Mi lista de blogs

31 marzo 2026

ESTADO DE FELICIDAD

 



La felicidad, un estado de gracias

que tiene más que ver con las sensaciones

que con el inventario;

sin dudas es sabor en los labios

y en los alabeos del corazón,

es sonrisa que se contagia y comunica,

que se expande por todo el cuerpo

y este lo filtra

por cualquiera de los sentidos,

por algunos o por todos a la vez.


Es satisfacción colmada

y es también generosa dádiva,

es donación y es donaire,

gentileza y estado de plenitud,

no por ello de abundancia,

sino de perfil colmatado.


Es aquello que abarrota las expectativas,

lo que sobrenada por la superficie

de lo recóndito y de lo mínimo,

de lo suficiente;

es la robustez de lo pequeño

y es múltiplo de los imprescindibles;

pero ante todo,

es silo que no se vacía

ni en lustros de aciagos males;

porque siempre, siempre, siempre,

podría haber sido mucho peor:

balance con el que mostrarse satisfecho.


30 marzo 2026

SILENCIO AUDIBLE

 




Los ojos, expresión silenciosa y vivaz

que comunican y sellan cada afirmación

o cada negativa, cada resplandor,

y también la opacidad de los silencios.


No es verdad que estén limitados,

tal vez nuestros sentidos no sean aptos

para percatarnos de cada uno de sus asertos,

así como de sus rechazos;

pero es evidencia irrefutable

que sus expresiones se hacen audibles

y confirman o deniegan cada una de las interrogantes

en lo recóndito de nuestros pensamientos.


También sonríen, cuestionan, dudan,

o exigen un argumento más contumaz

cuando el perfil captado es escurridizo

y se cuela por lo oblicuo de lo tangencial.


Tanco cuando afirman, como cuando deniegan,

apostillan y sellan con lacre cada aseveración.

Es parlamento que no necesita audífonos,

sino complicidad en la mirada

y apenas un ramillete de símbolos

capaces de sintetizar todo un tratado comunicativo.


Cuando te miro, cuando me miras,

tu silencio y el mío se me hacen audibles.

29 marzo 2026

PALMAS Y OLIVOS


 


¿Ves esas palmas y esos ramones de olivo?

En unas horas serán enarboladas por el pueblo

y loarán con boato a quien monta el jumento,

pero con idéntica frivolidad le volverán la espalda

y hasta será negado por el adalid de sus seguidores.


¿Ves esas colas infinitas delante de los templos?

No. No van a escudriñar sus corazones, es un desfile

que tiene más de cromatismo y boato que de misterio,

un tiempo que se adelanta para visualizar de cerca

las figuras que en breve harán estación de penitencia.


¿Ves los exuberantes vestidos y los ricos ornamentos?

Hoy todo es flamante o por novedoso pasa puntual lista,

para quienes miran y escudriñan los vestidos ajenos.

Es una puesta en escena, con sus figuras y sus figurantes,

también para la masa que todo lo contempla y fiscaliza.


¿Ves cuánto rigor y parafernalia en cada encuentro?

En breve se marchitarán todas las flores, en breve

pasarán al archivo anual los piadosos pensamientos,

en breve dejará de tocarnos el corazón y será pasado

que un año más tarde nos ha de remover de nuevo.


Dios mío, Dios mío, ¿por qué te he abandonado?


28 marzo 2026

EN CAMINO

 




Por el Chaparrillo se presiente,

pero es al pasar la Jaula

cuando se nubla la visión y comienza la nostalgia.

Cada tramo, su nombre y su recuerdo vivencial,

cada cuesta, cada curva, cada subida o bajada,

y el nombre propio de quien lo hizo notorio

e imperecedero como privilegio.


Tras Cuestablanquilla,

curvas y contracurvas te plantan en Savarito,

última mirada atrás y el albor

de una panorámica radiante,

que desaparece para siempre

y nos consuela el ánima

mostrándonos la mar como destino azul,

abierto al universo

y a las ansias de un mundo por descubrir.


