Mi lista de blogs

02 mayo 2026

ACUSATIVO

 



Amanece. La línea del horizonte

es un subrayado en el aire

que nunca se materializa o colma,

que se desplaza, pero es presencia activa

que delinea y subraya allá y en la mente.


Las familias numerosas, que ya no,

han dejado espacio a las mascotas,

y también un rotundo protagonismo

y la dedicatoria de mimos y carantoñas.


De la anterior subida del hombre

a la luna, el logro del papel de aluminio;

de esta otra ascensión tan reciente,

todavía desconocemos el derroche

y tampoco nos contaron el aprovechamiento.


Los caminos y veredas son tan agradecidos,

que les basta un poco de sol, algo de humedad,

y un bastante de respeto, para que nos devuelvan

la señalización engalanada con pastos y flores.


Amanece. Ya lo dije antes.

El oro incandescente ya ilumina la mañana,

mientras la vieja plata espía rezagada.

¿Acaso busca galantear la reina de la noche?


01 mayo 2026

¿RECUERDAS?

 



                                       A Larysa Chesnokova


Cuando te echo de menos

vuelvo a oír aquellas entrañables melodías

que sacabas del teclado,

pulsando, a veces con codicia,

y otras acariciando con tus táctiles yemas

el tosco y elemental teclado eléctrico.


No se trataba de una exhibición de tus habilidades,

tampoco de la euforia nacida en tu corazón

por los acontecimientos de tu vida,

últimamente zarandeada

hasta límites más que insospechados

y escalofriantes;

como todo lo que dimana de ti,

una dádiva generosa y altruista

nacida en tu alma virginal y en tu sensibilidad.


Entonces te expresabas con suma fluidez

en el lenguaje musical,

pero no así en mi idioma;

por eso, usaste mi voz como intermediario

para anunciar títulos y autores de las partituras.


Todo fue fluido mientras barajabas la nómina clásica

de la música centro europea,

mas cuando saltaste a Ucrania

cabalgando a lomos de un sueño

y nos regalaste los sentidos acordes

de Elegía, Op.41/3, de tu compatriota Mykola Lysenko,

tuve dificultad en la pronunciación

y tú, emotiva emoción nacida en tus adentros.

30 abril 2026

CUMPLEAÑOS

 



Me pasé años

mirándote hacia abajo,

buscando entre lo minúsculo

como aquello perdido y encontrado,

el regalo que fascina y colma;

e imitaba tu sonrisa

buscando la consanguinidad con la mía,

y de paso certificar tu identidad.


Ya hace algún tiempo

que te miro de frente

o hacia arriba,

mientras te desarrollas

y yo menguo en progresión geométrica.


No dejes de caminar:

tu camino es tuyo,

solo tuyo,

como mío fue

el que me fui labrando con mi esfuerzo.


¡No te pares!

No dejes nunca de caminar

y de fortalecerte,

de doblar la esquina y abrirte paso,

pues nadie dará por ti

las zancadas que te separan

de la vida plena en todo momento.

29 abril 2026

DISPARIDAD

 





Se asoma el rubicundo por el Este

y a unos alumbra y a otros distorsiona;

a los tallos nuevos los reviste de armonía

y a los que están mustios o en caída libre

apenas si les dedica una esquela:

la uniformidad es una disparidad asertiva

en el rincón oculto de los sentimientos.


No es el contenido, tampoco el continente,

es la percepción la que distribuye

cada varilla del abanico, con su brochazo de color,

y se hace sumando de un conjunto armónico:

a algunos les apetece su brisa rítmica

y otros la detestan:

la disparidad es una constante que nos acelera.


28 abril 2026

HORAS DILATADAS

 




A lo lejos, se hace de oro el silencio

y el sol rinde armas al ocaso.

La tarde ha perdido su virtud

y es cristal empañado,

mácula, como paja en ojo ajeno.


En las cercanías, un campanil

invita a la oración,

pero la calle no entiende de recogimiento

y un automóvil hace sonar el claxon

como portazo de quien se desentiende.


Se turba la paz, como también

será agitación el telediario

y pondrá patas arriba a la esperanza.


La dulzura de la noche plácida

deja su acento diacrítico

a lomos de la imaginación,

apoyadas las manos en un buen libro

y abierta de par en par

la capacidad de sorpresa,

observando el brazo arqueado del flexo

que evita que pueda perderme

en la masa amorfa de lo desconocido.

27 abril 2026

DANZA




                                           A mi hermano Juan


El violín dejó una estela de regusto,

de dulce nostalgia enamorada y un paladar denso,

como de leche condensada

y almibarada a la infancia.

