15 abril 2021

EL DESPERTAR DEL MAR

Fotografía de Antonio Jesús Rueda


No estaba sobresaltado,

pero por su color, se diría

que el mar despertaba de una pesadilla;

acusaba la fatiga

como de haber contado olas infinitas

durante toda una noche de insomnio,

tal como uno se adormece

mientras cuenta estrellas

en la infinitud clara del firmamento.

 

Su voz insomne, algo agónica,

era como el jadeo tras un gran esfuerzo

en medio de las alteradas sábanas de agua,

las cuales daban testimonio

de posibles pasadas turbulencias.

 

En el soniquete rítmico del ir y venir,

apagándose sobre el rebalaje,

las cadencias de su singular armonía,

banda sonora del amanecer

para gaviotas y algún rezagado marengo.

 

Un ciclo de sombras agoreras

era la cúpula de todo este acontecer,

salvo un rayo de esperanza

horadado por el vuelo de un ángel;

lindando con la infinitud visual,

la silueta del Peñón que asiste impávido

al beso salado entre el Atlántico y el Mediterráneo.

 

 

14 comentarios:

  1. El mar es tan aterrador como amoroso y placentero. Su azul, así como el susurro de las aguas, siempre han sido una motivación poética para poetas y poetas. Me gustó mucho este poema tuyo.
    .
    Abrazo poético.
    .
    Pensamientos poéticos y ensueños
    .

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    1. Muy agradecido, Rykardo, por tu lectura y comentario.
      Abraço.

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  2. Francisco, ahora eres águila, que otea el horizonte, divisando la inmensidad del mar, personificándolo de forma gigantesca y consciente: despierta fatigado, su voz agónica y su soniquete armonioso que atrae a las gaviotas. Impresionante cómo le has dado vida, cara, voz y música. Has creado una imagen reflejo de la foto, preciosa y atrayente. Y ese cielo que lo enmarca, amenazante, pero con una luz de esperanza divina: el vuelo de un ángel.Un poema redondo, bien construido con metáforas cercanas y precisas; pintura a mano alzada con equilibrio y elegancia. Me ha encantado, Francisco y ese beso final entre el Atlántico y Mediterráneo, una gozada.
    Mi felicitación por tu maestría para diseñar y dar alma al poema.
    Mi abrazo admirado de llanura manchega.

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    1. ¡Qué belleza de comentario y qué esfuerzo! No puedo pagarte, pero tampoco tendría para poder llevarlo a cabo. Tienes una generosidad desmedida, María Jesús, y yo mi corazón desbocado. Muchísimas gracias.
      Un fortísimo abrazo.

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  3. ¿Qué podría decir después de tan glorioso comentario anterior? Nada. quedarme callada y releerlos a ti y a ella, para impregnarme de belleza e irme maravillada.
    Besitos anisados y contentos, porque estoy volviendo a empezar, amigo. Gracias por tu amoroso abrigo y bálsamo que tanto me ha servido. Llegue a creerlo imposible.

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    1. No es fácil añadir algo más después de María Jesús, Sara. Ella es así de generosa conmigo. Me hace muy feliz que estés aquí, que publiques en tu blog y que hayas recuperado el pulso perdido.
      Un fuerte abrazo.

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  4. Ese beso entre el Atlántico y el Mediterráneo es un apoteósico final, de una maravillosa poesía.

    Buenas Noches. Felis descanso.

    Besos

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    1. Ese encuentro de los dos mares es de una belleza real y simbólica como común. Muchísimas gracias, Antonia.
      Besos.

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  5. Hermoso poema y ese beso saldo entre los dos mares resulta muy agradable.Saludos

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    1. Tengo mono de mar, no sabes de qué manera Francisco, no veo la hora de estar cerca de él.

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  6. Que lejos está ahora el mar... A poco más de 60 Km, pero que lejos.

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    1. Cierto. Ahora hay barreras invisible, aunque infranqueables por el sentido común.
      Un abrazo.

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  7. Bonito poema Francisco. Es como si el mar fuera uno de nosotros con las mismas sensaciones y sufrimientos. Incluso el amanecer le sienta bien para alejar las pesadillas nocturnas. Por último ese abrazo y beso salado entre el Atlántico y el Mediterráneo es un cierre del poema perfecto. Muy bello. La imagen preciosísima
    Abrazos

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