Quisiera ser astro, luna, lucero,
estrella plateada que bisele tu rostro,
brisa que acaricie tu talle
y que juegue con las blondas de tu pelo.
Me colmaría siendo tu lápiz de labios,
y que lo frotases en los tuyos,
y que me echases de menos
cuando vieras tu boca un tanto mustia
o la palidez te invadiera,
y así ser frotado
ahí donde el hambre jamás se sacia.
Y si nada de esto te cuadra,
¿por qué no tu toquilla, tu pañuelo,
el chal que acaricie tu cuello y lo envuelva?
Y en ese repelús tú me gritases:
¡Flamenco!
.jpg)



