05 febrero 2026

EL ESPEJO

 




El espejo me devuelve mi mirada,

pero de soslayo aparece la tuya

como engarzada, incrustada en mí

sin otro artificio que el deseo.


Cuando me peino, cuando me perfilo la barba,

cuando te busco con ansias y no apareces,

cuando tu respuesta es silencio pétreo

o cuando creo ver una sonrisa de fresa

tan contagiosa y chispeante como atractiva.


Ante el espejo, más que mirarme, te busco.

Sí, desde los ingletes del marco a la planicie,

y también bajo la espesura de vaho

cuando te envuelves en la toalla,

como escapada fugaz en mi presencia.


Es un signo, un estigma indeleble

que es presencia viva, fugaz y reiterativa,

por el que merece la pena ver figuraciones.

1 comentario:

  1. En el espejo nos vemos al revés.
    En el mío siempre aparece un señor mayor que yo, lleno de arrugas. Prefiero no mirarme.
    Un abrazo, Paco.

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