No tiene nombre o no lo es
conocido, que para el caso viene a ser lo mismo. Echado sobre el frío hormigón
y sin fuerzas ni voluntad para aproximarse a los rayos del sol que asoman por
la esquina; hay languidez en su mirada y un cierto descuido atento a la
misericordia en la que no confía pero espera. En la vertical de su costado,
descuido, humedad y repintadas añejas que hablan de un presente decadente y de
cambios pretéritos de colorido o de modas; en la línea de encuentro con el paramento
horizontal, una grieta abierta de suspiros por donde escapan los lamentos de
fugas anteriores y abismos que llevan al caos: desolación.
Fotografía de Rafa Santander |
El medio rural ha sido siempre la
luz para los pasos ciegos y el rescoldo fraterno entre iguales que se ayudan a
sortear los baches, pero cercenado el hilo que conecta con la esperanza, ajada
la tierra de deterioros suplementarios nunca resueltos, la vida en un hálito
mortecino que canta un gorigori introspectivo camino a la desaparición.
Dicen que el amo termina pareciéndose
a su perro, pero es posible que esa fidelidad de los caninos sea recíproca y la
imagen del perro sea a su vez el reflejo sensible de la situación que atraviesa
su amo. ¿Obedecerá la tristeza de este perro al estado de ánimo de su dueño? ¿Estamos
tal vez asistiendo a la contemplación de la lastimera voz de su amo?
Hola Paco, la verdad que está la cosa desoladora.
ResponderEliminarTal vez el pobre perrito esté contagiado por las penurias de su amo. Tal vez al amo no le quedó más remedio que abandonarlo. Tal vez lo robaron, tal vez se perdió. La angustia le ronda en la mirada. Se ve sólo como se ven montones de familias, abandonados a su suerte por el gobierno. Cada vez hay más paro, cada vez se sabe que hay menos ayudas a las personas dependientes. Yo no sé qué tipo de política se está haciendo que en lugar de construir, se destruye. Pues todo esto también llega a la sensibilidad de los animales. Esta estampa es el sentimiento de muchos españoles, se sienten abandonados por el gobierno.
Pobre animalillo, pasará las navidades con muchas carencias. Así lo pasarán montones de personas que la angustia les está ahogando.
Saludos y besos para ti y tu esposa
Es muy curioso lo que ha sucedido hoy: he tomado una foto de Rafa Santander y he querido componer un texto dedicado a lo que se ve en la fotografía, centrado en el perro, pero todos los lectores que han comentado hasta ahora coinciden en hablar de la situación socioenonómica. Esta es la prueba de que me pertenece el texto, pero no la interpretación, lo que sugiere.
EliminarBesos
Desgraciadamente los humanos muy pocas veces se parecen a los perros ya que estos muestran una lealtad que los humanos desconocen.
ResponderEliminarLe deseo buena suerte a ese precioso perro de la foto.
Ese pensamiento es muy común, Leodegundia. No tengo perro, pero he oído y leído mucho sobre la fidelidad de los caninos.
EliminarUn abrazo
Me encantan los perros, especialmente una raza, la "husky siberiana", pero precisamente porque me gustan, entiendo que no se pueden tener en casas de apenas 100 m2 y las actuales aún más pequeñas, los animales necesitan espacios donde moverse y esto no lo obtienen en una vivienda por mucho que se saque al animal a la calle.
ResponderEliminarTampoco estoy de acuerdo con aquellos que manifiestan que todos los perros muestran esa lealtad hasta la muerte a sus dueños, hay muchas razas nuevas como consecuencia de cruces, ¿nadie ha oído hablar de perros que han matado a sus dueños, o a un bebé, o a una persona que pasaba por allí?, no olvidemos que perros y humanos tenemos un mismo origen común, somos mamíferos y carniceros y cuando el hambre aprieta o hay que defender a la prole, somos capaces de cualquier cosa.
Un abrazo.
Yo también tengo un piso modesto y no me parece el lugar idóneo para tener un perro, aunque no todos opinamos igual y es también muy respetable.
