Mi lista de blogs

09 septiembre 2026

QUISIERA SER

 




No quiero ser agua, ni dulce ni salada;

ni el agua calentita de la ducha,

ni el agua tibia y removida del mar.


Prefiero ser la arena donde reposes,

esa marca con tu figura y su escalofrío,

cuando te retiras de tomar el sol,

y conserva modelado tu contorno.


Quisiera ser vidrio, o porcelana,

o tal vez alpaca o plata…


Quisiera ser vaso, copa, cuchara,

el medio que liben tus labios

y deje en mí la destemplanza

de haber sido besado y lamido,

repetidamente libado

por el fuego sediento de tu boca,

hasta volver al anonimato de la estantería

y esperar una nueva oportunidad.

08 septiembre 2026

EL MOMENTO

 




No es buen momento,

algunos tendidos están cortocircuitados,

fragmentan, acosan y arrinconan,

siendo opacidad en lugar de luz.


Cuando no arde el monte,

es un diluvio el que arrasa;

cuando todo fluye por sus cuencas,

alguien manipula las coordenadas

y publicita con la mentira,

hasta convertir lo virtuoso

de un paraíso o averno inexistente.


No me apetece responder con quejas

a las provocaciones, y hacer el juego

a quien lleva marcadas las cartas

y pretende usarme como instrumento.


Déjenme vivir en la ignorancia de mi simpleza,

en la parquedad de mi marginalidad:

no quiero ser cómplice o elemento manipulado,

el bobalicón que haga el juego oportuno

a quienes amañan con vilezas. ¡Déjenme!

07 septiembre 2026

INTIMISMO DE PAZ

 




En medio de la borrasca

de bulos y mentiras,

como epicentro de difamación,

opté por el silencio

y descubrí que la paz

es posible,

y también muy gratificante.


Entonces se iluminó

el camino recto que lleva al amor,

y se dibujó orillado

de malezas y malicias.


Allí, allí es

donde es fácil encontrarse

a uno mismo,

en un intimismo de paz.

06 septiembre 2026

TE INTUYO

 


                        A Sonia Castillo Haro


Te intuyo y te adivino

entre una sonrisa atropellada

y la catarata conmovedora de un llanto

que se interpone como eclipse lunar,

desarbola la estela de la goleta

y acaba con el gozo de la travesía.


Tu voz de niña se ha curtido

en el azote del dolor crónico,

y ahora andas entre trompicones

de inestabilidad y la nostalgia

de los sueños incumplidos.


Yo que me conozco la coral del camino,

te pienso, te intuyo, te anticipo

y también te acierto;

aunque en verdad,

daría algo valioso por equivocarme

y descubrir en tu semblante

un nuevo y resplandeciente amanecer.

05 septiembre 2026

NO ES LO MISMO

 




Resbaló una lágrima

por el dulce desierto de su mejilla.

Tosió, la enjugó con el pañuelo

y borró el surco, como si hubiera

plantado una semilla en el barbecho.


No es lo mismo recrearse en el dolor

que virar con el propósito

de recomenzar,

de tender un puente de esperanza

entre el abismo y el devenir,

con la firmeza de quien se afianza

a una tabla de salvación.


Ahora lo desconoce todo,

no sabe como lucirá el nuevo amanecer,

pero está empeñada

en trocar lágrimas por sonrisas

y desesperación por bonanza.


A veces, ante una avería,

lo seguro,

es hacer saltar los plomos.

04 septiembre 2026

MUDANZA

 




Por encima del gentío del verano,

pasó la ola de agosto y sus saturaciones:

las dificultades de aparcamiento,

el bullicio de terrazas y chiringuitos,

la provisionalidad del vestir,

las estrecheces y las transparencias,

un rigor todavía informal,

mejor entonado de cara al otoño.

De momento, la mudanza

es solo un guiño de proximidad

que no se certifica de otro modo

sino con pérdida de vigor;

ha menguado el día en su inicio

y también en un atardecer precipitado.

Las vacaciones han tocado fondo,

pero persisten jubilosos los jubilados

y los bolsillos sin fondo que no se agotan.

El tránsito de nebulosas en el cielo

es más versátil, y el calor se alterna

con el repelús a lo largo de la tarde.

03 septiembre 2026

LOS PUENTES

 




Incluso sin cruzarlo,

el puente es un nexo entre lo soñado

y aquella limitación que lo impide.

Hay puentes que unen con la infancia

o con lo inalcanzable,

y todos, todos, una ribera con la otra.


Los puentes, esas alas de lo imposible

que nos permiten vadear en seco

de una a otra orilla de los sueños,

el archivo donde permanece la memoria

sin necesidad de rescate,

el álbum perenne de las vivencias

y también de lo imaginado e inexplicable.


Al otro lado del puente

viven las conjeturas, barajadas o no,

en espera permanente;

y así, duermen los días y las noches

con la esperanza de que suene

la claqueta de acción

donde habita lo inalcanzable.