Señor, intuyo que eres pluscuamperfecto,
y, por tanto, sospecho
que también lo han de ser tu bondad
y tu generosidad con certeras
y muy poco ponderadas mayúsculas;
así que me verás a través de lentes de aumento,
y hasta me has de catalogar como digno merecedor.
Un lejano día, jugué con unos anteojos
que tenía mi abuelo en su desván,
tratando de descubrir el más allá,
y a fe que me resultó muy divertido:
cuando lo manejaba correctamente,
apareció en primer plano un afilador,
de cuya muela surtían estrellas chispeantes
que se elevaban a los cielos
y desaparecían al instante
envueltas en los flecos gaseosos de la nada.
Luego, le di la vuelta,
y las figuras se despeñaron por el barranco de lo infinito;
entonces vi a un policía infantil
que detenía a un automóvil de juguete
y le imponía una infracción,
obligándolo a viajar en sentido contrario.
Cambié a la postura de proximidad
y el niño era un anciano atribulado,
y el policía infantil un laureado oficial
que le ayudaba a encontrar
el camino correcto.
Señor, intuyo que eres pluscuamperfecto,
que me cuidas en la distancia
y que me esperas con ternura;
pero no sé por qué lado de tus anteojos
me observas y me soportas sin corregirme.
Los anteojos suelen llevar unos tapones protectores. Conviene quitarlos para ver bien lo que pasa.
ResponderEliminarUn abrazo.
Es que si no quitas esos tapones no ves lo lejano, ni lo cercano, solo oscuridad.
EliminarUn abrazo.
Buena meditación pero, como dice tu amigo Cayetano, los anteojos se deben quitar de vez en cuando . Un abrazo desde mi blog
ResponderEliminarCuando no vemos nos solemos frotar los ojos y la experiencia no dice que vale de bien poco, y menos si lo que media es una metáfora, querida Chelo.
EliminarUn abrazo.
La perspectiva divina será más completa y atinada que la nuestra, amigo...Dios no verá de todas las maneras posibles, profundizando en cada una de ellas...Nuestra perspectiva es corta y limitada...Buena metáfora esos "anteojos" humanos y divinos, Francisco...Muy buena y atinada reflexión.
ResponderEliminarMi abrazo entrañable.
Nosotros solemos mostrar nuestro lado oportuno, pero Él lo ve todo y no hay manera de engañarlo. Muchísimas gracias, María Jesús.
EliminarUn abrazo.
"Todo es según el cristal con que se mire" Y ahí leyendo a Cayetano recordé un artefacto que llegó por correo y en el enchufe unas patas plásticas que creí era una nueva modalidad, lo llevé al negocio de electricidad de enfrente y las quitó sin más, protectores me dijo y nos reimos juntos. Un abrazo Francisco!
ResponderEliminarLas nuevas tecnologías, María Cristina, nos tienen desbordados, al menos eso es lo que a mí me pasa, que ni siquiera domino esta página que estamos compartiendo.
EliminarUn abrazo.
De seguro te ve y te observa por todas las perspectivas posibles del amor, que tiene un grado máximo de alcance, para comprenderte y corregirte sin que te percate de que lo hace.
ResponderEliminarAbrazo.
Esa es precisamente mi esperanza, que Él sepa leer mis aciertos, pero también mis errores y silencios.
EliminarUn abrazo.
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