03 febrero 2026

LA RAMA

 




Tanto en el naranjo como en el olivo,

y también en la higuera o el almendro;

en cada rama del árbol,

bisbisea la misma esencia

desde las raíces a la copa.


Una rama, un brazo rígido, un fragmento

que se hace la ilusión de ser autónomo,

pero que se amamanta de la misma ubre,

de la misma sabrosa savia,

en cuyo sabor sabe deleitarse, crece,

se desarrolla y se produce.


Dependiendo de la altura sobre el tronco

y de la orientación en suerte,

a una rama le azota el Levante

y a otra el Ábrego o el Poniente;

una se ensortija su pelambrera

y otra mece su melena

al soplo de las circunstancias.


Cada rama, genuinamente única,

absoluta e irrepetible,

es conjunto y es convergencia

de cómo lo esencial de la vida

es invisible a los ojos

y pasa de puntillas

sin apenas levantar sospechas.

2 comentarios:

  1. A veces no nos percatamos de las maravillasnque nos rodean. Sólo nos percatamos de lo malo.
    Un abrazo, Paco

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Es verdad, Cayetano, vamos casi siempre como al margen de la vida.
      Un abrazo.

      Eliminar