18 agosto 2017

EN UNA MIRADA



En una mirada cabe
la sal de la ola siguiente,
entera, la mar entera
desde Levante a Poniente.

En una mirada todo
tu presente, mi presente,
el futuro que yo sueño
enamorado y demente.

Caben tus planes, los míos,
que lo haremos coincidentes;
caben tus besos, mis besos,
mis locuras inconscientes.

También cabe tu mesura
y este palpitar demente,
caben mis sueños, los tuyos,
y el mucho amor de mi mente.

El que llega por mis ojos
y el que mi corazón siente,
la ternura que atesoro
que es amor que nunca miente.

En una mirada un mundo
y este mar que contemplamos;
en un beso y un quiero, ¡ay, Dios!
¡Seguro que nos amamos!

17 agosto 2017

NO SE DESCORRIÓ EL VELO



Anochecía en el claro del bosque
y el camino era un trazo diagonal
de luz ocre que cruzaba el paisaje,
arropado entre olivos
y flanqueado por serias escarpaduras.

Era en Juanar,  aguardábamos
el oscuro intenso y total para ver las estrellas;
más o menos a unos mil metros de altitud
y en medio de un silencio profundo,
coreado por la suave brisa en la arboleda
y la melodía monótona de los grillos
despidiendo el día desde la maleza.

Por los cerro cercanos, fumaradas
de nubes negras y deshilachadas
amenazaban con acomodarse por los riscos,
pero se desdibujaban al punto misteriosamente
y abrigábamos esperanzas de que despejara;
en el firmamento, una gran capa gaseosa
y aterciopelada de coral ocupaba
la casi totalidad del cielo
sin intención alguna de desplazarse y abrir.

La vista se acomoda a la escasez de luz,
como se acomodan los sencillos
a la calderilla de final de mes.
El pinar acaba siendo una mancha parda
donde sólo se delinea el contorno.

¿Acometemos a la intendencia?

Se hizo larga la espera como terca
y el firmamento cada vez más cerrado
invitaba a desistir y abandonar:
la Luna debía ser Nueva en algún lugar,
como lo habíamos previsto y sería sin dudas
el llanto lumínico de las hespérides el gran protagonista.
No se descorrió el velo nuboso, ya noche cerrada,
y festejamos el fracaso con las viandas
y alborozadas risas, mofas y linternas.

16 agosto 2017

COMO SONRISA DE DIOS



Duerme y mama;
de tarde en tarde una sonrisa de trapo esponjoso
en su abarquillado duermevela
cuya presencia se esfuma y desaparece.
Él es una vida en desarrollo,
un dulce y rollizo pimpollo
espolvoreado de natilla y canela
al que sólo le interesa
la cercanía táctil
del busto de su madre,
llevado por el aroma acaramelado del instinto.
Mes y medio
y una dilatación continua y generosa
en centímetros a lo largo,
de sueños y remamos profundos
y encadenados.
Él es como la sonrisa de Dios,
la esperanza en el ser humano,
un alma grande en retoño chiquito
como ascua de luz,
una estrella diminuta caída del cielo
para alumbrar la sonrisa de toda su familia.

15 agosto 2017

ME DIJISTE



Me dijiste tierra y recordé al abuelo,
a la bina y la labranza,
a los cestos de uvas y a las naranjas.
Me dijiste injerto, corte y encintado,
y pensé en una rama nueva
de vida proyectada,
brazos verdes al aire y copas
copadas de frutos.
Me dijiste brisa y reviví y me estremeció de nuevo
el revuelo de tu falta.
Me dijiste arroyo y el cristalino de tus ojos claros
se hizo brazo líquido e inquieto
casi serpenteante.
Me dijiste aroma y sentí el embeleso
de tu piel de melocotón, en mi cercanía,
el roce anhelado.
Me dijiste fuego y el rubor de tus mejillas
eran tímidas ascuas temblorosas
que entonaba la oscuridad de mi nostalgia.
Me dijiste cielo y, entre algodones,
blancos y blandos me elevé a la eternidad
de nuestros cuerpos fundidos.

14 agosto 2017

HOY VENGO A CANTAR

Pico de Juanar - Ojén (Málaga)


“A la Vida inmensa de pasión, de pulso y de poder.”
WALT WHITMAN



Vengo a cantar a la vida,
esa que subyace bajo las raíces de un frondoso algarrobo,
agarrado a ella por mil filamentos entre resecos peñascos,
en esta aridez mediterránea
que me vio nacer y en la que me acuno
como lo hicieron mis mayores.

Vengo a dar voz a mi tierra,
a ese bosque tan poco apreciado
donde se alternan quejigos y alcornoques,
encinas, pinos y pinsapos;
esos matorrales donde mueren de tristeza
la palma y el esparto entre retamas, jaras y aulagas
con su característico manto amarillo,
por el que corretean conejos o se agazapan
el meloncillo, el turón o danza pizpireta la perdiz
sintiéndose oteada por el águila real.

Hoy vengo a cantar al origen mismo de la vida,
a la apreciada y a la ignorada
a la que por derecho propio es parte del paisaje
y honor del paisanaje. A lo menudo y a lo grandioso.
Hoy vengo a cantar a la vida.

13 agosto 2017

SONATA DE ESTÍO



A mi prima, la pianista María Márquez Torres

En este atardecer dorado
y sofocante de verano,
María arranca al piano
la caligrafía de un pulcro Chopin
y subraya con pianissimos
los jadeos y el aterciopelado
transitar de sus ágiles dedos
haciendo virtuosismos por el teclado.

Entorno los ojos y veo en la mujer
a esa niña de cinco años
enamorada del más grandioso instrumento,
como quien sigue una tradición familiar
que en verdad ella estaba inaugurando.

En sus ojos, la placidez y la voracidad
por trasladar del atril al aire
esas notas tan memorizadas
como sutiles que van conformando
los sonidos en sólida sonata.

María suena a maestría,
a concertista consagrada
que jalona las notas por las salas
de concierto de toda Europa.

En la tarde-noche de Marbella,
María es el centro de atención
del encadenado de sonidos armónicos
que evocan universos perdidos.

María es…
María es una bella sonata de estío.

12 agosto 2017

ANVERSO Y REVERSO



A veces, se me cambia la polaridad
y la frondosa copa del abedul
es una raigambre infinita
que huelen a tierra húmeda
con su verticalidad subterránea;
las naranjas, una concentración de azahar
y el pomelo el más dulce de los cítricos.

A veces, los brotes de soja son gusanos
en la ensalada que pululan lo verde
alimentándose de clorofila
y las nueces sesos de mono disecados
que evocan elevados pensamientos;
hoy le puse a la ensalada un poco de más sal
y se añadió regusto dulce de caña.

A veces, me alimento de hambre
y hago ayuno ante una mesa repleta
de manjares exquisitos
a los que me afirmo con severidad.
Lo peor de todo sucede cuando
odio a quien me ama
y amo a quienes me odian.

Está bien eso de amar a los enemigos,
─tan difícil─
pero sin desbancar de su lugar de privilegio
a quienes por naturaleza y opción
residen en el núcleo mismo de mi amante ser.