EliminarUn abrazo
Pues ahora que lo dices, es verdad, tal vez ese can en su estado de soledad y desolación, puede reflejar la ansiedad y tristeza general de su amo, de los humanos en general. Buena reflexión, Francisco. Un abrazo.
ResponderEliminarGracias, Paco. Precisamente la reflexión es lo poco que nos diferencia de ellos.
EliminarUn abrazo
Tal vez esa soledad y esa tristeza del perro tengan que ver con la situación de su amo. Eso si a estas alturas tiene amo y no ha sufrido también el dasahucio.
ResponderEliminarUn saludo.
Después de haber publicado este texto he sabido del rescate de Bankia y de los 5.000 despidos como consecuencia más otros 1.000 colaterales de expresas auxiliares. Posiblemente tendría que haber escrito otra cosa.
EliminarUn abrazo
Si su dueño lo pasa mal para poder subsistir como lo pasará el pobre perro?
ResponderEliminarHe estado unos días desaparecida de estos medios y por eso no venía a verte, voy un poco deprisa tengo mucho atrasado.
Un fuerte abrazo
No importa, Chelo, aunque tu no aparezcas, yo te pienso.
EliminarBesos
¿Vive su amo? ¿está recordando su voz? Entreveo una ligera sonrisa canina. ¿Finge?
ResponderEliminarSaludos.
¡Qué interesante! Unas preguntas muy originales y oportunas para las que no tengo respuestas.
EliminarUn abrazo
No sé, nunca tuve perro ni ninguna otra mascota por mi inexplicable miedo a los animales, aunque dicen quienes sí lo han tenido que si tú estás triste, tu perro también.
ResponderEliminarQué cantidad de perros deben andar por ahí arrastrando la tristeza de sus amos.
Un abrazo Francisco.
La tristeza y la desolación se ha convertido en moneda de cambio. Creo que debo escribir de otras realidades más alegres para contagiar algo de optimismo.
EliminarBesos
Creo que a la larga,se crea una fusión,una especie de amalgama física y psíquica.
ResponderEliminarNo se sabe,si no es por la apariencia,quién es quién.
Además de su fidelidad,los animales parecen poseer un sexto sentido,no el femenino tan manido,sino el suyo particular,capaz de captar el sentir del amo,asimilarlo y solidarizarse hasta la médula.
Cosas éstas que en muchos seres de dos piernas,es impensable.
Besos.
Otorguémosle al perro otras virtudes, pero no se las restemos a las mujeres, que sin duda tienen ese sexto sentido.
EliminarBesos
Tu entrada me hizo recordar a una perrita que encontré en la calle perdida años atrás y lo tuve conmigo por unos meses hasta que apareció su verdadero dueño, pero el hecho está en que nos hicimos tan buenas amigas que cada vez que le conversaba mis penas, aullaba, y si me veía triste ladraba, yo sentía que ella percibía mi estado de ánimo.
ResponderEliminarHan pasado varios años y hasta ahora cuando esporádicamente la voy a visitar, me reconoce y me recibe con efusividad.
No hay duda que son los mejores amigos.
Una gran alegría leerte nuevamente, Francisco!
Abrazos alados.
Una bella historia sin dudas, Diana. Gracias por compartirla y por la visita.
EliminarBesos
Mi Manchitas quien sabe donde nació, ni el porqué la dejaron tirada con días de nacida en un depósito para basura de un hospital....solo se que ese día ella me encontró a mi mas que yo a ella..y ahora se adueñó de mi casa y adoptó a mi vieja Loky como su madre..Me alegra tanto con sus travesuras que hace mis días a veces un circo y aunque la regaño a veces por los desastres que me hace, cuando llego siempre viene primero a saludarme a mi...esa migajita de animalito no es mas grande que un zapato, quizás un poco mas, pero se cree guardiana de la casa y cuando escucha un ruido ladra con fuerza...espero que su voz no se parezca a la mìa...o que yo no ladre tanto como ella...besitosss...tierna tu entrada
ResponderEliminarMe alegro que ese animalito haya despertado en ti esos sentimientos tan lindos a la par que sencillos. Gracias por compartirlo.
EliminarBesos