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05 abril 2026

NO ESTÁ AQUÍ

 




La claridad ha restallado en la oquedad interior,

unos tules sueltos, una ráfaga ha desordenado

la estética y el orden en la tozudez del claroscuro.


¿Por qué buscáis entre los muertos al que vive?


Ni tiempo ni espacio son coordenadas hábiles;

por tanto, incapaces de sustentar lo infinito

en la mediatriz de la razón y se dilata la tangente.


¿Por qué buscáis entre los muertos al que vive?


La plenitud ha repintado las líneas de lo tangible,

ha insuflado las paredes con primorosa confusión

y ha puesto bocabajo el caos en nuevo equilibrio.


¿Por qué buscáis entre los muertos al que vive?


Plenitud inexplicable, transparencia que traspasa,

óbito yacente que toma corporeidad incorpórea,

cual sustancia insustancial y al tiempo prodigiosa.


¿Por qué buscáis entre los muertos al que vive?

03 abril 2026

EN LA PLAZA

 



Un profundo silencio preside la plaza,

un bostezo de insomnio y cansancio

tras la recogida de la Madrugá.


Voy orillando el ayer

desde este hoy recién estrenado

y todo parece de antaño,

como vivencias añejas de un tiempo reiterativo

que vuelve una y otra vez

en olas superpuestas y nacaradas,

y hasta emulan un pretérito imperfecto

con sujeto elíptico.


A la gran agitación le sigue la quietud,

el mutismo abismal,

con ecos insonoros que hablan en lo íntimo

y hasta aturde de tanta parálisis.


Ayer todo fue concurrencia, agitación,

aglomeración contenida y controlada,

largas, interminables y disciplinadas colas,

hoy está todo regido por la desolación

y el desistimiento resignado.


Languidece la plaza en su abandono,

bajo el inequívoco signo de la derrota.



29 marzo 2026

PALMAS Y OLIVOS


 


¿Ves esas palmas y esos ramones de olivo?

En unas horas serán enarboladas por el pueblo

y loarán con boato a quien monta el jumento,

pero con idéntica frivolidad le volverán la espalda

y hasta será negado por el adalid de sus seguidores.


¿Ves esas colas infinitas delante de los templos?

No. No van a escudriñar sus corazones, es un desfile

que tiene más de cromatismo y boato que de misterio,

un tiempo que se adelanta para visualizar de cerca

las figuras que en breve harán estación de penitencia.


¿Ves los exuberantes vestidos y los ricos ornamentos?

Hoy todo es flamante o por novedoso pasa puntual lista,

para quienes miran y escudriñan los vestidos ajenos.

Es una puesta en escena, con sus figuras y sus figurantes,

también para la masa que todo lo contempla y fiscaliza.


¿Ves cuánto rigor y parafernalia en cada encuentro?

En breve se marchitarán todas las flores, en breve

pasarán al archivo anual los piadosos pensamientos,

en breve dejará de tocarnos el corazón y será pasado

que un año más tarde nos ha de remover de nuevo.


Dios mío, Dios mío, ¿por qué te he abandonado?


26 marzo 2026

VEN Y CÓLMAME

 




En el silencio que precede a la bulla,

en esos instantes de caos

donde se perfila el trasiego

y los rezagados alteran el recogimiento...

¡Ven y cólmame!


En el esfuerzo penúltimo de los ensayos,

en la revisión de todos los enseres:

la morcilla, la faja, el costal,

el alma traslúcida y entregada...

¡Ven y cólmame!


En tañido afligido de cada redoble,

en el pesado camino del calvario,

en la marcialidad contenida de cada nota

y en el dibujo de mis desfiguraciones...

¡Ven y cólmame!


En la revirá, en el ¡vámonos de frente!,

en el sobre los pies o en el menos paso quiero,

en cada levantá, en cada golpe de martillo,

como nudillos acerados sobre mi piel...

¡Ven y cólmame!


En el ámbito silente de la banda de música,

en la sonoridad mística de la música de capilla,

en las estridencias de los tambores y cornetas,

con el alma sobrecogida o con espasmos…

¡Ven y cólmame!

