11 abril 2021

CUANDO ESTOY CONTIGO

 


 

Cuando estoy contigo

sé bien dónde estoy:

tú, mi país, mi ciudad,

mi pueblo idealizado y vivido,

mi universo sin fronteras,

el paraíso soñado.

 

No me sé el camino,

pero me dejé guiar

por la luz de tu mirada

y así llegué

al foro de ti misma,

a la neurona de mi equilibrio,

al pie de tu trono.

 

Cuando estoy contigo

es cuando verdaderamente soy.

10 abril 2021

RAZONES DE LA SINRAZÓN

 


«Sed fecundos y multiplicaos,

henchid la tierra y sometedla.»

 

Y así, durante generaciones,

el hombre sació su sed,

se alimentó de los frutos

y amasó el pan con el sudor de su frente;

más tarde descubrió el fuego,

inventó la rueda, la palanca y la polea,

y también los engranajes.

Y conoció a la insatisfacción que se apropió de él:

nada le colma desde entonces,

al haber desbordado los límites naturales.

 

El derroche encontró su hábitat 

y el hacha en su mano el expedito camino

de la deforestación salvaje.

En lugares concretos era muy superior la producción

que las bocas a satisfacer,

e inventó el mercado y con él el transporte,

el rompimiento de las estaciones y las distancias.

Nacieron los embalajes, se quemaron los fósiles

y el exceso de residuos y contaminación

ascendía como vaharadas de progresión geométrica.

 

La insaciable industria no se colmaba

con la agricultura ni la ganadería tradicional.

Lo que hasta entonces fue sostenible

buscó soluciones en los transgénicos:

nacieron las fibras sintéticas y los plásticos,

pero estos no saben volver a sus orígenes y regenerarse.

 

Titubeó la lluvia, se agudizaron las sequías,

se agotaron muchos manantiales

y se rompió el ritmo conocido desde la noche de los tiempos;

las temperaturas se saltan los códices

y la lluvia ha perdido el paso,

por eso a la sequía le sigue una inundación extrema.

 

Todavía hay quienes lo niegan,

pero esas son las razones de la sinrazón.

 

 

 

09 abril 2021

TAL DÍA COMO HOY: AUTORRETRATO


No se me agotan las grandes esperanzas,

aunque el paso del tiempo

me ha achatado por los polos

y es más pronunciada la línea del ecuador.

A mi edad, mi abuelo era un anciano

y hasta es posible que así me vean mis nietos;

cierto que el físico no me acompaña

y el bastón en la mano derecha,

─sin empuñadura de plata─

no es precisamente una imagen de gran proyección,

pero los proyectos siguen siendo

la carpeta más abultada en el disco duro,

aguardando cola entre las muchas cosas pendientes.

Es posible que todo sea culpa

de esa niebla ante el espejo

que solo me deja ver lo que me empeño en ver,

que no es otra cosa que un nuevo amanecer

también mañana,

y así hasta que un día se trunque

en contra de mi voluntad.

En mi infancia oí hablar mucho de salvoconductos

y más tarde supe del valor de las cartas de recomendación,

cosas que ahora no se estila,

aunque las influencias siguen siendo como las mareas:

rítmicas y constantes.

Del porvenir no espero alharacas,

ni ecos, ni titulares,

tan solo ir mermando para crecer en profundidad,

en silenciada espera

hacia la confianza de unos brazos abiertos

que ojalá salgan al atrio a recibirme.

Me pregunto cómo será de estrecha

la puerta,

y si reconoceré el mensaje

el día que por fin sea llamado.

No se me agotan las grandes esperanzas,

porque tampoco me olvido

que la llave maestra está en las manos

en las que tengo puestas toda mi confianza.

08 abril 2021

RETRATO DE LA INFANCIA


De la guerra quedó un proyectil

intacto en la puerta del cementerio

y un pánico generacional subcutáneo

que se comunicaba en el silencio,

allí donde habitaba la subconsciencia

y la rotunda escasez de medios.

 

A lo lejos, el mismo mar que baña

las leyendas y las Américas,

un paisaje similar al de un calendario

colgado en la pared.

 

En lo inmediato, los juegos

eran prácticas a veces violentas

y siempre voceadas

bajo la tutela del más espigado y enérgico,

ejerciendo su avasallamiento:

la tiranía seguía siendo moneda de cambio

y la escuela una ventana abierta al mañana

como único resquicio a la esperanza.

