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17 octubre 2024

ATARDECE

 




Llegada la cima de la tarde,

el sol sangra su esfuerzo diario

por las heridas abiertas del tránsito.


El cielo se impregna de su ahínco

y la mar lo disuelve y deglute

hasta asimilarlo en su seno.


Sobre el horizonte una visión deformada

que limita su obstinado desafuero

como trampantojo tenaz y engañoso.


En la arena, alisada por el poniente,

el tintado de luz del astro en retirada,

y sobre la arena, tu huella indeleble

acentuando tu dolorosa ausencia.

28 enero 2023

SOÑAR UN MAÑANA

 


 

Este viento gélido,

este sol timorato de dibujo infantil

que ni hiere ni caldea,

sin alma, sin rescoldo.

Esta armonía de enero,

dentro de sus compases,

que en otro lugar son carámbanos

me hace mirar con nostalgia

las sienes de oro

en la cabeza poblada de rizos

de la primavera.

 

Sueño un despertar impaciente,

un amanecer colmado de vida,

como cuando la luz se desliza

por el tobogán del prado

y hace germinar millares de flores

que lo colorean todo:

una vaca muge, un arroyo risueño

salta los riscos como niño que juega

y un ejército de juncos

le hacen escolta, mientras la corriente

canta a la juventud enamorada.

 

Vivir hoy, a veces,

es soñar un mañana idílico.

 

12 enero 2023

FANAL LUMINOSO



Alguien que nos había imaginado

ha prendido una fanal luminoso,

colgándolo en lugar inaccesible,

y su luz se ha esparcido por el valle

borrando las sombras,

como a mí me apetece borrar de tu rostro

todo rastro de dudas y pesares.

 

Sigo siendo residuos de aquel joven

que un día se vio reflejado

en el espejo inmaculado de tus ojos

y buscó los grilletes incorruptos

con los que encadenarse

a tus dóciles maneras para siempre.

 

Montaña abajo, tras la alegoría de piedras,

y cuando ya se agota el valle,

y los arroyos se remansan,

y la arboleda se convierte en vega fértil,

un relato fabuloso sobre el que improvisar

el vivir apacible del cada día.

 

Así, recostado el uno en el otro,

en el equilibrio del amparo ajeno,

este tránsito contemplativo

por el que discurren nuestras vidas

en la realidad diaria de lo soñado,

lo vivido, amado y compartido.

11 febrero 2021

LA NIEVE NO TIENE COLOR


La nieve no tiene color,

es un manto que cubre y oculta

todos los colores haciéndolos desaparecer;

a lo sumo los deshidrata

y abandona en el desvaído

de lo insustancial.

Era un campo abierto

con sus matorrales, sus sendas,

sus labrantíos terrosos, sus ocres,

sus verdes declinados de la arboleda,

sus amarillos tostados y los pajizos;

hierbas quemadas y líquenes soterrados

que tan solo intuye la memoria.

En los abetos, algunas sombras

verdecidas recuerdan el pasado

bajo esa capa de armiño que todo lo cubre.

Arriba, como oteando desde el cielo,

un disco solar tibio derramando titubeos,

todavía incapaz de retar a duelo

al blancor imperio

que todo deja helado y soterrado.

La nieve no tiene color,

es el sin-color ensabanado de la nada.

03 septiembre 2020

LIMBO TENEBROSO



 

Acosado por un ejército de nubes,

el sol esconde su lánguida debilidad

en la fiereza tibia de un tintado macilento

con irisaciones rosáceas,

tanto más próxima a la feminidad

que a titánica fueguina furia.

 

Oculto tras el atolón ceniciento

en el que se pertrecha,

tan solo es agazapada espera

colmada de incertidumbres;

de momento, vasta y amenazante noche

persuadida de perversos encantos.

 

¿Qué rejas te aprisionan,

qué carcelero, qué calabozo,

tirano titán de los cielos?

 

En el horizonte, un brochazo dorado

insufla de esperanza el pavoroso miedo,

mientras gime de angustias

la luz que otrora era destello de esperanza

y caricia del nuevo amanecer.