01 abril 2025

DÍAS DE BULLA

 




Hoy se ha llevado la brisa

las greñas grises de los cielos,

no hay cortinas ni visillos

y el sol se explaya con todo rigor

y a sus anchas, entre bostezos y destellos.

Un día claro, azul y luminoso

que sobrepasa fácilmente sin titubeos

las más altas expectativas.

Ya anuncia el tiempo,

a modo de pregón voceado,

que estamos llegando a la Semana Santa.

La vida cotidiana continúa,

pero se predispone hasta hacerse fiesta

con la singular nostalgia

de un desfile de capirotes ante la Cruz.

Con estos tintes, después de tanta lluvia,

aferrados a la esperanza de un tiempo bonancible

que permita procesionar las calles,

arremolinarse en una bulla,

y rememorar aquellos días aciagos

que conducen hacia el fatídico Calvario.

05 abril 2021

LUNES DE PASCUA


Fue como abrirle el portón

a un potro de dos hierbas.

No exagero. Todo vino a ser

como una estampida

tras el corsé del confinamiento

que rompió todos los perímetros

y también todos los parámetros.

 

Por segundo año sin procesiones,

la Semana Santa fue un estallido

hacia el interior de los templos

y, de paso, hacia el exterior

de bares y restaurantes,

donde veladores, camareros y existencias

velaban desesperante espera.

 

Las calles un hervidero

y, tras cada recodo, una cola

que venía a dar cuenta aproximada

del tiempo de espera

para estar unos instantes

delante de las imágenes

que viven su soledad todo el año

en ese mismo lugar.

 

Se ve que somos de acontecimientos

y así es como sucedió estos días,

marcados en rojo en el calendario

y también en la memoria colectiva

de esta ciudad y sus tradiciones.

26 marzo 2021

PRELUDIO AFÓNICO

 


 

En el umbral de la Semana Grande,

Sevilla es silencio premonitorio

de un tiempo que todavía no ha pasado,

este tiempo opaco

que amenaza con la nulidad del calendario

y será estación penitencial en el recuerdo.

 

Duerme el sayal, duerme el esparto

el mismo bostezo que lo invade todo;

duerme la capa su sueño arrugado

y guantes y medalla son tan simbólicos

como la papeleta de sitio solidaria.

 

Será juzgado. Será injustamente condenado

y subirá a la cruz dándose en gratuidad por todos,

pero será un murmullo en el silencio

para aquellos que no necesitan escenificarlo,

y vacación frustrada para quienes pensaban

en días de esparcimiento: Preludio afónico.


P/D Aunque este año la Semana Santa no tendrá celebración en las calles, me tomo unos días de descanso en el blog, para volver el lunes 5 de abril, si Dios quiere. Un afectuoso saludo a todos.

20 abril 2019

SEMANA SANTA EN SEVILLA




Primavera en Sevilla:
la tarde le ha dado
un mordisco al sol
y se ha quedado compungida
y desolada;
paraguas en ristre
resopla el desaliento
cuando el gris se hace protagonista.
Escalofríos de madera policromada,
de gubias diestras
y recamados de oro
que perfilan lo divino
con el pulso humano
por el sendero que aroman
capirotes anónimos
y promesas no confesadas.


12 abril 2019

RÍO DE SEVILLA

Fotografía de Antonio Reina



Juncos y aneas,
aguas de plata
y un corifeo palmípedo danzando gozan.
En el espejo del río
─aguas salobres en vez de azogue─
tu perfil y el mío,
temblosos se quiebran entre las aguas.
Piraguas amarillas surcan el río
venciendo la corriente,
con cientos de paladas como ensartadas.
Por las orillas,
se pasean los suspiros de esta Sevilla
que se viste de luto oliendo a cera:
Viernes de Dolores,
y por el Parque Alcosa el Divino Perdón,
saya franciscana a redobles de tambor.

14 abril 2017

TÚ EN LA CRUZ

Cristo del Mayor Dolor - Parroquia de San Lorenzo, Sevilla



Tú en la Cruz,
y yo soslayando la mirada del otro para evitar el compromiso..

Tú en la Cruz,
y yo relamiendo mi rasguño en lugar de afanarme en curar las heridas ajenas.

Tú en la Cruz,
y yo ocultando mi rostro a quienes buscan mi mano tendida.

