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15 julio 2015

INMENSIDAD TURQUESA

Poema publicado el 13-07-15 en el blog "Trazandi caminos"


Ante mis ojos, una inmensidad
Turquesa. Azul turquesa, coronado
de inmaculada con veladuras grises.

La mar es un anchuroso abrazo
líquido, un corchete de este a oeste
entre el lagrimal izquierdo y derecho
con la salazón sazonada al punto
y yodada de encanto y misterio.

A veces, violenta agitación, otras
movimiento continuo y sostenido,
aun cuando hoy es inapreciable
como alberca inmensa o rica sopera,
donde cabe todo, hasta los sueños
de las algas y las travesuras musicales
de los ensueños de las sirenas.

Monótona, plana, lenta, asonantada
como canción que invita al arrumaco:
dúctil, como hilo de estaño o plata;
maleable, como madeja de lana
en las manos laboriosas de una abuela;
inmenso: toda la vida cabe en sus entrañas
frías, la vida en origen y en transición
de branquias a pulmones, de agua
a tierra firme, a ladera y monte escarpado.

En el encuentro de amaraje con la arena,
el agua es festón, puntillas de nata
como apóstrofe de inmensidad turquesa.

14 julio 2015

SYNTAGMA



“La vida con la historia,
tan dulces al recuerdo.”
LUIS CERNUDA

Quiero encontrar una palabra, sólo
una palabra; añil por ejemplo, con la que tintar
los oscuros mordientes de este presente
obstinado en la irremediable derrota,
sin opción, sin alternativa, sin otra salida
que no sea el destierro humillante y lacerado
de entre los viejos muros del Aerópago,
donde hoy las palabras son detritos
que discurren veladas a las alcantarillas.

Un silencio profundo y espartano,
un estallido de desconfianza
bosqueja los gestos abocetados de miedo;
en silencio, sin pronunciar palabra,
enmudecidos de famélico pánico,
la palabra esperanza, es hoy tocino flácido
en los ijares de cada uno de los griegos;
es trágala, es propuesta de muerte indigna
al dictado de otros foros de manos tahúres,
más adineradas, más fieras, más hurañas.

La Europa del Euro, el maquillaje
soberano, ha urdido el tapiz de los ricos
y el de los pobres endémicos,
y ha emplazado su cortijo en el ágora,
─a la luz de los soterramientos─
y ha fagocitado la voluntad popular
en manos de la extrema pobreza.

Por las vagas esquinas de los sueños
se deshelenizan las fantasías
a la que otros, y ellos mismos,
le han hecho una ahogadilla
en el juego inocente de la plaza pública.

No, no se trata de un sintagma nominal,
sino verbal, a la disciplinada voz de “ar”.

13 julio 2015

VERANO



Sombra espesa, hojas elongadas
y verdes. Un verde no intenso, pero verde
─policromía de verdes para un pintor
y su mirada espectral─,
sombra tupida de ramajes humildes,
ramas elásticas que se doblan
ofreciéndose de forma lastimera;
de cuando en vez, una hoja
de ojeras amarillentas
vuela en caída libre haciendo tirabuzones;
sopla la brisa y se hace lluvia ocre
que acaba por sembrar el césped
de un otoño anticipado, y habla,
en silencio, de renuevos constantes
como se desparrama la capilaridad
en el cuarto de baño.
La piscina es azul agitado
por la chiquillería inquieta
e invita a escapar de este cuadro
costumbrista, a salir del éxtasis,
para adentrarse en las aguas,
donde las moscas ni aletean ni molestan.
El verano es agua, es sed, es fuego, es calor,
es aire, es tierra ardiente
y es todos los elementos
invitando a quietud, a movilidad,
a relax, a júbilo…

12 julio 2015

RETRATO



Fricciones. Aceites y cremas,
Unturas que se esparcen por la piel desnuda
─habitualmente tapada─  Sol,
sueño aparente y figurado, ojos cerrados
de forma forzada por la luz estridente.

Nuevos ungüentos que acicalan la piel,
con una película oleosa y perfumada,
salvo en lo escasamente oculto;
redondeces manipuladas con mimo
y tesón, y sin matices apasionados:
el pelo recogido bajo una horquilla
de pasta opresora, que simula nácar,
un pañuelo casto, una balconada preferente
con dos hermosas begonias dos,
ligera protuberancia abdominal que sueña
maternidad y ansias, muchas ansias
por tostarse en el dulce abandono.

La playa es más exposición que nado,
es más exhibición que ejercicio físico.

07 julio 2015

LLEGUÉ POR EL DOLOR



“Llegué por el dolor a la alegría.”
JOSÉ HIERRO

El dolor es el camino a la conciencia
de las limitaciones en declive,
la luz del conocimiento
que se enzarzó encaramado
en los recodos de la ignorancia.

No hay parto de los montes
que no siembre de heridas las laderas,
de sajaduras de lava ardiente
que borran los caminos
con lastre de abrasado sequedal;
como regato ciego al arroyo,
como arroyo turbulento al río,
como manso río a la mar, 
allá donde el agua es fiera y salobre,
efigie de deceso o de suceso.

Por el dolor llegué a la alegría,
superando los sustratos de salada
y amarga desventura;
no había sabido interpretar la órbita
que iba trazando mi destino,
y el desgarro me infirió
un costurón en el alma como cornada ácida
que lleva a la postración y a la trastienda social.

Pero la vida no es camino recto e infinito
y, en los meandros de los días,
uno acaba columpiando las amarguras
y las adereza de aquello que más le favorece.

En el brocal de la desembocadura,
he aprendido a vadear la corriente
y ahora sé que el trazado acabó siendo
el ideal, el que más me convenía.
Por el dolor llegué a la amargura,
pero entonces no supe discernir
el tortuoso camino que lleva a la alegría.

04 julio 2015

MILLAS MARINAS



El sol declina cansado,
─tal vez el cansado sea yo─
se oculta por la línea del horizonte.
Silencio espeso. La espera
es la espesura de fagocitar minutos
medidos en siglos
para acabar esculpiendo palabras.
Busco. Sí, busco al otro lado,
pero el azul del mar en movimiento
y el pálido azul del cielo en quietud
no me dan trazas
sobre el Nuevo Mundo.

¿Sabes que vine al encuentro,
pero la masa líquida y salobre
es tan inmensa como mi deseo;
aunque un océano es más pequeño
que mi imaginación?

Te adivino. Cuadras
con la imagen que aboceté en su momento
y eso es lo importante;
el resto, millas marinas.

01 julio 2015

EN CONTRAMANO



Me apetecer gritar, clamar, chillar,
pero el cornetín de órdenes
ha tocado silencio
y el nudo en la glotis es asfixia
que desata estertores convulsivos
como de palabras atascadas
en el husillo del esófago.
Nos exigen vivir en contramano:
trabajar, si se puede;
comer, si se puede;
vivir recortes sobre las limitaciones;
olvidar las daciones…
callar, aunque no se pueda.
Ejercito palabras silentes,
como muecas o volteretas afónicas
con las que ejercitar la mente
en el circense más difícil todavía.
Ellos creen que son muecas
de viejo chocho,
pero yo sé bien que no se puede conducir
en contramano
y practico con habilidad rotondas al volante,
para no perder la pericia
ni la pulcritud honesta.