07 abril 2021

RELOJ QUE ATRASA

 


 

Frente al tumulto ensordecedor

de los medios, el silencio

insomne de las mayorías.

 

Hay tanta desilusión encerrada,

tanto silencio en la cárcel de la privacidad,

en el celo del fiel ajuste a las medidas,

que las estridencias de los díscolos

parecen la pauta generalizada.

 

Y así, con ese preciso error

nos miden y, en consecuencia,

adoptan las incoherentes medidas inoportunas.

 

Cada día asume el retraso del anterior

y los planes de vacunación

son un descrédito de programación

y de promesas.

 

Aguardamos con docilidad un nuevo repunte

y no precisamente la anunciada Resurrección:

no hay otra esperanza que la vacunación masiva,

pero no la mía, instalada en la brecha

de los mayores no octogenarios,

sino la de todos los humanos

de esta desigual superficie de la tierra.

 

A la vacunación le atrasa el reloj;

a la industria le adelanta el afán desmedido,

a los políticos les precede la verborrea,

y a ti y a mí, a todos,

la paciencia para escalar bulos.

 

Fratelli tutti”, sueña Francisco,

pero el mundo manipula el reloj

y cada uno se mira su ombligo.

06 abril 2021

CATARSIS


Detrás de su sonrisa

una puerta cerrada a su interior,

una frontera que cierra el paso

a lo prohibido, a la oscuridad

que nunca quiso trascender

y ondear como ropa blanca

que resplandece en el tendedero.

 

Su sonrisa es frontispicio

y es frontera que preserva

lo vivido en las cloacas

del para siempre. Un veto

que va del día a la noche

o a las candilejas de lo representado.

 

En su cara demacrada

se atrinchera lo inconfesado

y se blinda de sonrisa blanca

bajo todo un desdoblamiento

que quiere ser cortina tupida

para el trastero de tanto juguete roto.

 

A primera vista una divertida comedia;

a la de algunos, una historia mal resuelta;

a la de pocos, una tragedia

que no ha encontrado la alquimia

que le conduzca a la catarsis.

 

05 abril 2021

LUNES DE PASCUA


Fue como abrirle el portón

a un potro de dos hierbas.

No exagero. Todo vino a ser

como una estampida

tras el corsé del confinamiento

que rompió todos los perímetros

y también todos los parámetros.

 

Por segundo año sin procesiones,

la Semana Santa fue un estallido

hacia el interior de los templos

y, de paso, hacia el exterior

de bares y restaurantes,

donde veladores, camareros y existencias

velaban desesperante espera.

 

Las calles un hervidero

y, tras cada recodo, una cola

que venía a dar cuenta aproximada

del tiempo de espera

para estar unos instantes

delante de las imágenes

que viven su soledad todo el año

en ese mismo lugar.

 

Se ve que somos de acontecimientos

y así es como sucedió estos días,

marcados en rojo en el calendario

y también en la memoria colectiva

de esta ciudad y sus tradiciones.

26 marzo 2021

PRELUDIO AFÓNICO

 


 

En el umbral de la Semana Grande,

Sevilla es silencio premonitorio

de un tiempo que todavía no ha pasado,

este tiempo opaco

que amenaza con la nulidad del calendario

y será estación penitencial en el recuerdo.

 

Duerme el sayal, duerme el esparto

el mismo bostezo que lo invade todo;

duerme la capa su sueño arrugado

y guantes y medalla son tan simbólicos

como la papeleta de sitio solidaria.

 

Será juzgado. Será injustamente condenado

y subirá a la cruz dándose en gratuidad por todos,

pero será un murmullo en el silencio

para aquellos que no necesitan escenificarlo,

y vacación frustrada para quienes pensaban

en días de esparcimiento: Preludio afónico.


P/D Aunque este año la Semana Santa no tendrá celebración en las calles, me tomo unos días de descanso en el blog, para volver el lunes 5 de abril, si Dios quiere. Un afectuoso saludo a todos.

25 marzo 2021

LOS RECUERDOS


Los recuerdos son ese trastero

donde se amontonan las cosas inservibles

y también algunas joyas

con más pasado que futuro,

pero que el tiempo dulcifica

y tantea, y mide, y computa el ayer,

desde el acomodo de una selección caprichosa.

 

La mayor parte no son tangibles,

tan solo débiles semblanzas

que pernoctaron dejando su impronta,

y pasaron a ocupar

─sin que se pueda explicar cómo─

un estante inconsciente

que se empeña en no desaparecer.

