02 marzo 2026

CREPÚSCULO

 




Ya se hace perceptible,

paso a paso y sin demora,

el día le va comiendo terreno a lo lúgubre

y han crecido sus extremidades

considerablemente.


El paseo, a orillas del río, es ahora

un largo camino que languidece

ante un sol que ya no hiere,

pero que facilita prolongar los pasos,

al tiempo que remecerse en tonos dorados

que se van haciendo violáceos

antes de que las sombras lo cubran todo.


Cuando la luz es apenas penumbra,

doy la media vuelta y el espejo del agua

va dando noticias de algunos reflejos

que, en ocasiones son ilusorios

o memoria de la alocada fantasía.


La soledad es ahora el verdadero encuentro,

y la brisa en las ramas de los árboles,

la banda sonora, a veces siniestra,

otras un agradable arrullo,

que ha despoblado los caminos de ausencias.


Vuelvo sobre mis pasos,

sobre la larga estela de la nostalgia,

bajo el capote de la noche cerrada

que ni siquiera es ya crepúsculo.

01 marzo 2026

ASÍ ES LA ROSA

 




Rosa, rosae, rosa,

hermosa y delicada, fragante aroma

que se hace notar ya en la distancia

y enamora en la cercanía,

con la sutileza de lo extraordinario

que quiere pasar desapercibido.


Se mueve como la brisa,

sin grandes aspavientos, con agilidad,

avanzando con suma diligencia,

y dejando su perfume

por todo el ámbito

y en cada uno de los registros,

con la sutil movilidad de un déjalo en mis manos

que ya me ocupo yo.


La suerte no es que un día me fijara en ti,

sino sentirme prendido y prendado

entre las espinas de tu tallo

y envuelto en la delicadeza de tu corola

donde se apiñan los pétalos de tu eficacia.


Así es la Rosa.


28 febrero 2026

MARZO A LA PUERTA

 




Por los bordes inmaculados del día

se asoma la luz que alardea buen tiempo.

La mañana se acopla al discurrir de las orillas

y asciende haciendo frente a la corriente.

Marzo, ese pájaro claroscuro

que a veces es luz y otras brisa que se oscurece,

cántico que enamora,

o asombro que empapa de lluvia sorpresiva.

En todo caso, tránsito, esperanza, luminaria,

fanal al final del túnel

y algarabía que desentumece

de los pasados temporales.

Ya se escuchan los primeros cánticos

de pájaros que seleccionan mullidas ramas,

donde anidar en lo inmediato.

En los ensayos, las primeras contorsiones,

pero también la uniformidad

bajo el criterio del capataz que controla,

emoción contenida y renovación de promesas.

Ya asoma y embriaga el azahar,

que será competencia de incensarios.

La ciudad se despoja de la oscura capa rucia

y se predispone a vestir de sutiles blondas:

las mantillas, tan solo a un mes vista.

27 febrero 2026

A MANOS LLENAS

 




Mis brazos, dos ramas de naranjo

que a tu paso se arquean e inclinan,

para saludarte con toda reverencia

y darte la más cordial bienvenida.


Mis manos, la ofrenda perfumada,

de blancor níveo y aroma de azahar,

que rinde pleitesía a tu pautado caminar

con aromática vaharada inconfundible.


Mis ojos, visores testigos de tu llegada,

admiración silente de tu belleza,

espía de tu airoso y atractiva delicadeza

por entre las sendas en las que me alojo.


Mi boca, la sed sempiterna y enloquecida,

que se mira en tus labios y se empobrece,

que se ofrece en plenitud a ser devorada,

y se deja arrebatar la vida a manos llenas.

26 febrero 2026

ELLA ES SILENCIO

 


                                       A Encarna, enferma de Alzheimer


Ella es silencio profundo,

un telón escénico se interpone

entre las candilejas y el patio de butacas,

y hasta imposibilita su salida

al exterior y le impide relacionarse.


Detrás de su mirada,

perdida entre los barrotes de su íntimo aislamiento,

una incomprensible condena

que la incomunica con severidad

entre las sombras de su ayer afable.


Por momentos, ausencia silente,

mas le basta un gesto amable y cariñoso

para subir el telón y reinar en la escena

como maestra de la dramaturgia.


Los cariños, los mimos, las caricias,

la sonrisa que se aproxima iluminada,

la mano tendida que busca dar calor,

ser interpelada en la corta distancia,

y un collar de halagos que la enjoye

la rejuvenezca, y la libere.


Se aparta y se refugia en el silencio,

pero sigue reconociendo los abrazos

con la clarividencia de la infancia,

que vuelve a habitarla iluminándola.


