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31 enero 2014

CANCIÓN DEL ATARDECER

Ya ves,
la luz se deprime, muy fatigada,
tras  la estela del viajero
de fuego
cuando su ardoroso ímpetu
se oculta como azorado
y apaga su incendio incontinente.


Hay antiguas rutas comerciales
y nuevas autopistas,
pero el camino de la sabiduría,
el puente al infinito,
es tan viejo como el tiempo
y tan laso como el espacio
en su diagrama eterno.

Mientras la manecilla corta del reloj
pasa dos veces al día
por el mismo punto,
el camino astral
pasa una sola
—con continuas derivas—
anunciando la noche
y haciendo sonar
el contrabajo tenebroso
de los desasosiegos.

Ya ves,
siempre es lo mismo,
cada día un apagón entristecido
de añoranza
con el repetitivo acento de la mismidad,
mientras mil luceros centelleantes
se asoman tras las sombras
a ocupar el vacío.

29 enero 2014

ODA AL PAN

Pequeña;
la semilla es una criatura
mínima con cara de ilusión,
como un principio activo
que cae en tierra
y se entrega a morir para dar vida,
y multiplicarse
en espiga noble
que se hará pan candeal,
después de harina en flor.

El Sembrador - Van Gogh

He visto;
he olido el sudor salobre
del que labra la tierra,
del que abre el surco
y aventa,
del que siembra para dar vida
y poder compartir
en familia un mendrugo.

Ahora,
hemos progresado tanto
que ya no huele a sudor:
la cabina del tractor
tiene aire acondicionado,
los herbicidas suplantan
la escarda,
los segadores no se doblan
ni cantan dolidamente
y la cosechadora la trilla
y empaca;
pero no hay pan para todos.

Los campos tienen cercas,
las eras ya no son lo que eran
y el pan queda muy lejos;
ya nadie suda
—salvo los deportistas—,
ahora son muchos
los que añoran una hogaza,
un mendrugo o unas migajas.

27 enero 2014

COMO CUELGAN LAS NUBES

Como cuelgan las nubes de lo alto
con guirnaldas invisibles
desde el suelo;
así, mi amor,
así estoy hilvanado
a los vaivenes pendulares
de tus idas y retornos;
así prendido
del vuelo de este ensueño
donde la cera de tus manos
es tibia por el pábilo
encendido de tu mejilla,
según yo te presiento,
y me incinero aguardando
y me consagro a la espera.


He llenado los pulmones
con el festín de los vuelos
brisados de tu falda,
he absorbido el aroma
del azahar inmaculado
de tu guirnalda,
me he abierto en canal
con el latido de plata
de tu desprecio;
pero sigo asechando tu vuelo
y hago compás con mis brazos abiertos,
al tiempo que oscilante,
por si tengo la suerte
de que te desplomes
sobre mí como accidente
y me partas el alma dándome la vida.

25 enero 2014

SANTA CLAUS

Fotografía de Juan Ramón


I

¿Cómo me pides que haga
de este mendigo yo un santo,
si tú sabes, Juan Ramón,
que yo no doy para tanto?
Todo empezó por un juego
en el que yo te pedía,
de tu enorme colección
sólo una fotografía
a la que ponerle un texto.
Te demoraste unos días
—te imagino revolviendo—
por entre tus documentos
el reto más imposible
y me mandas a un mendigo
todo vestido de negro
titulado Santa Claus
para mayor desgobierno.
Tres días hace de esto
y has pensado —no lo niegues—
que yo ya me he arrugado,
que has dejado al descubierto
mi escaso discernimiento
para hacer de un pobretón
la ilusión más esperada
de toda chiquillería:
un saco del que sacar,
¡oh,  prestidigitador!
lo que en diez mil no cabría.
Me rindo, pues no imagino
al orondo bermellón
en la piel de este “sin techo”
sacando del saco negro
regalos y más regalos,
solventando la ilusión
de esas cartas que escribieron
millones de pequeñines
con tantísima pasión.
Si acaso, puedo intentar
otra versión más acorde
que la imagen me sugiere:
la pobre vida de un pobre.

II

¡Oh, tristeza!
¡Oh, amarga melancolía
del que cargar con la cruz
de un saco de menudencias
que son despojos ajenos
y ajuar
del que ya se dobla
por el peso del madero de plástico negro:
frío suelo, frío cielo,
para quien no tiene dónde reclinar la cabeza.
Lleva los hombros cargados
y la mirada humillada,
perdida en su soledad y abandono,
transida pero serena;
tan sólo mira su huella,
la que se clava en la nieve
como su dócil y paciente entrega:
resignado, peregrino, viajero infatigable,
pasea por el universo de su hogar
que es infinito
hasta llegar a una valla.
¡Vaya, valla!
Se cubre con sus harapos,
se alumbra con las estrellas,
se lava  —si viene al caso— en agua de los arroyos;
como los pájaros,
a veces come y otras ayuna,
tiene la frente biselada de vientos,
los oídos arrullado de silbos y murmullos;
la brisa hace compás en las ramas desnudas
y él camina con su melodía interior
mirando el ahora, viviendo el ahora,
sin lo que no tiene; con todo lo que es.




