13 enero 2026

SIN FRONTERAS

 




Ni fronteras, ni comedimientos,

ni respeto por la dignidad del otro.

El deseo, cuando se envuelve

en el celofán de la avaricia,

no es objeto de regalo, sino lujuria.

pura codicia y ambición incontenibles

que asalta en el desencuentro

y se apropia de lo que no le pertenece.


Un puente de barcarolas agresivas,

una maniobra de ingeniería guerrillera

que ancla un punto de atraque al otro lado,

en la intimidad ajena puesta en vilo.


El deso, ese sin lindes que avasalla

desde la formulación en la mirada,

que se enrosca en la apetencia

y rompe las normas de conducta,

con jerigonza de música profana y epíteto.

2 comentarios:

  1. Cuando se trata de robar al prójimo no importa cruzar la frontera y saltarte las normas. Parece que eso no es ilegal. Y que solo son ilegales los inmigrantes sin papeles. .

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    1. Estamos viviendo un tiempo, Cayetano, que para nada me había imaginado. Esta virulencia del momento no estaba en mis previsiones,
      Un abrazo.

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