Cumplimiento,
satisfacer lo exigido en la norma,
lo preciso, la medida,
el baremo de la talla,
pero sin dobladillo
en el que poder extenderse
y hasta derramarse:
cumplir con las exigencias
sin excederse o extralimitarse.
Tal vez, cumplir y mentir,
hacer lo ordenado sin vocación ni arraigo,
y mirando al fiel de la balanza,
para rectificar, si el peso es generoso:
una justificación de lo imprescindible
sin el valor añadido
de aquello que se enquista
en el alma
y se desborda sin medición alguna,
porque para amar,
-mal que nos pese-
no hace falta cumplir, sino darse en plenitud.

Hay que cuidarse de los que tienen una mano detrás, un abrazo Francisco!
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