Mi lista de blogs

Mostrando entradas con la etiqueta Ojén. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Ojén. Mostrar todas las entradas

13 mayo 2026

SESTEANDO EL ESTÍO

 



El estío es una holganza,

una sobremesa anchurosa que bosteza,

que sestea y que sueña

con la infinitud de una playa virgen

o que se refugia en el Charco las Viñas,

ajustándose a la talla

de una aventura personal

que se enquistó en la infancia

y es pústula que se reinicia y vuelve.


A su paso, bajando la cuesta,

más travesuras que baches

y algunas zarzas o alambres de espino

blindando las malas ocurrencias

y las apetencias sobre lo ajeno.


Sobre la peña,

el diafragma que enfoca protagonismos

y la casuística que merodea,

con tan alto porcentaje de aventuras fallidas

como de aspirantes al estrellato

que se columpian

entre un riesgo y el siguiente.


Un ensueño que no desdibujó los años,

y que sigue preservado y enrollado

en el metraje fílmico de la memoria.



07 abril 2026

ECOS LEJANOS

 




En la sala, el hogar, la protección,

el crepitar de la leña hasta ser brasas

y el derroche de amor

como moneda corriente y en curso,

como cinturón de seguridad sin resquicios ni aristas.

Al final de la escalera,

los pasos crujientes sobre madera,

los relatos en la voz de la abuela,

los sueños y los ensueños por entre las fértiles fisuras,

y entre las sábanas los atolones de lo imaginado.

En la plaza, los juegos aplazados

hasta el día siguiente

y la guardia pretoriana de las palmeras

elevando los nidos más allá de lo visible.

En la campana del reloj

la repetición de las horas en punto

y la veleidad sonora de las medias;

los juegos, los Chorros, los buñuelos,

y la pescadería aromando las mañanas

entre voces y escamas en competencia.

En la era, las reproducciones cinematográficas,

los enfrentamientos bélicos y las conquistas,

y desde mi ventana,

el azul del mar haciendo guiños relucientes

de tierras desconocidas,

la aventura de un más allá que rompe las lindes.

28 marzo 2026

EN CAMINO

 




Por el Chaparrillo se presiente,

pero es al pasar la Jaula

cuando se nubla la visión y comienza la nostalgia.

Cada tramo, su nombre y su recuerdo vivencial,

cada cuesta, cada curva, cada subida o bajada,

y el nombre propio de quien lo hizo notorio

e imperecedero como privilegio.


Tras Cuestablanquilla,

curvas y contracurvas te plantan en Savarito,

última mirada atrás y el albor

de una panorámica radiante,

que desaparece para siempre

y nos consuela el ánima

mostrándonos la mar como destino azul,

abierto al universo

y a las ansias de un mundo por descubrir.


En camino,

sin la certeza de volver sobre los pasos de nuevo

y regresar a los orígenes,

pero con el marchamo indeleble

de la cuna y el abolengo intimista de los ancestros

que va sellado en el tirabuzón del ADN.


En camino,

siempre pensando en el próximo regreso.

13 febrero 2026

SUBIDA A JUANAR

 




No se retrasó el amanecer,

fui yo quien se adelantó al alba

envuelto en ese frío que ayuda a subir los trancos,

por entre las retamas

de ese bosque mediterráneo y singular.


Se aromaron mis resuellos

de aire virginal, con toques fragantes

de tomillo y romero que salían al paso

como incensando los caminos.


Bajo un castaño,

algunas estrellas ya macilentas,

del vegetal que se rinde a ser fertilizante,

marcando el tránsito

de una mudanza inevitable.


Bajo los pinos,

brisa acicular, música de silabeo

como banda sonora de una expedición

tantas vedes ensayada

y alcanzadas con éxito.


Hace tiempo que él ya no está,

pero sigue patente su impronta en cada tranco,

en los nombre de cada variedad arbórea,

en la notoriedad de cada collado,

en los verdes plantíos de helechos,

en los majuelos, en cada enebro,

en mi apellido,

en mi gusto por la naturaleza

y en todo mi ser.

15 noviembre 2025

CAMINAR DE NOCHE

 




Cae la noche con la celeridad

de haber sido abducida la luz;

la brisa mueve las ramas de la higuera

-ahora desnuda-

como pulsión de unas notas de arpa.


Se ensanchan las sombras,

se emborronan cada vez más,

por Cuesta Blanquilla,

la noche es un hechizo sin sortilegios

que todo lo ocupa y amalgama.


En algún lugar canta un búho

y asecha expectante

un posible bocado exquisito.


