Mi lista de blogs

26 marzo 2026

VEN Y CÓLMAME

 




En el silencio que precede a la bulla,

en esos instantes de caos

donde se perfila el trasiego

y los rezagados alteran el recogimiento...

¡Ven y cólmame!


En el esfuerzo penúltimo de los ensayos,

en la revisión de todos los enseres:

la morcilla, la faja, el costal,

el alma traslúcida y entregada...

¡Ven y cólmame!


En tañido afligido de cada redoble,

en el pesado camino del calvario,

en la marcialidad contenida de cada nota

y en el dibujo de mis desfiguraciones...

¡Ven y cólmame!


En la revirá, en el ¡vámonos de frente!,

en el sobre los pies o en el menos paso quiero,

en cada levantá, en cada golpe de martillo,

como nudillos acerados sobre mi piel...

¡Ven y cólmame!


En el ámbito silente de la banda de música,

en la sonoridad mística de la música de capilla,

en las estridencias de los tambores y cornetas,

con el alma sobrecogida o con espasmos…

¡Ven y cólmame!

25 marzo 2026

PANORAMA DESDE EL PUENTE

 



Hemos aparcado la esperanza

y nos agitamos en la convulsión del noticiario,

al albur de las veleidades de los más grillados,

entre estallidos y estridencias

que surcan los aires

con tino de muerte y diana personalizada y certera,

mas los acostumbrados daños colaterales

mirando hacia las materias primas

y los combustibles.

Instalados en la sinrazón,

niegan lo obvio y votan a la contra y en contra,

como si desdecirse les afianzara

en lo inmaculado.

Una mujer, posiblemente del este,

rebusca en los contenedores

con la esperanza de mitigar el hambre

y algunos sermonean con la jaculatoria

de que vienen buscando la paguita.

Vivir es no perder la esperanza,

obstinarse en llegar a conocer el mañana,

aunque los pronósticos anuncien malos tiempos

para la lírica.

Los bares han enterrado las tapitas

y han descubierto cómo se agitan las registradoras

con los cubiertos y servilletas,

los menús y las suculentas raciones.

Se asocian las ideas afines,

aunque antes se hayan puesto como hojas de perejil,

y se digiere lo indigerible

con tal de sentarte a la mesa y disfrutar el pan,

así como las suculencias del poder.

Desde el puente, más que una panorámica clara,

se divisa un maremágnum.

24 marzo 2026

MIRA A ESE HOMBRE

 




Mira a ese hombre

envuelto en la costra de su aislamiento,

en un silencio nunca interrumpido.

Quizás creas que es una sombra de si mismo,

un intérprete que no ha recibido el guion

o que masculla los muchos olvidos

torturándole en su mente.

Apenas gesticula, no sabemos si habla;

tampoco se sabe de su origen ni de su destino.

Está en presente ausencia

y junto a él el hatillo de sus escasas pertenencias.

Tan solo mira de soslayo,

tal vez por no levantar sospechas

o porque no quisiera ser un sobresalto para otros.

Mírale. No alarma,

pero es semejante a un cartel con muy escasa movilidad,

de aquellos que ilustraban las fachadas de los cines

en promoción visual;

levanta la sospecha de estar herido,

posiblemente en su interior.

Algo dentro de él le debe sangrar

por las heridas no abiertas o por sus pústulas.

Cuando recibe algo, hace una mueca agradecida

sin contenido verbal,

pero con cierta delicadeza gestual.

Exhibe lo que es,

ni tampoco todo lo que tiene: hambre.

Seguro que tan solo es hambre.

23 marzo 2026

PASAN LOS DÍAS

 



Pasan los días, pasan los años,

pasa la vida pitando, como pasa el tren,

contando y cantando paisajes,

y un bosque de acontecimientos

ulula por entre las ramas y las hojas,

son las huellas perceptibles

para cada quien en su intimidad.


Cada día un desafío, un reto que lidiar

en la oscura fronda de la intimidad,

donde se amontonan los fracasos

capitaneando lo bonancible con fiereza.


Pasan los días veloces y abrasando,

como se calcinan las hojas del calendario

en el barbecho del ningún acontecer,

con remoto y tortuoso eco a vacío.


Desde las proximidades a la meta,

mirar atrás es un océano proceloso,

un itinerario no siempre divertido

y tampoco ameno o fácil de transitar;

pero le pusimos empeño y coraje

y aquí andamos, enjaretando los día.

22 marzo 2026

LA ESPERA

 


                  Imagen de Ana Escalera


La espera, la desesperante espera,

un tiempo monstruoso y sin medida

con el ácido amargor de la desesperanza

pidiendo rendición;

una batalla abierta con la ilusión haciendo guardia,

aunque se cuela por las confiadas rendijas

de un regreso incierto,

la amenazante duda, y sigue esperando.


Se acentúa el dolor en músculos y vísceras

y en el mustio silencio invita a la rendición,

aunque es figura innegociable

que tampoco tiene cabida en su diccionario.

Al cansancio se le suma el desaliento

y al sueño la fatiga y el vago hilo de esperanza

en el que se afianza la espera.


Apoya la cabeza en su mano derecha

y el brazo en el bastidor de la ventana,

siente el acero de un vacío interior que le saja

y le supura acidez repugnante en la boca.


No ha dejado de repetir su nombre mentalmente,

de deletrearlo a ciegas en ambas direcciones,

para acabar en el grito silente de la soledad.

Pasó la noche, la luz del sol baña el horizonte,

pero ella solo siente la necesidad de esperar

y no rendirse nunca. La espera, la esperanzada espera.



21 marzo 2026

CICLO TEMPORAL

 


Dependientes, vivos pero no autónomos,

con las lágrimas a flor de piel

y el berrido como recurso expresivo

que pide y suplica con llantos;

la esperanza de un largo itinerario

en el que ir perfeccionando las habilidades

y las aportaciones del inesperado azar

como aditivo generoso y exquisito.


Llegada la pubertad, la afirmación del yo,

a pesar de las carencias y la mucha petulancia.

En adelante, un camino llano en el que competir

y la bandera del personalismo,

casi siempre erguida y orgullosa,

dispersa entre los gestos del gentío.


Ya no es amamantado, ahora se cree autosuficiente,

pero discurrirá por el eslalon de las dificultades

y se verá forzado a entender

el valor relativo de los logros y la negativa

de todo aquello que se le resiste.


Al final, antes de la hora del cierre,

cuando se esfuman las fuerzas

y las habilidades se toman su tiempo

para la probatura y el olvido,

una voltereta atrás,

la entrega en brazos de la dependencia,

salvo que la vida se acorte

en la cerrada curva de lo inesperado.


20 marzo 2026

MI FRONTERA

 


Tu piel, mi frontera,

el vallado y la acotación

que pone límites entre ambos,

ese tacto imaginado y electrizante

entre tu ámbito y el mío.

Aunque no seas consciente,

mi pálpito es agrimensor de tu piel,

en el silencio inoperante de la inacción,

pero paladea la sensación electrizante

de surcar tu espalda,

escalando desde las caderas.

Sin prisas, sin la violencia de la pasión,

tan solo con el regusto

de navegar por tus poros,

dejando en cada uno de ellos

el polen de esta delectación

que me sublima.

Durante la avanzadilla, sueño,

y en el poso de tanta subjetividad,

barajo la manera de escalar hasta tu boca

y abrevar en tus labios el néctar de tu ser

y aderezarlos con los azúcares de los míos;

a condición de tu deleite,

salvo que no consientas

y quedaría aguardando por siempre tu licencia.

Tu piel, mi frontera,

la tierra donde me quiero nacionalizar.