31 diciembre 2020

TIEMPO DE BALANCE


Tiempo de balance:

hoy los medios nos ofrecerán

un mosaico de imágenes de los famosos

que durante este año se han ido

haciendo mutis por el foro,

pero el resto, esos que nos duelen

en el alma a ti y a mí, esos

no dejarán de ser un dato estadístico.

 

Cada cual a su bola:

los negacionistas negando las evidencias,

los defenestrados en la miseria

con sus salmodias de pan y sus llantinas

por las no respuestas de auxilio;

los gobernantes subrayando logros

e inflando globos que apenas se sustentan,

mientras la oposición se ejerce emborronándolo todo;

el pueblo, unos encerrados por miedo

y otros alistados en el no pasa nada.

 

En tanto, pasa la vida

y ni siquiera todos tienen el óbolo preceptivo

que los transporte a la otra orilla;

ni siquiera el consuelo del séquito.

 

La estadística está muy bien,

especialmente si lo barrido no lleva como destino

ocultarlo bajo la alfombra;

la estadística debe, sobre todo,

convertirse en base de reflexión

para alumbrar a los días que siguen

a una catástrofe.

 

No estamos sacando consecuencias

y también nos dará de lleno

la siguiente ola. Y así,

improvisando de erupción en erupción,

entre lavas y lodos,

este caminar a ciegas

por caminos desdibujados.

 

30 diciembre 2020

LA ESPERA


Eres la espera al fondo de mí mismo,

la luz que ilumina mis sombras

en los días apáticos

y en aquellos oscuros recovecos

en los que me cuesta vislumbrarte.

Eres la música de mi silencio,

la banda sonora de mi vida,

el mamparo de mis malos presagios

y la dársena que ensueño son tus brazos.

Es tiempo de reflexión, de hacer recuento,

pero sin necesidad de entrar en minucias,

y a fin de evitar posibles olvidos,

te pido perdón por cada vez

que no estuve a la altura

y te quedaste esperando el rescate.

29 diciembre 2020

LA ESPERA


Hace mucho frío. Un frío

desacostumbrado en la cálida Sevilla,

maridaje de desolación en tiempos de Covid

que tiene a la ciudad despoblada,

como abandonada y fantasmagórica.

 

En la planicie de este valle

todo se acentúa exponencialmente,

como sobreesdrújula musical

de festiva concordancia.

 

Llegó la vacuna con su espectáculo

de primicias en cada área geográfica,

en cada asilo o eufónica residencia,

y una alta dosis de fundada esperanza

recorre los noticiarios con ancianos protagonistas,

ilusionando a unos y confirmando

en lo escéptico a los incrédulos recalcitrantes.

 

Y al segundo día, ¡oh sorpresa!

paralizado el flujo de camiones,

volvemos al desierto de la espera.

28 diciembre 2020

LOS SANTOS INOCENTES


No, no somos inocentes, cuando por acción u omisión, todos deberíamos sentirnos culpables de la explotación infantil que sigue sustituyendo al horario escolar. Al que se suma el desarraigo y mal vivir de infraviviendas, desnutrición y carencias infinitas en todos los órdenes de la vida.

Hoy ponen en duda los historiadores la verosimilitud del relato bíblico sobre los santos inocentes. Para colmo, en los medios de comunicación hasta se mofan del infanticidio gastando inocentadas de mal gusto, como si la vida de los pequeños se pudiera tomar a chanza y chacota.

Quizás Herodes fuera menos pérfido que lo somos hoy, o los medios olvidan consignar las denuncias de Unicef y otras organizaciones de protección a la infancia que denuncian cada día: minas, enfrentamientos bélicos, trabajos peligrosos, vertederos… Y a ello se suma la esclavitud, las vejaciones, los abusos, reclutamientos bélicos, recolectores de basura…

Unos ciento cincuenta y dos millones de niños son usados como mano de obra barata y dócil. En estos momentos, a causa del Covid-19, se ha experimentado un retroceso en los avances logrados a nivel mundial, y aunque los niños del llamado primer mundo están en otros índices, también sufren graves carencias de toda índole.

 

 

 

 

27 diciembre 2020

LA MULA Y EL BUEY

 


Hoy, igual que ayer,

no encuentras posada

si no tienes con qué.

Y se ven caídos,

tristes y llorosos;

tan solo un hatillo

muy menesteroso.

Los hay del lugar

que descarriaron

en su caminar;

también extranjeros,

migrantes lejanos

que ansiosos esperan

le tiendas tu mano;

de etnias diversas,

de credos distintos,

de cualquier rincón

del lejano mundo.

Soñaron en Jauja,

¡menudo fracaso!

están dando tumbos,

¡menudo fiasco!

Llegado ese chasco,

en la calle, sin techo,

sueñan un establo

con mula y con buey,

y unas ricas pajas

secas y mullidas

que den a sus cuerpo

reposo y calor

y seguir soñando

con más ilusión.

María y José

vivieron en sus carnes

estas circunstancias:

nadie abrió sus puertas

al Niño de Dios

y hoy nadie las abre

a quien emigró.

