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02 agosto 2026

UN DESTELLO

 



La luna es un destello, un deslumbre;

sobre las cornisas es luz proyectada

que ilumina los recuerdos de esta plaza,

de estas calles, hoy silenciosas.


Ahí estás tú, con la sonrisa del jazmín,

con los brazos abiertos para arracimarse,

con esa donación que es tu esencia

desbordada y sin límites.


En el tendido eléctrico, un pentagrama,

la dulce melodía descrita

por media docena de golondrinas.


Los cristales reflejan mi ansiosa mirada,

que te buscan más allá de lo imposible,

un sueño, una quimera incierta,

la avidez con arabescos increíbles

que sueña con tus brazos, Madre,

un destello que me deslumbra

por la esquina oblicua del presente.

20 marzo 2025

SU MAJESTAD

 




Cuando se oculta el sol,

el día se aburre y hasta se estremece.

Es entonces cuando aprovecha la noche

y se acomoda en medio de la oscuridad.


Dicen que las estrellas están siempre,

pero de día no se ven

porque el sol se apropia de todo,

y otras veces se ocultan por timidez

detrás de densas capas nebulosas.


Algo parecido les sucede a las madres:

firmes y seguras como el sol,

pero cuando conviene te sueltan de la mano

y asechan escondidas el titubeo

de tu caminar sin su dependencia.


Por eso, entre otras razones,

si el sol es, con rotundidad,

el rey indiscutible del universo,

la reina y señora de nuestras vidas,

y también de todo lo creado,

es, sin dudas, su Majestad la Madre:

mi madre, tu madre y todas las madres.

24 enero 2025

PIEL DE MI PIEL

 



Bajo tu piel desnuda

un campo fértil de arracimada cosecha:

ni malezas, ni breñas, ni hierbas;

tan solo un riego, una bina, un caracoleo de mimos

y el capricho de unas uvas atemporales

que no eran de tu estirpe soñada,

aunque no dejaron huella indeleble

como borrón de tinta

en la pulcra página de escribano.


Hoy lo recuerdo como un alegre sobresalto

en el perchero de las vivencias,

y también como un logro

cercano a lo imposible

que pudo ser resuelto con algo de magia

y un mucho de suerte.


Piel de mi piel,

por la bocana íntima de tu piel desnuda,

un alarido,

una urgencia extrema

por la entrega del mejor de los regalos.

16 noviembre 2024

NUNCA

 




                                  A mi madre.


Nunca fui algo extraordinario,

ni física ni intelectualmente,

a penas una medianía

que pasa desapercibida por la multitud.


Allá a lo lejos, un brote verde,

una futura ramita en el jazmín familiar

que siempre se vocaliza

con “E” de esperanza.


Es previsible que me agitara

en todas direcciones y derroteros,

pero alguien iba por delante

y también alguien me seguía.


Entre ambos, ni el más madrugador

ni el tan esperado broche de oro;

uno más en el rango de todos a una:

ni el más hermoso, ni el más grande,

ni el más tierno, ni el más aromático…


Un jazmín más, una estrella blanca

de cinco puntas nacaradas

en manos de la mejor jardinera.

04 julio 2024

MATERNIDAD

 




El vientre se pone esponjoso

y los pechos tumefactos de lácteos:

una revolución hormonal

libra una dulce batalla en el ser

de fémina fértil.

La fina figura se desdobla

en una nueva creatura

y la belleza de la concepción

irradia el rostro de la gestante.

La integración de dos células en una,

novedosa y genuina,

con su especificidad única

e irrepetible.

En el horno ventral

un nuevo ser: una cabecita voluminosa,

dos ojos para ver,

una nariz para detectar,

dos oídos para reconocer,

una boca por la que alimentarse,

llorar y balbucear;

el tronco, las piernas, los brazos…

Y en su momento

la primera palabra: mamá.

04 junio 2021

CONCEPTOS

 


 

Y de repente,

mientras uno se encuentra descansando,

la mente remonta el vuelo

para planear en la distancia

física o cronológica,

y se ve envuelta en conceptos

que evocan el pasado remoto

o el futuro inalcanzable.

 

Nostalgia: huella que no llegó a dejar cicatriz,

pero que al volver sobre sus pasos

hay algo que acaricia

y hay algo que también escuece.

 

Olvido: como el concepto de perdón,

una lucha de titanes que vuelven a escena

una y otra vez,

que se repone periódicamente

sin que logremos enterrarlo para siempre.

 

Ocaso: miedo a lo perenne,

a que a la tranquila estampa

no le suceda la correspondiente aurora

que vivifique la secuencia una vez más.

