Las universidades de Huelva,
Sevilla y Córdoba han celebrado un Congreso Internacional, en la ciudad
onubense, bajo el título de El Duque de
Medina Sidonia, mecenazgo y renovación estética, dirigido por el Dr. D. José Manuel Rico García, cuya conferencia de clausura, La Soledad del Gran Duque de Medina
Sidonia, por Pedro de Espinosa, ha sido pronunciada por mi profesora y
amiga, la Dra. Dª Begoña López Bueno, Catedrática de Literatura de la
Universidad de Sevilla y directora del Grupo Paso, dedicado a la investigación
de poesía del Siglo de oro, cuya distancia intelectual no ha sido impedimento para que me
olvide y me ha dignificado invitándome al acto.
La clausura ha tenido lugar en el
Monasterio de San Isidoro del Campo, Santiponce (Sevilla), propiedad de los herederos de la Casa de Medina Sidonia. Previo a la lección
magistral, tuvo lugar una visita guiada por el monasterio y, tras la
conferencia, visita al teatro romano de Santiponce y a las ruinas romanas de
Itálica. El monasterio fue fundado, en las cercanías de Itálica, por Alfonso
Pérez de Guzmán y María Alonso Coronel en 1301 donde, según la tradición, había
sido enterrado San Isidoro de Sevilla, cuyos restos fueron descubiertos y
trasladados a León en 1063. Desde su fundación, ha estado bajo la
administración espiritual y temporal de diferentes órdenes religiosas:
cistercienses, ermitaños jerónimos y Orden de San Jerónimo.
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| De izquierda a derecha: Dr.Ruiz Pérez, Dra. López Bueno y Dr. Rico García |
El Dr. D. Pedro Ruiz Pérez, de la
universidad de Córdoba, fue el encargado de hacer los honores de presentación de
la ponente, pero en lugar hablar de su perfil académico y de investigación, tan
extenso como conocido para los presentes, se limitó a una semblanza de su
perfil humano. Bajo los arcos góticos, en el marco tan singular de la primera
de las dos iglesias gemelas, con la humedad de estos días tormentosos y el frío
de esos muros que nunca conocieron el calor, disertó cómo sólo sabe hacerlo la
profesora López Bueno de las dos Soledades del antequerano Pedro de Espinosa, de sus fuentes en Góngora y Quevedo, -sobre
todo en el primero-, poniendo mayor énfasis y dedicación a la del Gran Duque de
Medina Sidonia. No es este el espacio más idóneo para transcribir la conferencia,
ni siquiera he tomado datos suficientes para otra cosa que para releer estos
clásicos escritos en octavas reales.







