Mi lista de blogs

04 julio 2026

AFLICCIÓN

 




Es triste que se nuble la vista,

no poder orientarse por el oído

o ver el mar allá al fondo,

lejos de tan oscura realidad,

y no ser capaz de planear como un albatros

hasta alcanzar la orilla opuesta

de tan imaginada opulencia.


Cuando las sandalias son lianas,

de nada vale brincar de alboroto

para alcanzar esa luz que deslumbra

porque el alborozo ya se ha negado.


La tarde está a punto de ensimismarse

y tomar la encarnadura de tinieblas,

donde aparentemente todo es negación,

mas también una oportunidad clarividente.


El mar, también a ciegas, durante la noche,

estrella una y otra vez las olas sobre la playa,

pero el agua marina tiene querencias salobres

y a cada fusa le ofrece su disonancia,

circunstancia en la que los pensamientos

se dedican a pasar página,

con la expectativa de un sueño esperanzador.

03 julio 2026

UN DÍA

 




Me respondió: “Un día”.

Pero no había ninguno marcado en rojo

en su agenda,

y vislumbré la incierta cola de cometa

que no se sabe dónde saetará

el próximo bandazo

-a capricho del viento-

cuál será su próxima coda,

ni los posibles presagios

que pudieran iluminar mi oscuridad.


Vivir en la incertidumbre

es como esperar un diagnóstico médico

atrancado en las listas de espera,

un no saber que nunca llega,

que se enquista en la demora

y resulta abatida por las dudas.


Y de repente, “mañana”,

el repiqueteo de lo inmediato,

horneado y vestido de precipitación,

un tren que ya llega arrastrando demoras

y tensando el arco de la dicha,

antes de ver cómo es mi reflejo

en el lago de su mirada,

y si viene dispuesta a acortar los tiempos

en el paréntesis de los brazos abiertos,

o será un simple trasbordo

para desaparecer nuevamente.


02 julio 2026

ESPERANDO

 




El verano ha dejado las puertas

de par en par. Julio avanza

con marcial ardor guerrero.

Ofrezco mi cuerpo a la ciencia

y me dejo hacer un nuevo remiendo,

con el que remediar un descosido.


Sigo. Aquí sigo. No puedo irme

por las ramas y me arrellano

entre mi físico descompuesto

y mi mente febril de ensoñaciones,

que me transportan vivaz

por sendas aún inexploradas.


A lo desgarrado un zurcido,

un nuevo apaño y una nueva dosis

de ilusionada expectativa.

Un orden nuevo,

mientras se deja recomponer.


Hablo en primera persona

con suma alegría,

porque sé que viajo con billete de vuelta,

porque sigo, cargado de ilusión,

y con indestructible esperanza.

01 julio 2026

JOVIALIDAD

 




Te retengo,

te acaricio desde antaño

en la alacena de lo imperecedero,

como su hubiera guardado

en una nube

aquello que no se acomoda

al tránsito frenético del día a día

y me saturara la memoria.


Ahora,

en las calles y plazas

de mi distante infancia,

reverdece frondoso un renuevo

-aunque no germine-

que es ilusión,

que es confirmación,

en medio de este mundo

de dolencias, reproches y olvidos.

30 junio 2026

ECLIPSE PERSONAL


 


Ese gesto de ausencia,

ese eclipse en el que te globalizas,

esa mirada más allá del horizonte,

donde la respuesta va de cero a infinito,

huera o campanuda.


Ese extravío en una silla de ruedas

manejada por una nieta postiza,

nacida del otro lado del mar.


Esas ramas del paseo,

la agitación melenuda de la brisa,

la diversidad de hibiscos de colores,

en competición armónica,

y tu mirada perdida

en el anodino infinito.


Vas. Te llevan, pero lo ignoras todo.

Miras sin ver, y quien te mira se pierde

sin conocer tus adentros.


Se aproxima el medio día

y pronto volverás a casa,

tal vez sin los tuyos;

pero la joven inca que te lleva con mimo,

cuidará bien de ti

con indudable preferencia nacional.

29 junio 2026

DUDAS RAZONABLES




No recuerdo la fecha,

si los hechos...

Fue al atardecer, cuando el sol

se derrama por el occidente

y ha dejado de ser rubicundo

y levantar heridas.

Tampoco recuerdo el lugar preciso,

ni si me lo contaron

o tal vez lo viví en primera persona.

Me dejé llevar por la preguntas del defensor

y ahí me atrincheré lo mejor que pude.

