Mi lista de blogs

24 abril 2016

UN MURMULLO

Fotografía de Domingo Pozo Morón


Apenas un murmullo…
Estoy sentado a la ribera del río
y por Sevilla, el Guadalquivir,
es apenas un murmullo,
un cuchicheo líquido
y anchuroso de plata bruñida
que se desplaza de forma esquiva
derramándose hacia las marismas.

En esa agua, toda la jovialidad
y el brío de su primer tercio,
todo el fragor de sus agitaciones
y los sustratos de las tierras bañadas,
de sus paisanos y sus angustias.

La luz del día escapa hacia Ónuba
y el murmullo sigue perceptible
al caer la noche, aunque la plata es ahora
una mancha oscura y sin brillo;
así también las voces de la ciudad
adormecidas, hipnóticas y latentes;
las dudas, los celos y los recelos,
activos en su manso discurrir
y maliciando entresijos inquietantes
de sospechas infundadas:
un murmullo vano de canto rodado
que se propaga demoledor y destructivo.

23 abril 2016

PRÓLOGO DE LA PRIMERA PARTE DEL “QUIJOTE”



Desocupado lector: sin juramento me podrás creer que quisiera que este libro, como hijo del entendimiento, fuera el más hermoso, el más gallardo y más discreto que pudiera imaginarse. Pero no he podido yo contravenir al orden de naturaleza, que en ella cada cosa engendra su semejante…   Se engendró en la cárcel…  Pero yo, que, aunque parezco padre, soy padrastro de don Quijote, no quiero irme con la corriente del uso…  Tu libre albedrío como el más pintado, y estás en tu casa, donde eres señor de ella, como el rey de sus alcabalas, y sabes lo que comúnmente se dice, que «debajo de mi manto, al rey mato, », todo lo cual te exenta y hace libre de todo respecto y obligación, y, así, puedes decir de la historia todo aquello que te pareciere, sin temor que te calumnien por el mal ni te premien por el bien que dijeres de ella.

Solo quisiera dártela monda y desnuda, sin el ornato de prólogo, ni de la innumerabilidad y catálogo de los acostumbrados sonetos, epigramas y elogios que al principio de los libros suelen ponerse. Porque te sé decir que, aunque me costó algún trabajo componerla, ninguno tuve por mayor que hacer esta prefación que vas leyendo.

Qué dirá el antiguo legislador que llaman vulgo cuando vea que, al cabo de tantos años como ha que duermo en el silencio del olvido, salgo ahora, con todos mis años a cuestas, con una leyenda seca como un esparto…  como veo que están otros libros…   aunque sean fabulosos y profanos, tan llenos de sentencias de Aristóteles, de Platón y de toda la caterva de filósofos…   De todo esto ha de carecer mi libro, porque ni tengo qué acotar en el margen, ni qué anotar en el fin, ni menos sé qué autores sigo en él, para ponerlos al principio, como hacen todos…  En fin, señor y amigo mío —proseguí—, yo determino que el señor don Quijote se quede sepultado en sus archivos en la Mancha.

Y más, que no habrá quien se ponga a averiguar si los seguistes o no los seguistes, no yéndole nada en ello. Cuanto más que, si bien caigo en la cuenta, este vuestro libro no tiene necesidad de ninguna cosa de aquellas que vos decís que le falta, porque todo él es una invectiva contra los libros de caballerías, de quien nunca se acordó Aristóteles, ni dijo nada San Basilio, ni alcanzó Cicerón, ni caen debajo de la cuenta de sus fabulosos disparates las puntualidades de la verdad, ni las observaciones de la astrología, ni le son de importancia las medidas geométricas, ni la confutación de los argumentos de quien se sirve la retórica, ni tiene para qué predicar a ninguno, mezclando lo humano con lo divino, que es un género de mezcla de quien no se ha de vestir ningún cristiano entendimiento…   Y con esto Dios te dé salud y a mí no olvide. Vale.

22 abril 2016

CAMINOS Y CARRETERAS



Cuando el automóvil
era escaso
y su frecuencia distaba mucho
de aglomeraciones,
anunciándose con ruido metálico
y hasta con voz cantarina
del claxon,
las carreteras eran escuálidas
y en los caminos
eran pocas las piedras,
algunos los trancos
y nula la hierba.

Ahora las carreteras
son autovías saturadas,
los caminos
se han vestido de sorda soledad,
hay más piedras
porque nadie las aparta
y la hierba sale al paso
revistiendo el desnudo
y ocultando el falso talud de trancos,
mientras las zarzas delimitan
lo infranqueable:
caminos y carreteras
viajan en sentido inverso.

21 abril 2016

AMOR



No. No se ha apagado la llama,
es que Eros ha cambiado
de conducta.

Como en los inicios,
alimento mi amor
de miradas despeinadas
que fueron deseo
y ahora son complacencia,
contemplación satisfecha,
cercanía, contacto sin prisas.

Entre tus bucles,
las aventuras vividas
y las soñadas,
el anidar de mis dedos
palpando el oleaje de tu cabellera
como acariciando tus pensamientos.

Sólo aspiro a estar,
a estarte muy cercano,
a existir en ti
como tú habitas en mí.

20 abril 2016

HOJILLAS SUELTAS



A Amelia Díaz Benlliure, quien se conmueve
antes versos vendidos en papelitos.

Plaza del Progreso, Madrid,
─algunos dirán Tirso de Molina─
los días de primavera azotando
inviernos no tan gélidos
y la ebullición popular en alza,
─cada quien con sus siglas─
dando banderazos en los setenta
y desafines y exabruptos mitineros
por la larga afonía contenida
y las promesas talladas de utopías.

Ignorado, anónimo, arrinconado;
un rapsoda cantando al amor
y a las miserias de la vida
con su cara tumefacta de tristeza;
en la mochila un cargamento
de octavillas rosas, azules y amarillas,
un arcoíris de letras y ripios
que se dispensan a peseta
y abrigan el hambre sin saciarla.

El hambre es tan antigua como
el ciego de la pancarta y el puntero,
como el aedo que endulza el aire
con sus entonaciones satíricas
en busca del sustento de la vida:
el bardo se hace carne en la palabra,
aunque no alcance el formato libro
y sus versos sean vida efímera
como las hojillas sueltas de a peseta
que aventarán desparramadas los aires.

19 abril 2016

HOY ES MARTES



Hoy es martes,
llueve
con bostezo primaveral,
sin mucha convicción
aunque igualmente molesto.

Ayer tuvimos un día soleado
con algunas colgaduras grises
de oscuros presagios:
la primavera es cambio,
pero sigo empestillado
en no cambiar
y todo me resulta extraño.

No sé cuánta lluvia
acaba por inercia en el río
y qué parte se hace fecunda
en el seno de la tierra;
los parterres sonríen
y las azoteas están desnudas;
desde mi ventana
sólo aprecio el encierro
y la vida exterior agitada
y pasada por agua;
el jardín abraza a la lluvia
que menosprecio
y es posible que la belleza
no sea esto.

Hoy es martes,
un día más de una semana más.

18 abril 2016

COBRE VIDA



Ahora eres memoria,
memoria como la ropa
colgada en el ropero
lleva tu aroma;
memoria, vivencias pasadas
que edificaron nuestro ayer,
ese en el que vivo instalado
sin dar por válido
tu portazo.

Si no vas a regresar,
si no piensas volver…

No, no me des explicaciones,
vuelve;
sólo busco unas señas,
algunas muestras,
un espacio donde la ropa colgada
cobre vida.