En el desconchón,
allá donde la pared casi se arrastra
por el acerado,
y también es oscuro deterioro
y húmeda capilaridad filtrada,
que sale de lo recóndito
como respuesta a un pálpito sediento.
Allá donde lo dañado hace volver la mirada,
justamente ahí,
una fiesta de la naturaleza
con letra verde en cursiva
y acento diacrítico amarillo limón.
Lo que el hombre no gestiona,
allá donde aparecen las huellas de su dejación,
la naturaleza viste de fiesta
lo que descuidamos y abandonamos.

Parece un gallo florido.
ResponderEliminarBuen miércoles.