Mi lista de blogs

07 agosto 2012

EL “CURIOSITY” LLEGA A MARTE



Tras larga historia aeroespacial y ocho meses de viaje, por fin ha sido mancillado el suelo de Marte por la sonda “Curiosity”. Llegó ayer, 6 de agosto, a las 7,32 horas, momento en el que se escuchó en la NASA las ansiadas palabras: “Llegada confirmada”, lo que supuso el júbilo de todos los técnicos en cada una de las bases de seguimiento. Hoy espero yo, también con ansias, la llegada a casa de mis nietos, y eso sí que me provoca un júbilo enorme, donde la vida no hace falta buscarla por indicios, como en el planeta rojo, sino con la mera contemplación. Expectación en la NASA y expectación la mía, curiosamente satisfecha a plenitud, en ambos casos.

06 agosto 2012

NOSTALGIA AGOSTEÑA

Fotografía de José Antonio Tamayo


Hay una nostalgia plomiza, ya sé,
y una nostalgia de plena luz
con los acordes del canto de los grillos;
una nostalgia interna y otra externa,
una sed endémica por revivir el ayer
en la perpendicularidad solar,
en los frutos del verano,
en lo salobre del agua del mar,
en los encajes de la espuma de las olas,
en la desnudez de los cuerpos,
en los amores de temporada
que sólo el otoño acrisola,
si acaso germina y echa raíces.
Hay  —ya lo creo— una nostalgia del esplendor
cuando ésta no está en ti
y sí en las cosas que te rodean:
tiempo de nostalgia
cuando el fogonazo destella y deslumbra,
abrasa y abraza;
tiempo de buganvillas y dama de noche,
de moña de jazmines y biznagas,
de higos, melón, sandía y gazpacho,
de higos chumbos
de tiempos chungos,
de rememorar en la piel los soles de antaño
y los atardeceres mecidos en el columpio de las horas,
de helados y terrazas con veladores,
de sillas en las puertas que se perdieron,
de ver cómo se dobla el calendario
dilatado de vivencias
en el sequedal del pretérito,
de soñar en una revitalización imposible,
de hacer balance y contabilizar
pérdidas y ganancias…
Nostalgia, nostalgia agosteña.

04 agosto 2012

XXXVIII CASTILLO DEL CANTE, OJÉN


Cuando aparezca esta entrada en la Red, hará una hora, según el cartel, que habrá dado comienzo la XXXVIII edición del festival flamenco Castillo del Cante en Ojén, un acontecimiento musical de todos los veranos con grandes dosis de arraigo y buen hacer. Este año, como novedad, sólo dos intérpretes, mano a mano entre Miguel Poveda y Arcángel, posiblemente lo más destacado del panorama flamenco actual. Al baile, la malagueña Susana “La Lupi. Les dejo unos vídeos como muestra del arte de cada uno de los artistas.






UN SINFÍN DE COSAS



Ha pasado por la naturaleza la solana
de julio, y la sed
ha revestido los campos de ocre
como labios cuarteados
de erial endémico;
junto a la piscina, el jardinero acciona
un estruendoso artilugio y huele a hierba
recién segada que evoca la lluvia,
—¡qué pena no apresar su aroma y eternizarlo—
media docena de familias se tuestan al sol
embadurnados de cremas y aceites;
los niños gritan, los abuelos cuidan y toleran
mientras los padres disipan vanidades;
el sauce llora su lánguido verdor
en sombra apaisada y melancólica
y una hilera de hormigas se afanan como chinos
ignorando tanta ociosidad.
Suena un teléfono
y su timbre se sobrepone al murmullo del agua;
más allá discuten
y esparzo la vista sobre el seto,
donde el verdor no admite competencia
con las hojas que ya amarillean;
tres jóvenes gallean en el agua
sus efluvios mozos con ahogadillas y cabriolas;
aquel lee, el otro parece dormido
y los niños chapotean el azul
que invita a reinventar la infancia;
en el parterre hay una explosión de color,
al otro lado rivalizan banalidades;
en el televisor se debe estar esfumando
otra nueva oportunidad
de medalla olímpica;
hace calor, es riguroso verano:
la vida es un sinfín de cosas a un tiempo.

