16 febrero 2026

EL CAÑAVERAL

 




Varios millares de hoplitas

marcialmente formados y uniformados,

un número incontable de lanceros

escoltan el arroyo por ambas márgenes

y velan de su integridad

hasta donde la visión se hace borrosa.


Uniformados de verde,

y los de mayor rango y antigüedad

sus distintivos ocres de madurez

y también de abnegación y fiereza.


En constante formación y raigambre,

se mecen con la brisa y se agitan con el viento,

siendo el armonio de las largas esperas,

los silbidos sin partitura de la columna

y la marcialidad como suma característica.


Su formación no es atacante,

sino de fortaleza defensiva e inexpugnable.

Y en el tiempo florido,

cuando la gestación lo cree culmen oportuno,

se adorna con penachos que intimidan,

al tiempo que le dan un aire festivo y alegre.


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