 

Infinito: donde se enraíza la esperanza,

de lo inalcanzable,

ese más allá donde lo imposible

se hace certeza para siempre.

 

Madre: donde la nostalgia se vivifica,

soslaya el perdón con el olvido para siempre,

su marcha es un ocaso sin aurora

y confío que el infinito me la devuelva

para gozarla eternamente.

30 mayo 2021

RESIGNACIÓN



En la casa de mi infancia, la escalera,

como las del noventa por ciento

de las calles del pueblo,

era un ensayo de ascensión

a los cielos.

 

Entre muros del grosor de aquel tiempo,

una pendiente tan pronunciada

que parecía una rampa vertical

sensiblemente echada,

cuyos escalones ─losas rojas y blancas─

una especie de prueba atlética

desigual para cada uno de nosotros.

 

Entonces era un niño y recuerdo

subir y bajar a la velocidad de la infancia

y cómo la mesura de mi madre

tomaba cada tranco con otro sosiego.

 

Avanzado el tiempo

y pronunciadas las fragilidades,

ella evitaba hacer vida fuera del bajo

y acabó renunciando a las alturas,

aunque sin mostrar la menor amargura.

 

Ahora siento sobre mis miembros

esa misma fragilidad de mi madre

y tampoco podría subir aquella escalera,

y también lo inevitable con materna resignación,

satisfecho de haber llegado hasta aquí.

17 abril 2021

ACRISOLADOS



Tengo enfrente tu retrato, madre,

y una copia indeleble en mi interior,

aunque sin marco

ni reflejo extraño y molesto

del cristal, según el ángulo

desde el que miro.

 

Somos tan idénticos…

 

Tan impaciente como tú,

tan exigente conmigo y con los demás,

tan minucioso, tan como tú.

Tú más perfeccionista,

mejor acabada, más bien hecha;

pero con gustos tan similares

que formaríamos parte indivisa

de una misma estadística.

 

Si supieras…

 

Igual de apasionados y expresivos:

aquellas mismas cosas

que no me gustaban de ti

son ahora la comprensión ajena

que de otros espero.

La siesta a la que me obligabas

es hoy el solaz plácido

que me divide el día

y sisa mi cansancio

como quien se cobra la maquila.

 

Hay tanto de ti en mí…

 

Aquellos reproches que yo silenciaba,

aquellos aspectos

con los que no estaba de acuerdo

son sin dudarlo mis verdaderas

señas de identidad,

como si yo en ti y tú en mí

hubiéramos pasado por un mismo crisol.

20 febrero 2021

LUGAR DE PREFERENCIA

 

«Manda que estos dos hijos míos se sienten, uno a tu derecha 

y otro a tu izquierda, en tu Reino.»" (Mt 20, 21)


Ahora que ha hecho años,

todavía doy gracias al cielo

por ese tiempo último

que viví ensamblado a tu mano.

 

Habías perdido el vigor,

pero lograste compensarlo

con doble ración de ternura.

 

Por tus venas discurría el dulzor

hasta límites de riesgo,

aunque nunca aprendiste

a inyectarte la insulina.

Pero sí, seguía siendo

dársena segura tus brazos.

 

Recuerdo la mesa camilla junto al balcón,

y a escasos metros, en la calle,

el jazmín que te pervive

y que plantaron tus manos.

 

En tu silencio, la acogida,

y en tu mano mi mano

lazo indestructible

que habrá de desatarse

al otro lado de la vida,

cuando vuelva a acomodarme en tu regazo.

 

Ahora que ha hecho años,

vuelvo a sentir mi pulso

cobijado en tu misma armonía

y la certeza de que saldrás

a mi encuentro,

─llegado el momento─

y me procurarás, junto a ti,

lugar de preferencia.

02 noviembre 2020

ELEGIA CON ALEGRÍA


Nace, crece, se reproduce, muere…

Y así,

generación tras generación,

un tránsito incesante por la vida

que un día ha de eclipsarse

a ritmo desigual entre unos y otros,

pero con un denominador común

en los laboratorios biológicos.

 

Me precedieron estos mismos genes

en otras vidas, en otros cuerpos,

en las entrañas que me gestaron

y me pusieron en este camino

que acabará un día por agotarse.

 

Día de difuntos, de flores y cementerios…

Día de dar gracias, de no olvidar los orígenes;

día de mirar hacia las estrellas

y seguir con la mirada los arabescos

que dibujan los dedos de mis padres

y sus ulteriores desvelos.