Tú en la Cruz,
y yo en la encrucijada de mi hipocresía.

Tú en la Cruz,
y yo en la muerte inminente de mi egoísmo y mi ceguera.

Tú en la Cruz,
y yo saciando mis caprichos y sin ocuparme del hambre del próximo.

Tú en la Cruz,
y yo negando el pan y la sal a cercanos y distantes.

Tú en la Cruz,
y yo reclamando mis derechos retorcidos de ambición.

Tú en la Cruz,
y yo ciego a los padecimientos de los otros cristos que migran tras el pan.

Tú en la Cruz,
y yo ignorando y no prestando apoyo a quienes huyen de la garra de la guerra.

Tú en la Cruz,
y yo sin tender la mano a los desahuciados de esta sucia y voraz sociedad.

Tú en la Cruz,
y yo banqueteando a espaldas de mis famélicos vecinos.

Tú en la Cruz,
y yo en esta muerte sin sentido hacia la que me precipito.

Tú en la Cruz,
y yo revestido del oropel de mis mentiras.

Tú en la Cruz,
y yo contándome un cuento para poner en dudas el drama en el que otros están crucificados.

Tú en la Cruz,
y yo sin aprender que tu Muerte es la Vida a la que resucitar de todas mis miserias.

27 marzo 2016

NUESTRA SEÑORA DE LA AURORA




¿Por qué buscáis entre los muertos al que vive?
(Lc 24, 5)

Eran a penas las primeras luces del alba,
cuando el frío se agudiza
como enroque de toda la noche en vela
o filo del cuchillo, sangre helada
en un borbotón de angustias
que empieza a distinguir las sombras.

                        La piedra estaba corrida
y el sudario era un lienzo manchado y flácido
que desmayaba la brisa por el suelo:
No está aquí el que está vivo.
─repetían las santa mujeres─
pero, ¿cómo creer a esas histéricas?

En el primer día de la semana,
Virgen del más bello amanecer,
Aurora refulgente que has trocado
el filo acerado del puñal en gozo,
por la buena nueva que deshiela
en dulzura  el amargor de Getsemaní
y el tormento infinito del Calvario,
te agitas con premura desde Santa Marina
sabiendo ─como intuías─ que vive para siempre.

26 marzo 2016

MARÍA SANTÍSIMA EN SU SOLEDAD



He anudado mis ensueños a tu cintura,
Virgen purísima; he humedecido mi oración
con tus lágrimas derramadas;
me he anillado a tu meditación
en el árbol desnudo de la cruz,
para interiorizar,  ─como Tú─
cada misterio, para mí incomprendido.

En pos de ti, como fiel soleano, ovillado
como pámpano al sarmiento de tu Hijo,
donde la savia sabe sabrosa
con más intensidad que el acero
que perfora con fuego tu pecho.

Nada queda. Se han repartido sus ropas y
─antes de que todo estuviera cumplido─
te ha dejado a los desvelos de Juan,
en quien está la humanidad entera
y estoy yo mismo sin merecerlo.

De tus silentes labios, una encomienda:
Haced lo que Él os diga”,
Soledad, dame tu mano, condúcenos
al erial de la cruz  ─donde el Amor derramado─
para hacernos testigos del amor.

25 marzo 2016

NUESTRA SEÑORA DE MONTSERRAT



Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has abandonado?

Moreneta sevillana
con la mirada perdida por el Gólgota,
que sigues al pie de la cruz
esperando el último estertor;
mientras que sus leales,
despavoridos,
le han dejado en la estacada
entre dos viles ladrones.
Una muerte ignominiosa
infamante, indecorosa, inhumana
al que es el Rey de reyes.

¿A quién molestaba tanto
que tan cruel muerte le han dado?

Y tu Hijo, Virgen de Montserrat,
mientras exhala, levanta los ojos al cielo
y dice: ¡Perdónales, Padre,
porque no saben lo que hacen!

24 marzo 2016

SANTA MARÍA DE LA ESPERANZA MACARENA



Lluvia de pétalos a su paso,
velas rizadas, sonrisa apagada
en su aniñada cara serena
y un leve temblor esmeralda en el pecho.

