Mi lista de blogs

21 junio 2026

EL CISNE

 



El cisne, una ese de espuma flotante

que sobrenada las aguas del estanque,

y se desliza al ritmo lento de la brisa,

que mira altivo, sobrecoge y fija la vista,

como con éxtasis fuera de sí mismo.


En su armonía, un mucho de disciplina,

una partitura relevante con deje pianísimo,

compases austeros, acentuados y rigurosos,

métrica milimétrica, donde nada queda

fuera de los bordes o en los márgenes.


Hay otras aves, también peces que brujulean,

pero el cisne habita el reino de la soledad,

ensimismado en, ¡vaya usted a saber qué!

Elegante, exquisito. El guarda lo llama Odette

y levanta las alas en señal de reconocimiento.


No es un misterio, ni un esclavismo, es

la contemplación muda de un alma rota

que se desliza con la armonía y gestualidad

que solo alcanzan las sentimientos elevados

y se subyugan a los aconteceres del momento.

20 junio 2026

UN MAR DE SOLES

 




Y de repente, gira, y aparecen

un inmenso mar de soles,

al desintegrarse la noche

en los primeros destellos lumínicos,

haciendo coalición con los pesares

en el retrovisor del tiempo.


Se elevaron los frutos de la tierra

reverenciando al rey del día,

desde las primeras oleadas de luz.

Un inmenso crisol, un arrebol áureo

ha revestido las besanas del secarral

de estrellas amarillas sobre varas enhiestas,

como si el firmamento se hubiese abajado

para hacerse asequible a nuestras manos.


Este amanecer rutinario al volante,

tierra adentro, este sobresalto de luz,

este abajamiento de lo celeste a lo terreno,

es también un oleaje de color derramado

que baña tu piel y habla de la necesidad

inaplazable de de juntar nuestros anhelos,

y los simulados silencios de la mar en calma.





19 junio 2026

TIERRA

 




Faena fatigosa, interminable,

a pesar de las lindes

y de la mirada codiciosa en espera

de fértil abundancia,

también de la ambición sin límites

y de los espinos;

generosa, cuando es bondadosa la entrega,

el sudor, el cansancio,

y el tiempo propicio en cada instante.


Las albarcas del abuelo, las huellas del padre,

la memoria de un tiempo de subsistencia,

según los frutos de temporada,

lo memorizado y repetitivo

en alianza con las innovaciones,

la creatividad que reverbera,

y las necesidades del día a día.


En el grosor de un lomo

las cavidades gestantes,

donde se producirá el despertar de la simiente

que ya se despereza entre terrones binados,

como placenta estercolada y fecunda.


Asentamiento, germen, tradición,

perfil del tiempo, espíritu innovador

que se ahuyentó y desarraigó de la nacencia,

para placear por avenidas y bulevares

con la mirada retrospectiva en las raíces.

18 junio 2026

NADA MENOS

 



Toda la tarde en la ilusión de un recuerdo,

en el arribo inminente, en la música del mar,

y en el escalofrío de tu mano en mi mano.


El agua se reviste de plata para recibirnos,

abriendo un camino anchuroso e infinito

que lleva desde la orilla hasta el horizonte:

sin brumas, sin oleaje... Atento a recibirnos

con el tocado azul intenso que enamora.


Esta arena oscura, esta identidad férrea,

este antiguo varadero de sardinales,

hoy reservado a las hamacas y tumbonas;

aquellas memorizadas moragas marengas,

de la exquisita e inolvidable Marbella…


Definitivamente, un lujo asequible

volver a la juventud y mostrarse

agradecidos y contentos:

tú y yo. Un verano más, nada menos.


17 junio 2026

MIRA AL FRENTE

 



Nada de hacerle regates a los días,

de culpabilizar a un invitado ocioso,

al pestañeo curioso de alguna losa movida,

o a alguien que ni siquiera pasaba por allí,

y que tenga o no tenga nombre o renombre

le llamemos casual, fortuito, o esporádico.