 

Nace, crece, se reproduce…

Un padre, una madre, vida fecunda

que se eterniza más allá de las lindes

y desde el infinito aman sin cesar

y pastorean a sus hijos con el mismo anhelo por siempre.

05 octubre 2020

TRIBUNA DE PREFERENCIA



Hoy, ciento uno.

Hoy es un lunes maravilloso

porque me hago la ilusión de que voy a besarte,

que voy a verte en tu eternidad,

y es que tengo la certeza

de que tus ojos no han dejado

de velar por mí en todo instante.

 

Hoy voy a estrenar

la ropa interior que ayer me regalaste,

con ocasión del día de mi santo,

y voy a inaugurar este segundo centenario

con la ilusión de estar compartiendo contigo

y sentirme abrazado y muy querido.

 

Nunca estuvo tan cercano el cielo

como desde que tú lo habitas,

ni más diáfano, ni más pulcro,

ni en mi mente un deseo tan firme

como el del encuentro que nos espera.

 

Te marchaste, Mamá,

pero ni me olvidas ni te olvido,

y hasta estoy seguro que

─como la madre de los Zebedeos─

estarás ejerciendo tus influencias

para que los tuyos tengamos reservado

tribuna de preferencia.

12 julio 2020

RÍO ALMADÁN




Río Almadán, hoy soterrado,
que en el antiguo curso
fuiste fluir de corriente generosa
o caudal mínimo
con el que no perder el nombre
en el estío.

Bajo el inmenso eucaliptus,
las lavanderas restregando los lunes
su denodado esfuerzo. Ahí,
ahí mi madre arrodillada,
encorvada sobre el agua fría
y yo jugando a echar barquitos de papel
que no llegarían a la mar,
como tampoco estas letras mías
serán trascendentes ni emotivas,
salvo para seguir la estela
de este otro barquito de papel
que desaparecerá bajo el puente
sin continuidad ni futuro.

18 enero 2020

LA LUNA TIENE CERCO




La luna tiene cerco,
puede que llueva antes del amanecer;
el menguante le ha dado un mordisco
y ahora es un queso incompleto,
una porción con forma de C
abierta hacia el río
por donde se desangra.

Mañana querré volver a ser niño
y chapotear en los charcos
hasta empaparme;
total, mamá hace años que se fue
y no estará para regañarme.

La luna tiene cerco
y yo siento una inmensa añoranza;
mamá no está para impedir
que me cale bajo las canales,
pero todo lo cambiaría por su regreso.

08 agosto 2019

ESE DÓCIL TALLO




Ese dócil tallo que se dobla con la flor,
que se inclina ante ella y le hace reverencia,
es el mismo cauce que a la corola nutre,
que le ha dado su brío, su aroma y color.

Algo así es la viejita a la que llamas madre,
que te llevó en su vientre y que te dio el ser,
el amor más abnegado, la entrega perfecta,
la dársena de sus brazos es de arropía y miel.

11 marzo 2018

FUMANDO LA VIDA





A Arantza Guinea



En el autobús,
un largo recorrido como destino
y un libro entre las manos
con el que navegar la travesía
por aguas muy conocidas.
Asientos enfrentados, reservados
para personas con movilidad reducida.
Enfrente, un bebé en el regazo materno
juguetea con las manos que le abrazan.
De repente, un lloriqueo
me invita a levantar la mirada de la lectura
y la criatura succiona la teta con fruición.
Para la cría no hay hora. Es la hora
y encuentra la despensa presta
sin importar la intemperie de las miradas.
Vuelvo a las páginas de
Zapatos de tacón de aguja
y me envuelvo en otra fantasía;
fumando la vida,
miro hacia adelante y el futuro me espera.

20 diciembre 2017

MIRO TU ROSTRO EN EL SILENCIO



Mamá, ya hace diez largos años que eres
Silencio; una estampa cálida, disecada,
como aquel rebaño de lana
que se esparcía por tu cobertor
y me abrigaba con brazos amorosos.

Miro tu rostro en el silencio opaco de la noche
y me alumbras todas las incógnitas,
y me resuelves todas las ecuaciones,
todo el misterio que encierra lo desconocido
al que me conduces con mimo de tu mano.

Mamá, ¿recuerdas aquel soplo bronquial
en el que yo terminaba una sesión de toses
y tú remediabas haciéndome beber leche calentita?
Tu no lo sabes, pero eres presencia viva
y vivaz en este día a día donde reina tu ausencia.

No dejo de sentir tu mano sobre mi cabeza,
tu terco pulso perseverante y desmedido,
el brillo y el destello de tus ojos pastoreando
la ola carmesí que orla mi esperanza
de optimismo y de tozuda certeza. Mamá.