18 febrero 2017

PALABRA POÉTICA



Llegas, con la urgencia sonora
de un despertador que pronuncia:
¡Es el momento!
Luego te remansas, te acomodas como idea sin desarrollo
pero con la necesidad inoculada de ser.
Te remeces, te aquietas, te adormeces en sopor creciente
y comienzas a barajar sonidos
como el cantero que selecciona deformaciones
con las que levantar un muro seco:
las voltea, las encara, las asienta, las aploma...

Como emborronar una partitura
en pos de un sonido preciso,
la nota con la que entonar el cántico
que llevará a la melodía;
cada palabra un eco, un contorno que delinee
lo significativo y lo fónico.
No, no todo vale; hablar por hablar reclama el silencio:
cada morfema una tesela de un puzle complejo.

Llegas con urgencias, palabra poética,
pero te ensimismas
cuando te desnudas de despojos
y te deshojas hasta lo íntimo en cada grafía,
en cada tilde.
Naces de una urgencia
como aldaba que llama,
como llama que abrasa,
y mascullando perfiles
separas lo estéril de lo suculento,
y te acompasas a las emociones y sus dictados.

14 febrero 2017

APPASIONATTO

De mi libro más musical, publicado en este mismo blog el 20 febrero 2011







Las páginas que hoy no leí
son la pátina de mi ignorancia futura;
los besos que hoy no te di
se me enquistaron en el anaquel
de los aplazados incumplimientos.

Las promesas son futuribles
escritos en el aire con mina de humo,
al socaire de la memoria blanda.

¡Al demonio con los plazos!

Te quiero aquí y ahora;
te quiero por decisión irrevocable
-a pesar de mi mismo-
y lo exhalo a los cuatro vientos,
como tallado en la roca del tiempo.

09 febrero 2017

HOY HABRÍAS...



Hoy habrías cumplido años,
pero tomaste un atajo
por el que abreviar los padecimientos
y agotar
el último trago de aire,
mientras te ayudaba a estar incorporado…

Más de cuarenta años echándote de menos,
dejando de sentir el latido
de tu pulso en tus cartas diarias:
media vida sin ti
es una mutilación
a la que difícilmente me acomodo,
Papá.

31 enero 2017

COMO SE CONSUME UNA VELA



El hombre es igual que un soplo;
sus días, una sombra que pasa.
(Salmo 143, 4)

Como se consume una vela,
con igual parsimonia,
con idéntica constancia cadenciosa y cansina,
la vida son retazos de espacios que se consumen
en la oscuridad pasmosa del mañana
y su asechanza,
como relumbrón cegador e irreflexivo,
como tintineo en la penumbra
o ráfaga que vuela
racheando los pies ingrávidos
en la pesadumbre de la espera;
de vez en cuando,
una ilusión revestida de púrpura;
otras, un quebranto ardiente
como lágrimas de cera
que se hacen lava sólida en el alma.
Soñando propósitos,
hilvanamos los días en quimeras irrealizables
que se configuran siempre hacia el mañana,
desperdiciando el hoy efímero que se marchita
sin cuidos ni mimos.
Antes de darnos cuenta,
la vela es un cabo, una postración
limitativa
como pabilo mortecino expiando el presente
con su saldo de futuribles insatisfechos
e imposibles de dar alcance.
Como se consume una vela,
con igual parsimonia,
con idéntica constancia cadenciosa y cansina…

27 enero 2017

NO ES RARO EL NOMBRE, SINO EL NÚMERO



A Josep Rof Rof

No es raro el nombre, sino el número:
esclerosis lateral amiotrófica.
La ciencia recurre al latín y al griego
con la certeza de un bautismo universal,
una comprensión académica
de la que el pueblo se basta con las siglas;
una rareza paralizante,
una singularidad anómala
que desciende desde el cerebro
y baja por los canales medulares
atrofiando la vida en sus mínimas
y máximas expresiones.
Si vivir es caminar hacia la muerte,
subirse al ala radical y menguante del ELA
es hacerlo con el acelerador a tope
camino de un frenazo irremediable
en el que estampar la última firma.
Su diagnóstico es una sentencia irrevocable,
un final que se desencadena en cascada
y que pone en marcha
el reloj de la cuenta atrás
con síntomas de certificaciones diarias.
Algunas historias se dilatan
como resistiéndose a lo inevitable;
ahí la tenacidad de Josep,
su empeño en soslayar los conflictos
y hacer frente al cada día
con el gozo de estar y ser en el hoy
sin abocetar proyectos,
conjugando el presente como saldo de su cuenta personal.
Sobrevivir al hoy es la meta,
abrir los ojos cada amanecer una acción de gracias,
configurar nuevas habilidades
para cada una de las mermas
el eslalon con el que sortear la supervivencia;
una sonrisa por identidad
y un entramado de amistades
en el que fortalecerse y enraizarse.
¡Hala, Josep, a por el día de hoy, a pesar del ELA, hala!

25 enero 2017

AZUL REMANSADO

Fotografía de Escolástico Martín Jiménez, "Tico"


Tomó posesión la borrasca;
a caballo de una gran ola
la nieve quiso gozar de lo extraordinario
dejando cobertura de nata montada
sobre las arenas mediterráneas.
Instalados en la sorpresa,
se asomó el oleaje
saltando al plinto en la dársena
como cabriola salina de destreza atlética.

Agitado el todo,
la mar se hizo vómito, empeñada en conocer
segundas y terceras líneas de playa,
mientras removía cimientos y escalaba,
por los hasta entonces firmes;
excavó cimientos, hizo escombrera del paseo marítimo,
parada accidentada en los chiringuitos
y un revuelo de caos y cáusticos flagelos.

En el telediario, catástrofes y aguas coléricas;
en mi corazón, intensa inquietud. Tico,
¿cuál es hoy el color de Marbella?
Quietud azul  ─me dijo─ azul remansado.

24 enero 2017

ME IRÉ…



Me iré…  
Sí, me iré
hacia la noche,
hacia otra luz
que desde aquí es opaca;
pero también atractivo
irrefrenable
como mortecina
mecha tintineante
para la libélula,
como tea de peregrino
o luciérnaga esperanzada
que busca su destino
en la insospechada nada.

Me iré;
es irremediable,
pero llevo tu nombre sellado
en el tisú
que envuelve mi alma
hacia la unidad
indeformable.