18 marzo 2019

POEMA INCOMPLETO




Así como el parto es la defunción del embarazo,
─cortina rasgada o nuevo latido─
así también la muerte
es cerrar los ojos para siempre
y abrir el alma a la luz eterna;
un tránsito hacia el movimiento uniforme
y desacelerado…

17 marzo 2019

TODA LA MEMORIA

Estos espigones dieron una protección a las playas de Marbella que la naturaleza no siempre conserva. Después de que fueran construidos y vividos sus efectos fueron levantados y ahora un gran movimiento ciudadano, entre los que me encuentro, los añora y pide que sean repuestos.

Toda la memoria cabe en una mirada,
toda ella en un breve entornar los ojos
o en un soslayo por el retrovisor de los días
y recordar a mis hijos en una de las recoletas
ensenadas al cobijo de los espigones.
Allí nadan sus primeros gozos
y se agazapan las viejas sombras
de mis recuerdos, los atardeceres plácidos
y la bandada de velas como gaviotas al viento
que se hacían a la mar para regresar al amanecer
con un incierto número de cajas de sardinas
como plata azulada que cubrían con nieve
—hielo picado—
para prolongar la existencia.
Mi presente de indicativo revive y goza
de aquel faenar ajeno, del gozo de mis hijos
jugando en el rebalaje. En esas mismas arenas,
─cuando las hay─
aún se dibujan las velas latinas
difuminándose en la lontananza
y en la apetencia propia y multitudinaria
el revivir de aquellos espigones.

15 marzo 2019

ME SIENTO MUTILADO

Leído en Noches del Baratillo



Hasta no hace tanto, el silencio
me iba deletreando la sintonía al oído
y sólo tenía que transcribirla
para componer una canción o un poema.

Hoy me siento mutilado, aturdido, pequeño…
Hoy tengo un ruido a latón y a nata,
un eco social que tamborilea en ambos yunques,
y los martillos repiten machaconamente
con voz afónica: ¡No llegarás a nada!

Se me había poblado la boca de pájaros
y todavía faltaba por descubrir
que, en un nido del paladar
despertaban unos gorriones
que animosos piaban endechas a la aurora.

El eco social de anoche en La Carbonería
es rayo que deslumbra mi torpeza,
es palada de arena sobre mi fuego creativo
que me conduce a un mutis por el foro.

Ya, ya me apresto a dejar de soñar
y me dispongo con toda humildad al vasallaje,
querida y admirada Pilar Alcalá García.

13 marzo 2019

METAMORFOSIS




El gusano se quedó dormido,
se abarquilló sobre sí
cuando le blanqueaban flecos que luego amarillearon
y fueron un saco de dormir de seda.
No sabemos si se echaron a soñar juntos
en una caja vacía de zapatos,
imitando al gran plantígrado del polo
en su siesta hibernante.

Pasaron los meses como pátinas de olvido,
sin novedad alguna;
finalmente, un murmullo de aleteos
dio nuevos ecos a la caja:
ahora alas brillantes, como de polvo dorado,
como tornasoles de estrellas
que no hacían nada por levantar el vuelo.

En el reloj biológico, un nuevo paso
sin atrasos ni adelantos,
un eslabón de vida
como semilla de grano que muere en tierras para dar vida
en la frontera de lo milagroso,
de lo cercano y al tiempo lejos de nuestra voluntad.

12 marzo 2019

DOCE MÁS UNA MANERAS DE BESAR




En el parque, los enamorados ahorman besos.
Escribía carta de amor y las sellaba con besos.
En el cuello, manchas de carmín delatoras de amor.
El mago se esconde un beso en la manga.
Por los whatsapp todos los besos son iguales de fríos.
Los besos del amanecer se desperezan de los ensueños.
Por el teléfono, los besos son heladas promesas.
El emoticono de un beso es una mancha de rouge que no despinta.
Guardaba besos para los momentos de abandono y los encontró corrompidos.
Ensayaba cada día un beso, pero no llegó a estrenar.
Tras la discusión, los besos le supieron a hiel.
Todavía eran inmaduros, pero aprendieron a macerar los besos con parsimonia.
Los besos son los morfemas de los poetas enamorados.

09 marzo 2019

SAXO JAZZ




La noria de la vida
lo había aupado al garito más prestigioso
de la ciudad noctámbula,
allá donde se trasiega el alcohol,
miradas con acuse de recibo
y sustancias prohibidas.

Él era un todo integral con la doble
curvatura de su saxo,
con el que había aprendido a transmitir
y a contagiar lágrimas negras
entre luces de neón
y vaharadas densas de humo.

En sus ojos el negro colirio de la noche
y en su día la contracorriente
de divertir a insomnes y bajos mundos.

Antes, en los sótanos del Metro
todo había sido inapreciable y transitorio:
madrugada por aurora,
miradas compasivas o desprecio opaco
por reconocimiento y clamor;
a lo sumo unas monedas,
los altibajos de los cangilones de la vida.

06 marzo 2019

QUINTETO




El río es una orquestina
cuyas notas brincan de risco en risco
y se remansa en los meandros
de apacibles adagios.

En el espejo del agua,
la turbulencia de su mirada
buscando complacencia.

El concertino convoca voces armónicas,
la melodía única, el eco uniforme
sin las impurezas de las disidencias.

El oboe toma protagonismo
y con paladar de réquiem,
introduce una lastimera salmodia
que contagia al conjunto de melancolía.

En el sensible arco del chelo,
un afilado dardo apunta bien alto
soñando pleno en la idílica diana.

Cuando el río se hace torrentera,
un quinteto sueña entre peñas, juncos y adelfas,
con el pentagrama de la Naturaleza.