En camino,

sin la certeza de volver sobre los pasos de nuevo

y regresar a los orígenes,

pero con el marchamo indeleble

de la cuna y el abolengo intimista de los ancestros

que va sellado en el tirabuzón del ADN.


En camino,

siempre pensando en el próximo regreso.

27 marzo 2026

LA COMETA

 




Su larga cabellera fue atravesada

por una espada de luz

que vino a incendiar el atardecer,

hasta transfigurarse

y subir y subir sin ataduras y sin desvanecerse.


A lomos de sus escasos años,

todo cuanto anidaba en su corazón

eran sueños esperanzados,

aventuras que el devenir y la sorpresa

deshilachaban en sus tardes de ocio.


Con las lecturas,

llegó a hacerse una capa ingrávida

con la que cabalgar los sueños

y surcar los cielos

hasta trascender más allá de las estrellas.


No había alcanzado aún el punto álgido,

pero en sus adentros sabía que estaba próximo,

que ese era el camino.

Y al tiempo que hizo volar su cometa

hasta desaparecer por los confines del infinito,

su volátil imaginación cabalgó los cielos

y fue al encuentro de aventuras soñadas

desempolvando sus fantasías

y arropándose en ellas.


26 marzo 2026

VEN Y CÓLMAME

 




En el silencio que precede a la bulla,

en esos instantes de caos

donde se perfila el trasiego

y los rezagados alteran el recogimiento...

¡Ven y cólmame!


En el esfuerzo penúltimo de los ensayos,

en la revisión de todos los enseres:

la morcilla, la faja, el costal,

el alma traslúcida y entregada...

¡Ven y cólmame!


En tañido afligido de cada redoble,

en el pesado camino del calvario,

en la marcialidad contenida de cada nota

y en el dibujo de mis desfiguraciones...

¡Ven y cólmame!


En la revirá, en el ¡vámonos de frente!,

en el sobre los pies o en el menos paso quiero,

en cada levantá, en cada golpe de martillo,

como nudillos acerados sobre mi piel...

¡Ven y cólmame!


En el ámbito silente de la banda de música,

en la sonoridad mística de la música de capilla,

en las estridencias de los tambores y cornetas,

con el alma sobrecogida o con espasmos…

¡Ven y cólmame!

25 marzo 2026

PANORAMA DESDE EL PUENTE

 



Hemos aparcado la esperanza

y nos agitamos en la convulsión del noticiario,

al albur de las veleidades de los más grillados,

entre estallidos y estridencias

que surcan los aires

con tino de muerte y diana personalizada y certera,

mas los acostumbrados daños colaterales

mirando hacia las materias primas

y los combustibles.

Instalados en la sinrazón,

niegan lo obvio y votan a la contra y en contra,

como si desdecirse les afianzara

en lo inmaculado.

Una mujer, posiblemente del este,

rebusca en los contenedores

con la esperanza de mitigar el hambre

y algunos sermonean con la jaculatoria

de que vienen buscando la paguita.

Vivir es no perder la esperanza,

obstinarse en llegar a conocer el mañana,

aunque los pronósticos anuncien malos tiempos

para la lírica.

Los bares han enterrado las tapitas

y han descubierto cómo se agitan las registradoras

con los cubiertos y servilletas,

los menús y las suculentas raciones.

Se asocian las ideas afines,

aunque antes se hayan puesto como hojas de perejil,

y se digiere lo indigerible

con tal de sentarte a la mesa y disfrutar el pan,

así como las suculencias del poder.

Desde el puente, más que una panorámica clara,

se divisa un maremágnum.

24 marzo 2026

MIRA A ESE HOMBRE

 




Mira a ese hombre

envuelto en la costra de su aislamiento,

en un silencio nunca interrumpido.

Quizás creas que es una sombra de si mismo,

un intérprete que no ha recibido el guion

o que masculla los muchos olvidos

torturándole en su mente.