La mula y el buey

calor animal,

el que los humanos

no queremos dar.

26 diciembre 2020

FLOR DE PASCUA


Flor de Pascua,

dulce arrebol;

llamarada y ascua,

carbón encendido

que abriga los fríos

al Niño de Dios.

Alfombra mullida,

rojo abrasador;

corona fulgida

para el Redentor.

Oh flor de diciembre

de noble candor,

natividad divina

del más dulce Amor.

25 diciembre 2020

ADORACIÓN AL NIÑO


De tu mirada, Niño,

un rayo luminoso,

una senda de luz orientada

a lo infinito, al Padre.

En tu visual de miel

el acento fiel e inequívoco

del amor con que nos llamas,

nos invitas e incitas.

 

Tú, el esperado del tronco de Jesé,

el que tenía que venir,

guerrero sin otras armas

que el amor y acatar en obediencia,

pero dos mil años después

la humanidad no ha entendido nada.

 

Somos a tu semejanza,

aunque apariencia, pose,

si bien seguimos empeñados

en encontrarte en el templo,

en los desfiles procesionales

y en la fiesta, en lo celebrativo

con cirios, flores y guirnaldas de luces,

y tú estás en el recodo del camino,

en lo inhóspito, compartiendo el pan

y mitigando padecimientos ajenos,

que son los tuyos.

24 diciembre 2020

¡TODOS A LA MESA!


Un día especial y celebrativo,

es la Nochebuena;

hoy estrenamos de nuevo vajilla

que duerme su reposo anual

y también los cubiertos festivos,

los ocasionales,

y degustaremos un menú largo y anchuroso;

también contundente,

cercano al dispendio y a la gula.

 

¡Todos a la mesa!

 

Ha hablado el rey y no habrá satisfecho a todos;

a mí sí, porque encendí el televisor

predispuesto y compasivo,

a no arrojar la primera piedra..

 

¡Todos a la mesa!

 

La cara de mis nietos es una fiesta;

para ellos estamos todos,

pero no están mis padres,

ni mis abuelos…      La vida

es una cinta sin fin que nos transporta,

pero quien va cayendo a la torva

se hace ausencia añorada para siempre.

 

¡Todos a la mesa!

 

Es la Nochebuena. Una luz se enciende en Belén

y en todos los hogares que reconocen al Niño,

pero en la mirada de los abuelos

hay una mota de nostalgia

que también se ha sentado a la mesa

y sin apetito.

23 diciembre 2020

METÁFORA

Fotografía de María del Pilar Ferrari Día


Nuestras vidas son los ríos

que van a dar en la mar.

JORGE MANRIQUE

 

La gran metáfora de la vida es ese río,

ese discurrir de regato saltarín

cuando todavía es barbilampiño

y despreocupado, osado entre peñas

y ocioso como cervatillo.

Pasada la adolescencia,

gusta de mirarse en el espejo

y coquetear con juncos y adelfas;

saca pecho y ensancha la sonrisa

todo ufano, como si su caudal de vitalidad

fuera el arrebato de todas las miradas.

Atrás han quedado los apriscos

los cerros y las colinas;

ya discurre mansa y quedamente

entre las choperas de la vega

y sin ningún sobresalto,

sin música que alegre su monotonía

de electrocardiograma plano,

sin otra inercia que verse arrastrado

por el devenir aburrido y lento

hacia la desembocadura,

y todavía no sabe si entregará su flujo

en otros brazos dóciles y dulces

o en el choque violento de la mar salada.


Metáfora: traslado de sentido desfigurado.

22 diciembre 2020

LA TIERRA


Una tierra única,  sin límites,

sin lindes, como agua derramada

que se expande y empapa

la sed de todas sus extremidades.

Agua y tierra en proporciones de tres a uno,

con sus cimas altivas y sus simas profundas,

con su luz abisal y también la radiante,

la hiriente, la que ciega con su resplandor

a quien se afana olvidando su origen celeste.

Un árbol, muchos árboles, un bosque,

la inmensidad forestal impenetrable;

un manantial, una acequia que corre,

un riachuelo, un río, una cuenca fluvial,

un sistema de venas y arterias

que nutren los campos

y pone música en los regatos, en los afluentes

y sinfonía en los mares.

Un desierto, la desolación, la desesperanza

y una vida nocturna adaptada

al pálpito lunar y al termómetro extremo.

Un océano, un continente acuático

y la suma de todos los misterios

al punto sobrepasado de sal.

En la vega, el gemido de la tierra,

el escalofrío del golpe del azadón

devolviendo quintuplicado

cada grano enterrado por el hombre:

hierba, espiga, fruto, hoz

y los pájaros tomando memoria aérea

de cuanto acontece.

Y los insectos haciendo el trabajo callado

para el que el hombre no ha sido facultado,

y las mariposas poniendo acento visual

a cada manifestación de vida.

Y los reptiles caligrafiando arabescos

por los caminos y las arenas,

y las estrellas iluminando una feria perpetua

y millares de formas animales

retroalimentándose de todo lo creado…

Y de la montaña el eco que pronuncia

todo es mío, todo os lo doy.