06 julio 2020

RETRATO DE MUJER




Sentada de espaldas,
de cara al mar,
en pose de buscar anonimato,
de extasiarse en el azul salado
y otear una larga despedida
o una arribada que no llega.

Sola, en el duro malecón
húmedo y salobre;
las piernas se han precipitado al vacío;
la mano derecha haciendo de visera,
brazo acodado como asa de ánfora
y el otro desplomado en equilibrio.

Su vestido es festivo y ampuloso
después de las caderas
y su desnuda espalda de alabastro
enjuta y estilizada, confín y soporte
de su esbelto cuello, del que pende
un lazo que mueve a capricho la brisa.

Los tornasoles de su cabellera
incendian la tarde
y un mechón rebelde bromea con el viento,
como ella en su conjunto juguetea con mi ánimo.

18 febrero 2020

PERSPECTIVA




A Isidoro Jara

Las sombras se anticiparon a la caída
de la tarde como preludio;
poco después se vieron forzados
a abrir el paraguas
y protegerse bajo la cúpula de tela negra
mientras se alejaban.
Acabaron siendo dos siluetas,
un cuerpo único
esfumándose por el punto de fuga
de aquella perspectiva gris
que se proyectaba frente al ocaso
y en recoleto anonimato.

16 octubre 2019

OTOÑO EN EL VIÑEDO

Fotografía de Isidoro Jara.



El otoño ha llegado al cortijo,
como ha dorado la viña
vistiéndola de pámpanos encendidos
y marrones quebradizos y ojerosos;
hace días que acabaron los viñadores
y hoy se doblarán ante otras cepas
o quizás ante el infortunio del paro.

La agricultura es temporalidad
de cultivo y también de laboreo.

También ha llegado el otoño
al rico caserío de los abuelos,
como con frecuencia sucede
a la tercera generación.

El paso de los días deja una mácula
imposible de disimular,
un agotamiento y transformación
que no se asume
o te suma en la más absoluta
decepción insuperable
en la que la savia dormita.

04 abril 2019

NO ES PARTE DEL MOBILIARIO URBANO




Hay seres invisibles que habitan en las calles.
ANDRÉS GOTOR


No es parte del mobiliario urbano,
pero nadie conoce su nombre
y ni siquiera es visible
cuando los municipales hacen su ronda
y anotan, un día más, “sin incidencias.”
Tampoco es un cuerpo que late
para la cuadrilla de parques y jardines,
y por eso disparan los aspersores y mangueras
antes de que el rocío se haya diluido
bajo la hierba, como cada amanecer
cuando se despereza el alba.
Tan sólo es presencia para esos valientes
que irrumpen su sueño de estrellas
quemando sus escasas pertenencias,
ese ajuar en bolsas de plástico
que custodia como puede y sin mucho éxito.
Llegó a la calle con una profunda herida:
la de la fragilidad de las adicciones,
la del cansancio familiar y su abandono
y la del trastorno mental,
ese refugio que hoy le permite sobrevivir,
si es que acaso esta invisibilidad es vida.

12 diciembre 2018

EL TECHO DE SEVILLA




A lo lejos, superpuesta sobre los tejados
y por encima de todas las torres
y de las espadañas,
sobrepasando a la mismísima torre catedral,
una aguja metálica, un cilindro bermejo
que se eleva como oración profana
sobre los tejados de Sevilla.

En los días de niebla,
cuando la esponjosidad asciende desde el río,
un tronco segado con difumino
que achata la mole
y la empequeñece humanizándola
como milagro desvelado.

Años de controversia:
achatada quedó la espada enhiesta
del Alamillo, con sus tirantes tensos,
y los bajitos quedamos consolados
viendo que las alturas son relativas.