 

Los recuerdos son los trastes desdibujados

de una vieja y desafinada guitarra

que aun enfundada nos envuelve

en una vieja melodía repetitiva

con mucho más de añoranza

que cualquiera de los ritmos de moda.

 

Los recuerdos son como la patria lejana,

una selección que indaga en lo apacible

y lo actualiza como por azar

tratando de endulzar el presente.

24 marzo 2021

ANTES DEL ALBA


Me acostumbré a ver amanecer

desde la más tierna infancia

y a degustar el aclarado progresivo

de las tonalidades oscuras,

en lucha con las armas de la luz.

 

En el patio, las plantas hacen

acordes enmarañados

con la brisa del amanecer,

como si se despeinaran las sombras.

Poco a poco, el incipiente claror

se abre paso y se van dorando las primeras luces;

aparecen los tonos todavía indefinidos:

los verdes, como siluetas que emergen,

los subrayados amarillos, los rosados…

una desescalada que se derrama

de la paleta natural.

 

Todos duermen de espalda a la sinfonía cromática.

Pronto se inundará el patio de sonidos

y la música del pleno día

habrá descorrido el velo nocturno de misterio

hasta el próximo amanecer.

23 marzo 2021

UN MAR DE DUDAS


Día claro de primavera,

luminoso, azul que todo lo cubre y empapa

mientras en mis ojos habita la congoja:

una niebla de hastío

producto de la contaminación generalizada.

 

Miro al horizonte y la mañana

está vestida de esperanza. Al tiempo,

el noticiero contradice a la naturaleza

como esos ojos encharcados en lágrimas

del niño que añora la calle

desde los cristales del ventanal de su encierro.

 

Debe haber salida,

necesitamos que la haya,

pero los medios reproducen

el belicismo dialéctico del Congreso,

el maremágnum de las encuestas

y parece que todas la emergencias

están cerradas con llaves

de oscuros intereses partidarios,

olvidados de aquellos a quienes dicen servir,

mientras nado en un mar de dudas.

22 marzo 2021

LAS SOMBRAS DE LA NOCHE

 


A las sombras de la noche

le he robado tu silueta,

esa que amalgamada a mí

se alberga a medio camino

entre lo que atesoro

y la cumbre de mis ensueños

blindada a la caja de mis recuerdos

y que con anhelo te busca sin pausa.

 

La tomé en mis manos

y vino a ser agua de manantial burbujeante,

vaporosa, caricia sin masa ni peso,

pura evanescencia

como copia literal de tu espíritu.

 

Al pasar bajo los naranjos

fuiste aroma sumatorio,

efluvio encaramado al azahar,

mar de confusiones.

Tronché la rama que me cegaba el paso

y puse distancia de invierno

al inminente rapto.

 

A las sombras de la noche

le hice un sigiloso rapto,

y escapé victorioso portando tu silueta

con la euforia victoriosa del botín,

pero llegada el alba

era tu blusa de organdí todo mi tesoro.

20 marzo 2021

COPLILLAS DE PRIMAVERA


La primavera se asoma

cuando está avanzado marzo,

y deja su manto blanco

sobre el verde naranjero.

 

¡Qué aromática fragancia!

¡Qué aroma más placentero!

¡Qué pena que un año más

no salga la Borriquita

ni Jesús el Nazareno!

 

Ha vuelto a enfriar la tarde

con su memoria de invierno,

como si con añoranzas

se estuviera despidiendo.

 

La plena normalidad

sigue en su cuartel de invierno;

los impacientes se inquietad

mientras los negacionistas

dicen que todo es mentira,

inventivas del gobierno.

 

Para colmo las vacunas

que tan pausadas van siendo,

y concretamente una

hasta se salió del tiesto.

 

La primavera ha venido,

Bécquer sabe cómo ha sido.

 

 

19 marzo 2021

TODO CUANTO ESPERO


Te busco en el gentío,

en la soledad de mi insomnio

y en el bullicio de mi mente,

en el fuego de artificio

donde tú eres el estallido final,

 la sorpresa cumbre.

 

Te busco sin cesar hasta fatigarme,

respirar y seguir afanado en el empeño.

No me cierres todas las puertas;

déjame al menos un postigo a la esperanza

y yo imaginaré el rayo de luz

que de momento es negada oscuridad.

 

Te busco y voy a seguir pordioseando

tu regreso, desde este alfeizar

en el que me sustento

vislumbrando un nuevo amanecer.