Sed fecundos y multiplicaos.

21 diciembre 2020

TUS LABIOS


En tus labio la embriaguez,

el dulzor meloso de los selecto,

el néctar afrutado de la vida;

pero también las palabras que acogen,

que sobre pesan lo justo

de lo indigno

y lo amalgama con lo amable,

la negativa y el consentimiento.

 

En tus labios el hogar tibio

para mis tembladeras,

el magma predilecto de mi dieta,

el destino de mis obsesiones

y el respiro donde tomar aliento.

De la ebriedad de tu boca encendida

la locura, el destino que me habita.

20 diciembre 2020

UNA ESTRELLA EN MI JARDÍN



A Chari González Martos

 

En mi jardín, el esplendor

de una rutilante estrella,

una flor abierta y aromática

que es suma jovialidad y ternura

a este tiempo adormecido de los años.

 

Una sonrisa pronta,

unas manos de nácar

como palomas inquietas

que todo lo maniobra pulcramente

y le añade el esplendor

de lo novedoso.

 

En sus ojos, la claridad de media sonrisa

entre pícara y un visé de inocencia;

en su voz, la cadencia musical

de su innata alegría

y el candor de caminar de frente.

 

En mi jardín, una luz

de refulgente fragancia,

una inyección de optimismo

para endulzar limitaciones

y las contrariedades de la vida.

19 diciembre 2020

PALABRA ESCRITA


A ti, palabra escrita,

que levantas un muro seco

de sujetos y predicados,

de cantos, sillares y perfiles

cuya impronta dormita la espera

de un duermevela,

aguardando ser presente y bises futuros

en la huella de receptores sensible.

 

A ti, palabra poderosa,

que en la humildad de escasas sílabas

construyes un mundo de silencio

en la confianza de despertar a un posible lector

y mostrarle tu mundo sinfónico

al tiempo que el arabesco significativo.

 

A ti, verbo; a ti acción,

a ti reino de los sentidos,

despierta del oscuro mundo de los silencios

o del anodino bullicioso vacío

y entrégate a leer en los cantos, sillares y perfiles

el mundo onírico del interior

de una hermosa y artística construcción

desde el frontispicio al epílogo.

18 diciembre 2020

CUANDO ME ABRAZAS

 


 

Cuando me abrazas

siento la transfusión musical

que de tu pecho emana

y me alimenta,

y cómo el mío se acompasa

a tu ritmo tratando de acoplarse;

pero se desboca. El corazón

parece querer salirse por la boca

buscando contrastarse con la realidad

y tú lo detienes y acunas

con los murmullos de tu boca.

Tus brazos, mi atalaya fuerte,

el recinto inexpugnable donde soñar

en instantes eternos

y cómo el cielo, a veces,

se abaja para hacerse asequible.

17 diciembre 2020

MADRUGADA


Te paseo de madrugada

mientras duermes a mi lado

y la música de tu respiración

nos acompaña.

Nos vemos reflejados

en los espejos opacos de los escaparates,

donde aquellos zapatos que te gustaron

duermen el despertar del cierre

con ojos de estrellas lánguidas.

 

Aún resuena en mis oídos

el estribillo que entonamos juntos,

esa canción que fue moda

e hicimos nuestro himno

y nos acompaña desde tiempos dormidos.

 

Te he tomado de la mano

y la noche es ahora menos fría,

eternizada esperando el bostezo

sonriente e iluminado de tu despertar;

se me está deshaciendo en los labios

el último beso y todavía la noche es infinita

para que te empeñes con ahínco

en el deshielo de los míos.

 

Madrugada…  Un tiempo infinito.

16 diciembre 2020

MARINA



Esa mar, esa abundancia acuática,

ese horizonte abierto y sin lindes

permanentemente azul,

a veces verdoso o violáceo,

ese balanceo perenne

que se acerca y se distancia

en su pendular incesante;

ese trajín de agua salobre

que acude a mí, que me sacude

sin importar donde me encuentre;

ese Peñón y ese Atlas

curioseando desde el más allá,

donde los sentidos no siempre

los vislumbra;

esa marina en mi tierra adentro

como cliché imperecedero

que se asienta en la base de mi memoria.

Esa mar, esa marina es la que hoy añoro.

15 diciembre 2020

OCASO


Acababa los días

en la dulce espera de todas las jornadas.

Se subía a un pequeño promontorio

y diluía su mirada en la distancia

como quien vislumbra lo soñado.

 

En sus ojos, añiles, rosados y violetas;

lentos y encaprichados atardeceres,

llenos de nostalgia y sobrecargados

de pegajosa melancolía.

 

Ni un adiós, ni una carta;

tan solo un mar inmenso

pronunciando inconmensurables las distancias:

silencio quedo, espera casi audible

como el murmullo de una caracola.

 

Ya noche cerrada,

abrochada en sí misma,

vigilaba las sombras a la luz de la luna

y volvía sobre sus pasos

con la ilusión y esperanza puestas

en un nuevo amanecer.