Ella es silencio, y vuelve al silencio,

pero es ahí donde espera los afectos.

25 febrero 2026

DEL TODO A LA NADA

 




Asepsia, voces sutiles y extrañas,

un sol derramado que deslumbra

e invita al recogimiento inerte

bajo un sueño inducido.


Se ha corrido un tupido velo,

un esperanzador verde que se extiende

por la estepa inmaculada y brillante

que me invita a la inconsciencia.


Creo apreciar una jerga profesional,

un deshilachado ininteligible

que va tropezando con el sonido acolchado

por entre los eslabones perdidos.


Un desierto sin límites ante mí,

desconocidos tecnicismos con eco

me aíslan de mí mismo y del entorno.


No era inocente aquel picotazo.

No soy… no soy dueño de mí,

no alcanzo a quejarme, cuando siento

que estoy transitando del todo a la nada.

24 febrero 2026

SENTIR LA VIDA

 




Para saber que existes

hace falta algo más contundente

que una simple mirada

al espejo de los días,

y bastante más que el vértigo

que subraya ese aldabonazo de atención

que sobrecoge.

Un paréntesis podría ser apropiado,

a condición de que tenga

forma infinita y moldeable,

contornos y entornos

que ensalcen la robustez de tu esencia.

Sentir la vida es sentarse y contemplar,

palpar el pulso con la mano fría

y descubrir que el pálpito es interior

y no desvela su misterio;

saber que a través del tacto,

y en profundo silencio,

puedes tomar conciencia

y acompañar, y acompasar,

y comparar, y comprender

en el silencio que habita en ti.

23 febrero 2026

EXTRAÑA MEDIANÍA

 




Mirando hacia atrás,

siempre fui extraña medianía:

maduro en la infancia,

iluso y pretenciosa jovialidad en la vejez…

Uno en la multitud,

múltiplo en la soledad;

ni último ni primero, masa uniformada,

sin trascendencia alguna ni militancia.


En algún momento, extraño fogonazo,

ráfaga luminosa con el pie cambiado

como excepción que confirma la regla.


Ahora, próxima la meta,

ni medallas ni fracasos,

ni primero ni último,

uno de tanto que llega sudoroso y cansado,

con el dorsal prendido al torso,

fatigado del largo esfuerzo

y con una leve sonrisa victoriosa

por ser, ni más ni menos, uno de tantos.

22 febrero 2026

MEDITACIÓN

 




Hoy medito, Señor, y te pregunto

si acaso tienes diseñada mi salida,

si en este desierto, amén de sed y hambre,

de oscuras y seductoras provocaciones,

tendré fortaleza para preservar la vida.


Sé que tengo que ponerme en camino,

pero a veces me confundo y hasta dudo

cual es la senda por la que conducirme,

sin trastocar mi vida en desatinos,

pues por la que circulo es solo un barranco

que me distancia y me aleja de mi sino.


Sé que eres el camino que conduce a la vida,

soy consciente de ello y me planto a la orilla,

quizás un arrebol me seduzca y me oriente

cuando deslumbras de destellos los fantasmas,

al tiempo que vas cerrando todas las heridas.


¿Cómo cambiar la polaridad de muerte en vida?

¿Con qué mano lidiar las ostentosas ofertas?

¿Cómo fiar en mí lo que me puede y domina?

¿Con qué pasos, Señor, desandar los caminos

de los viejos errores que hoy me esclavizan?


Aquí estoy, Señor, orillando el sendero,

uno más en la ingente multitud desarraigada,

cargando la mochila de mis desafecciones

y esperanzado, en tu mirada transformadora,

para que me concedas, Señor, preservar la vida.


21 febrero 2026

HA VUELTO

 




Ha vuelto,

después de un largo periodo,

donde la lluvia y el viento

medraron en las cavernas

de lo recóndito

y asumieron el rol de protagonistas,

ha vuelto.


Ha renovado su abono

el tendido de sol y ha vuelto

a relucir su hermosa sonrisa,

como cola infinita plena de desparpajo.


Han vuelto también los pájaros

dibujando arabescos de caprichos

bajo la carpa azul inmaculada,

y también las mariposas,

con sus vestidos de lunares rojos,

azules, amarillos y blancos,

y han llenado de sevillanía

el paseo matinal

y también el nostálgico atardecer.


¿Y tú? ¿Qué has hecho tú

de tu gesto húmedo y con verdina

a fuer de miedo y encierro?


Ha vuelto. Ha vuelto la luz

anegando las sombras,

aireando los barrotes domésticos

y desenterrando los miedos.

Ha vuelto a estamparse la sonrisa

como inequívoco sello de esperanza.