Suena a lo lejos un viejo motor,

con el carraspeo del esfuerzo

y en breve asoma desde la Casa Nueva;

en la naturaleza conocida,

cualquier improvisación

es rápidamente descubierta,

y una oportunidad de aprovechamiento

o tal vez de rechazo.


Ya queda poco, en breve

habré llegado a Los Chorrillos.

12 septiembre 2025

MEMORIA SELECTIVA

 




Nada tan natural y bello

como este panorama,

y esta luz que asciende para declinar

y ser atragantada por la noche,

ninguna luz como esta escalada hasta el orto

para eclipsarse ascendiendo por el Pechillo.


Ningún paseo es comparable

como aquel desdibujado en los recuerdos

desde el Puente hasta la Lomilla la Jaula,

ni agua más apetitosa que la del Chorrillo.


Ninguna perspectiva del pueblo

como bajo la sombra del Chaparrillo

o desde los bancos del Caserón Barrena,

y la edad enseñoreándose juguetona

a lomos de la rabiosa pubertad.


Ninguna edad como aquella,

mecida en el dorso de la intrépida juventud,

el despertar a la vida y al amor

e inaugurando cada atardecer.


En la mirada, la evocación al pasado;

en la memoria, el deterioro del pretérito;

en el presente, la evocación asimétrica

de estos viejos y selectos recuerdos:

intencionadamente, memoria selectiva.

19 julio 2025

COMO NOSTALGIA

 




Marbella, mil novecientos

cincuenta y seis:

examen de ingreso.


Una decena de abriles

y los padres a dos horas a pie

por una carretera casi intransitable,

que ascendía buscando

coronar, descender y llanear.


De tarde en tarde

el estruendo de un camión

que anunciaba su proximidad

fatigado de esfuerzo.


Así cada lunes al alba

y cada sábado al atardecer.


Un baño y ropa limpia,

y a seguir faenando

para alcanzar otra distancia

en la que vivir por siempre,

recordando el origen

como nostalgia.

13 julio 2025

DIOS DIRÁ MAÑANA

 




Meter las manos en el agua fresca,

mojarte por dentro y por fuera,

apreciar el paso del tiempo

y los surcos que fue labrando,

ver el ayer y mirar sin esperanza

por la balconada del mañana.

Observar los cambios de estilo

y de costumbres, sorber despacio

el sabor enquistado en el tiempo,

firmar de por vida una alianza.

Deshacer el ovillo que enhebró la historia,

interpretar lo novedoso con expectación

sabiendo que el tiempo nunca vuelve,

vivir el hoy por hoy y Dios dirá mañana.

29 junio 2025

LOS CHORROS

 




Tú, mi idea primera de fuente,

concepto de sed saciada,

de salpicaduras y mojaduras,

la abundancia en todo tiempo,

la generosidad desbordada.


El rasero que a todos une

y que sin medida iguales,

el donarse a manos llenas,

manos que son desbordadas.


Tú la idea primigenia,

la medida de toda abundancia,

la sed que encuentra consuelo,

que a pobres y ricos sacias.


Cristal que estalla en mis manos,

imágenes de la infancia,

juego y jugo de ese entonces

que en mi memoria restalla.


Tú, mi remota idea de sed,

de juegos, de distante infancia.


10 abril 2025

CIERRO LOS OJOS

 




Cierro los ojos y veo pasar a la inversa

las hojas del viejo calendario:

Ojén de blanca cal con azulete,

blancor inmaculado

y verillas pronunciadas y pulcras.


En el pollete, una pareja hace proyectos

o quizás cuentan las estrellas.

¡Qué difícil es penetrar el alma

de una pareja joven que se mira con pasión!


El cielo luce azul, sin mácula,

y el sol anuncia con un guiño

que está pronto a ocultarse

tras los picos, por encima del Pechillo.


En el bar del Portero se desgañita

el altavoz por fandangos o malagueña,

y los Chorros lloran de incesante emoción,

en connivencia con los parroquianos.


¡Qué extraño es saberse vivo

entre esa larga nómina de ojenetos

que ya solo son memoria!


La Alberca es un recuerdo,

las acequias son un recuerdo;

los molinos son muelas de museo,

el cine es un onírico recuerdo,

el Tiesto es un amado recuerdo…


Amanece y la Generala pasa en silencio,

en el horno vuelve a arder la retama

y por las calles alguien vocea:

¡Hinojos, huevos, espárragos trigueros!


El tiempo es un incendio voraz

y la memoria, apenas una esquela,

un guiño con los ojos cerrados.

05 abril 2025

EL ATRIO

 




Dos antiguas palmeras,

desiguales como un guiño enarbolado,

plantadas como escolta

en guardia permanente,

una mirada al cielo y otra al suelo,

filtro de la brisa que se entrelaza

y canta en consolidada melodía.