El barrio te dio tu nombre
y tú a ellos les devuelves,
─en halo que incienso inhala─
la alegría y la esperanza.
Eres oración en Sor Ángela,
fiesta en Feria
y jolgorio vecinal en calle Parra.

Seduces a quien te mira
cuando tus ojos le clavas licuándole
las dudas y salificando su fe;
dibujas emoción en quien te mira
y a genuflexión invitas
a quien se viste de incertidumbre.

Eres la Madre de Dios y para el pueblo
Esperanza…    Esperanza Macarena.
Eres… Eres amor derramado, consuelo del triste
y mano tendida para los corazones
endurecidos por las cicatrices de la vida;
ayúdanos a vivir el Triduo Pascual definitivo:
intercede por nosotros ante tu Hijo,
tu bendito Hijo, el único que salva.

23 marzo 2016

NUESTRA SEÑORA DE LA PALMA



Suenan los Campanilleros,
tintinean los varales con soniquete festivo;
son estrofas de la Oliva,
arpegios helicoidales
que se elevan a los cielos.

El atrio es un artificio de equilibrio y disciplina,
de vasta humildad marrón
que recuerdan a  Francesco:
cíngulo que es camino y es manigueta
para hacerse encontradizo
estimulante y precoz con los más frágiles.

Al asomarse a la calle todo el mundo se persigna
y le gritan jubilosos:
¡Virgen de la Palma, Salve!
¡Cuánto sabe de amarguras
esta Hermandad tan humilde,
de la dura disciplina de aplicar cual medicina
sistemático ejercicio
a ese tramo tan penoso y juguetón
de los pequeños más débiles!

Esa Palma es asidero para tantos chiquitines,
que a tu paso, Madre mía,
resuenan con mayor fuerza
las palabras de tu Hijo:
“Dejad que los niños se acerquen a mí”.

22 marzo 2016

DULCE NOMBRE DE MARÍA



Dulce Nombre de María,
Madre del amor hermoso;
san Lorenzo es hervidero
de un gentío muy piadoso.
Cuando enfilas tenues pasos
por las calles de Sevilla;
eres la estrella que brilla
más rutilante en el cielo.
Tu Hijo ante el sanedrín
injustamente juzgado
por una ley torticera
producto del ser humano.
Y un sayón muy aguerrido
─soldado de los romanos─
le ha lanzado un bofetón
en el aire congelado.
En compañía de san Juan
─el discípulo muy amado─
sigues llorosa y callada
con el rostro iluminado.
¡Vaya belleza serena
de la gubia de Castillo!
¡Qué inmerecido castigo
para quien culpas no tiene;
de espaldas al pueblo viene,
─en silencio y sin discordia─
muy erguido y maniatado;
en la cruz, Misericordia.

21 marzo 2016

VIRGEN DE LOS DOLORES



Madre silente y prudente,
de dolor atravesada
por un puñal que es espada
al salir de San Vicente.

Tu Hijo yace en el suelo
aplastado por la cruz
y tienes rostro de duelo,
fatiga en el corazón
y mirada de alto vuelo
que confirma tu dolor
en la tierra y en el cielo.

Tus Dolores son mis Penas
y tu presencia alegría;
bendícenos, Madre buena,
intercede ante tu Hijo
por este vil pecador;
que me sane el corazón
aunque mi dolor persista:
mira, Madre, mi aflicción.

20 marzo 2016

LA BORRIQUITA



Un jumento lanudo y rucio, enjuto,
de orejas enhiestas
y caminar cansino y firme.
“El Señor lo necesita”;
fueron palabras de rúbrica
para un contrato de cesión
sin contrapartida.
Cruzó el Cedrón
sin mojarse los pies a gritos de
“¡Hosanna! ¡Hosanna!”
y ramas que se agitaban victoriosas
blandiendo aromática clorofila:
“¡Bendito el que viene
En el nombre del Señor!”
Y la chiquillería
de inmaculados capirotes
le hace cortejo efímero y alborozado
por las estaciones de calles y plazas.
Ayer.
Mañana.
Hoy mismo;
antes de que se oscurezcan
los ecos de júbilo de la masa amorfa,
le volverán la espalda
mientras carga el madero
donde clavará tus afrentas y mis culpas,
y le dejarán solo y enmudecido
como sordas y desnudas piedras del camino.