12 septiembre 2019

JAZZ, SOULD AND BLUES




Rasga el velo del local la atmósfera del saxo
de Charlie Parker y la música empapa
la noche de nostalgia en blanco y negro,
de mustia soledad que se ahoga
en copas sin fin y cigarrillos o sus derivados
que hacen irrespirable el ambiente.
En el viejo garito un puñado de americanos
vocacionales y parroquianos familiarizados
con el jazz, sould and blues, y la nocturnidad.
Por lo común, todos marcan el ritmo
de las baquetas sobre la caja,
con hombros, cuello, pies y con los gestos
oscilantes de sus cabezas que aprueban
y acompasan agitados.
Nadie ocupa la pista mínima de baile,
pero todos sabrían enjuiciar lo correcto;
por debajo y por encima de los sones
del aparato reproductor, conversaciones
anónimas, que se interfieren o se contagian
de la gestualidad del aforo.
El club es un hervidero forofo y apasionado,
donde se programa música en vivo
para el fin de semana.

5 comentarios:

  1. Qué maravilla el jazz con unas gotas de blues o de soul. Aquí me quedo.
    Un abrazo, Paco.

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    Respuestas
    1. Lo único nocivo de los garitos el humo del tabaco; pero ahora, libre de humos, aspiremos de la música, Cayetano.
      Un abrazo.

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  2. Hace ya tanto tiempo que no voy a un lugar así que ni me acuerdo de cómo son.Saludos

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  3. Ritmos para no dejar de bailar en toda la noche.
    Un abrazo.

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