El viento, en ocasiones, las agita,

da un rodeo por la copa plumosa

y vuelve a salir ufanamente,

entre el griterío de un sin fin de pájaros.


Desde esa altura,

en vecindad con las campanas,

el reloj es una cantinela de bronce

que se repite en las horas en punto.

A escasos metros, música acuática,

constante, permanente, incesante,

como la sed insatisfecha:

cuatro surtidores que manan sin cesar

con transparencia incólume.


No tiene. En verdad no tiene atrio,

pero digamos que todo este entorno

es el preámbulo del templo,

donde la luz es más refulgente

al tiempo que también más serena.

04 abril 2025

EL RÍO VA A LO SUYO

 




 

El río va a lo suyo,

corre precipitado y hasta se despeña

por alcanzar con prisas el Charcón.

Son caudales de otro tiempo,

cuando las mozas y las madres

restregaban la ropa al son de coplas

que repetía la radio hasta la afonía.


El agua es fuga constante

que salta o rodea las peñas,

según su intuición

y la celeridad o no de la medida.

Sobre las adelfas, sobre las rocas,

el soleado blanqueador

y el añil que le devuelve apresto y prestancia.


Los cánticos de la escuela

se quedaron varados en el Toledillo;

en el río la aventura, la agilidad y la improvisación,

y también la merienda,

y, de vez en cuando,

un chapuzón improvisado

a causa de un equilibrio inestable

que acabó en fracaso,

como tantas veces nos sucede.

29 marzo 2025

AGUAMALA

 


                                              Fotografía de Escolástico Martín, "Tico".


Cielo bruñido y sol que se levanta,

un camino que serpea, que sube y baja

para volver a ascender nuevamente.

Tierra bermeja, árida y esforzada;

rumor manso que destila frescura

y también pausa apacible al caminante.

Los primeros rayos del día

hieren la visión y deforma el paisaje.

La luna va desnuda por el Atajo

tratando de ocultarse antes de ser herida

por las encendidas saetas solares;

no le sienta bien trasnochar

y el alba es barrera que cortocircuita

y hasta se le atraganta, por eso

va de escapada hasta ocultarse.

Escalando el firmamento, el astro sol

derrocha destellos que ya ciegan,

y todavía queda lejos Cobachina

y mucho más lejos aún Jobretín.

En las grandes rocas, el sol es fulgor

como un espejo del amanecer

que invita a descansar y renovar fuerzas.

El Aguamala, un paso intermedio,

unos instantes de solaz y reposo

antes de reemprender el camino.


25 febrero 2025

POR LOS MONTES

 



               

                           A mi prima Mari Carmen Márquez

 

 

Subí a los montes para tomar distancia,

para medir mi apego a la población

o mi desinterés absoluto;

entonces sentí vértigo, perdido

y sin apenas raigambre

que me sustentara.

No es posible habitar entre las nubes

sin dejarse arrebatar una esquirla del alma.

Allá abajo, en el blanco caserío,

donde late el humano vivir,

es donde los míos me aguardan,

donde vi la luz primera

y el despertar a la vida

que poco a poco se fue desperezando.

Ese ascua de blancura,

ese relumbrón de cal

por sus calles y plazas,

es la patria que yo amo,

el latido de mis ancestros

donde los míos descansan.

Subí para distanciarme y medirme frente a ti,

pero fue aventura fallida,

nube que el viento desplaza.

22 febrero 2025

ME SALDRÁN LAS CUENTAS

 




Un pequeño esfuerzo y la gran recompensa:

mis hermanos viven en la gran ciudad

y yo he sido invitado a volver al origen

y a meditar mirando al Calvario.


Ellos llegaron fácilmente al acuerdo

y me ofrecen el calor de su presencia,

junto a la serenidad de su cercanía,

sin convocatoria, solo por arroparme.


Llegado el momento, si la semilla da fruto,

serán los primeros en festejarlo;

si por el contrario solo es paja sin grano,

también serán los primeros en arroparme.


Contra viento y marea, aunque el trillo no trille

y aunque la brisa sea calma adversa,

la parva llegará íntegra al granero,

harán de mi objeto de culto

y por activa o pasiva me saldrán las cuentas.

13 febrero 2025

OJÉN AL AMANECER

 



Esa luz madrugadora y tibia,

asomada al Atajo y haciendo

plenitud en la cuesta del Calvario.

Ese menudeo rubio ascendiendo,

subiendo y bajando bancales

y tintando de vida renovada

los caminos y las veredas.