Mira al frente. Mira al suelo. No es para menos.


Porque los pies llevan la mirada en tus ojos,

y el sonido tan insólito y anómalo que desentona

y canta a tu paso, esa melodía de amonestación,

no es una marcha discrecional o paso de maniobra,

sino una seria advertencia de lo que está por suceder.


Mira al frente. Mira al suelo. No es para menos.


Está bien. Me parece adecuado que te encomiendes,

pero el uso de una guarnición angelical y celeste,

que preceda tus paso solo es restar confianza

a quien ya conoce los peligros y no hace el menor caso

a las innumerables advertencias audibles y visibles.


Mira al frente. Mira al suelo. No es para menos.






16 junio 2026

PLEGARIA

 




Cuando te reconozco como mi padre

y siento sobre mí tu mirada de pastor,

se desvanece en mí la pesadumbre

de tan larga orfandad.

Me hago mayor. Cada día una nueva y tortuosa

dificultad que no palían los medicamentos;

pero se desvanecen las sombras

y veo con mayor precisión que nunca

que tú eres el camino, y la vedad, y la vida.

Estos días sentí un fuerte extravío

que me sacaron de mis casillas,

pero Mateo se me hizo el encontradizo

y se susurró al oído: “Venid a mí

todos los que estáis cansados y agobiados,

y yo os aliviaré”.

Cuando el dolor o el cansancio

me ponen dificultades para seguir la marcha,

primero remoloneo en mi auto complacencia,

pero de inmediato recuerdo que dijiste:

Pónganse en camino;

yo los envío como corderos en medio de lobos”.

La impaciencia y la celeridad me identifican,

pero tú no te exasperas conmigo

y cada día me concedes nuevas oportunidades.

15 junio 2026

FESTIVO

 




Festivo es despertar de buena hora

y pensar en ti, en él, en vosotros,

no en qué me pongo hoy

sino con qué sonrisa me revisto

estos pequeños inconvenientes míos,

esos de mi día a día, para maquillar

y hacerlos inapreciables a los demás,

con tal de les pase desapercibidos.


Festivo es disfrutar a tope el partir,

y mucho más que eso el compartir

en una mesa con todos los asertos

y sin ninguna excepción que lamentar;

donde sea abundante el pan

y generoso el unto, la grosura

de lo ocasional y extraordinario;

también algo de vino, de cerveza,

de refrescos, con y sin,

siempre acomodaticio

y siempre al gusto de todos.


Festivo es hacer de este lunes,

o martes, o miércoles, una solemnidad

que habita en el deseo y no en el calendario;

porque en verdad, lo festivo,

son las miradas, los alientos,

los buenos deseos, las sonrisas,

los abrazos, y el interés por un bienestar

que salga de ti y haga diana en el otro.


¡Ven, hagamos una verdadera fiesta!

14 junio 2026

LÍNEA IMAGINARIA

 



Dicen que es una línea imaginaria,

pero también podrían pensarlo de tu mirada,

esa que me electriza y es vivaz y eficaz

en cada uno de nuestros encuentros,

aunque no trascienda la órbita que nos envuelve

en el misterio de nuestra existencia.

Se derramó el cántaro de luz,

la sobreabundancia que llega

del otro lado de la oscura nada,

y entró la aurora

haciéndose notar en crecida constante;

iba revestida de flagelos blancos

que se fusionaban entre sí y hacían una mística

desbordada e intimista,

antes de que lo amable se hiciera contundente

y levantara un coto divisorio horizontal,

un desde mí hacia ti,

un ir y venir del uno al otro,

y el ritmo de nuestros corazones como alabarderos

marcando el avatar de nuestra victoria:

cada amanecer es una nueva línea

que habla de la conjugación de nuestros horizontes,

esa amalgama que dejó de ser cada uno,

para ser fusión de nosotros.

