26 enero 2026

SOÑANDO LA HUIDA

 




Como en los sueños,

la mar llega hasta mi orilla,

tierra adentro, acumulando deseos,

complaciendo recuerdos

y estabilizando la agitación

de tanta disputa y enfrentamiento social.


Una ola incita y da paso a la que sigue,

arropa y recibe a la que se estrelló

contra la espuma de la precedente:

una amalgama, una coreografía

en la que todas participan, la misma mar,

el mismo salino y abrazo salobre.


Entre conversaciones y silencios,

ninguna disputa por suplantar a la otra,

ningún ademán de fuerza violenta;

ni jerarquías con codas eternas,

ni imposiciones hostiles y flagelantes.


Pierdo mi mirada en el horizonte,

en esa línea figurativa e idílica

entre lo terreno y lo celeste,

entre la vorágine de lo humano y lo divino.

Miro, admiro, me recreo y comparo,

para inmediatamente soñar

y, con suerte, encontrar en sueños la huida

de esta realidad tan mediocre como anodina.



1 comentario:

  1. Buscar una evasión en esta realidad, como bien dices, mezquina y aburrida.
    Una necesidad.
    Un abrazo, Paco.

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