Tiempo y espacio,
dos conceptos para definir un encuentro,
una localización espacio temporal
colgada de los vuelos de un instante,
al que el chaleco de un segundo
le queda grande;
un visto y no visto que se transforma
para cambiar de inmediato
y asumir nuevos valores en otro guiño,
seguramente muy seductor.
Una danza, un columpio oscilante
que cambia su pose
continua y permanentemente,
que permite una visión multifuncional,
una dinámica que pone en relación
dos dimensiones
y nos muestra el camino de la relatividad:
sigo siendo el mismo que fui,
aunque mis facultades físicas
andan evolucionando.

Siempre nos quedan rasgos de lo que fuimos. Lo comprobamos cuando nos encontramos al cabo de los años con algún amigo de la infancia.
ResponderEliminarUn abrazo.
La relación entre tiempo y espacio es velocidad, querido Cayetano, eso que nos acerca y nos distancia.
EliminarUn abrazo.
Siempre que puedo me monto en un columpio, esté donde esté
ResponderEliminarTú sigues siendo la chica traviesa e intrépida que no ve los peligros. Afortunada tú, Tracy.
EliminarUn abrazo.
Te cuento Francisco, que algunas cosas se me están alejando en altura, al menos los zócalos los tengo más a mano, preciosa alegoría, un abrazo!
ResponderEliminarMuy bien visto, María Cristina, una alegoría.
EliminarUn abrazo.
Ese constante cambio y evolutivo del espacio y el tiempo, también lo sufrimos nosotros, Francisco...Hoy estamos tristes, mañana alegres, hoy dudamos y mañana afirmamos...Estamos en un mundo cambiante, todo un misterio...Lo importante es que sigamos siendo fieles a nuestros valores humanos.
ResponderEliminarMi abrazo entrañable.
Como le he apuntado a Cayetano, la relación entre tiempo y espacio es la velocidad, esa que nos lleva por la vida siempre excitados y fuera de nosotros mismos, María Jesús.
EliminarUn muy entrañable abrazo.