13 junio 2026

AHORA

 




Ahora. Ni ayer, ni mañana, ahora;

este presente que nació en la mocedad

y nos sigue asistiendo en la vejez.



Los recuerdos son el agua de la acequia

y pasa de largo,

y el futuro la que acumulan las nubes

y pueden ser asaltadas por un anticiclón

o desplazadas a un destino remoto y desconocido.



Ni recuerdos ni presagios:

sólo presente y canturreando nuestras emociones.

Contando solo este ahora

en el que nos desenvolvemos,

reconociéndonos, más o menos toscamente.



Ni espejismo deslumbrante y sorpresivo,

ni miedo a encontrarnos en el iris del otro:

una mirada limpia, sin visión desordenada,

un deslumbramiento a los adentros,

esos que se han ido conformado

y fermentado

en el amasijo cotidiano del día a día.


12 junio 2026

MAYORES

 




Se nos olvidan nuestros mayores,

y, para algunos, ni siquiera cuentan,

o lo hacen en pretérito imperfecto,

que es un agua que no mueve molino.


Últimamente se les ha alargado la vida

hacia la aislada senectud en soledad,

sin darnos cuenta que, como la infancia,

también ellos necesitan ser ayudados.


Son frutales si frutos, sin flores,

sin otra ofrenda que ser leña seca

o apenas un tocón que habla del ayer,

pero que olvidaron conjugar el futuro.


Es verdad que de sus selectas ramas

salieron los mejores brotes y los injertos

que hoy están enramados y arracimados,

florecientes activos en plena producción.


La eternidad está anillada a la historia,

pero no se justifica sino en el presente,

para quien únicamente cuenta la cuenta

y no la añoranza de un tiempo remoto.


La eternidad está en los anales históricos,

pero el tiempo que no es presente activo

es un reloj parado que ha dejado de funcionar.



11 junio 2026

LA ACRÓPOLIS SOÑADA

 




Es tan solo un boceto,

una cartulina manchada de carboncillo,

cuyas sombras hablan de un ayer remoto

que se sustenta en las lecturas,

en la vieja aventura de aquella lejana niñez

que gustaba imaginar todo aquello

que se salía por los bordes de la mente.

Sobraban los motivos

para haberme soñado bucanero o corsario,

pero también un espadachín de florete

o una versión casera del Tempranillo;

pero Dionisio el areopagita

había tomado su nombre del Areópago

y siempre quise sentir el escalofrío

de subir a la colina de Ares

por la ladera sur que lleva,

subiendo el promontorio, a la Acrópolis.

Y abrazar las columnas, y surcar con mis dedos

cada uno de sus acanalados,

distribuidos a lo largo del fuste,

y elevar la mirada al capitel y hacerme un bucle

regresando a la basa con idéntica admiración,

y dejarme tocar el corazón por alguna Cariátides,

y henchido el pecho de tanta belleza,

fijar la panorámica con Atenas al fondo,

a mis pies, y gritar: ¡Logrado!

¡He tomado la Acrópolis


10 junio 2026

UNA ESPADA

 





Una espada,

una espada de acero brillante

y convertida en patrimonio,

allá donde la historia olvida lo esencial

y habla de tiempos remotos.

Una espada heredada y censada,

calada y ceñida

que trae al presente las esencias del pasado,

en el que el portador

se actualiza.

Una espada que es apelativo,

santo y seña,

que lleva en la partitura original

la tonalidad musical de andar por casa,

salvo en los momentos solemnes

que se trasviste de oropeles.

Una espada que ni quita ni pone rey,

cuyo abolengo es la destreza

que disimula cuando va enfundada,

y la versatilidad

de sus diestros arabescos en la empuñadura.

Una espada sometida al silencio,

de brillo enfundado,

por no provocar,

entendiendo que el silencio,

aún bajo las pantuflas de la cobardía,

es prudencia que no se engalla,

pero sabe apoyarse en la empuñadura

si preciso fuera;

y también pedir perdón

como signo de fortaleza,

con tal de no manchar su hoja

de sangre ajena.