Eso sí. El vestido era rojo.

liso y sin adornos;

en la muñeca izquierda

un montón de abalorios,

todos ellos muy comunes, como baratijas.

Acabó negándolo todo,

y hasta el rojo intenso

quedó desvaído y demacrado,

con absoluta bien poca entidad,

y así, todo lo que antes fueron solfas razonables.

Ahora pongo en duda los hechos,

o tal vez las dudas son más certeras

que un mal despecho.

Pasaba por allí y me vi involucrado,

y hasta me exigieron acabar

y ofrecer mi testimonio.

No. No estoy satisfecho,

sigo sin saber nada,

pero en ese punto decidí no volver a beber.


28 junio 2026

LA AURORA

 




Despierto sin conciencia clara,

como quien se levanta de la mesa

con el desabrido gusto de insatisfacción,

como quien sale del túnel del tiempo

o del amasijo de un sueño de verano.


Todavía reina el silencio en el vecindario,

la luz demorada y tenue, no hiriente,

y el magnolia toma el relevo a la dama de noche

con la elegante fragancia de su galanura.


Despertar tan temprano es desdicha para muchos,

pero cuando se le encuentran los bellos perfiles,

el gozo recompensa con abundancia

esas posible o mal medidas pérdidas.


La vida arranca de aquí,

de lo oscuro de las entrañas maternales,

y nos coloca en la senda de nuestro albedrío

a plena luz del día, y con sus sombras,

para que cada uno se conduzca según sus criterios.




27 junio 2026

HOLGANZAS DE VERANO




Por el retrovisor de los días,

siempre fueron ardientes y lasos los veranos,

eran revestidos de un cierto informalismo

en su decorado, y con salida del calendario

por lo permisiva puerta trasera de lo vacacional.


Al suelo patrio llegaron las exuberancias

y hasta las tormentas de otras conductas,

más ligeras de ropa y lascivas, más permisivas;

pero potencialmente incandescentes

y también muy contagiosas en grado sumo.


Se asentaron las modas, se acortaron

o desaparecieron los dobladillos

y con ellos todas las dobleces de lo inane.

También se perdieron los pregones y arengas,

y ahora nos parece todo un nuevo despertar.


La mirada se perdía por el desfiladero

de lo expuesto y, a veces, se atormentaba

en lóbregas e inquietantes pesadillas,

pero volvía a buscar la lozanía de la luz

en la sonrisa tímida de unos labios no besados.

26 junio 2026

PICO DE JUANAR

 




Mil ciento sesenta y cuatro metros,

la mirada que se eleva hacia el cielo

y escala desde la orilla del mar

por caminos que ascienden

y senderos que merodean los trancos.


Mil ciento sesenta y cuatro metros,

en la ascensión fatigosa,

al alivio de las sombra y la acicular

música de los pinos.

En la orilla, el salitre y la caracola,

los cuerpos semidesnudos al sol,

la música salada y los exabruptos del Titán

que no ha podido vencer su medio,

ni con el tridentino bielgo,

para subir y contemplar desde las alturas.


Mil ciento sesenta y cuatro metros,

atrás ha quedado Puerto Rico, bajo y alto,

atrás los anchos caminos y cierto vecindario

atrincherado sobre la cúpula poblacional;

por doquier el tomillo, la jara, el espliego,

los himnos de gloria que acompasan la ascensión,

y también la fatiga acumulada,

todo eso que será olvido junto a la Cruz,

una vez se haya coronado con éxito

los mil ciento sesenta y cuatro metros,





25 junio 2026

REVOLTIJO

 




Algo de la mar se viene adherido

tan solo con contemplarla:

la inagotable inmensidad,

su musicalidad, la sensación rítmica,

la salinidad, el frescor en la piel,

el cosquilleo de su espuma

y el masajear de la arena al andar descalzo.


He vuelto cargando, amén de los bártulos,

de un surtido de piedrecitas

lijadas y esculpidas por las aguas agitadas;

algo de sal en la piel,

algo de arena en los pies,

y un mucho de infancia

que ha recrecido como algas filamentosas

que prometen volver mañana.


En el tejado de enfrente,

una gaviota hace equilibrios sobre la antena,

al tiempo que gorjea sus cánticos:

no se ha perdido,

la basura es repelente para unos

y alimento o manjar para quien nada tiene.


Pensé que me había perdido en espejismos,

pero este revoltijo de visiones veraniegas

es tan solo, la subida al trastero

a buscar las maletas y seguir soñando.

24 junio 2026

CONTEMPLACIÓN NOCTÁMBULA

 


Pasado el fragor del día,

el cercano aroma a dama de noche

es una embriaguez que invita

a aplazar el sueño,

a envolverlo en el papel satinado

del firmamento,

desde el relajado respiro de la terraza.


