Mi lista de blogs

21 abril 2026

VALIÓ LA PENA

 



                                  A mi amiga Mar García


Valió la pena hacer el servicio militar

para descubrir, al margen de lemas patrios,

que las victorias se alcanzan firmando la Paz.

Valió la pena la suntuosa inversión en la cama,

porque en ella pasamos un tercio del calendario,

y pleno cuando la enfermedad nos arrincona.

Valió la pena hacer la recogida de la aceituna

y otras varias faenas agrícolas para descubrir

el amargor a sudor del aceite de oliva virgen.

Valió la pena cruzar España de Sur a Norte,

para acabar rompiendo mitos y fábulas

y darme cuenta que todos somos muy iguales.

Valió la pena haber dedicado mi vida profesional

a la hostelería, porque acoger es la más grande

de todas las tareas que podemos desempeñar.

Valió la pena pasar y padecer la enfermedad,

porque es en la recuperación donde se encuentra

el eco emocionado y vital del sincero agradecimiento.

Valió ser soldado de infantería en Granada,

porque pude sentir el latido cercano de Federico

y quedar embrujado por el Darro y la Alhambra.

Valió la pena aprender a leer y perder horas de sueño,

porque me ha ayudado y me ayuda a conocerme,

a valorar mis muchas carencias y a corregirlas.

Valió la pena el vértigo del desfiladero de la muerte,

porque Él me esperaba para cenar juntos,

cumplió su palabra y salvó mi vida para siempre.

Valió la pena darse, escuchar y saber perdonar,

porque solo midiéndote en el infortunio ajeno

está uno en condiciones de comprender y olvidar,

sin miedo alguno, a que le de otra alferecía.

20 abril 2026

DIÁLOGO


 


Imagina una humilde casita

encumbrada en lo más alto de la colina,

con las estancias necesarias

y una chimenea que irradiara el calor del hogar

en competencia con el nuestro;

allí el sol sería presencia activa

desde el alba al ocaso,

rompería su rutina y descansaría

a pierna suelta en el porche,

caldearía las placas solares de la techumbre

y acabaría por deslizarse

por el terraplén que lleva hasta el arroyo

despidiéndose con encarnada alegría.


Las nubes, por su cercanía,

serían como globos que pincharíamos a capricho

y se escaparían volando

de nuestras garras juguetonas.


La luna se mostraría celosa

y entraría en competencia contigo,

especialmente en su fase llena;

seguro que vaciaría su sonrisa de plata

por el alféizar y teñiría de momentos idílicos

tus cabellos castaños en tonos azulados.


Deja de soñar, Manolo,

el teletrabajo no te agota, pero a mí sí,

y ya es hora de recoger a los niños.

19 abril 2026

PASEO BUCÓLICO


 

Caminar. Caminar

con la mirada puesta en la naturaleza

y esquivando el sol

que estalla y destella en la lámina del río,

reparar en cada piedra, en cada socavón,

en el suspiro de alegría que no llega a grito,

en los pequeños racimos amarillos

que encienden la mirada,

en el guiño multitudinario de las hoja del olmo.


Y reparar en quien se cruza conmigo

y lleva auriculares que le apartan del presente,

y que seguro irá viendo

eso que yo también imagino al oír la radio

entre las paredes de casa.


Oír la voz de mando a los remeros

y admirarme de la disciplina sincrónica

y uniformada. Bogar con la mente

y hacer largas travesías sin presupuesto ni equipaje.


Observar el afán de los pescadores desde la ribera,

el complejo aparataje de aparejos y enseres

para volver de vacío. Refugiarse en la sombra,

descansar un buen rato,

interrumpirse a uno mismo para tomar una fotografía

y atender una llamada telefónica.


Sentir cansancio y las urgencias del reloj

en los momentos plácidos,

sentir el calo, la humedad, el frío en la piel

y saberse afortunado, un día más,

hasta que se acabe el contrato de permanencia.


18 abril 2026

LA ACTUALIDAD

 



La actualidad, esa exigencia temporal

que solo conjuga el presente,

aunque de manera muy efímera,

que solo afecta a lo inmediato

y desatiende o desprecia al resto.


