23 julio 2019

VENUS DE MILO




Estatua mutilada, tullida de labios fríos,
de porte señorial y esbeltez única,
de abrazo interrumpido, roto, desmembrado;
de mirada dirigida al ángulo inferior izquierdo
incierta, indefinida, mas no indiferente.
Caderas rotundas, vientre marcado, prominente
de desnudez velada. Pliegues
de mármol arropan tus piernas,
donde las formas se desdibujan e imaginan.
En tu tronco un leve giro, una torsión
que imprime movimiento;
no están, pero imagino tus manos
delicadas y rotundas. Echo de menos
tus caricias, el roce de tus dedos en mis cabellos
o mesando mi barba largamente.
En la perfección de tus formas
toda una declaración de amor,
el que imagino, el que por siempre profeso.

22 julio 2019

SOMBRA DE MORAL




Opulento moral infecundo, de ramas robustas
y hojas apaisadas como atardeceres dilatados,
sombra contundente y cobijo de mi ocio,
de mis lecturas y borradores junto al estanque
de estas mañanas de estío
pisando la hierba con  los pies desnudos;
música en tu copa agitada por la brisa
en un tenue adagio que evoca el paraíso.
Si no existieras tendría que imaginarte,
pero es tan singular tu presencia,
tan acogedor el abrazo en el que me acunas,
que difícilmente puede haber alternativa
y acabar esta fidelidad que nos une.
En ti, bajo ti, quizás por ti, mi decir fecundo,
esa inspiración que soplas a mi oído
y me colma de dicha,
aunque no siempre sea certidumbre y tino.

21 julio 2019

COMO ROCA




Como roca, inerte, fuerte, robusta
e indeformable viendo pasar el tiempo;
testaruda, de pensamiento indeformable
salvo por el chasquido del rayo,
si acierta a abrirle una brecha
y la hace divisible.
Piedra que cree sustentarlo todo
desde los cimientos al alero,
el todo en todos;
su verdad pétrea es troncocónica,
clave de la clave, sostén del arco y las cuerdas,
angulosa en sus aristas y vértices cortantes,
muy cortante. Salvo para los enclaves
de su predilección, donde me encuentro.
Dime, roca, ¿cuántas esquirlas
te ha costado cada uno de tus ángulos?

20 julio 2019

LA AUSENCIA




La ausencia es presencia perdida,
robada a las miradas complacientes,
es mirada ciega, mirada huida
que se llena de dolor e inconvenientes;
mi exigencia, por tanto, es asumible
si tenemos en cuenta que en el amor,
aunque no haya roces, ¡oh voz audible!
se torna magíster, maestra, portador
del sentimiento que en vano se resiste
y en cercanía adquiere todo su valor.

19 julio 2019

QUIERO ESCRIBIR CANCIONES




Quiero escribir canciones
como festones vocálicos que enaltezcan
la paz, la alegría y la amistad;
canciones que inviten a festejar y agradecer
en lugar de dar quejas;
que tengan estribillos pegadizos
y que se peguen al alma.
Canciones que hablen de nosotros:
de ti, de mí, de ellos…     de todos.
Voy a pasar por el arel todos los conceptos
y quedarme con aquellos que no excluyan,
esos que dan confianza,
que abrazan, que acogen
y alegran el corazón de ellos y ellas, de unos y otros.
Quiero contagiar de alborozo
a quienes me rodean
y atraer a quienes están alejados de la música
y de sus terapias,
también del resto de los seres humanos.
Quiero desterrar los malos presagios,
edulcorar los modales perversos
y ser fuente donde apagar las carencias
de los últimos.
Quiero…   Voy a escribir canciones.
¿Te animas a cantarlas conmigo?

18 julio 2019

LASTRE QUE ME LACERABA




Observo, percibo, aprecio,
que mi tesoro
son la suma de mis recuerdos.
Deduzco que estaré vivo en tanto
consiga memorizar hasta el menudeo,
la calderilla que suena
y evoca risas y quebrantos
como quien pasa las cuentas de un collar
mirando de reojo pasar el tiempo.
Llega un momento
que es más poderoso el balance
que los presupuestos y los sondeos
y las elucubraciones.
En el silencio, en mi apartado silencio,
mascullo, amontono y atesoro
como una especie de álbum
de todo lo que soy, de mi ser íntegro,
de lo que recuerdo. Entonces,
los fui recopilando en la mochila de los días;
mas pesaba tanto, que tuve que aliviarme
y opté por descartar todo lo que me escocía.
Atesoro los recuerdos,
pero procuro olvidar los negativos, el desagradable
lastre que me laceraba a todas horas.

17 julio 2019

PORQUE UNA TARDE




Porque una tarde tuve conciencia
y me lo confirmó
la vela de la madrugada,
cuando en la oscuridad
todo se acomodaba a las formas soñadas,
esas que se ajustan
como tu falda a tu talle
o tu blusa a tu busto.

Porque una tarde tuve conciencia
de que no podría vivir sin ti,
todos los pasos que ya conoces
y nos han traído al momento presente.