Mi lista de blogs

24 octubre 2026

LAS PRIMERAS LLUVIAS

 




Por fin,

después de un retraso eternizado,

comenzó a otoñear,

en vísperas de que alteremos los relojes

y les forcemos a cambiar el paso.


Hoy es otra mañana,

otro ayer acomodado al calendario

que viene a saciar la sed

de los campos calcinados,

de las cosechas ruinosas y esqueléticas

que por fin lucen una sonrisa.


La luz taimada por las nubes

no permite ver, ni tampoco escuchar,

la carcajada festiva de los sembrados,

tampoco del olivar, ni de los naranjos;

pero la llegada, tras tan larga espera,

es una sonrisa expectante y agradecida,

un abrazo reverencial que habla en silencio.

23 octubre 2026

QUISIERA

 




Quisiera ser astro, luna, lucero,

estrella plateada que bisele tu rostro,

brisa que acaricie tu talle

y que juegue con las blondas de tu pelo.


Me colmaría siendo tu lápiz de labios,

y que lo frotases en los tuyos,

y que me echases de menos

cuando vieras tu boca un tanto mustia

o la palidez te invadiera,

y así ser frotado

ahí donde el hambre jamás se sacia.


Y si nada de esto te cuadra,

¿por qué no tu toquilla, tu pañuelo,

el chal que acaricie tu cuello y lo envuelva?


Y en ese repelús tú me gritases:

¡Flamenco!


22 octubre 2026

LOS LÍMITES

 




No sé si el espejo del baño

sabrá leer los surcos de la piel

y sus protuberancias,

o se calla por prudente

o por reservado se desconecta,

cuando lo miro aguardando

una respuesta.


¡Qué pendiente es la cuesta

que lleva a la desembocadura!


Los meandros no permiten ver

los límites del paisaje;

todo es más parsimonioso,

y en su lentitud

desenfoca la visión y la emborrona.


Silencio por respuesta:

una contrariedad

que humilla y desconsuela.

21 octubre 2026

INTIMISMO

 




Y al llegar la noche

con su manto pardo de inquietudes,

portando el pesado fardo

de un largo día,

antes de cerrar los ojos

sin saber si subirá de nuevo el telón,

me abraso por abrazarme a la almohada,

cerrar los ojos y dar gracias,

al tiempo que pasar página,

con la ilusión de leer y constatar

lo que sigue,

si acaso

se me concede la prórroga anhelada.

20 octubre 2026

PESADUMBRE

 




A veces despilfarramos, y otras

anclamos la calderilla al bolsillo

como lastre que no podrá impedir

un naufragio más que cierto.


Acabó el dispendio con la volatilidad

de un fuego que pasó exterminando.

En la batalla del debe y el haber,

siempre acaba por rendirse el mismo,

y es entonces cuando el litigio se acentúa

y se hace cada día más severo.


Es en esos instantes cuando lo cotidiano

trasciende a la categoría de ensueño,

y lo ampuloso pasa por la acera de enfrente

sin saludar, sin mirar, ni esperar respuesta.


No es el pesar o el abatimiento.

No, es la tristeza infinita,

la pesadumbre que transmiten los ojos en silencio.

19 octubre 2026

PESARES

 




Salgo a pasear las calles sin meta,

sin otro objetivo que poder caminar mañana.

Me hace escolta mi sombra

estirándose o encogiéndose desde los pies,

a veces poca cosa y otras se agiganta.

Yo no, pero ella es flexible

y se acomoda con recortes imposibles

para recuperarse de inmediato.


Me impongo una cadencia,

pero con frecuencia son las cavilaciones

las que organizan o desordenan el ritmo,

en especial cuando los recuerdos evocan

tragos amargos, píldoras indigeribles

que estiran lo momentáneo

hasta la vecindad del infinito.


Ropa cómoda y calzado deportivo,

pero cuando acuden a la memoria

extrañas pantuflas que mordisquean el corazón,

tan solo volver cabizbajo tiene sentido.

18 octubre 2026

VESTIGIOS

 




Dijiste: jamás podré olvidarlo;

pero nunca supe

dónde rebobinas lo evocado,

ni con qué métodos lo reproduces.


Entonces vi un guiño de complicidad,

entre pícaro e inocente, en tu mirada,

y supe que lo habías filmado,

y lo confirmaron los ademanes de tus gestos.


Luego, al girar la cabeza,

se perfiló tu oído izquierdo como un radar

que levanta acta sonora de cuanto escuchas

y empezaron mis dudas.


La forma en la que degustabas el café

tampoco era de un ser corriente,

ni la manera de acariciar la taza era común

a la inmensa mayoría de los mortales.


Pero fue tu olfato quien me dio testimonio

de que nada que suceda a tu alrededor

pasa inadvertido para tus pituitarias:

tu virtud acrisolada son los cinco sentidos.