Avanza la noche,

todavía no es la madrugada,

pero la placidez es un anticipo

que asegura sus coordenadas

y prepara el confort para la contemplación.


De tarde en tarde un vehículo,

una música estridente que agita el ambiente

y le saca a uno del paisaje onírico

en el que se balanceaba.

Contar estrellas es tan engorroso

como contar corderos en una piara,

todos idénticos, salvo para el pastor.


Quietud plena, Pastor de las alturas,

palpitaciones sosegadas,

y la mirada perdida en la bóveda celeste,

donde lo infinito es minucia y silencio;

y el hombre, apenas una mota de polvo

en el anonimato de una muchedumbre,

afanado en sus sombrías aspiraciones.


23 junio 2026

SOBREMESA

 




En la sobremesa, a veces, un sopor

que uno no controla y le desorienta,

como butaca en el palco del paraíso

que la mecen los ángeles con dulce runrún.


El televisor sigue encendido,

murmurando cosas ininteligibles

y poses que pudieran ser artificiosas,

el ventilador gira su cansina monotonía;

se palpa un cierto y denso vaho

en el cristal, antes traslúcido, de la mirada,

una indefinición que solo aporta

mayor confusión si cabe, profundo caos.


En el batiburrillo de tanto desconcierto,

una dejación al timón de la nada,

un caos generalizado,

gobernado por la desgana,

y adiestrado en la insubordinación,

un sestear en el limbo

con desapego absoluto a todo lo presente.


22 junio 2026

ESTRELLA DE MAR

 




Una estrella, un corpus central

y cinco extremidades

que se irradian hacia los extremos;

una naturaleza única

que se expande como cinco husos horarios

y cada cual vive el ámbito que le toca,

en desgracia o en suerte.


El mismo ser, como estrella del cielo

que se apagó en las aguas marinas,

y del contraste

se le erizó la piel en espinos.


Una única entidad, una conciencia

y sus cinco ramificaciones

que llegan acá o allá,

según lo aleatorio de la casuística,

con la dependencia debida al núcleo.


Tú y yo, corpúsculos de un mismo devenir,

una materia primigenia y única,

y nos debatimos en este mar de confusiones

que más tratan de desgajarnos

que de unificarnos en sólida alianza.

21 junio 2026

EL CISNE

 



El cisne, una ese de espuma flotante

que sobrenada las aguas del estanque,

y se desliza al ritmo lento de la brisa,

que mira altivo, sobrecoge y fija la vista,

como con éxtasis fuera de sí mismo.


En su armonía, un mucho de disciplina,

una partitura relevante con deje pianísimo,

compases austeros, acentuados y rigurosos,

métrica milimétrica, donde nada queda

fuera de los bordes o en los márgenes.


Hay otras aves, también peces que brujulean,

pero el cisne habita el reino de la soledad,

ensimismado en, ¡vaya usted a saber qué!

Elegante, exquisito. El guarda lo llama Odette

y levanta las alas en señal de reconocimiento.


No es un misterio, ni un esclavismo, es

la contemplación muda de un alma rota

que se desliza con la armonía y gestualidad

que solo alcanzan las sentimientos elevados

y se subyugan a los aconteceres del momento.

20 junio 2026

UN MAR DE SOLES

 




Y de repente, gira, y aparecen

un inmenso mar de soles,

al desintegrarse la noche

en los primeros destellos lumínicos,

haciendo coalición con los pesares

en el retrovisor del tiempo.


Se elevaron los frutos de la tierra

reverenciando al rey del día,

desde las primeras oleadas de luz.

Un inmenso crisol, un arrebol áureo

ha revestido las besanas del secarral

de estrellas amarillas sobre varas enhiestas,

como si el firmamento se hubiese abajado

para hacerse asequible a nuestras manos.


Este amanecer rutinario al volante,

tierra adentro, este sobresalto de luz,

este abajamiento de lo celeste a lo terreno,

es también un oleaje de color derramado

que baña tu piel y habla de la necesidad

inaplazable de de juntar nuestros anhelos,

y los simulados silencios de la mar en calma.





19 junio 2026

TIERRA

 




Faena fatigosa, interminable,

a pesar de las lindes

y de la mirada codiciosa en espera

de fértil abundancia,

también de la ambición sin límites

y de los espinos;

generosa, cuando es bondadosa la entrega,

el sudor, el cansancio,

y el tiempo propicio en cada instante.


