13 diciembre 2022

ODA AL PANTALÓN ROTO POR LAS RODILLAS



 

Se acercaba con paso decidido,

como cabalgando una ola

en la que su melena

se balanceaba

de babor a estribor entre sus hombros,

señal inequívoca

y ajustada a su personalidad.

Bella, llamativa, luminosa,

con capacidad

para paralizar todas las miradas

y hacerlas confluir en sus retinas,

quizás

en el vértigo electrizante de su melena

cayendo por la espalda.

Todavía no se oían,

pero seguro que sus taconazos

eran percutores

sobre el acerado,

al ritmo que imponen sus caderas.

La línea de sus perniles de pitillo

dibujan como con rotring

sus sinuosos mulos

y el ajustado perfil

de sus rodillas y tobillos,

encajados

sobre el empinado desnivel

de sus zapatos de aguja.

¡Oh fatalidad!

La pulcritud de tanto ajunte

como funda táctil

de su piel,

incapaces de disimular

el roto,

─tal vez intencionado─

a la altura de ambas rodillas.

Hablan de modas,

pero para quienes lucimos

artesanos remiendos maternos

en la laboriosidad

de la escasez,

es como mirar con gafas ajenas

y mal graduadas.

3 comentarios:

  1. Solo por las rodillas, entonces no has visto otros que parecen que le han dado navajazos por todas partes, vamos que dan grima al módico precio de 40 €.
    Nuestros remiendo, si no recuerdo mal, era en el culo y en las rodillas, eran otros tiempos, hoy van al aire, sus madres tampoco sabrían como arreglarlos.
    Un abrazo.

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  2. Hay dos cosas que no entiendo de esta vuelta de la moda (ya se llevaban en los años 90): romper unos pantalones recién comprados o comrarlos rotos, y pasar frío por los imperativos de la moda.
    Saludos

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  3. Cómo han cambiado los tiempos, antes cualqier roto por pequeño que fuera a remendarlo y hoy en día hay personas que llevan destrozado el pantalón que les ha costado un riñón pero van a la moda...y eso parece que es lo más de lo más.Saludos

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