La felicidad es un estado grave,
un estado muy grave del alma
que se desborda de los caminos,
como se desparraman las luces,
antes de que las sombras lo invadan todo
y todo lo subyuguen.
No. No es la abundancia,
ni lo sobrexcedido de luz que se derrama
con generosidad y no traspasa el cristal
sin rayarlo;
es aquello que se recibe o se da
con las manos abiertas de la generosidad.
Es el rescoldo amoroso del seno materno,
el dispendio de la madre
de aquello que le es escaso
y lo da a manos llenas.
Es el acurruco de la abuela
que esconde en el delantal
los mimos que ha ido acumulando
para el encuentro.
La felicidad es gozar plenamente dándose,
aunque se acuse recibo
de la carencia del todo.
“Porque donde esté vuestro tesoro,
allí estará también vuestro corazón”.

Breves momentos. Casi todos pertenecientes ya a un tiempo pasado.
ResponderEliminarUn abrazo.
No es necesariamente pasado. Por supuesto que sí lo que se recuerda, pero no lo es todavía lo que se anhela.
EliminarUn abrazo.
Es verdad, algunos confunden felicidad con alegría, pero está en esos pequeños instantes que compartimos con nuestros seres queridos! Un abrazo Francisco!
ResponderEliminarLa felicidad no es alegría, sí satisfacción de hacer lo que se debe, lo que dicta el corazón.
EliminarUn abrazo.
¡Así es la felicidad!
ResponderEliminarUn fuerte abrazo de anís.
Hasta aquí tu aroma inequívoco, Sara.
EliminarUn abrazo.
Si, la felicidad la tenemos en nuestra mano...cuando damos lo mejor, vuelve a nosotros, como decía nuestra amiga del cielo...
ResponderEliminarMi abrazo entrañable, amigo poeta.
Lo que se hacer por y con amor no se consume, reverbera y renace una y otra vez, María Jesús.
EliminarUn tierno abrazo.
Mi nombre es Mary Benjamin y les escribo desde Denver, Colorado. Estoy muy agradecida por lo que el Dr. Jekawo, un hombre con amplios conocimientos de herboristería, ha hecho por mí y mi familia. Sufrí de herpes durante tres años sin encontrar solución; la enfermedad casi me quita la vida, ya que perdí a mi pareja y también gastaba mucho dinero en medicamentos. Un día, encontré un testimonio sobre este gran hombre, así que decidí probarlo y, gracias a Dios, funcionó. Recibí mis medicinas herbales por DHL, me curó de mis enfermedades y también curó el cáncer de próstata de mi primo. Estoy muy feliz y contenta de escribir sobre él hoy. Si necesitan su ayuda en cualquier asunto relacionado con la salud o la espiritualidad, pueden contactarlo por correo electrónico a drjekawo@gmail.com o por WhatsApp al +2347059818667. Tiene curas para otras enfermedades mortales como la diabetes, el VIH/SIDA, la hepatitis, el matrimonio por amor, la osteoartritis, múltiples afecciones crónicas, enfermedades cardiovasculares, demencia, enfermedad de Alzheimer, enfermedad pulmonar obstructiva crónica, enfermedad renal crónica y cáncer. El Dr. Jekawo ofrece una cura completa y ayuda espiritual.
ResponderEliminarSupongo que esto es lo mínimo que puedo hacer para ayudar.