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08 julio 2026

TRIADA

 




El hibisco amarillo palidece su espera,

mientras que el carmesí,

es encendido sonrojo que exalta

y hasta pone en apuros;

en cambio, el rosa,

es un vals que danza los siete velos,

revoltoso y juguetón entre miradas.


Cuando digo amarillo,

es un sol que amanece y desborda;

cuando digo carmesí,

es un rubor en las mejillas

que me desnuda el tronco de escalofríos;

y cuando digo rosa,

es la ternura que se apropia

de la voluntad más terca e ingenua.


Herido. Ahora me siento herido

en la pigmentación de mis labios.

Ven. Ven tú, y sácame esta espina,

pon toda la pasión en los tuyos.

5 comentarios:

  1. Bellas flores. Hasta aquí llegan sus fragancias. ¡ojo con la Rosa!

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    Respuestas
    1. ¿A qué color te apuntas, Cayetano? Ja, ja, ja, ja, ja...
      Un abrazo.

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  2. Un poema de amor floral con un final espectacular, un abrazo Francisco!

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  3. Las flores siempre son símbolo de vida e inspiración, aquí nos lo demuestras ampliamente y con genuina gracia andaluza, amigo.
    Mi abrazo.

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