20 enero 2017

ESTE FRÍO DENSO



A Sonia Castillo Haro

Este frío denso,
este norte a la deriva
como iceberg desnudo
es un sillar catedralicio
y agnóstico
que desencuaderna
todos los capítulos leídos
en los anales estadísticos
de mi corruptible memoria.
He salido a tu encuentro,
estrella luminosa,
para velar armas contigo
en esa espera que tanto desespera
y que tan en familia frecuento.
Este día de frío denso
vengo a templar el latido de tu miedo,
a arroparte
con el echarpe de mi experiencia
para abrigarte en el desamparo
e invitarte a navegar con docilidad,
sin mirar el escarpelo
que tinta de somnolencia tu sonrisa.

17 enero 2017

VOCES DE MADRUGADA



Centón: Obra literaria, en verso o en prosa, compuesta 
en su mayor parte de sentencias y expresiones ajenas.


Embotellé aromas que prometí no borrar,
registré voces, arrullos y cantos
que me enseñaron a fabricar sueños;
algo así como chapotear
el vacío existencial.
Los días que siguieron fueron un gran desconcierto
entre la realidad y la fantasía,
que empieza a emerger con cada sorbo
buscando en medio de la penumbra
ese mundo íntimo que une y entusiasma.
Siempre que repaso mi infancia
todo vuelve a oscurecerse como antes:
el mismo ritual de todos los días
─no podía apartar la vista de aquel retrato─
La puerta se abrió y entró la persona
que hasta entonces solo conocía por referencias,
algo que acaricia la mejilla y no podemos definir;
equivocó la mirada;
en el fondo siente lástima.
Todavía tenía los sentimientos a flor de piel;
el dolor había desaparecido,
pero la vida también me negó esa satisfacción:
doble ración de realidad,
el corazón me dio un vuelco
y de pronto me sumergí
en un torrente de recuerdos.
Era ya la madrugada;
al fin he podido comprender
que lo normal deja de serlo,
que el tiempo ha desvencijado
todos los recuerdos…
Suena el teléfono, lo miro con desgana
y dudo si atender la llamada
hasta el último latido
entonando plegarias de nácar;
nuestras miradas se cruzaron de nuevo
y justo en ese momento
me tocó tu soledad
abrazada al mapa triste y desgarrado
en ese horizonte lejano
lleno de sueños y esperanzas.
El tiempo dictó sentencia:
todo era mentira
pensando volver a la ficción.
Eran…    eran…   eran,
Voces de madrugada.

12 enero 2017

BASTÓ TU PRESENCIA



Bastó tu presencia
para comprender
mi escuálida desventaja;
se descuadernó mi ardor guerrero
que se diluía
como sueño infantil
ante el espejismo de una golosina.
A pesar de ello,
me hice oferta en vez de rendición
y todo vino a quedar suspendido
del ala interminable
de tu inmediata respuesta
que zanjaste con un monosílabo
con figura de dardo:
¡No!

09 enero 2017

LAS NAVIDADES

Al menos cuatro soldados israelíes muertos y 15 heridos en un atropello 
con un camión en Jerusalén

A un mes de antelación
iluminamos calles y plazas
con derroche tecnológico
y escasa iconografía navideña:
es tiempo compulsivo de compras,
de aminorar las listas del paro
con trabajos de esclavos
y enriquecer las estadística de manera impúdica.
El comercio se queja en la caja
y el gobierno atraca la caja
para pagar las pensiones;
los desahogados de turno lo justifican todo
por la larga esperanza de vida:
quienes animan a la eutanasia
prometen que viviremos en Jauja
como quien lanza octavillas desde un coche en marcha,
mientras los que protegen la vida
encomiendan a los ancianos  a la beneficencia
donde han de encontrar
una trascendencia asegurada.
Nace el Niño en jolgorio apócrifo
y las calles son ríos laico-festivos
que desembocan en un océano de caprichos
insípidos; sin sal, sin yodo, sin olas.
Es tiempo efusivo, amable, de grandes propósitos
que no tenemos intención de cumplir
y nos cruzamos felicitaciones y buenos deseos
como antes hacían a diario
dos que se cruzaban por la misma acera sin conocerse.
Despedimos el año bajo las burbujas del engaño,
¡oh, milagro aparente!
Ciegos ante el espejismo de un cambio de calendario;
la agitación se acelera
y nos hacemos monárquicos de la ilusión
con los resto de la paga extra
o planchando la tarjeta de crédito de la escasez.
Una semana más tarde,
─apagadas las luces─
llega la bajona endémica y nos encuentra de nuevo
desnutridos de esperanza:
ha subido la luz, el combustible, los transportes,
has discutido en la mesa de la falsa abundancia
con toda la parentela
y el ejecutivo amenaza con nuevos reajustes
mientras los tercos fundamentalistas siguen empeñados
en matar inocentes en Jerusalén.

06 enero 2017

ROMANCE A LOS REYES MAGOS



Tú, Belén, tierra de Judá,
verás nacer a un príncipe.
(Mt 2, 6)

Del muy recóndito Oriente
vinieron los Reyes Magos
a ofrecerle al niño Dios
los frutos más refinados.

Baltasar le entrega oro
reluciente como el sol,
reconociéndole Rey,
hijo del Dios Creador.

Gaspar incienso de dioses
con que aromar el establo,
y Melchor, el más humilde,
mirra entonándole salmos.

Herodes tiende celadas
con que engañar los Magos
prometiendo adoraciones
que nunca hubiera tramado.

Los tres Magos asintieron,
sabiendo que incumplirían,
pues no volvieron jamás
por los caminos de ida.

05 enero 2017

LA GRAMOLA



Yo asistí a aquel viejo milagro
de las placas de pizarra
y las portentosas salidas de Vallejo
enalteciendo a la clientela,
a las disputas
entre marcheneros y caracoleros;
entonces levantaba lo justo
del suelo
para cambiar de placa
y dar cuerda a la manivela.
Taberna y casa era un todo
y mi abuela la matriarca
que movía aquella urdimbre familiar.
Yo no era consciente
de manejar una tecnología
que no estaba al alcance de todos
ni de la porosidad de mis oídos
que de forma inconsciente
se iban aflamencando.

04 enero 2017

MANOLITO



Al filo de los cincuenta años no había madurado,
era un alma de peluche
que a veces se defendía con un zarpazo
por lo más nimio
o compartía con un colega sus escasas pertenencias.
Hay caminos que son como destinos genéticos:
su padre murió de cirrosis
antes de que él cumpliera los dos años
y su madre se subió a una tangente
que conducía al cielo
cuando Manolito tenía cinco.
Desde entonces vivió en una casa comunal
con una caterva de almas deshilachadas
que le enseñaron con la maestría de Monipodio
los ancestrales caminos de Guzmancillo.
Llegada la pubertad, aprendió a saltar
y ¡vaya si supo sortear bien las vallas.
Siguió siendo un alma de niño en un cuerpo
ajado de intemperie
hasta que le venció el sueño
el segundo día de este año, mientras
tú y yo, con el común de los mortales,
nos mandábamos deseos de felicidad.
Feliz y merecido descanso, Manolito.