30 mayo 2016

SIGUE SIENDO UNA NIÑA



Pero, ¿de dónde sale la Sabiduría?
¿dónde se encuentra la Inteligencia?
(Job 28, 12)


Sigue siendo una niña
cuando está a punto de doblar
el cabo de Hornos
y perderse por las aguas australes
hacia la infinitud de horizontes lejanos.

Sigue soñando despierta con mares de coral
y peces extraños con aletas de zafiro
y escamas de plata;
con jarras de oro con incrustaciones de ónice
donde escanciar néctar
y brindar con los dioses del Olimpo
rodeada de amigos, músicos y poetas.

En el ojal de las curiosidades,
lleva incrustada un ágata listada de arcoíris
y se ciñe con perlas entrañables de afecto,
gemas galantes y esmeriladas esmeraldas;
como tope y broche, un topacio sobre ámbar.

En suma, esta niña es un corazón rubí
que sueña ser traslúcida como el cristal,
frágil como la inocencia
y avispada como el conocimiento enciclopédico.

La niña encontró la sabiduría
en los hontanares del Paraná,
allá donde mana la inteligencia
con irisaciones de jaspe
de las entrañas cálidas de la Tierra,
y se hizo una capa y entorchado a medida
con el que se reviste de prudencia
y pasa derramando amor,
ese mismo amor que para sí reclama. 

29 mayo 2016

AMAPOLA SOLA



Amapola sola;
verde ola
en campo fértil candeal
y una encendida corola:
cuatro pétalos sin par.

Cerca, ─donde no se ve─
unas manos:
desvelos que mima y sana
con aroma de rossana
que cuida y besa a la vez.

En el confín de su arrebol
una esperanza que clama,
leves sonidos que llaman,
que recelan de la flama
de tan ardiente clamor
por esa siega cercana
donde el color se derrama
sobre corona de espinas.

Tres clavos atravesados:
un tachón, de reo amado,
otro menor, postergado,
y el clavo ardiente de su dolor.

Amapola sola; encendida
corola: cuatro pétalos sin par.

28 mayo 2016

VAN CAYENDO LOS DÍAS



Van cayendo los días
con la celeridad constante y fatídica
de enormes pesadas piedras
que no encontraron acomodo
en la clave ni en los cimientos
de este edificio que se descompone.

Nos dieron unas coordenadas
y fueron necesarias medidas
complementarias
que facilitaran alinearnos
en lo espaciotemporal,
en la entelequia
que tiene poco o nada que ver
con la verdad
y mucho con lo ilusorio.

Caen los días, caen las horas
y caemos nosotros
en la relatividad de lo absurdo:
la ausencia de una de las dos
descarta el todo
como tu ausencia
me descarta a mí, minuto a minuto,
deshojando la atemporalidad del amor.

27 mayo 2016

ENVUÉLVEME UN GUIÑO



Envuélveme un guiño
en papel satinado de azogue
─alondra entristecida─
que sobrevuele las magnitudes
desde la adversidad
por las arboladuras de los navíos
que surcan los mares
que se nos interponen,
hasta el tiempo desértico
de esta sed perdurable
de dotación abnegada,
donde el silencio es una brecha
de arena calcinada y amarillenta.
Súbete a la alfombra de Aladino
y endulza este té verde
que quiero compartir contigo
como excusa para el avocamiento.
Hasta esta orilla solitaria,
el gorjeo de tu voz hecho poema
es plegaria en mis labios.
Envuélveme uno de tus guiños
en celofán almohadillado,
en tanto vuelas de nuevo,
y sorpréndeme
con lo que hoy me es esquivo. 

26 mayo 2016

CALLA, ESCUCHA



Calla;
déjame oír el silencio,
el murmullo del aire
haciendo arpegios
y el trino de los pájaros
roturando
los campos celestes
que la ciudad no visibiliza.

Silencio;
escucha cómo planean
esas avecillas
sin apenas movimiento,
como interpretando
un pentagrama vacío
sin instrucciones ni tempo.

Escucha;
déjame oír la agitación
del aire entre las ramas
acunado por la tórtola,
el misterio de la música
del Creador.

25 mayo 2016

ESPERA TE ESPERA



Escucha cómo tiembla
mi corazón de niño de pueblo
oteando desde lo alto
los tejados de tantas vidas
enraizadas a esta geografía:
un entramado de calles
que suben como sarmientos
por la ladera hasta la cima
y allí el Castillo de Fatetar.

Es domingo, la actividad es escasa
en este pueblo blanco gaditano
con trazado quebradizo;
unos pocos desayunan en el bar
y de las numerosas puertas cerradas
salen suspiros
tan imaginarios que parecen reales;
a lo lejos, en la campiña,
espaldas dobladas reverenciando
labor-culto a los cultivos.
Sobrevuela un grajo
─tal vez una primilla─
por encima de la peña;
entre los muros del castillo
crecen flores y jaramagos,
que descomponen y desordenan
los viejos sillares;
finalmente, unos chavales corretean
alborotando por el centro de la calle,
donde los coches son lo accidental.

24 mayo 2016

MIENTRAS SIGA

Fotografía de Antonio Reina


Mientras siga tarareando
y trabucando tu nombre
entre los alveolos y la glotis,
engominando mis cuerdas vocales
y la seca laringe
de agotadoras musicalidades;
mientras siga paladeando tu nombre
en la cavidad fonadora
─al tiempo que lo pronuncio─;
mientras las sílabas de tu nombre
sean como los sillares a soga
de la atalaya
donde me pongo a salvo…

Mientras dudas de mi amor,
mi duermevela
transido de vocalizarte,
sin que puedas oírme
ni compadecerte
de este mal,
de esta desnuda riqueza
que atesoro,
es todo el bien con el que cuento.