Mi lista de blogs

06 junio 2026

EL TELÉFONO

 



No suena,

es un lastre en el bolsillo,

un ladrillo que ladra inoportunamente,

que lastra el cuerpo y esclaviza el ánimo.

Es verdad que le he quitado el sonido;

vibra y yo tiemblo.

Tampoco es esta la llamada que espero:

una desconocida, de marca inoportuna,

quiere venderme algo que no necesito;

allana el camino con un tuteo repelente,

aunque en verdad lo molesto

es que no entre la llamada esperada.

Quienes venimos de operadoras

y de tiempos de demora,

estamos lejos de adaptarnos

a tanta innecesaria tecnología.

Antes, en ese pasado que se alejó,

todo se resolvía en ventanilla,

aguardando cola.

¿Quién da la vez?

Y te fijabas en la blusa o el peinado,

o en la chaqueta a cuadros, raída por los codos,

y el pelo atusado con brillantina.

Introduzca su DNI o el certificado digital…

A estas alturas, bloqueado

y con cierta angustia,

¿alcanzaré algún día la cita con el psicólogo?



05 junio 2026

CONJUNTO VACÍO [ ]

 




De donde nada hay,

nada se puede sacar.

De qué sirve tu empeño

si el vacío es una oquedad incorpórea,

una cuerda sorda, sin badajo ni campana,

sin musicalidad ni ritmo,

cual reflejo en el espejo

de un visto y no visto

que pasa sin presencia

y ni siquiera deshace las dudas.


Ni tampoco la escasez

se hermana en la tristeza de la nada.

El agua, en el cuenco de las manos,

antes de derrocharse por los nudillos

es semejanza incomparable,

pues del vacío nada aprovecha

y unas manos que se ahorman

pueden saciar la sed

cuando se aprestan a compartir.


De igual modo el pan,

si sale de la cesta, se parte y comparte.

El vacío es una insustancialidad

que nada aporta, sino espera insatisfecha.

Hay mentes que ni siquiera hilvanan

los pensamientos ajenos

y hasta los deshilachan sin provecho alguno.

De un conjunto vacío, aunque se siente

en el mismo hemiciclo, ¿qué se puede esperar

sino refugio huero que solo aspira para sí?

04 junio 2026

CUMPLIMIENTO

 




Cumplimiento,

satisfacer lo exigido en la norma,

lo preciso, la medida,

el baremo de la talla,

pero sin dobladillo

en el que poder extenderse

y hasta derramarse:

cumplir con las exigencias

sin excederse o extralimitarse.


Tal vez, cumplir y mentir,

hacer lo ordenado sin vocación ni arraigo,

y mirando al fiel de la balanza,

para rectificar, si el peso es generoso:

una justificación de lo imprescindible

sin el valor añadido

de aquello que se enquista

en el alma

y se desborda sin medición alguna,

porque para amar,

-mal que nos pese-

no hace falta cumplir, sino darse en plenitud.

03 junio 2026

NACE EL DÍA

 




Nace el día, entre bostezos de sombras,

con una luz creciente que tiende

a ocupar todos los espacios abiertos.


Por las rendijas de la intuición

se cuela una sonrisa hilvanada a la esperanza

y descorre el velo de las pesadillas,

tan noctámbulas como trasnochadoras.


Se agita la vida. La brisa remueve las ramas

y las hierbas del suelo le hacen compás,

y acaparan humedad que intercambian,

en comunión fraterna con la arboleda.


Tal vez un presagio, pero a lo lejos suena

una carcajada estridente, una sonoridad

sin la anotación oportuna en la partitura,

como quien augura algo pasajero que flota

por escasos instantes y desaparece.


Nace el día. Cada amanecer comporta su anhelo,

y a nosotros nos toca macerar y tejer sus fibras,

entallar y calzar su miscelánea, deglutir su música

y ensayar los pasos que su melodía propone.




02 junio 2026

EMPLAZAMIENTO

 

                                        Fotografía de Ana Escalera


Su emplazamiento

no es un firme cualquiera,

tampoco luce entorchados áureos

que hablen de rangos estelares conseguidos,

pero a todas luces es el amo de la noche,

el que posee todos los galardones noctámbulos

del reino de los últimos,

y de la canalla.

Su presencia es todo su neto activo.


La gorra, la mirada socarrona,

la sonrisa entre burlesca y denotativa de poder,

la unicidad de la barba con todo el conjunto

y los entorchados que se le suponen

en las hombreras cubiertas

y hasta posiblemente en las bocamangas.


No comercia, no negocia;

su semblante habla en el silencio de la plaza

y hasta las palomas saben a quién arrimarse.

Goza de respeto y nadie bisbisea de él,

tan solo acatan como si se tratara de sugerencias.

Amable, sereno, tajante;

no sugiere, da instrucciones concretas

y todos le obedecen.

Vive en la calle, pero él lo considera su reino.

01 junio 2026

LA HUIDA

 


                                 A Larysa Chesnokova


Una espantada colectiva,

bajo el silbo de las bombas,

una oración de recogimiento interrumpida

por la ambición vecina de expansión,

cuyas apetencias nunca se sacian.


La codicia no duerme, siempre vela

en el canto de una apuesta indefinida,

de unas garras que sueñan con estrechar

la vecindad hasta trasponerla,

y desescombrar, y levantar muros divisorios

y que los muertos entierren a sus muertos.


En el teclado de su piano

quedaron las huellas de sus declamaciones melódicas,

el féretro abierto de la música hecha enseñanza

y el eterno y obstinado aprendizaje diario:

la perfección no es fruto del azar,

sino la regla que traza el camino

hacia la cumbre de lo culmen.


En su semblante, el amargor ácido de la huida,

la mochila de lo íntimo y no desvelado;

pero en el rictus de su sonrisa complaciente,

la ternura traviesa de un “pizzicato” en el alma.

31 mayo 2026

EL BARRIZAL

 



Despierto con el murmullo del ayer,

el mismo lodo tratando de embarrar

y eclipsar la luz en un rapto inmisericorde

que enturbia y lo emborrona todo.


La verdad anda secuestrada,

oculta entre barrotes de artificios

o directamente no interesa;

tampoco es fructífera

para quienes pretenden manipularlo todo

y revestirlo de una pátina de conveniencia,

de autoría poco confesable.


La mentira en cambio,

-con su peluca color zanahoria-

no titubea y pasa los controles sanitarios

con el marchamo de credibilidad

que concede el mundo de lo justo.


Por si no fuera suficiente,

un abrillantado razonable de IA,

la solemnidad de la puesta en escena,

y el contrapeso aquilatado y mayestático

del prestigio social que conceden los telediarios.


Para algunos, el periodismo,

esa manera subvencionada de mirar sin ver,

y menos aún contrastar,

es un maquillaje eficaz de autodefensa.