Vengo caminando desde el pretérito
y amasando y conformando lo que soy,
en medio del entorno en que me muevo.
En el pretérito, guerras, muchas guerras,
y en el estudio de la historia del hombre,
la guerra como diapasón de la lenta
cadencia y la musicalidad de los años.
Lo que intuyo es un ir a más
por el camino de los imponderables,
apoyado en el bastón de los días
y tratando de sortear los escollos,
si bien no siempre son eludibles.
Conjugar el futuro es siempre un acertijo,
pero hay cosas que se intuyen a lo lejos,
como las posibles vicisitudes en el camino,
y otras que nos asaltan con la ferocidad
de lo hasta ahora inesperado e imprevisible.
No es mi derrota la que lloro y lamento,
es el mundo que dejo a mis herederos:
la falta de honestidad y la rapiña, los bulos
entronizados en el diario de sesiones,
los exabruptos, la pérdida de ideales,
y como coronación de la reina de la fiesta,
la imposición de las armas caiga quien caiga.
Viene a un mundo de silencio, cuando
ya se habían acabado los fratricidios,
y temo que voy a despedirme en el fragor
de un estallido incontrolado y estéril:
¡cainitas de principio a fin!
Futuro predecible. Y no hace falta bola de cristal.
ResponderEliminarSalud.
¡Qué triste, Cayetano, qué triste!
EliminarUn abrazo.
Caminar siempre es saludable, para el cuerpo y para el alma.
ResponderEliminarSeguramente el cuerpo se trague todos los camino, a base de entrenamiento; pero el alma necesita hacer son con la música o hacerlo en contra de su voluntad.
EliminarUn abrazo.
Cuando escucho a parejas jóvenes decir que no quieren traer hijos a este mundo se me estruja el corazón, cómo decirles que será mejor? Un abrazo Francisco!
ResponderEliminarHubo un tiempo en el que los hijos eran tan numerosos como la necesidad de manos trabajadoras. Ahora estamos en otra onda, María Cristina.
EliminarUn abrazo.
Tu reflexión es muy acertada desde la lógica humana, Francisco...Siempre hay algo que se nos escapa...y ojalá la lógica divina tenga otra perspectiva, que de sentido a este presente y vislumbre otro mañana...!
ResponderEliminarMi abrazo entrañable y feliz semana.
En todo caso, María Jesús, las personas estamos muy alejados de la lógica divina, y los dirigentes centrados en todo para unos pocos y al resto que les den...
EliminarUn abrazo.