Eran los primeros compases

de “La leyenda del beso”

esos que te hirieron de infantil ternura

y te dejó marcado de manera indeleble

en el oído interno para siempre.


Es el inefable perfume de los recuerdos

que se enquistan, sin ser notados,

en las horas felices;

y ahí se alojan para siempre,

en aquel tiempo achatado por los polos

al pasodoble en masa

o el espectáculo del tango de Pedro y su sobrina

convocando todas las miradas.


Ella era ligera como una pavesa,

como esos confetis lanzados al aire

que danzan en la ingravidez de lo sutil

hasta caer al suelo en amalgama de color,

o remontan y levantan el vuelo,

sin conocer el destino, antes de posarse.


Son recuerdos tan imprecisos como fijos

que hoy gravitan en el aire,

como aquel cuerpo joven y grácil

que evoluciona colmado de emoción

en escala oscilante de candor y de ternura. 

26 abril 2026

CANCIONCILLA INFANTIL

 



Aquella tarde de abril

cuando el sol ya se ponía,

se puso mustio el jardín,

al tiempo que trascendía

el aroma del jazmín.


Por ti me bajé al arroyo

buscando juncos y aneas,

y solo encontré mastrantos,

de tal rigor y profusos

que su aroma aún marea.


Murió la tarde en la loma,

el sol se fue resbalando

por la ladera poniente,

cuando el cielo enrojecía

y la luna fue asomando.


Yo sentí que me embriagaba

esa conjunción de estrellas

que el cielo iluminaba,

y la blanca veladura

de tu mirada de nácar.


Por el camino de vuelta,

antes de llegar a casa,

se nos cruzó un cervatillo

como un cordero lanudo:

blondas de azúcar y nata.


25 abril 2026

TOLERANCIA

 



Eran tiempos de radicalismos,

cuando el silencio se hacía obligatorio

y cómplice, y por el sumidero de la omisión

se conseguía la paz deseada y añorada,

y la armonía impuesta.


Y sucedió lo inevitable, y nos dimos

un borrón de olvido y cuenta nueva

con aquellos mimbres del viejo canasto,

a pesar de las incontinencias para muchos

y las bravuconadas de los otros.


Asentados los días, y ante la panorámica

de la Exposición Universal en Sevilla,

Eduardo Chillida peinó los vientos del Guadalquivir

con su imaginativo monumento a la Tolerancia,

y desde entonces, entre la Torre del Oro

y el Puente de Triana, su sinuosa nervadura

muestra la ductilidad de la brisa con firmeza.


Pero se adocenó la calma a lomos de lo soez,

y paso de lo ocasional y festivo a lo ordinario,

y en la nervadura de los días se orilló el insulto,

la paciencia y las muchas aguantaderas,

y de lo exquisito se pasó a la ordinariez,

como del respeto a la intransigencia grosera…


¡Qué bajonazo! ¡Cuánto hemos perdido!

Donde moraba la exquisitez parlamentaria,

ahora merodean subalternos y mozos de cuerda

sin calidez ni calidad, segundas y terceras líneas

que solo cuentan en el empeño de lo abyecto.

24 abril 2026

ABRIL

 




Y llegó abril marchando sobre los pies

con sonido de tambores y cornetas,

para subir hasta el Calvario.

Y la música de capilla nos ayudó a inferir

si andamos o no por el camino adecuado.


Ya habían estirado los días

y se habían difuminado algunas penumbras.

La hierba anunciaba una nueva floración

y los naranjos no se quedaron rezagados

sino ensimismados los paseantes.


Y se plantó en la segunda semana

con alegres sonidos festivos

para celebrar mi ochenta cumpleaños.

Y recibí toda una mochila de afectos,

y me desbordaron las muestras de cariño

que me elevaron por unos instantes

por encima de las nubes de lo soñado.


Y con los compases oportunos llegó la Feria,

y una explosión de lunares y farorillos

confundió la noche haciéndola pleno día.

Y la música se hizo cascada festiva,

y la mujer bajó de los altillos una oleada de flecos,

y desnudó sus hombros que cubrió de hilaturas,

y el albero se cubrió de achares, garbo y tronío…


Y volverá de nuevo abril sobre el calendario,

y pasará lista, y serán notables las ausencias.

Y ojalá. Y ojalá yo no falte a la cita.







23 abril 2026

BOSQUEJO DEL AMANECER

 


                              Fotografía de Ana Escalera


Un deslumbramiento,

un posible destello o una pesadilla,

una cabriola en la cama

cuando todavía, más dormido que despierto,

era tensa la porfía entre la noche y el alba.