03 agosto 2012

ANTES Y AHORA



Yo era niño y llovía mucho;
el monte ardía en ocasiones
—siempre fortuitas—
y las gentes lloraban la desgracia
de los pinos, los algarrobos y los matorrales.
Yo era niño y llovía mucho;
antes de que se secaran los charcos,
los chapoteábamos
y la verticalidad de las canales
de la cabeza a los pies;
luego las regañinas
y puede que hasta los mocos.
Ahora llueve poco
y el monte arde  —casi siempre—
con toda intencionalidad
y en los más recónditos parajes.
Ya no hay charcos; los juegos
no son compartidos en la calle,
sino ensimismados
de profunda soledad.
En el ciberespacio no llueve,
no hay charcos;
los montes arden como la pólvora
y alguien saca provecho
de las grotescas cenizas.
Yo era niño y llovía mucho;
ahora  —cuando llueve—
doy de lado a los charcos;
todo ha cambiado:
yo era un niño y ahora soy viejo.

02 agosto 2012

MESA REDONDA DE CRÍTICOS LITERARIOS


Ya he repetido en más de una ocasión que existen varios Marbella y no sólo ese cuyo peyorativo lo vincula con la jet, Malaya y la mafia rusa. Existe un Marbella a la medida de cada bolsillo, con capacidad para complacer los gustos más refinadamente caros y otro donde degustar el menú del día por ocho euros, y no en un lugar recóndito, sino en mismísimo paseo marítimo. Ayer asistí a una más que interesante mesa redonda sobre la crítica literaria y el periodismo, con ocasión de estarse celebrando en la ciudad la Feria del Libro del 20 de julio al 19 de agosto.


La cita era en el viejo “hospitalillo”, Hospital Real de la Misericordia, convertido en Aula Universitaria, dependiente de la Universidad de Málaga. El acto fue presidido por Carmen Díaz García, Concejal Delegada de Cultura del Ayuntamiento marbellí, y coordinado por Alejandro Pedregosa Morales, escritor granaino afincado en Marbella, filólogo, poeta y premio de novela corta 2004 José Saramago. Los contertulios fueron: José Miguel Santiago Castelo, escritor, poeta, periodista, Director de la Real Academia de Extremadura y Subdirector del Diario ABC; Manuel Rodríguez Rivero, escritor, editor, crítico y ensayista, con sesión fija en Babelia, suplemento literario de El País; y también Miguel Giraldez, filólogo, columnista de El Correo Gallego, crítico y colaborador del suplemento dominical El Correo 2. Muy recomendable es su blog: http://blogs.elcorreogallego.es/tres-libras-de-libros/

Tras la apertura del acto y las presentaciones protocolarias, con ayuda de las preguntas formuladas por el coordinador, Alejandro Pedregosa, se fue entrando en harina de lo que significa hoy la literatura en los periódicos. Todos estuvieron de acuerdo en el tiempo de cambio que está viviendo la prensa, donde cada día se venden menos periódicos, y donde la voracidad de la urgencia por lo inmediato tampoco favorece esa escritura pausada y libre del autor que escribe sobre aquello que quiere. Dijo José Miguel Santiago que el periodismo está en el peor momento de su historia, tanto de credibilidad como de gestión. Han salido muchos buenos profesionales de los medios y han ocupado sus puestos los becarios, entre los que hay dos tipos de periodistas: los que no saben ni lo más mínimo y los que vienen preparadísimos.

¿Están vinculados periodismo y literatura? Tanto el periodismo como la literatura no cuentan con precisión la verdad, sino su verdad; la verdad de quien escribe pasada por su subjetividad, con sus mentiras, sus fábulas, sus gustos y sus puntos de vista. Tal vez por eso la crítica literaria en la prensa tiene tan escaso margen de personas que se dejan influenciar por ellas. Según una encuesta, sólo el 7% de los lectores se dejan influenciar por la crítica literaria de la prensa; mientras que el boca a oreja representa el 15% de los compradores de libros. La consecuencia inmediata es que la crítica literaria en la prensa es de muy escasa efectividad, pero mantiene, mientras se pueda, el prestigio del medio. No podemos seguir despreciando los formatos virtuales, decía Giraldez, ya que se impone un cambio radical del periodismo tanto en formatos como en formas. De hecho, en la Red existe buena crítica literaria, en medio de un sinfín de basura. En general, se ha perdido el gusto y la voluntad creativa en los periódicos, tal vez por lo efímero. Pero hoy día resulta impensable un artículo como aquellos de Azorín hablando de la nada, de lo bello, de simple…