01 diciembre 2018

EN EL MEDIO RURAL




El campo tiene bellezas inagotables de repuesto
como la lluvia tiene la escampada por sosiego.
En invierno, la naranja pone color
a la mañana nublada y fría,
como arrepentida de haber amanecido;
en el cerro, el almendro luce su armiño
como quien presume de realeza
y la castaña es ya un recuerdo
o potaje extraordinario en manos de la abuela.
Echo en falta al ciruelo y al durazno
por el calorcito que su estación comporta,
pero el calendario es circular como el trompo
y ha de llegar el día de volver a hacer
un canastillo con hojas de higuera
y recolectar moras en las divisorias de los caminos;
también se ausenta la golondrina
y siempre encuentra el camino de vuelta;
así son los días, unos agitados y otros ensoñados;
salvo el abuelo, que cada día está
más mayor, más torpe y ensimismado.

17 noviembre 2018

JUANAR





A Gorka y Adriana

El verde aciculado de los pinos,
el aceituno verde del olivo
y el marchito verde del castaño
en contraste con la piedra caliza;
así es Juanar,
un paraíso en la cúspide
que no se jacta, aunque se mira a sí mismo
y se aromatiza con romero y juncia;
y allá, en la cima,
el testimonio que certifica la leyenda en hierro forjado.
A la sombra, mientras se reponen fuerzas,
el cantueso penetra por las fosas nasales
con la urgencia de hacerse notar
y forzar un suspiro.
De repente, un tropel
que sale de los insospechado
para ocultarse de nuevo a gran velocidad en el bosque,
una pequeña piara de cabra hispánica,
y en el risco el macho alfa
oteando la seguridad de los suyos.
En tamaña soledad, la vida en plenitud y grandeza,
la naturaleza argumentando 
su rica y variada existencia.

15 noviembre 2018

LANTANA




A lo lejos, enhiesta como una oración
que se eleva a las alturas,
que orienta y concita en torno a sí
como un repique mudo
que es plegaria silente del corazón,
emplaza y guía hasta su base.

A los pies, un paseo circular
entorno a una planicie recoleta
plantada con césped y jalonada
por una docena de limoneros;
por entre rosales y parterres
un entramado de callejas
que circulan en torno a los pabellones.

En la atmósfera, algo sacro que perdura,
lo desangelado del avanzado otoño
y una vocación que se empestilla
en lo docente, así como la calle de entrada
evoca a una vieja calzada romana.

A la entrada, una escueta recepción
y un pequeño bar como actualización
de su ya lejano pasado místico.

12 noviembre 2018

LA VIEJA ACEÑA




En el recodo del río,
─al pie de la chopera─
nace la acequia que va a dar al molino
y que se hace acompañar
por un cuerpo de lanceros dóciles,
verdes y flexibles,
que le rinden honores.

Río abajo, el desnivel se hace notorio
y el agua sobre las aspas
salta con el mismo vigor inusitado
con el que hace girar a la muela.

Por la canaleta de madera,
─toscamente trabajada─
se va dosificando el grano que cae de la tolva
y la aceña se agita toda ella
convirtiendo el grano en harina.

Aguas abajo,
el caudal que cayó desde la acequia
se incorpora de nuevo al río
y este sigue su curso,
buscando mansamente el encuentro
salado en el que desaparecer.

07 noviembre 2018

BOLAS, FARORILLOS Y POLIEDROS




Me alejo de la ciudad
para mirar al firmamento
animado por el recuerdo infantil
de aquella feria de cada noche,
donde los astros son ascuas de luz,
esferas luminosas
que en sus destellos me parecen poliedros,
ángulos, vértices de luz,
destellos deslumbrantes que se escapan por la tangente
o mechas mortecinas de tono anaranjado
que se incineran en sí mismas.
Espejo negro, bóveda azabache
con millones de farolillos de feria
que hablan de la feria celeste.
En los carros de las dos osas,
la memoria explicativa de mi padre
y la geometría colegial tratando de interpretar
las formas caprichosas en movimiento.
Amanece, anochece, y de nuevo el mismo espectáculo.