Todo muy oscuro, pero un relumbrón,

una mancha de colores abocetados,

como aplicados con la yema de un torpe dedo,

o con un impreciso y zoquete difumino,

dejo una mácula coloreada y sin bordes

en el desconcierto de los primeros instantes

de esta recién estrenada vigilia.


Más tarde, cuando todos los sentidos

estuvieron activos, y supieron calibrar

entre el sentido de la vista y el intelecto,

fue cercano y bello ese regalo primaveral,

donde la naturaleza hace germinar

una selección de tinturas con la habilidad

de un maestro pintor, tal vez impresionista.


De nuevo cerré los ojos, pero ya estaban

dañados por la luz y seguían fantaseando,

torpes para dilucidar con precisión,

pero afectos a ese incidente, sin explicación,

que quizás tenga que ver con lo soñado

y no precisamente con lo vivido.


22 abril 2026

FUTURO COMPLEJO

 



Vengo caminando desde el pretérito

y amasando y conformando lo que soy,

en medio del entorno en que me muevo.

En el pretérito, guerras, muchas guerras,

y en el estudio de la historia del hombre,

la guerra como diapasón de la lenta

cadencia y la musicalidad de los años.


Lo que intuyo es un ir a más

por el camino de los imponderables,

apoyado en el bastón de los días

y tratando de sortear los escollos,

si bien no siempre son eludibles.


Conjugar el futuro es siempre un acertijo,

pero hay cosas que se intuyen a lo lejos,

como las posibles vicisitudes en el camino,

y otras que nos asaltan con la ferocidad

de lo hasta ahora inesperado e imprevisible.


No es mi derrota la que lloro y lamento,

es el mundo que dejo a mis herederos:

la falta de honestidad y la rapiña, los bulos

entronizados en el diario de sesiones,

los exabruptos, la pérdida de ideales,

y como coronación de la reina de la fiesta,

la imposición de las armas caiga quien caiga.


Viene a un mundo de silencio, cuando

ya se habían acabado los fratricidios,

y temo que voy a despedirme en el fragor

de un estallido incontrolado y estéril:

¡cainitas de principio a fin!

21 abril 2026

VALIÓ LA PENA

 



                                  A mi amiga Mar García


Valió la pena hacer el servicio militar

para descubrir, al margen de lemas patrios,

que las victorias se alcanzan firmando la Paz.

Valió la pena la suntuosa inversión en la cama,

porque en ella pasamos un tercio del calendario,

y pleno cuando la enfermedad nos arrincona.

Valió la pena hacer la recogida de la aceituna

y otras varias faenas agrícolas para descubrir

el amargor a sudor del aceite de oliva virgen.

Valió la pena cruzar España de Sur a Norte,

para acabar rompiendo mitos y fábulas

y darme cuenta que todos somos muy iguales.

Valió la pena haber dedicado mi vida profesional

a la hostelería, porque acoger es la más grande

de todas las tareas que podemos desempeñar.

Valió la pena pasar y padecer la enfermedad,

porque es en la recuperación donde se encuentra

el eco emocionado y vital del sincero agradecimiento.

Valió ser soldado de infantería en Granada,

porque pude sentir el latido cercano de Federico

y quedar embrujado por el Darro y la Alhambra.

Valió la pena aprender a leer y perder horas de sueño,

porque me ha ayudado y me ayuda a conocerme,

a valorar mis muchas carencias y a corregirlas.

Valió la pena el vértigo del desfiladero de la muerte,

porque Él me esperaba para cenar juntos,

cumplió su palabra y salvó mi vida para siempre.

Valió la pena darse, escuchar y saber perdonar,

porque solo midiéndote en el infortunio ajeno

está uno en condiciones de comprender y olvidar,

sin miedo alguno, a que le de otra alferecía.

20 abril 2026

DIÁLOGO


 


Imagina una humilde casita

encumbrada en lo más alto de la colina,

con las estancias necesarias

y una chimenea que irradiara el calor del hogar

en competencia con el nuestro;

allí el sol sería presencia activa

desde el alba al ocaso,

rompería su rutina y descansaría

a pierna suelta en el porche,

caldearía las placas solares de la techumbre

y acabaría por deslizarse

por el terraplén que lleva hasta el arroyo

despidiéndose con encarnada alegría.


Las nubes, por su cercanía,

serían como globos que pincharíamos a capricho

y se escaparían volando

de nuestras garras juguetonas.


La luna se mostraría celosa

y entraría en competencia contigo,

especialmente en su fase llena;

seguro que vaciaría su sonrisa de plata

por el alféizar y teñiría de momentos idílicos

tus cabellos castaños en tonos azulados.


