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03 julio 2011

LA HERENCIA A LOS NIETOS

Con frecuencia  abro la Biblia al azar y leo aquello que me cae a la vista. Hoy me he topado con el capítulo 6 de Mateo y leo: “No andéis preocupados por vuestra vida, qué comeréis, ni por vuestro cuerpo, con qué os vestiréis. ¿No vale la vida más que el alimento, y el cuerpo más que el vestido? Mirad las aves del cielo: no siembran, ni cosechan, ni recogen en graneros…” He visto a lo largo de la vida a muchas personas que vivían felizmente despreocupadas y sus vidas no eran peores de aquellos que lo planifican todo; pero también sé que no es fácil cambiar la forma de ser de las personas, ni convencerse de cómo Dios provee.


 Como síntoma inequívoco de los años, cuando nos hacemos mayores, sin dejar de preocuparnos por nosotros, comenzamos a inquietarnos por la herencia que vamos a dejar a nuestros nietos. En estos tiempos de crisis, tiempos convulsos y de cambios profundos que ya se están gestando, uno tiene la sensación de que lo que dejaremos en herencia a nuestros descendientes es un profundo caos.

Y dadas las circunstancias, me pregunto ¿qué pensaría mi abuelo del panorama que me dejaba en herencia, además del nombre? Nos equivocamos cuando pensamos que la vida es puro progreso, nos engañamos cuando pensamos que todo está controlado. ¿Recordáis a aquel general que dijo: “Todo está atado y bien atado”? Sólo nos pertenece la vida que nos toca vivir y no la que tendrán que vivir otros, aunque éstos sean seres muy queridos nuestros a quienes nos gustaría proteger.

Mi abuelo se fue cuando la vida era pura supervivencia, antes de que el desarrollismo llegara al pueblo. Murió en el mismo y pequeño espacio físico donde había nacido. Sabía leer, escribir y las cuatro reglas, lo que no todos sus contemporáneos. Pesaba en arrobas y medía en fanegas. Vivía en un mundo rural, de forma rural y no tenía teléfono ni le era necesario. Tenía una huerta con naranjos y comía de lo que cosechaba. Tenía una hija única, mi madre, y se marcharía satisfecho  -imagino- de que ella seguiría su estela. Poco después, las naranjas ya no se vendían porque tenían huesos y hasta la agricultura se fue desnaturalizando. Él que siempre vivió en su lugar de nacimiento no podría imaginar que yo anduviese por media geografía detrás del trabajo. En suma, nada de lo que hubiera pensado para mí se ha cumplido, porque no somos los hombres quienes manejamos los tiempos. Así que todo lo que tengo que dejarles en herencia a mis descendientes es la necesidad de adaptación, la capacidad de evolucionar, y esa parece que ya la traemos de fábrica, según Darwin.


12 comentarios:

  1. Ha hablado la voz de la experiencia. Uno que es Darwinista, por ello soy uno de los millones estigmatizados por la Iglesia, me han gustado mucho tus dos últimas lineas.

    Un abrazo

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  2. Yo tambien formo parte de los estigmatizados por la iglesia, no solo por ser Darwinista, por otras muchas cosas.
    Estoy con Paco al 100%, y solo espero que mis nietos el dia de mañana tengan la misma capacidad de evolucion y adpatación que su abuela.

    Un abrazo dominical

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  3. Tengo suficientes años como para haber visto que la vida da muchas vueltas y que el futuro que habíamos previsto no se cumple, mientras hay cosas que ni siquiera imaginábamos. Por ejemplo, cuando escribía cientos de cartas a lo largo del año, las metía en un sobre, les ponía un sello y esperaba pacientemente a que llegaran, no podía imaginar que pasado el tiempo podría comunicarme en un minuto con cualquier persona de cualquier parte del mundo. Por tanto, doy gracias a Dios y a quien me inculcó la capacidad de evolución que me ha permitido disfrutar de los que muchas personas de mi edad no disfrutan.

