A la desalojada Mari Carmen
De prisa, todo el bloque, sin excepción;
el buitre está hambriento, famélico,
no hace distinción ni acepta excusas:
una sociedad anónima, no identificable,
y todo en marcha. Solo cuenta la cuenta,
no hay ocasión para bacantes,
ni casual que saque de su destino
la unicidad de todo el edificio;
la física puede que tenga miedo,
la economía con miedo es fracaso anticipado
que se niega a sí mismo y se excluye.
Quien se desprende del quiero,
nunca progresa;
quien se anda con remilgos
se enreda en la conciencia con las malezas
y acaba por arruinar la cosecha.
De prisa, apliquemos el factor multiplicador
y acallemos las concienicias
con una parte exigua de los beneficios.