Apenas gesticula, no sabemos si habla;

tampoco se sabe de su origen ni de su destino.

Está en presente ausencia

y junto a él el hatillo de sus escasas pertenencias.

Tan solo mira de soslayo,

tal vez por no levantar sospechas

o porque no quisiera ser un sobresalto para otros.

Mírale. No alarma,

pero es semejante a un cartel con muy escasa movilidad,

de aquellos que ilustraban las fachadas de los cines

en promoción visual;

levanta la sospecha de estar herido,

posiblemente en su interior.

Algo dentro de él le debe sangrar

por las heridas no abiertas o por sus pústulas.

Cuando recibe algo, hace una mueca agradecida

sin contenido verbal,

pero con cierta delicadeza gestual.

Exhibe lo que es,

ni tampoco todo lo que tiene: hambre.

Seguro que tan solo es hambre.

23 marzo 2026

PASAN LOS DÍAS

 



Pasan los días, pasan los años,

pasa la vida pitando, como pasa el tren,

contando y cantando paisajes,

y un bosque de acontecimientos

ulula por entre las ramas y las hojas,

son las huellas perceptibles

para cada quien en su intimidad.


Cada día un desafío, un reto que lidiar

en la oscura fronda de la intimidad,

donde se amontonan los fracasos

capitaneando lo bonancible con fiereza.


Pasan los días veloces y abrasando,

como se calcinan las hojas del calendario

en el barbecho del ningún acontecer,

con remoto y tortuoso eco a vacío.


Desde las proximidades a la meta,

mirar atrás es un océano proceloso,

un itinerario no siempre divertido

y tampoco ameno o fácil de transitar;

pero le pusimos empeño y coraje

y aquí andamos, enjaretando los día.

22 marzo 2026

LA ESPERA

 


                  Imagen de Ana Escalera


La espera, la desesperante espera,

un tiempo monstruoso y sin medida

con el ácido amargor de la desesperanza

pidiendo rendición;

una batalla abierta con la ilusión haciendo guardia,

aunque se cuela por las confiadas rendijas

de un regreso incierto,

la amenazante duda, y sigue esperando.


Se acentúa el dolor en músculos y vísceras

y en el mustio silencio invita a la rendición,

aunque es figura innegociable

que tampoco tiene cabida en su diccionario.

Al cansancio se le suma el desaliento

y al sueño la fatiga y el vago hilo de esperanza

en el que se afianza la espera.


Apoya la cabeza en su mano derecha

y el brazo en el bastidor de la ventana,

siente el acero de un vacío interior que le saja

y le supura acidez repugnante en la boca.


No ha dejado de repetir su nombre mentalmente,

de deletrearlo a ciegas en ambas direcciones,

para acabar en el grito silente de la soledad.

Pasó la noche, la luz del sol baña el horizonte,

pero ella solo siente la necesidad de esperar

y no rendirse nunca. La espera, la esperanzada espera.



21 marzo 2026

CICLO TEMPORAL

 


Dependientes, vivos pero no autónomos,

con las lágrimas a flor de piel

y el berrido como recurso expresivo

que pide y suplica con llantos;

la esperanza de un largo itinerario

en el que ir perfeccionando las habilidades

y las aportaciones del inesperado azar

como aditivo generoso y exquisito.


Llegada la pubertad, la afirmación del yo,

a pesar de las carencias y la mucha petulancia.

En adelante, un camino llano en el que competir

y la bandera del personalismo,

casi siempre erguida y orgullosa,

dispersa entre los gestos del gentío.


Ya no es amamantado, ahora se cree autosuficiente,

pero discurrirá por el eslalon de las dificultades

y se verá forzado a entender

el valor relativo de los logros y la negativa

de todo aquello que se le resiste.


Al final, antes de la hora del cierre,

cuando se esfuman las fuerzas

y las habilidades se toman su tiempo

para la probatura y el olvido,

una voltereta atrás,

la entrega en brazos de la dependencia,

salvo que la vida se acorte

en la cerrada curva de lo inesperado.


