Transito de madrugada
por entre insomnios
que hacen escoceduras en mi descanso.
La escasa agitación externa
y la opacidad del reloj,
o tal vez de mi mirada,
solo aciertan a delimitar
la madrugada.
El descanso está lejos de llegar a colmo
y, aunque los restriego,
mis ojos siguen vidriosos.
Urgencias fisiológicas
me sacan del lecho… ¡Vaya leche!
Para descansar adecuadamente
se requiere un sueño reparador;
para dormir plácidamente
procurar que el cansancio
no haya llegado a colmo:
Las vinculaciones son muy insospechadas.
No hay nada peor que despertar con sensaciones biológicas urgentes y salir de la cama, sobre todo en invierno, un abrazo Francisco!
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