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  4. No me creo con conocimientos suficientes para dar una respuesta, porque entre otras cosas no tengo verdades seguras ni absolutas.
    He aprendido por la historia que el mundo desde que es mundo evoluciona, las culturas y civilizaciones se suceden una detrás de otra y yo estoy ya con el código de barras a punto de caducar.
    Mientras que mis nietos y su generación están en su tiempo y tendrán que buscar sus propias respuestas a la vida. Deseo de corazón que lo hagan mejor que nuestra generación.

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  5. Yo lo único que tengo claro es que el hombre tiene una gran capacidad de adaptación al medio, y que la naturaleza va por libre, y el día que no nos necesite, nos liquidará y adiós muy "güenas".

    Un abrazo.

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  6. Acertadísima reflexión, Francisco. Nadie puede vivir por otro. ¿Qué época es mejor esta o la de tu abuelo? La actual está mucho más desnaturalizada. Me ha gustado mucho tu exposición.
    Saludos

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  7. Magnifica reflexión.
    A lo largo de los años he ido cambiando de perspectiva de la vida y de las personas, la mejor herencia decía hace años para mis hijos era una buena educación y lo sigo pensando, además de cuidados, Amor y la enseñanza en la no violencia, con enseñanzas llenas de valores y siguiendo la fluidez de lo dicho. Con el tiempo he ido visualizando que les damos todo, cariño y lo mejor que sabes y puedes, tu tiempo y tu vida, quitándonos de mucho o de todo, descubriendo siempre con el paso del tiempo que ellos luego eligen y hacen, y no siempre como a uno le gustaría, pero la elección es suya y la herencia en cierta forma también la hacen ellos mismos. Elijen y forman como todo ser y a una cierta edad es lo que hay, ello tienen que aprender y ver lo que es la vida en base de todo lo decidido y hecho.

    Un abrazo Francisco, las herencias de las que nos hablas no se las podemos dejar aunque en el fondo pueda haber una parte, porque luego la vida y la persona evoluciona conforme su ser y sus perspectivas y formas, no podemos hacer gran cosa, solo dejar descubrir y ayudar en lo que este en nuestra mano, nos dejen y acepten. Cada uno de nosotros somos un mundo y en base de mucho, así hacemos.

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  8. Francisco, gracias... Quizás para algunos la vida es una tarea difícil de llevar, pero mas allá de eso existe otra cosa, un mundo en el que si te sumerges en el puedes lograr mucha tranquilidad y ese mundo eres tu mismo,olvidamos conectarnos con nosotros para vivir en la sosobra del mundo exterior... en lo particular vivo de alguna manera despreocupada, después de alguna vez que me enferme y fui sometida a una operación, decidí que mi cuerpo no necesita mas operaciones por andar estresandome por todo, ahora estoy tranquila, disfruto de mi mundo interno, de la naturaleza, la familia, los amigos, las palabras, el cariño, la música y doy lo mejor de mi para que así siga siendo, te dejo a ti y a todos los que te visitan un GRAN ABRAZO que Dios les Bendiga.

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  9. Lo mejor que se les puede dejar a hijos o nietos es un buen ejemplo de vida y algunas conclusiones que hemos sacado de nuestra experiencia, por si pueden servirles de algo.
    Lo más valioso es lo que podemos aprender de ellos.
    Un beso.

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  10. Cuando era niña me preguntaba ¿ en qué momento los hombres empezaron a comerciar con lo que nos regalaba Dios?

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  11. Porque nos pertenece la vida, intentemos mimarla y no la despreciemos ni la maltratemos, porque los que vendrán después tienen que recoger lo que nosotros hicimos mal, hagámoslo aunque sea por los que vienen detrás.

    Un beso.

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  12. Que buena entrada Frnacisco..y que opotuna..Sobre todo hoy que me siento un poco decaída porque parece que ya empiezo a entrar en la categoría de las personas que solo pueden hablar pero que los hijos ya no toman en cuenta...Ellos toman sus decisiones y no le simporta si me parece bien o no...
    Pero en fin...cada quien ha de seguir su camino..y creo que yo debo empezar a pensar en mi...
    besos

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