09 junio 2026

MESA Y SOBREMESA

 




Sobre el mantel, lo impoluto,

lo sublime de lo planificado,

el equilibrio estético de la cubertería

dibujando el ámbito del plato

y las copas luciendo la sed radical

de una giba que espera saciarse.


No hay lugar preferente,

la mesa redonda es un principio

y un fin en si mismo, la igualdad,

la equidad entre todos los partícipes:

igual luz, idéntico destello, saciedad uniforme.


A los gestos y las sonrisas

se suman los abrazos, la espera contenida

y las agudezas de quienes se anticipan

con gestos diáfanos el compartir.


Un trasiego de platos y un paladar

de sobresalto en sobresalto

por la escala de los sabores y las apetencias.

Quedaron para comer, pero también

para hablar, para caracolear por la actualidad

en tan suprema compañía.


En la sobremesa, entre tragos largos,

cuando el mantel ya no es impoluto,

alguna que otra acidez que soslayar

para evitar los enconos y discrepancias,

practicando el equilibrismo del si pero no:

a escote, y con las reservas oportunas,

todo es mucho más placentero.



08 junio 2026

TRÁNSITO

 

                                          

                               Fotografía de Ana Escalera


Somnoliento, meditativo,

andaba un tanto cabizbajo,

mas al abrir los ojos

fue como un destello iluminado,

una instantánea

con vocación de duradera permanencia,

en la que poder valorar

el momento preciso y crucial

entre esqueje y tallo virginal que se propaga

y se proyecta,

en tanto germina y se recrea la mirada.


Todavía un renuevo en el aturdimiento del tránsito,

la curva evolutiva

en la que se sale por el peralte

o rectifica y ajusta los valores

entre el ayer efímero y el mañana ignorado,

pespunteando en débiles flecos

de cinco futuras corolas,

próximas a despertar

del sueño macilento y creativo,

entre el ayer en fuga y el mañana explosivo

y a todo color:

una zancada genética inapreciable

que se vive a oscuras,

y, salvo excepciones, pasa inadvertida

en el fragor del patio,

donde el resto dormita somnolencias.

07 junio 2026

LA ESCOLTA

 




En fila de a uno,

de a dos,

o de a tres,

o de a más.

Una hilera de chopos

cubriendo carrera,

hojas temblorosas,

nerviosas,

inquietas,

perfilan el río

con su envés blanquecino

y su guiño verde.

La brisa hace acordes

entre sus ramas,

y las hojas coquetas

se miran y retocan

en el espejo del agua.

Un juego de armonías,

de notas sueltas

y silbos entonados,

un cruce de miradas

en la memoria

que jamás se desgasta.

Agua que brinca,

agua que canta,

agua que salta,

y los chopos la escolta,

por siempre alertas,

animosas miradas,

verdiblanca sonrisas

siempre en guardia.

06 junio 2026

EL TELÉFONO

 



No suena,

es un lastre en el bolsillo,

un ladrillo que ladra inoportunamente,

que lastra el cuerpo y esclaviza el ánimo.

Es verdad que le he quitado el sonido;

vibra y yo tiemblo.

Tampoco es esta la llamada que espero:

una desconocida, de marca inoportuna,

quiere venderme algo que no necesito;

allana el camino con un tuteo repelente,

aunque en verdad lo molesto

es que no entre la llamada esperada.

Quienes venimos de operadoras

y de tiempos de demora,

estamos lejos de adaptarnos

a tanta innecesaria tecnología.

Antes, en ese pasado que se alejó,

todo se resolvía en ventanilla,

aguardando cola.

¿Quién da la vez?

Y te fijabas en la blusa o el peinado,

o en la chaqueta a cuadros, raída por los codos,

y el pelo atusado con brillantina.