 

Aunque pueda ser un juego ilusorio,

espero de ti una brizna de aire,

un soplo de aliento con el que engarzarme

a la esperanza que no desvanece.

Un día sé que volverás desatada,

envuelta en una sonrisa de oro,

como gavilla derramada

que esparce los frutos con derroche.

Entonces, mis brazos te acogerán mansamente

para reconducir nuestros días

hacia la senda que hoy es camino cegado.

 

Porque cuando tú vengas,

cuando vuelvas a mí entre blondas

como despertando de una pesadilla,

cuando seas gacela dócil,

antes de que puedas mostrar arrepentimiento,

ya será abundante el bálsamo en mi herida

y habitará el olvido en el pasado tenebroso,

terco presente que ahora me habita.

 

No te disculpes, vuelve,

eso es todo cuanto espero.

 

18 marzo 2021

INDIFERENCIA



La indiferencia es esa estatua

que ni se frota las manos

las crudas noches de invierno,

ni espanta las palomas

que gorjean y hace sobre sí sus deposiciones;

ni gesticula, ni resopla en plena canícula.

 

Hay alguien apostado a la puerta del súper

con un rótulo  de mala caligrafía

sobre un cartón con tantas faltas de ortografía

como hijos a su cargo.

 

No se puede asegurar su origen.

Tiene color cetrino,

pero puede ser una sobredosis de intemperie,

incluso falta de aseo.

Tampoco del ropero se viste a la moda

y la talla tiene más que ver

con la suerte y el orden de llegada.

De tarde en tarde una pequeña dádiva

con la grandilocuencia

de una canonjía insustancial.

 

La indiferencia es esa mirada de bronce,

o tal vez de mármol,

que deja en el semblante frío de estatua

y desnuda el alma

de quien pasa sin ver y sin sentir.

17 marzo 2021

SOSPECHAS INCONFESABLES


Un hombre pasa flotando

ingrávido en la oscuridad,

llevado por una espesa sombra de niebla,

como se transporta una pompa de jabón

irisando sospechas inconfesables.

 

Imagino sus manos frías,

livianas, a lo sumo tibias,

temblosas y muy sudadas,

manos que al saludar hablan de miedo y sospechas

con la firmeza inequívoca de una radiografía.

 

Se ha detenido. Es posible que el pánico

le haya hecho dudar y sienta que el suelo

se proyecta en vertical hacia su cintura

atrapándolo para soterrarlo;

por sus piernas ascienden tallos de yedra,

tapiz bajo el que desaparecen sus pies.

 

Sospecho que algo en su mente redobla

el efecto de pánico propio de lo desconocido.

En breve, desaparece y lo pierdo de vista:

es muy probable que lo inconfesable

sean mis infundadas sospechas.

16 marzo 2021

EL MAR / LA MAR

 

Fotografía de Escolástico Martín, "Tico"


El mar, idilio apacible, asueto,

playa ocio y chiringuito,

cerveza y tinto de verano,

sol, acharolado bronce

ocupado en no hacer, disoluto.

 

La mar, la brega, la brea,

la fatiga húmeda, el salitre,

la pugna con las mareas y el viento,

el cansancio, la madrugada y el frío

que cala y quebranta hasta el tuétano.

 

Dos formas distintas de apreciar

un antagónico cruce de miradas:

la playa, las chanclas, la toalla,

la crema solar, el flotador, la hamaca;

la tenebrosa mar, negra e inmensa…

 

Las velas, los remos las redes,

los anzuelo y también las carnadas;

la estacha, el esfuerzo extremo,

levar ancla y volver al alba,

para esperar los frutos de una subasta.

15 marzo 2021

SIETE MÁS ONCE

Fotografía de María del Pilar Ferrari Díaz


Pastor de la Dehesa,

vecino de La Puebla

que por los vetustos caminos de agua

conduces al ganado

sin apenas reposo,

sin otros alicientes

que música del agua,

si por azar de topases con ella,

dile que de amor muero,

que fenezco en tinieblas,

que no hay paz para mi alma,

destello que la alumbre

cual sombra de tristezas.

De su mirada me se prisionero,

de su voz fiel esclavo;

y responde silencio.

Por la marisma voy

buscando sin cesar

y encontrarla no pude

su tenue luz esquiva

y voy a desesperar

en un silencio agónico, maltrecho,

quebrado en su buscar.