

Lo justo para pasar desapercibido

sin llamar la atención, ni por lo que sobra,

ni tampoco por lo mucho que falta.


Pues a pesar del tino con el que me miras,

como tú, como aquel, como todos,

soy único y singular. Del montón, sí,

pero no copia o imitación.


Es cierto que me sobran años,

quizás algo más de donaire y agilidad,

que ando escaso de memoria

y no voy sobrado de casi nada,

ni de habilidades ni de dinero;

pero el día a día y la corta distancia

es un ejercicio que potencia las debilidades.

18 agosto 2026

LAMER LA ORILLA

 




Pasear descalzo por la orilla,

sentir el frescor y la salinidad

por los tobillos y sortear

algún que otro canto,

pulido o no por la erosión,

o una ola imprudente y juguetona que salpica.

La naturaleza y la belleza maridan

y nos ofrecen lo más sutil

de sus poses y misterios.

Allá a lo lejos, el enigma de lo desconocido,

la delineación horizontal

de una línea inexistente y los cánticos

que mecen las olas

o hacen soñar con las sirenas;

en lo inmediato, bajo los pies,

cuando el capricho se hace fortuna

y nos devuelve los tesoros recónditos,

las valvas nacaradas,

los cristales romos y perfilados

y el destello de un tesoro que tiene más de fantasía

que de peso específico y biseles imposibles.

Lamer la orilla, pasear descalzo

antes de que el sol nos dispare sus saetas,

y hacerlo ilusionado en un bello encuentro.

17 agosto 2026

TEMPESTAD

 



Ese mar enfurecido,

violento hasta la temeridad,

ese mar que ayer mecía sus aguas

al posible embeleso de una nana,

hoy lleva en su lomo furia encrestada

y ha desatado su enfado

sin que mediara una discusión o desaire.


De la placidez al arrebato,

un berrinche irracional e incomprensible

y tan indigesto que provoca el vómito;

ha cambiado el color ilusionante,

la placidez festiva y remecida

por estruendos de amenazas.


Del gozo al pánico, de lo lúdico al terror,

la estrecha franja de un desequilibrio,

la desmesura

que se descuelga por el precipicio

del poder insólito del viento.