22 enero 2014

LA VERDAD SOSPECHOSA

La Compañía Nacional de Teatro Clásico ha presentado en Sevilla, en el teatro Lope de Vega, La verdad sospechosa, de Juan Ruiz de Alarcón, en versión de Ignacio García May y bajo la dirección de Helena Pimienta. Esta obra dramática fue escrita en verso entre 1618 y 1621. Se publicó, bajo el nombre de la Parte segunda de las comedias del autor, allá por 1634. Comenta la directora del montaje, en el programa de mano: “el texto puede inscribirse dentro de un grupo amplio de comedias de varios autores en sintonía con los afanes de Olivares para reformar las costumbres heredadas del reinado de Felipe III, intentando ofrecer mejores horizontes a un país inmerso en la corrupción, la vanidad, la ostentación y el lujo”.


Todo ello en busca de una rectitud moral que, como ahora, había hecho mutis por el foro. ¿No me diga que te suena? Por lo que se ve, la situación presente viene a ser una especie de virus que renace periódicamente o que nunca se extinguió del todo. Lo cierto es que el casquivano del segundo hijo de Don Tristán, por fallecimiento de su hermano mayor, es examinado por su padre, a quien le horroriza  cualquier mácula que su hijo pudiera tener y no hacerle honroso merecedor de la dignidad que iba a recibir.

Don García, el agraciado hijo de Don Tristán, es un mentiroso compulsivo que cada vez que es cazado en una mentira corrige esta con otra mayor, gracias a su desbordante imaginación. De enredo en enredo, se produce una serie de hilarantes situaciones, de equívocos, como hilo conductor de toda la comedia. Don García hace de su propia virtud mentira y en medio del embrollo se ve necesitado de un inmenso despliegue de mentiras que se contraponen unas a las otras tratando de justificar la anterior. De tal guisa que usa toda una suerte de ellas: de seducción, de defensa, de necesidad, piadosas, maliciosas...

Lo irónico de la obra respecto al presente, y lo que hace inmortales a los autores del canon, es precisamente la actualidad del tema, pues parece ser que también hoy, para detentar el poder, necesitan “los García” de turno una sarta de mentiras que no se desdicen, sino que se ahorman a las vicisitudes de cada instante. Un espectáculo de calidad; una oportunidad para la reflexión.

20 enero 2014

VENTANA ABIERTA

Alguien, no sabemos quién,
ha dejado la ventana abierta
y ha racheado
una estrella polar, gélida
como unas manos frígidas
que saludan inapetentes,
como los tiritones
de una camada canina
abandonada de su madre.


El mundo es muy diverso:
unos pasan hambre
mientras otros se sacian,
unos no dejan de llorar
mientras otros se divierten;
en el hemisferio sur se abrasan
y yo me abrazaría a un tizón
sin miedo a las quemaduras
que suturaran este frío intenso
que me paraliza.

Alguien, no sabemos quién,
ha dejado la ventana abierta
y la ventisca
me ha helado el esperma de tinta.

17 enero 2014

LA PRECARIEDAD COMO OBJETIVO

Me uno a las felicitaciones que ha recibido nuestro Presidente del Gobierno por la exitosa visita realizada a la Casa Blanca, esa especie de reválida que ejerce no sé bien con qué derecho los Estados Unidos sobre el resto del mundo. Resulta que lo que yo no apreciaba y muchos discutían, son pasos serios y adecuados, según el Fondo Monetario Internacional y el mismo Obama, para enderezar el rumbo de nuestra economía.

Como colofón de este maratoniano viaje de dos días, con degustación de hamburguesas incluidas, podíamos resumir diciendo que todo va bien, salvo el paro. Precisamente es el paro el caballo de batalla que planteó Mariano Rajoy para ganar las elecciones y de momento todo lo logrado ha sido aumentarlo y no rebajarlo como había prometido. Tal vez al final de la legislatura, con suerte, volvamos a tener el mismo número de parados que cuando terminó la legislatura anterior; pero eso sí, con las personas más empobrecidas.


Los economistas parece que no ven la realidad de la calle y yo parece que tampoco aprecio la realidad de las altas finanzas; lo que me temo es que ellos la soslayan y yo no estoy capacitado para valorar lo que sucede en las altas esferas. Mi dedicación está a pie de calle, con los últimos, precisamente ahí donde cada día son más las personas que, ya en la enorme bolsa del paro, van dejando de percibir las ayudas sociales con las que iban sobreviviendo.

Las altas finanzas parecen que han tocado fondo o yo no estoy en condiciones de discutirlo, pero la vida precaria de las personas va en aumento porque se ha procedido a la disolución del estado del bienestar, porque los recortes y las ayudas están acabando con las posibilidades de supervivencias de las personas y porque los suministros como el agua, la electricidad, etc. sube cada día como si caminara por un camino divergente del de la sociedad que malvive y padece.


Desde el mirador de Cáritas, desde el que observo la vida, cada día son más las familias que salen en busca de ayuda, cada día más las necesidades de cada una de ellas, agotadas las posibilidades sociales de supervivencia. Si es cierto que la macroeconomía va enfocada hacia la bocana del buen puerto, la miseria de los últimos va a la deriva, a la precariedad como objetivo.