20 julio 2018

EL AMANECER

Fotografía de Álvaro Caputto Ruíz




El amanecer es una linterna
que bosteza por el Este
a la alborada.
Tímida,
apenas un ascua mortecina
que soplada por la brisa
va tomando impulso,
al tiempo que se encarama
desde el orto al cénit.

Este mismo milagro lo he visto
un día y otro,
a veces disimulado
entre el cortinaje nuboso
de una escena que,
─siempre la misma─
siempre es novedosa.

02 febrero 2018

ASCUA DE LUZ



Transcurre irrefrenable y libre por
las atarjeas moras.
INMACULADA NOGUERAS MONTIEL


Como destilada de las ubres de Sierra Nevada,
por Gomérez serpentean acequias de agua
con la musicalidad
de una salmodia que se despereza
desde el jardín del alarife
invitando a oración.
Por entre el follaje, filtro de hojas y ramas,
es el canalizador de los dorados rayos del amanecer,
al tiempo que se yergue el camino
se hacen más sonoros los gorjeos
que saludan al caminante.
A los pies de tanta belleza, serena aguarda
una ciudad despierta
que sueña en cármenes y se arrebuja
por un intrincado de callejas junto al Darro.
Silva el viento en los álamos
con el rigor rítmico del metal de una orquesta;
el fagot subraya y el requinto acentúa
al aproximarnos al ascua de luz, al final del camino.

29 diciembre 2017

AMANECE EN CALABURRAS

Fotografía de Escolástico Martín, "Tico"


Allá a lo lejos,
sobre la línea del horizonte,
un ascua anuncia
el nuevo día
y tinta de grana lo inmediato,
salpicándolo todo de esperanza.
Desde los farallones de Calaburras,
ahí donde la piedra caliza
juega con las olas
imitando al rebalaje,
donde la arena corretea al escondite
y salta a la comba
en cada curvatura del camino,
ya se adivina el castillo de Sohail
encaramado en el otero
y flameando el pendón.
La opacidad ha dado paso
a un azul generalizado
que todavía es indefinida mancha gris
y tornasoles de la amanecida:
un espectáculo gratuito
para quien se molesta
en salir a su encuentro.

23 septiembre 2017

UN PARAÍSO NO PROFANADO





Por donde las adelfas blancas
ribetean el arroyo entre los espinos
de las zarzamoras,
y evitando un remojón de otoño
que hubiera desentonado con la tarde
ilusionada en una luz que no correspondía,
rebuscando entre los grises secretos de la melancolía,
un vadear cantarín como paraíso sin dueño
fue la resultante de la más grande aventura
que todavía no ha sido descrita ni en los ensueños
de los cortesanos y palaciegos.

Tras el recodo, los álamos de verdes tiernos
y enveses blancos, como la cantarina espuma del agua,
temblando de bucólica armonía;
hacían contrapeso y simetría a la negrura
que abrochaba la tarde; los pinos,
borrachos de aroma y de resina untuosa,
se jactaban de la esbeltez rolliza de sus figuras
ante la lánguida mirada violeta de la flor imperial
y modestia de servidora. Tras el laurel,
un insospechado fauno haciendo imposibles cabriolas
que más tenían de figuraciones
que de circenses ejercicios del más difícil todavía
y una sonrisa templada como las notas de una lira
persiguiendo las acrobacias de una intrépida libélula
en ágil y zigzagueante vuelo interminable.

Por donde las adelfas blancas,
una panorámica otoñal que imprime a la tarde
ribetes plásticos cercanos a un paraíso no profanado.

26 mayo 2016

CALLA, ESCUCHA



Calla;
déjame oír el silencio,
el murmullo del aire
haciendo arpegios
y el trino de los pájaros
roturando
los campos celestes
que la ciudad no visibiliza.

Silencio;
escucha cómo planean
esas avecillas
sin apenas movimiento,
como interpretando
un pentagrama vacío
sin instrucciones ni tempo.

Escucha;
déjame oír la agitación
del aire entre las ramas
acunado por la tórtola,
el misterio de la música
del Creador.