Ese encanto de hortelano jardín

acariciando la tierra agreste y dura,

y sirviendo la mesa, según temporada,

de los frutos del sudor humano,

donde el naranjo era el denominador,

como en la sierra lo era el algarrobo.

Las minas a una hora o más de camino,

el agua susurro y socorro bien cuidado

y la luz solar derroche de la naturaleza.

La escuela de los niños en el Toledillo,

la de las niñas en la recoleta Plaza,

los pupitres de a dos y un tintero,

y el reloj de la Iglesia marcando el ritmo

a la música de la tabla de multiplicar.

En cada amanecer de hoy día,

la estela del amanecer de Ojén a la vida.

08 enero 2025

LAS VIEJAS PALMERAS

 



Las viejas palmeras,

pórtico permanente del atrio

en el silencio de la noche

o en el clamor del día de mercado,

o cuando mirando al suelo

nos centrábamos en los juegos,

o departiendo en los veladores

vinos y viandas.


Las esbeltas copas verdes

en competencia y cosquilleo

con el azul del cielo,

donde los ángeles saben descifrar

cada gesto fluctuante en el aire.


Al pie, los juegos infantiles

y en las solemnidades punto de encuentro,

puesta en escena

y decorado natural de cánticos y alabanzas,

punto de arranque o despedida

de cada desfile procesional.


Impertérritas, enhiestas, que no altivas,

protección natural y oasis,

preámbulo,

proemio del templo que me vio crecer.

10 octubre 2024

INDELEBLE

 



En la distancia, el bullicio

de la plaza es una agitación

del alma más que del cuerpo.

San Dionisio ya reposa de su caminata

entre velas quemadas

y flores que se marchitan.

Bajo un techo de farorillos

se ha desplegado una formación

de colores y lunares con luz propia;

orquestas en competición

se hacen sus relevos

y un hervidero de parejas

compite locamente en divertirse

como si no hubiera un mañana.

La plaza es el epicentro:

orquestas que se suceden

y una barra inmensa como sierpe si fin

compite con Los Chorros

escanciando y saturando la sed

de propios y extraños.

En mi memoria,

Pepe Barranco con su modesta rifa

y Monfrino rey póstumo e insustituible

de aquellos veinteañeros que fuimos.

No es una feria más,

es la Feria,

el momento presente

eternizado en la memoria

para el resto de nuestros días.

09 octubre 2024

DIONISIO

 



Dionisio era un joven huidizo, apocado y hasta tímido, cuando merodeaba el Aerópago.

El apóstol Pablo hacía en Atenas confesión pública de su evolución de perseguidor a discípulo, de piedra de tropiezo a canto rodado por los caminos de la vida.

Esta fue la catequesis que escuchó el retraído Dionisio, el motor, la energía, la hoguera en la que fundió su ignorancia y llegó a ver la luz de manera radiante.

Con similar ímpetu desarrolló su vida pastoral, y era tan fluido su verbo que para que dejara de predicar, de un certero tajo, le cercenaron la cabeza separándosela del cuerpo.

Aún así, durante unos instantes, Dionisio recogió su cabeza, se la acercó al cuello con ambas manos y siguió predicando.

De cómo llegó a ser patrón de Ojén, como lo es de Jerez de la Frontera y de París, necesita de otras arduas investigaciones.

Pero hay algo que es coherente en el carácter del patrón y su pueblo: la tenacidad. Como Dionisio siguió predicando después de decapitado, mis paisanos saben que la Feria es mucho más que una celebración, y cada cual pone su granito de arena y reconoce el buen gusto y el saber hacer de Antoñito Román, ojeneto de honor por los siglos de los siglos.


11 septiembre 2024

RECUERDOS DE MI NIÑEZ

 




Recuerdo que mi calle

tenía otro nombre rotulado

y sobrevenido

que nadie pronunciaba,

pero le llamábamos de la Fuente

y ahora es nombre propio.


Era muy empinada

y el suelo era de piedras.


En mi infancia las piedras

estaban muy a mano,

de ahí esta jura

como segunda coronilla.


Las fachadas eran de piedra y barro,

pero muy gruesas

y enjalbegadas de un blancor impoluto,

donde el tesón de las madres

daba el do de pecho.


Las puertas eran un artificio,

siempre abiertas y,

por las noches,

las sillas se sacaban a la calle

en amena asamblea abierta.


En un tiempo de escasez,

mi calle olía a pan

y era encuentro recreativo

donde se jugaba infinitamente.


Habían pocas cosas que guardar,

de ahí lo de las puertas sin oficio,

pero la felicidad corría calle abajo

como corría el agua

los días de lluvia por entre los guijarros.