Mi lista de blogs

16 julio 2016

MARÍA DEL CARMEN, TU NOMBRE



Hace años subí al monte Carmelo
y allí estaba escrito tu nombre, María del Carmen.
No. No uno coincidente o perteneciente
a otra persona. Tu nombre, María del Carmen.

Él conoció tu nombre antes de que existieras,
así como tu vida estaba esbozada
antes de que nacieras. Ya estabas pensada.
No eres fortuita, sino afortunada;
no eres azar, eres obra de amor
y así es amor tu proceder, tu destino
y las esporas que has ido esparciendo
a lo largo y ancho del camino de la vida:
fertilizar ha sido siempre tu proceder.

Hace años subí al monte Carmelo
y hoy madrugo para acompañar
a tu Virgencita a la playa de Marbella
entre marineros y devotos. Allí vienes
conmigo, María del Carmen,
para celebrar tu nombre y tu persona.

15 julio 2016

QUIZÁ CUANDO TÚ Y YO…



Quizá cuando tú y yo miramos a la luna
estamos viendo cada uno una cara,
opuestas entre sí;
pero, ¿no es admirable ese brillo
de acero azul sin mácula
donde se refleja el semblante de los enamorados,
y ese olor a nardos
que embriaga como abrazándote por la cintura?

He descubierto que dos que miran
no ven las mismas cosas, como
dos ángulos adyacentes casi nunca
son iguales. Me ha costado.
Me ha costado entender que vives
en invierno cuando el calor agobia;
me sigue costando entender
que vida y muerte proceden de una misma raíz,
de un mismo gen y son cola de un cometa
que se dispara a que desacelera y se apaga.

Quizá no pase mucho tiempo
en que descubramos lo inapreciable
de toda contingencia y podamos,
ahora sí, contemplar la luna
como un todo unitario que nos engloba.

14 julio 2016

AHORA QUE SOMOS MAYORES



Ahora que somos mayores, Beba,
descubramos la divinura de la paz.
Al menos yo, me siento lejos
de pasar con buena nota la prueba final
en la que se nos examinará del amor.

Con frecuencia, renegamos del estiércol
y detritus, olvidando los procesos
regeneradores de la vida;
pero, ¿imaginas un campo de trébol
o de encendidos tomates
o de frutillas como labios carnosos
sin esa podredumbre en el subsuelo?

Haber sufrido, haber odiado, es lo que
nos empuja a amar, ¿me entendés, Beba?
A desear la paz que a veces hemos
perjudicado u obviado del otro.
El odio es esa maceta fortuita en caída libre
que acierta en tu cabeza haciendo pleno
y te deja marcada de por vida,
si es que logras sobrevivir al impacto.

Por eso, ahora que somos mayores, Beba,
Perdonémonos a nosotros mismos
y perdonemos a los demás
para tampoco ser severamente juzgados.
Ahora que somos mayores, Beba,
renunciemos al odio
y abracémonos con deleite al amor.

13 julio 2016

EN ALGÚN SITIO ESTAMOS JUNTOS



En algún sitio estamos juntos,
carnaval de aromas agrestes,
tras trastocarlos y vestirlos
cómo hieren los sentidos
hasta apropiarte de cada uno de ellos
con el hábito agraciado de tu sonrisa.

Hay en mi corazón furia y quebrantos,
un sinvivir acodado a tu nombre
que me vincula a ti como uva al racimo,
como sarmiento a la vid
para que siga siendo verdor y vida,
pámpano fecundo y anillos trepadores.

Tú, amiga mía, savia y nutriente,
que con tu palabra gomosa y azucarada
vas tejiendo una red invisible
en la que nos apresas y alimentas.

En algún sitio,  ─digo─  estamos juntos.

12 julio 2016

ERES UN ESPÍRITU RENDIDO



Eres un espíritu rendido, una bondad
reblandecida, como sumiso de pasión
por la estela inconfundible
de esta biznaga de jazmines
con la que te sintetizo sin miedo
a equivocarme, sin temor
a desfigurar tu línea maestra para siempre.
En el contraluz de tu mirada de ángel,
en la síntesis del pacto alcanzado
con el que lo entregas todo sin derecho al retracto.

No. No hagas eso. No te rindas nunca:
en la perseverancia, en la batalla
presentada cada día,
está la virtud de quien se ve sometido
y no se rinde ni se lastra.

Mírame a los ojos y repite conmigo:
tengo que dar una oportunidad a la esperanza,
un resuello una ocasión de zafarme
de las aguerridas garras que me agarran
y demostrarme a mí misma y a todos
que la representación debe continuar
con el acto tercero antes de hacer mutis por el foro.

11 julio 2016

OH NIÑA CORRENTINA



Oh niña correntina, la de la piel de durazno,
la de la boca coral de arrecife
y los dientes de nácar,
 la de labios reventones como la granada
y cabellos rebeldes de gavilla de trigo;
tu mirada es el azul del mar
que quisiera ser cielo sin nubes,
el lapislázuli en el lagrimal
que llora lágrimas de topacio
aromados de lavanda.

¿Acaso te preguntas qué es de mí?
Yo habito este sequedal taciturno
que respira ansiedad a borbotones,
que se conduele de silencio monacal,
que traga nudos marinos
queriendo achicar la mar
y que vomita palabras de azufre
en las cabalgadas de sueños polvorientos.

Oh niña correntina, la de la piel de durazno,
mira cómo sangra por mi costado
endechas, madrigales y requiebros
con los que cantar el boato de tu presencia,
esa a la que me has restringido
y por la que muero nuevamente cada día.

10 julio 2016

UNA TORMENTA DE VERANO



Un relámpago ha mostrado su trenza lumínica
y se ha deshilachado el cielo de luces rabiosas
como desgajadas de un mismo semillero de luz.
Una tormenta de verano
que deja su inequívoca grafía de invierno
y me transporta a tu hemisferio.

Como hay notas musicales en un diapasón
en reposo, como existe la capacidad
de medida en el metro que guardas
en el cestillo de tus primores, así la certidumbre
arruinada de que todo está hecho
y por tanto nada nuevo podemos hacer.

Ponte la blusa de imperceptible verde manzana
y la falda blanda, y la chaqueta blanca
y la esperanza blanca que ilumina la tarde
vestida de inequívoco amanecer.
Prende la luz, abre la ventana y deja que entre
la voz del que aguarda tus jaculatorias
para que entre y cene contigo: nada temas,
pues sólo él sabe el día y la hora.