Mi lista de blogs

08 noviembre 2026

SOMBRAS ALARGADAS

 



Salgo cada día a caminar

rastreando las sombras,

evitando el relumbrón que irrita la piel

y levanta un sarpullido de lágrimas transparentes

por un esfuerzo relativo que humedece

y empapa.


He memorizado la ruta

y también he estudiado

sus derivas inquietas y constantes,

para que la sorpresa no sea el chapuzón

que haga de lo cotidiano un sobresalto.


Es verdad, la noche me ha hecho un guiño,

tratando de endulzar el desaliento

y en el me regocijo y me deleito.


Y ante la duda

de buscar la luz o perseguir las sombras,

venga a mí esa luminaria

que me alumbre el camino para seguir a salvo.

07 noviembre 2026

FASCINACIÓN

 




La vida, a veces, es un meandro,

una sorpresiva coda de la corriente

que aparece fortuita o sin fortuna

como sorpresa mayúscula,

mientras el soniquete de la corriente

nos acaricia el oído y nos hace sugerencias.


Otras es una invitación irresistible

a zambullirte en sus aguas,

con el profano propósito de dejarnos llevar.


Hasta que tratas de morder, sin conseguirlo,

esa rueda de molino que,

        -a modo de aperitivo-

te habían servido con innegable astucia.


Y a todo esto, se van jalonando,

uno tras otros, los retos y desafíos,

con una cadencia rítmica y adversa

que acaba con la paciencia

del mismísimo Job,

entre murmullos silenciados.

06 noviembre 2026

A PLENA LUZ

 




El sol plegó su sombrilla con aire festivo

y desparramó su luz y su brillantez,

como inundan las aguas las anegadas,

hasta ocupar las sombras a modo de cobijo.


Fijó su mirada en la tibieza del camino

y esparció su luz por la faz y el anverso,

como se esparce la generosa semilla

por lo fértil, lo pedregoso y las veredas.


Fue entonces cuando las sombras

opusieron combativa resistencia,

pero era tarde para rendir su dominio

y no quedó cota plegada al abandono.

05 noviembre 2026

LA COSECHA

 



Primero fue una nevada copiosa,

una promesa sellada con pureza nívea

y con la fragancia inconfundible

de un naranjo en flor multiplicada.


Luego vino la espera y el tránsito,

-tras despojarse de la capa de armiño-

hacia un verde íntimo e intenso

con la ternura de un nuevo amanecer.


La espera me hizo recordar

la paciente expectativa del abuelo:

bajo su sombrero de fieltro calado,

y su mirada infinita barajando el futuro.


En la etapa final, la recolección,

los sudorosos y salinos salarios,

la fuerte mordida de los intermediarios,

y la acción de gracias, un año más,

nacida en lo sincero y profundo del corazón.

04 noviembre 2026

VAGABUNDEANDO

 



En gerundio, uno no se siente solo,

pues va acompañado de ese cortejo

anómalo, incógnito y populoso

que aporta el bullicio,

aunque ellos vayan al pairo, como hojas secas.


“He andado muchos caminos…”

Ahora lo hago sin ruta fija

y sin otro objetivo que ejercitar la musculatura,

para que se afiance en mí y no me abandone

en la lasitud de la inoperancia.


Como contrapartida el murmullo de la ciudad,

y el infernal ruido, a veces,

me cuenta al oído las peripecias

de quienes se cruzan en mi camino:

viene a ser como un muestrario de la A a la Z,

un surtido entre la vanagloria y la inoperancia.


“Yo voy soñando caminos de la tarde”,

de mi atardecer, mas sin dejar de soñar.


03 noviembre 2026

DISCURSO ENTRE LÍNEAS

 



Hasta que la vertical no se desmaya,

no encuentra acomodo, ni relax

sobre el que descansar y soñar.


La acción suele presentarse erecta

como simulacro de operatividad en desarrollo,

mientras la pendiente en caída

evoca un cierto desmayo inevitable

que se aproxima a lo soñado.


En la horizontal anida el descanso,

el ocio licencioso o asumido,

y en la helicoidal los sueños sublimados,

al tiempo que la quebrada

va de sobresalto en sobresalto.


En la espiral anida la salida por la tangente,

y en la vertical la inercia acelerada en salida,

o en sentido inverso, la gravitación y el golpe.


Digámoslo entre líneas, entre tú y yo:

¡Salgámonos por la tangente!

02 noviembre 2026

EL RELOJ

 



Las palabras son minucias,

como el minutero:

no es lo mismo y veinte,

que menos veinte.

En cambio la hora en punto

es pulcritud y precisión:

pasan los minutos

en el reloj de la torre

y lo hace como de puntillas,

sin hacerse notar, sin aspavientos;

en cambio, la hora en punto

es rotundidad sonora,

y la campana lo vocea

agitando el badajo

con toda energía y solemnidad.

Pasan los minutos, las horas, los días,

y yo acabaré haciendo silencio sepulcral,

mientras el reloj seguirá

con sus cansinas vueltas y revueltas.