20 marzo 2026

MI FRONTERA

 


Tu piel, mi frontera,

el vallado y la acotación

que pone límites entre ambos,

ese tacto imaginado y electrizante

entre tu ámbito y el mío.

Aunque no seas consciente,

mi pálpito es agrimensor de tu piel,

en el silencio inoperante de la inacción,

pero paladea la sensación electrizante

de surcar tu espalda,

escalando desde las caderas.

Sin prisas, sin la violencia de la pasión,

tan solo con el regusto

de navegar por tus poros,

dejando en cada uno de ellos

el polen de esta delectación

que me sublima.

Durante la avanzadilla, sueño,

y en el poso de tanta subjetividad,

barajo la manera de escalar hasta tu boca

y abrevar en tus labios el néctar de tu ser

y aderezarlos con los azúcares de los míos;

a condición de tu deleite,

salvo que no consientas

y quedaría aguardando por siempre tu licencia.

Tu piel, mi frontera,

la tierra donde me quiero nacionalizar.

19 marzo 2026

TU NOMBRE

 


No es el nombre

quien te concede todos tus atributos,

mas bien el perímetro

que lo engloba y preserva.

Tu nombre es fruto rojo en mis labios

y, previamente, apetencia en mis sentidos;

es aroma irrepetible en la cercanía

y también en el memorando de los recuerdos,

es placentero adagio en mis oídos

y juguete o joya caprichosa

entre mis dedos al escribirlo,

o al prefigurar rotularlo en la arena.

Tu nombre es estacha que ata y vincula,

es pertenencia dentro de mi pecho

y vínculo perpetuo

como promesa en cumplimiento.

Hoy y siempre, tu nombre,

el azahar que me deleita,

la identidad que me complementa y colma.

¡Feliz onomástica!

18 marzo 2026

EN EL DESCONCHÓN

 




En el desconchón,

allá donde la pared casi se arrastra

por el acerado,

y también es oscuro deterioro

y húmeda capilaridad filtrada,

que sale de lo recóndito

como respuesta a un pálpito sediento.

Allá donde lo dañado hace volver la mirada,

justamente ahí,

una fiesta de la naturaleza

con letra verde en cursiva

y acento diacrítico amarillo limón.

Lo que el hombre no gestiona,

allá donde aparecen las huellas de su dejación,

la naturaleza viste de fiesta

lo que descuidamos y abandonamos.

17 marzo 2026

SOMNOLENCIA

 



Su peluche, tierno y lanudo,

el sustituto de los brazos maternos,

cuando tras contarle una historieta

lo deja a solas, mientras la luna,

en toda su redondez y esplendor

ilumina los recovecos del sueño.


Una redondez de plata,

con sus brillos y sus matices estridentes

que le ayudan a imaginar e iluminar

las arduas batallas de lo imposible,

y de cuantas actividades diurnas

afluyen a su mente como objetivos a conquistar.


El firmamento todo es ascua de luz

que tinta la noche de azul intenso

y a los ensueños de aventuras mil

y de esperanzas enroladas

en su mismo quehacer temerario.


Por la mañana asistirá al desconsuelo

de un sol que ciega,

en lugar de una luna que acaricia,

pero volverá la noche, también sobre sus ojos,

y el cansancio y las indicaciones maternas,

le ayudarán a enrolarse de nuevo

en otra maravillosa aventura,

con la tierna ayuda de su lanudo amigo.

16 marzo 2026

SENTIR ELEGÍACO

 




La distancia no es salvoconducto suficiente

para preservarnos de la metralla de la guerra.

Tampoco vivir en el madriguera de las ideas

resta responsabilidad ni asegura la vida.


La sangre de la guerra siempre salpica

y viste lo inmaculado de luto y pestilente fango.

No hay distancia en la que ponerse a salvo

cuando un congénere puede entregar la vida.


