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19 junio 2016

TIENES UNA SONRISA SONROSADA



Tienes una sonrisa sonrosada
como algodón dulce de feria:
vaporoso, etéreo, henchido de ufanía
y núbil inocencia.

Tu natural melancolía
es una alternancia que se sucede
de pautas abruptas,
pero que siempre encuentra el atajo
por el que iluminar las sombras
y dulcificarlas
con ribetes de caramelo
en los momentos más insospechados.

He querido apresar tu voz
meter en un pentagrama tu sonrisa,
darle grafía a tu timbre
y textura a tu tacto;
pero es tarea tan ardua como consolar
a un niño por su juguete roto
sin reponérselo.

Tienes una sonrisa sonrosada
y yo una gran avidez por recuperarla.

18 junio 2016

HA DIBUJADO TU NOMBRE



Esta pasada noche, un cometa
ha dibujado tu nombre en el firmamento
como manantial de luz fría
acariciando estrellas
y te he imaginado en ese pretérito
del que fui privado,
cuando tu verbo se complacía en la docencia.

Llovían las palabras de tu boca
como desgajadas
de las inmaculadas manos de María
y comprendí que estaba ante una divinura
colosal e irrepetible de enseñanza.
Vi las caras de admiración en los pupitres,
silencio en el que era audible
el vuelo de un insecto intrépido.
Eras tú, solemne, cercana,
afable al extremo,
pulcra y abundante en los ejemplos
que se sucedían como juego persecutorio
en un corro de astros fugaces.

Esta pasada noche, una estrella
ha dibujado tu nombre en el firmamento
y he llegado a intimar, contigo un pasito más.

17 junio 2016

ESA CICATRIZ DE SILENCIO



La soledad es
esa cicatriz de silencio,
ese aturdimiento ensordecedor
por el que pasa
la sequía desértica
de tus labios sellados de arena.

Tras un largo silencio,
un tartamudeo cargado de ilusión
y de esperanza desnutrida,
una voz agradecida con regusto a miel
que sabe de hambre que no se sacia,
pero que alimenta
y nutre la capacidad de espera.

Ahora, un nuevo ¡Ay!
Una herida abierta por la que sale a la luz
la tenebrosa fragilidad.
¿Qué hacer?
Acompañar, solar de adoquines
un camino de esperanza
que lleve al éxito o a la eternidad;
articular palabras que sean lámpara
para este acompañamiento
sin respuesta
hasta que la soledad
sea un desierto intransitable.

La soledad es
esa cicatriz de silencio.

16 junio 2016

FALTA Y SOBRA



Para pájaro me falta tu ágil dulzura,
tu liberal fantasía
y la literalidad de las dos alas
que me faltó el valor de estrenar,
después de los esfuerzos de mi sastre.

A mi corazón le sobra un soplo para
que su ronroneo
sea acústicamente perfecto. Y ya sabes,
la perfección no existe ni se le espera,
ni tiene rima que cante en consonante.

Para usurero me falta un gran bolsillo
descrito de codicia
para cuantificar cuantías, como mi abuelo
medía granos por cuartillos que suman fanegas
y libras que se globalizaban en arrobas.

A mi cintura le sobran al menos dos tallas
─gravedad que se agrava─
cuando quiero mostrarme elegante
y cuando la caminata en vez de placentera
se convierte en suplicio inalcanzable.

Pero a ti, Beba, ni te falta ni te sobra dulzura,
ni ritmo cantor para hacer versos,
ni despilfarro para azucarar con generosidad,
ni cintura para driblar escorzos impronunciables
que son metáforas que alimentan el espíritu.

15 junio 2016

TE RECUERDO CON UN CESTO



Te recuerdo con un cesto
de palabras
sobre tu hombro,
enracimadas como jugosos gajos de uvas:
llanas, que en tus labios
convertías en sagaces perlas,
agudas, como incisivas insinuaciones,
y esdrújulas metáforas e hipérboles
con las que estructurar
el edificio de tu devenir poético.

Los timbres de tu voz,
─artífice y filigrana─
son los mimbres con los que tejes
canastos de versos
y con ellos alfombras la calidez
que te distingue
y te precede como escuadrón de alabarderos
en comitiva real.

Te recuerdo con un cesto
de palabras
que hoy siguen haciendo escalas
en el laberinto de mi oído interno.

14 junio 2016

NADIE NOS HA VISTO



Nadie nos ha visto cuando esta tarde
paseábamos por la Costanera,
mientras
caía la noche con luces atenuadas
y el rumor casi mate de la ciudad
se iba recogiendo en sí mismo,
con la exclusiva presencia de Luna
y su lanudo blancor almibarado.

Ya sabes, para un recién llegado  
los ojos son ventanas de par en par
que quieren tragarse todas las luces,
todos los aromas y todo el arcoíris
de un solo trago y apetito atávico.

Ya habíamos paseado, supuestamente,
la ribera izquierda del Guadalquivir,
la que va jalonando la orilla de la ciudad
y que tantas veces ha sido música
de acompañamiento a nuestras conversaciones.

Hoy son otras aguas, para mí desconocidas,
pero me dejo llevar por la certeza
decidida y delicada de tu mano
y el gozoso deletreo de esta aventura
que se explaya en tantos proyectos
mascullados, adormecidos y delirantes
que, de repente, se nos vienen todos de golpe.

Es la hora, es el momento propicio
de escandallar  los proyectos soñados,
de vivir este presente crepuscular.

Ahora que nadie nos ha visto...

13 junio 2016

UNA CANCIÓN ARREBATADA



Meditabundo, 
ensimismado ante este ocaso de fuego
con el que el sol se despide despiadado,
te imagino detrás de la línea del horizonte
donde se ha instalado una nebulosa
ardiente
que asciende en su escapatoria celeste
de la hoguera de estos días.

Busco tus ojos sobrecargados de melancolía,
la cantinela de tu hablar dulzón,
el derroche de amor
que sueles desperdigar por donde pasas
soltando aromas de tu ser,
la agudeza de tus sentidos
jugando a ser niña,
eternizándote en receptora de mimos.

Se ha soflamado tu pena
en el horno de la espera
y ahora te harás una sortija con el diamante
que creías haber perdido.
Ha caído la noche
y una estrella como un topacio amarillo
parpadea guiños cómplices
que parecen tintinear una canción arrebatada.