Las albarcas del abuelo, las huellas del padre,

la memoria de un tiempo de subsistencia,

según los frutos de temporada,

lo memorizado y repetitivo

en alianza con las innovaciones,

la creatividad que reverbera,

y las necesidades del día a día.


En el grosor de un lomo

las cavidades gestantes,

donde se producirá el despertar de la simiente

que ya se despereza entre terrones binados,

como placenta estercolada y fecunda.


Asentamiento, germen, tradición,

perfil del tiempo, espíritu innovador

que se ahuyentó y desarraigó de la nacencia,

para placear por avenidas y bulevares

con la mirada retrospectiva en las raíces.

18 junio 2026

NADA MENOS

 



Toda la tarde en la ilusión de un recuerdo,

en el arribo inminente, en la música del mar,

y en el escalofrío de tu mano en mi mano.


El agua se reviste de plata para recibirnos,

abriendo un camino anchuroso e infinito

que lleva desde la orilla hasta el horizonte:

sin brumas, sin oleaje... Atento a recibirnos

con el tocado azul intenso que enamora.


Esta arena oscura, esta identidad férrea,

este antiguo varadero de sardinales,

hoy reservado a las hamacas y tumbonas;

aquellas memorizadas moragas marengas,

de la exquisita e inolvidable Marbella…


Definitivamente, un lujo asequible

volver a la juventud y mostrarse

agradecidos y contentos:

tú y yo. Un verano más, nada menos.


17 junio 2026

MIRA AL FRENTE

 



Nada de hacerle regates a los días,

de culpabilizar a un invitado ocioso,

al pestañeo curioso de alguna losa movida,

o a alguien que ni siquiera pasaba por allí,

y que tenga o no tenga nombre o renombre

le llamemos casual, fortuito, o esporádico.


Mira al frente. Mira al suelo. No es para menos.


Porque los pies llevan la mirada en tus ojos,

y el sonido tan insólito y anómalo que desentona

y canta a tu paso, esa melodía de amonestación,

no es una marcha discrecional o paso de maniobra,

sino una seria advertencia de lo que está por suceder.


Mira al frente. Mira al suelo. No es para menos.


Está bien. Me parece adecuado que te encomiendes,

pero el uso de una guarnición angelical y celeste,

que preceda tus paso solo es restar confianza

a quien ya conoce los peligros y no hace el menor caso

a las innumerables advertencias audibles y visibles.


Mira al frente. Mira al suelo. No es para menos.






16 junio 2026

PLEGARIA

 




Cuando te reconozco como mi padre

y siento sobre mí tu mirada de pastor,

se desvanece en mí la pesadumbre

de tan larga orfandad.

Me hago mayor. Cada día una nueva y tortuosa

dificultad que no palían los medicamentos;

pero se desvanecen las sombras

y veo con mayor precisión que nunca

que tú eres el camino, y la vedad, y la vida.

Estos días sentí un fuerte extravío

que me sacaron de mis casillas,

pero Mateo se me hizo el encontradizo

y se susurró al oído: “Venid a mí

todos los que estáis cansados y agobiados,

y yo os aliviaré”.

Cuando el dolor o el cansancio

me ponen dificultades para seguir la marcha,

primero remoloneo en mi auto complacencia,

pero de inmediato recuerdo que dijiste:

Pónganse en camino;

yo los envío como corderos en medio de lobos”.

La impaciencia y la celeridad me identifican,

pero tú no te exasperas conmigo

y cada día me concedes nuevas oportunidades.

15 junio 2026

FESTIVO

 




Festivo es despertar de buena hora

y pensar en ti, en él, en vosotros,

no en qué me pongo hoy

sino con qué sonrisa me revisto

estos pequeños inconvenientes míos,

esos de mi día a día, para maquillar

y hacerlos inapreciables a los demás,

con tal de les pase desapercibidos.


Festivo es disfrutar a tope el partir,

y mucho más que eso el compartir

en una mesa con todos los asertos

y sin ninguna excepción que lamentar;

donde sea abundante el pan

y generoso el unto, la grosura

de lo ocasional y extraordinario;

también algo de vino, de cerveza,

de refrescos, con y sin,

siempre acomodaticio

y siempre al gusto de todos.


Festivo es hacer de este lunes,

o martes, o miércoles, una solemnidad

que habita en el deseo y no en el calendario;

porque en verdad, lo festivo,

son las miradas, los alientos,

los buenos deseos, las sonrisas,

los abrazos, y el interés por un bienestar

que salga de ti y haga diana en el otro.


¡Ven, hagamos una verdadera fiesta!