Preguntados sobre la relación crítico-autor, también hubo unanimidad en que “escribiendo de libros se pierden amigos”. Los amigos esperan lo laudable y no un análisis de su texto. En España, el pasado año 2011 se publicaron 103.000 títulos, no todos reseñados en la prensa. Cada periódico suele publicar unas 15 reseñas semanales, que pueden ser unas 800 al año; pero curiosamente este no es un factor multiplicador por cada uno de los periódicos de tirada nacional, sino que todos ellos coinciden, casi matemáticamente en los títulos de los que hablan; en consecuencia, todo esto explica por qué de la escasa influencia de la crítica literaria en los periódicos.

Aparte de los amigos que buscan críticas favorables y que retiran la palabra cuando no leen de su obra lo que ellos hubieran deseado, el negocio periodístico está muy conectado con el editorial y con frecuencia es la propia empresa la que ejerce presión sobre el crítico para que la filial se vea beneficiada. Y por último hablaron de la corruptela de los premios literarios, donde muy pocos de los muchos existentes son honestos. El mal de la mayoría de los premios está en que se recibe el premio antes de la edición, con lo que se convierte en un potente medio publicitario; de ahí se derivan corruptelas como la firma de un contrato previo a un autor de renombre para que participe en el concurso con plenas garantía, la apertura de plicas para discernir cuál es el ganador idóneo, o la llamada al agente literario diciendo: “tu representado se debería presentar a tal premio, no le garantizamos nada, pero…

Finalmente, de entre el público asistente, una pregunta muy concreta por un libro de éxito que no ha merecido los elogios de la crítica. La respuesta, como era de esperar, trazó los caminos divergentes, con mucha frecuencia, de los gustos del lector por aquello que le divierte o le entretiene y la calidad literaria: una cosa es literatura y otra los best-seller o libros más vendidos. En suma, hora y media de puro deleite para agotar los últimos momentos del agonizante mes de julio.

01 agosto 2012

VILLA ROCHILES


Pocas cosas en la vida son tan sustanciosas como el amor entre la familia, por alejada que sea ya la parentela. Y no es así; llevamos la misma sangre y el mismo apellido. Habíamos vivido distanciados, no sólo físicamente, sino que también los ancestros metieron palos en las ruedas y se enfrió el sendero de una casa paterna a la otra, como si las cosas materiales fuesen capaces de sustituir la verdad por unos intereses tangibles que finalmente se esfuman con el tiempo.


No hicieron falta explicaciones ni excusas y hace años que recuperamos lo que debiera no haber dejado de ser nunca. Ya hemos convertido en costumbre hacer una multitudinaria comida familiar cada verano, en cada encuentro, donde el mayor gozo no está en la mesa, sino en los comensales, en el compartir y en el vivir como quien absorbe las bocanadas de aire que las circunstancias de las que ni siquiera hemos llegado a hablar ni a esclarecer nos habían impedido.

Fue el pasado domingo. Mis primos se han ido con sus camiones a mil kilómetros de distancia persiguiendo al trabajo y sorteando las dificultades económicas del momento. Vinieron dos días para un encuentro familiar como robado al calendario y nos encontramos en el campo de uno de ellos. Y comimos y bebimos y charlamos…  y no te vayas todavía…  Tomamos casi de todo, pero sobrenadando a la comida y bebida, la ternura de ese encuentro esperado desde hace un año que saboreamos al tiempo que el pulpo asado al estilo de la abuela  Isabel, sobre ascuas de carbón, y un arroz meloso a cuatro manos con muchos ingredientes y muchísimo sabor. Llegaba la noche cuando nos despedíamos, pero nos quedaba la prórroga del lunes, cita que nos dimos a las 12 de la mañana. Un año más, hasta que Dios quiera.