20 febrero 2026

LO COTIDIANO

 




Salgo deslizándome de tu costado

cuando aún no te has colmado

y me dispongo a esperar el nuevo día

con suma impaciencia.


Andaré en tinieblas, por no alterar

el ritmo del alba en la que te acunas,

en tanto aguardo con cierta tolerancia

inaugurar contigo la mañana

y hacer festivo lo cotidiano a base de empeño.


Tú vendrás a mí cabalgando una ilusión,

sobredimensionada como en un bostezo,

en ese instante mismo que bate la ola

sobre la que te deslizas a mis espaldas.


El silencio se hace alboroto, atemperado

y cálido, cordial y muy esperado.

Y con él la promesa de un nuevo día,

un planteamiento abierto a la intemperie

en la que nos desenvolvemos,

con las variables de una improvisada melodía.


Un día más, la monotonía de lo cotidiano.

19 febrero 2026

AMANECE UN TIEMPO NUEVO

 



                Fotografía de Escolástico Martín, "Tico"


                    Amanece la luz para el justo,

                y la alegría para los rectos de corazón.

                (Sal 96, 11)


En la penumbra de este amanecer,

un rayo de esperanza

ilumina el camino de la concordia,

el asidero al que encadenarnos

para reconstruir desde los cascotes.


Pasaron los temblores, los temores,

el miedo aferrado a la afonía del silencio.

Es hora de alumbrarnos de una misma luz,

de calentarnos en la misma lumbre,

bajo los acordes de un mismo espíritu.


Todos de la mano, todos uncidos

a una misma y única esperanza,

para minimizar y suturar las heridas,

tanto las ajenas como las propias.


El sol alumbra el nuevo amanecer,

vindiquemos la alegría como himno,

el júbilo por la supervivencia

y la esperanza de alcanzar

una meta común, codo con codo,

hombro con hombro, hasta saciarnos.


Apoyando, no criticando, no discriminando:

toda vida, desnuda de oropeles,

neta y tasa única en toda subasta.

Amanece. Trae tu mano, toma la mía:

encadenemos los esfuerzos de todos,

hacia un mismo y único fin.


Preservaré tus manos de mi crítica,

sellaré mis labios con el silencio,

les daré un suave toque de sonrisa

con el vehemente lápiz labial,

y apoyaré los esfuerzos de todos

con mi voz o mi silencio,

hasta quedar alumbrados de la única luz.

18 febrero 2026

LAS NORMAS

 




                        "Este pueblo me honra con los labios,
                 pero su corazón está lejos de mí.
                 (Mc 7, 6)


Cada quien a lo suyo, interiorismo,

tal vez escaparate bien esmerilado:

cada uno a su interés y a su pecunio,

conservando los criterios formales

con los que revestir de solemnidad,

la ancestral tradición y las maneras.


Huestes que cumplen con rigor

las etiquetas sociales: cada pauta,

cada norma, cada arraigo sensato

y también los formalismos vacíos,

esos que nos hemos entregado

y nos conducen por las vías diáfanas

de lo que conviene y es menester.


Las normas, la lúcida propaganda,

el formalismo social de incluir a los inclusos,

de mirar de soslayo a quienes no convienen,

a los de color cetrino o retinto, a las etnias

que han dejado una larga secuela

-vivencial y adversa-

en nuestras añoradas tradiciones,

salvo los que han pasado por palacios

y han sido servidos por palaciegos.


Normas, porque más vale prevenir,

que amarga y tristemente lamentar.

17 febrero 2026

SUELOS Y PAREDES

 




Cuando la lluvia pasa de ser generosa,

y hasta vocea el nombre de Noé

en brazos o de la mano de un bombero,

que te ayuda a cruzar la calle

únicamente con lo puesto.

Cuando atrás se quedan las pertenencias

y solo te acompañan los recuerdos,

las vivencias entre esas paredes,

las fotografías de quienes te precedieron,

que son los sillares de tu propia vida

y también la de tus herederos;

las risas, las lágrimas, los lamentos...

Cuando el enchufe se cansó de dar luz

y ahora da agua a manos llenas,

cuando el suelo es un manantial inagotable

que hasta ahora había vivido días resecos.

Cuando la cama juega a ser patera

y las paredes amenazan con desplomarse

y hasta revolcarse por el suelo de impotencia.

Cuando al derrumbe de los escasos ánimos

se añade la casi certeza de un abatimiento,

la resignación es suma de calamidades

en un polideportivo donde habita la solidaridad,

y se enjugan las lágrimas propias y ajenas.