Deja de soñar, Manolo,

el teletrabajo no te agota, pero a mí sí,

y ya es hora de recoger a los niños.

19 abril 2026

PASEO BUCÓLICO


 

Caminar. Caminar

con la mirada puesta en la naturaleza

y esquivando el sol

que estalla y destella en la lámina del río,

reparar en cada piedra, en cada socavón,

en el suspiro de alegría que no llega a grito,

en los pequeños racimos amarillos

que encienden la mirada,

en el guiño multitudinario de las hoja del olmo.


Y reparar en quien se cruza conmigo

y lleva auriculares que le apartan del presente,

y que seguro irá viendo

eso que yo también imagino al oír la radio

entre las paredes de casa.


Oír la voz de mando a los remeros

y admirarme de la disciplina sincrónica

y uniformada. Bogar con la mente

y hacer largas travesías sin presupuesto ni equipaje.


Observar el afán de los pescadores desde la ribera,

el complejo aparataje de aparejos y enseres

para volver de vacío. Refugiarse en la sombra,

descansar un buen rato,

interrumpirse a uno mismo para tomar una fotografía

y atender una llamada telefónica.


Sentir cansancio y las urgencias del reloj

en los momentos plácidos,

sentir el calo, la humedad, el frío en la piel

y saberse afortunado, un día más,

hasta que se acabe el contrato de permanencia.


18 abril 2026

LA ACTUALIDAD

 



La actualidad, esa exigencia temporal

que solo conjuga el presente,

aunque de manera muy efímera,

que solo afecta a lo inmediato

y desatiende o desprecia al resto.


Sin embargo, el pasado,

son hechos que ya no están de moda,

salvo en los juzgados,

donde tratan con ahínco de entender el pretérito

con pruebas añejas que a veces quedaron obsoletas,

o que afectan a personas que pasaron a mejor vida

física o social,

y ahora resulta imposible revivirlo.


En cambio yo, que tengo un futuro

que concluye a ojos vista,

después de un largo pasado,

puedo asegurar, sin apenas margen de error,

que ser plena actualidad me hace estar en la honda;

de lo que se deduce que el tiempo,

como el espacio y la aceleración,

se relacionan entre sí,

pero tienen su aquel, su aquí y su ahora.


La actualidad, la codicia de los periodistas,

un tiempo y un estado que envejece con frugalidad

y deja de tener interés en la codicia de las horas

o en el remanso de los días.

17 abril 2026

LA ESPERA

 



¡Qué dilatada es la espera!

¡Cuánta rémora en la parsimonia de la recua!

El tiempo es volátil, pero las horas eternas,

de una infinitud angustiosa y empachosa

que sube hasta el paladar y se atraganta

como si masticaras terca y retorcida tuera.


Llega el otoño languideciendo los días,

despoblando la arboleda y vistiendo

de pardas tonalidades lo volátil y premioso.

Se atrofian los relojes y hasta es posible

que pasen más de dos veces por los mismos dígitos.


Todo es premiso, lánguido e infecundo,

estéril el invierno, falsa la fecundidad primaveral

y un reseco anonadamiento el verano

amenazante con ser frugal como la siesta.


Llegué a tu puerta en plena vigilia,

cuando no apuntaba el alba,

y hasta el reloj se ha marchitado en la espera

y el teléfono ha perdido la carga y la memoria.

Tengo en un cuaderno anotados los encuentros

y en media docena de álbumes los actos fallidos.


He perdido la noción del tiempo, a base

de un continuo desaprovechamiento:

vivo en espera, respiro en espera,

transito en espera, y de esperar y esperando,

desespero con desesperanza tu encuentro.


Dos minutos ya, una eternidad volátil que se esfuma.

16 abril 2026

TELARAÑA

 



Como una telaraña,

con esa viscosidad malsana

y esa mala intención extraña

de atrapar víctimas sin selección

sino con total indiscreción;

sin limitación en número,

sino a todo el que transita de paso,

sin importar la edad o el sexo,

tanto si pasa a pie o va volando.


Es la aciaga maraña

de los que juegan a la guerra,

y van usando todo tipo de garras:

guadaña asesina de la violencia.


¿Qué podemos encontrar

sino la malsana telaraña

de quien usa sus mañas

para acabar con las vidas ajenas,

tanto si son jóvenes como añejas?


Tuya son las armas,

pero no la tierra;

tuyo el exterminio,

pero no la razón,

ni tampoco las materias primas

de todos los rincones de la tierra…


Mío el corazón, que llora y que clama

por la PAZ mundial,

por la cordura, el diálogo y el orden,

por el fin universal de todas las telarañas.