Introduzca su DNI o el certificado digital…

A estas alturas, bloqueado

y con cierta angustia,

¿alcanzaré algún día la cita con el psicólogo?



05 junio 2026

CONJUNTO VACÍO [ ]

 




De donde nada hay,

nada se puede sacar.

De qué sirve tu empeño

si el vacío es una oquedad incorpórea,

una cuerda sorda, sin badajo ni campana,

sin musicalidad ni ritmo,

cual reflejo en el espejo

de un visto y no visto

que pasa sin presencia

y ni siquiera deshace las dudas.


Ni tampoco la escasez

se hermana en la tristeza de la nada.

El agua, en el cuenco de las manos,

antes de derrocharse por los nudillos

es semejanza incomparable,

pues del vacío nada aprovecha

y unas manos que se ahorman

pueden saciar la sed

cuando se aprestan a compartir.


De igual modo el pan,

si sale de la cesta, se parte y comparte.

El vacío es una insustancialidad

que nada aporta, sino espera insatisfecha.

Hay mentes que ni siquiera hilvanan

los pensamientos ajenos

y hasta los deshilachan sin provecho alguno.

De un conjunto vacío, aunque se siente

en el mismo hemiciclo, ¿qué se puede esperar

sino refugio huero que solo aspira para sí?

04 junio 2026

CUMPLIMIENTO

 




Cumplimiento,

satisfacer lo exigido en la norma,

lo preciso, la medida,

el baremo de la talla,

pero sin dobladillo

en el que poder extenderse

y hasta derramarse:

cumplir con las exigencias

sin excederse o extralimitarse.


Tal vez, cumplir y mentir,

hacer lo ordenado sin vocación ni arraigo,

y mirando al fiel de la balanza,

para rectificar, si el peso es generoso:

una justificación de lo imprescindible

sin el valor añadido

de aquello que se enquista

en el alma

y se desborda sin medición alguna,

porque para amar,

-mal que nos pese-

no hace falta cumplir, sino darse en plenitud.

03 junio 2026

NACE EL DÍA

 




Nace el día, entre bostezos de sombras,

con una luz creciente que tiende

a ocupar todos los espacios abiertos.


Por las rendijas de la intuición

se cuela una sonrisa hilvanada a la esperanza

y descorre el velo de las pesadillas,

tan noctámbulas como trasnochadoras.


Se agita la vida. La brisa remueve las ramas

y las hierbas del suelo le hacen compás,

y acaparan humedad que intercambian,

en comunión fraterna con la arboleda.


Tal vez un presagio, pero a lo lejos suena

una carcajada estridente, una sonoridad

sin la anotación oportuna en la partitura,

como quien augura algo pasajero que flota

por escasos instantes y desaparece.


Nace el día. Cada amanecer comporta su anhelo,

y a nosotros nos toca macerar y tejer sus fibras,

entallar y calzar su miscelánea, deglutir su música

y ensayar los pasos que su melodía propone.




02 junio 2026

EMPLAZAMIENTO

 

                                        Fotografía de Ana Escalera


Su emplazamiento

no es un firme cualquiera,

tampoco luce entorchados áureos

que hablen de rangos estelares conseguidos,

pero a todas luces es el amo de la noche,

el que posee todos los galardones noctámbulos

del reino de los últimos,

y de la canalla.

Su presencia es todo su neto activo.


La gorra, la mirada socarrona,

la sonrisa entre burlesca y denotativa de poder,

la unicidad de la barba con todo el conjunto

y los entorchados que se le suponen

en las hombreras cubiertas

y hasta posiblemente en las bocamangas.


No comercia, no negocia;

su semblante habla en el silencio de la plaza

y hasta las palomas saben a quién arrimarse.

Goza de respeto y nadie bisbisea de él,

tan solo acatan como si se tratara de sugerencias.

Amable, sereno, tajante;

no sugiere, da instrucciones concretas

y todos le obedecen.

Vive en la calle, pero él lo considera su reino.