16 febrero 2026

EL CAÑAVERAL

 




Varios millares de hoplitas

marcialmente formados y uniformados,

un número incontable de lanceros

escoltan el arroyo por ambas márgenes

y velan de su integridad

hasta donde la visión se hace borrosa.


Uniformados de verde,

y los de mayor rango y antigüedad

sus distintivos ocres de madurez

y también de abnegación y fiereza.


En constante formación y raigambre,

se mecen con la brisa y se agitan con el viento,

siendo el armonio de las largas esperas,

los silbidos sin partitura de la columna

y la marcialidad como suma característica.


Su formación no es atacante,

sino de fortaleza defensiva e inexpugnable.

Y en el tiempo florido,

cuando la gestación lo cree culmen oportuno,

se adorna con penachos que intimidan,

al tiempo que le dan un aire festivo y alegre.


15 febrero 2026

SILENCIO

 




Amanece el domingo en profundo silencio,

todos duermen o todos callan. ¿Miedo?

La adversidad sobrenada por los resquicios

escalando con empeño hasta la superficie,

tal vez agotada en sí misma, desvaída;

henchidos y saturados los sumideros...


Ni siquiera el viento o la brisa son acreedores

de esta magia envolvente que me descoloca:

auditorio vacío, pentagrama en blanco,

en penosa espera de un fecundo susurro.


Tiempo de silencio, de reflexión, meditativo:

¿Qué he hecho? ¿Qué hemos hecho mal?

¿Por qué esta respuesta inarticulada

que fagocita el entendimiento, y nubla,

y devuelve el silencio como respuestas?


Silencio. Una oportunidad que me sobrepasa,

me angustia y hasta desperdicio inútilmente,

en lugar de entornar los ojos, respirar sosiego,

y permitir que esos rasgos no descritos

tracen el panorama de aquello que desconozco.

14 febrero 2026

VEN A MI ENCUENTRO

 




En la monotonía del día día,

en la vorágine de los desafueros,

en la sed adormecida de la espera,

ven a mi encuentro.


Antes de que la pena se te encalle,

o que la euforia rasgue tu ornamento,

y no sepas dar norte de tu júbilo,

ven a mi encuentro.


En los días opacos de tormenta,

en aquellos en los que sol es candela,

en la angustia soterrada y en el miedo,

ven a mi encuentro.


Antes o después, en todo momento;

en la risa que desdibuja tu maquillaje,

en la zozobra de tus sufrimientos,

ven a mi encuentro.


En los días de solaz y esparcimiento,

en los días festivos como laborales,

con necesidad o sin ella, en todo caso,

ven a mi encuentro.



13 febrero 2026

SUBIDA A JUANAR

 




No se retrasó el amanecer,

fui yo quien se adelantó al alba

envuelto en ese frío que ayuda a subir los trancos,

por entre las retamas

de ese bosque mediterráneo y singular.


Se aromaron mis resuellos

de aire virginal, con toques fragantes

de tomillo y romero que salían al paso

como incensando los caminos.


Bajo un castaño,

algunas estrellas ya macilentas,

del vegetal que se rinde a ser fertilizante,

marcando el tránsito

de una mudanza inevitable.


Bajo los pinos,

brisa acicular, música de silabeo

como banda sonora de una expedición

tantas vedes ensayada

y alcanzadas con éxito.


Hace tiempo que él ya no está,

pero sigue patente su impronta en cada tranco,

en los nombre de cada variedad arbórea,

en la notoriedad de cada collado,

en los verdes plantíos de helechos,

en los majuelos, en cada enebro,

en mi apellido,

en mi gusto por la naturaleza

y en todo mi ser.

12 febrero 2026

EFÍMERO

 




Todo es efímero, volátil, etéreo

como la brisa o como las mareas.

Efímera las huellas sobre la arena mojada,

como las olas, a pesar de su energía,

pues se volatilizan en espuma

que dura lo que un globo en manos infantiles,

o la pausa entre esta ola y la siguiente.


Efímera la hierba, esa que traza los caminos

y en breve será pasto o reposadero,

o sequedal que transita por el amarillo

hasta convertirse en nutriente del suelo.

Efímera la flor, que alardea de belleza

y suplanta con donosura la fugacidad,

mientras oculta su rostro ajado y decaído.


Efímera la fragancia, el requiebro, el galanteo

que suplanta lo que germina en los adentros

y trata de ser flor, dulce caricia de un día,

que envuelve en los vuelos del engaño.


Efímera la vida del hombre sobre la tierra,

todo ha de pasar como un leve resuello,

aquí quedarán nuestras victorias y sueños,

pero también nuestras derrotas y quebrantos:

una estela propicia para el álbum del olvido.