Sin embargo, el pasado,

son hechos que ya no están de moda,

salvo en los juzgados,

donde tratan con ahínco de entender el pretérito

con pruebas añejas que a veces quedaron obsoletas,

o que afectan a personas que pasaron a mejor vida

física o social,

y ahora resulta imposible revivirlo.


En cambio yo, que tengo un futuro

que concluye a ojos vista,

después de un largo pasado,

puedo asegurar, sin apenas margen de error,

que ser plena actualidad me hace estar en la honda;

de lo que se deduce que el tiempo,

como el espacio y la aceleración,

se relacionan entre sí,

pero tienen su aquel, su aquí y su ahora.


La actualidad, la codicia de los periodistas,

un tiempo y un estado que envejece con frugalidad

y deja de tener interés en la codicia de las horas

o en el remanso de los días.

17 abril 2026

LA ESPERA

 



¡Qué dilatada es la espera!

¡Cuánta rémora en la parsimonia de la recua!

El tiempo es volátil, pero las horas eternas,

de una infinitud angustiosa y empachosa

que sube hasta el paladar y se atraganta

como si masticaras terca y retorcida tuera.


Llega el otoño languideciendo los días,

despoblando la arboleda y vistiendo

de pardas tonalidades lo volátil y premioso.

Se atrofian los relojes y hasta es posible

que pasen más de dos veces por los mismos dígitos.


Todo es premiso, lánguido e infecundo,

estéril el invierno, falsa la fecundidad primaveral

y un reseco anonadamiento el verano

amenazante con ser frugal como la siesta.


Llegué a tu puerta en plena vigilia,

cuando no apuntaba el alba,

y hasta el reloj se ha marchitado en la espera

y el teléfono ha perdido la carga y la memoria.

Tengo en un cuaderno anotados los encuentros

y en media docena de álbumes los actos fallidos.


He perdido la noción del tiempo, a base

de un continuo desaprovechamiento:

vivo en espera, respiro en espera,

transito en espera, y de esperar y esperando,

desespero con desesperanza tu encuentro.


Dos minutos ya, una eternidad volátil que se esfuma.

16 abril 2026

TELARAÑA

 



Como una telaraña,

con esa viscosidad malsana

y esa mala intención extraña

de atrapar víctimas sin selección

sino con total indiscreción;

sin limitación en número,

sino a todo el que transita de paso,

sin importar la edad o el sexo,

tanto si pasa a pie o va volando.


Es la aciaga maraña

de los que juegan a la guerra,

y van usando todo tipo de garras:

guadaña asesina de la violencia.


¿Qué podemos encontrar

sino la malsana telaraña

de quien usa sus mañas

para acabar con las vidas ajenas,

tanto si son jóvenes como añejas?


Tuya son las armas,

pero no la tierra;

tuyo el exterminio,

pero no la razón,

ni tampoco las materias primas

de todos los rincones de la tierra…


Mío el corazón, que llora y que clama

por la PAZ mundial,

por la cordura, el diálogo y el orden,

por el fin universal de todas las telarañas.

15 abril 2026

CAVILACIONES AL ALBA

 




Un nuevo despertar,

la penumbra va dejando jirones

que iluminan de esperanza el entorno,

lo tinta de novedades y hasta de júbilo;

aunque todo cuanto nos rodea es pasado,

los harapos y las excelencias de ayer.


Pestañear, abrir los ojos al nuevo día

y revestir de ilusión lo cotidiano,

para que, a ser posible, presente la apariencia

de una iluminada y extraordinaria esperanza.


Esto es la vida:

morder el polvo, el hueso duro de roer,

la ternilla gomosa e indigesta,

y hacer con todo ello un plato suculento

con el que abordar la ingesta del nuevo día

a la medida de cada amanecer.


Es abrir los ojos en la incertidumbre de la bruma

y asegurar la coraza y fascinación de lo corriente,

es saber escoger la indumentaria y acicalarte,

ponerte unas gotas de fragancia

y salir al mundo con el ímpetu de un payaso,

provocando risas, aunque muerto de miedo,

pero con la sonrisa desabrochada y panorámica,

tratando de sembrar ilusión hacia adentro

y hacia afuera.