22 febrero 2026

MEDITACIÓN

 




Hoy medito, Señor, y te pregunto

si acaso tienes diseñada mi salida,

si en este desierto, amén de sed y hambre,

de oscuras y seductoras provocaciones,

tendré fortaleza para preservar la vida.


Sé que tengo que ponerme en camino,

pero a veces me confundo y hasta dudo

cual es la senda por la que conducirme,

sin trastocar mi vida en desatinos,

pues por la que circulo es solo un barranco

que me distancia y me aleja de mi sino.


Sé que eres el camino que conduce a la vida,

soy consciente de ello y me planto a la orilla,

quizás un arrebol me seduzca y me oriente

cuando deslumbras de destellos los fantasmas,

al tiempo que vas cerrando todas las heridas.


¿Cómo cambiar la polaridad de muerte en vida?

¿Con qué mano lidiar las ostentosas ofertas?

¿Cómo fiar en mí lo que me puede y domina?

¿Con qué pasos, Señor, desandar los caminos

de los viejos errores que hoy me esclavizan?


Aquí estoy, Señor, orillando el sendero,

uno más en la ingente multitud desarraigada,

cargando la mochila de mis desafecciones

y esperanzado, en tu mirada transformadora,

para que me concedas, Señor, preservar la vida.


2 comentarios:

  1. Buenas preguntas. Ahora falta que te responda. Jejeje, es broma.
    Un abrazo dominguero.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Quien se pregunta, Cayetano, en verdad necesita pocas respuestas, ya se ha cuestionado.
      Un abrazo festivo.

      Eliminar