El más preciado don que hemos recibido,

antes de que en nosotros viviera la voluntad,

es la propia vida, esa que nadie debe mancillar

y no hay ley ni conducta que justifique quitarla,

atormentarla ni ponerla en riesgo extremo.


15 marzo 2026

CUANDO ATARDECE


 


El sol se ha echado lánguidamente,

la luz se desliza por el ocaso

con pícaros guiños dorados

en la superficie de plata antigua

y a contracorriente del río;

en el envés de los olmos

la blanquecina incidencia

del amor cándido y la esbeltez

de un tronco con aspiraciones infinitas

que eleva sus plegarias al cielo.


La tarde es un guiño cómplice

que se escabulle por el horizonte

entre tonos rosáceos y ascuas tibias;

en paralelo camina su sombra

afirmando su esencia sin derrotas.


Se acentúa el silencio con la osadía

de una presencia esquiva y prefigurada,

compañía constante y predeterminada

que acude sin cita al lugar oportuno.


La brisa sopla en los olmos

melodías que acarician la memoria

y se ciñe al camino de vuelta,

como una promesa vivificada

en un viejo tratado sin caducidad

y enarbolado a la dulce espera.

14 marzo 2026

SEGUIR

 




Seguir, como sigue el río su curso,

sin la certeza de lo que le espera

al otro lado del meandro

o tras el salto al vacío en la cascada,

por donde desaparecieron

las preeminentes entes que le precedían

y que se disfrazaron de espuma.


Seguir, como sesión continua de presentes

que nos permite reflexionar sobre el ayer,

pero no nos facilita vislumbrar el mañana

que hay tras los visillos del nuevo amanecer.


Seguir, con la única certeza de los recuerdos,

los ejemplos de otras vidas, no idénticas,

cuando vencieron las resistencias

por el pedregal inhóspito del día a día.


Seguir, sabernos hacia la desembocadura,

donde seremos recibido con alborozo,

y nos abrirán de par en par los horizontes,

y nos añadirán, con mesura, el puntito de sal

que siempre engrandece los sabores.


Seguir y asumir nuestro destino último,

aceptando la voluntad suprema,

con la mirada puesta en la misericordia

y con la esperanza como salvoconducto.

13 marzo 2026

JÓVENES Y VIEJOS

 




El ímpetu adormecido

y sereno en el mayor,

es fuerza de un volcán

en el inexperto y vigoroso joven.


Uno conjuga el futuro en presente

y el otro masculla el pasado

como embelesado en un bucle

del que no encuentra salida.


El joven mira al anciano

y todo le resulta obsoleto;

el anciano contempla la osadía

en la que transita el inexperto

y se reconoce tropezando,

una y otra vez, en las mismas piedras.


Jóvenes y viejos: dos tiempos,

una diversidad que se asienta

en la impaciencia y en la reflexión.


12 marzo 2026

DESEQUILIBRIO

 



Desde el aire, con toda asepsia,

como repitiendo desde la saciedad

¡ahí lleváis!

Y la metralla afila sus dientes

contra personas y lugares estratégicos,

entre los que se encuentran

nidos concretos,

además del azar de los pequeños errores,

mas la intención en colegios y hospitales,

el inicio a la vida y el afán por preservarla.


Alguien, desde su desatino y desequilibrio,

se ha erigido emperador indiscutible

de vidas, haciendas y destino,

desde el verdor apacible y deportivo

de su personal campo de golf,

y sella con su ampulosa firma televisada

abajar los collados, desbrozar las sendas

hacia una materia prima escasa y deseada.


Y al desequilibrio se suman

sonoros silencios y rebuscadores de escombros,

quienes se alinean con el gallito del recreo

aplaudiendo y azuzando,

y quienes miran distraídos

porque en esta ocasión nada va contra ellos.


Y yo, y nosotros, en la desesperanza

de no ver repatriar a esos íntimos

que oyen las explosiones

en la fragilidad de ellos mismos y su descendencia.