El acontecimiento había sido anunciado con alguna antelación; se produjo la llamada a la hora fijada y aplazamos el encuentro por aquello de las tareas familiares inaplazables: siete y cuarto en la terraza de Realito. La academia de baile desapareció como desapareció la Alameda flamenca de Pavón, la Niña de los Peines y Caracol, pero el espacio ha retenido el mismo nombre para uno de esos bares emblemáticos de la extinta laguna.
Yo buscaba unos ojos glaucos posiblemente velados de cierto misterio, pero fueron ellos los que me descubrieron a mí y mis andares característicos. Ambos íbamos acompañados de nuestros cónyuges, pero nos hemos fundido en un abrazo largamente deseado y franco. Sentí cómo me apretujaba y la sinceridad que había en el calor de ese corchete, entonces nos acordamos al tiempo de Nerim y la hicimos partícipe del calor que sin duda le habría apetecido. Chelo es una mirada clara y chispeante, una sonrisa apaisada y extendida como el movimiento continuo; ingeniosa, ocurrente, simpática, locuaz. Conoce mi blog como si con él hubiera preparado una tesis bloguera y sabe tanto de mí como yo mismo. Javier es más cauto y le cede su protagonismo dejándole a ella estar.
Hemos caminado del brazo, mientras nuestros respectivos nos seguían. Lo que dijiste, lo que comentaste, lo que hay detrás de tal o cual, la búsqueda de seguidores de aquellos insaciables que se afanan en cantidad aunque carezcan de calidad, la primería lectora de Elena, la situación familiar de Edurne, los celos de Nerim por el momento presente, el díscolo de… Tu familia, la mía, nuestros hijos, los nietos. A veces pide, otras recomienda y también exige: “en la foto estás más serio y más mayor; tienes que hacerte otra con un polito, nada de traje”. Se lo he prometido y habré de cumplirlo. En la despedida, de nuevo Nerim entre ambos y la segura emoción que sentiría de que el encuentro hubiera sido a tres bandas. Mientras nos acercamos Chelo y yo veo que Javier y Pepita se abrazan; nos cruzamos promesas y el último abrazo, ese del que aún guardo el rescoldo.



