22 enero 2019

NOCHES DE SAXO




He recordado tu nombre
en una descolorida y cuarteada fotografía
en blanco y negro
y en la memoria de un niño
que ahora es más fuerte
que cuando memorizaba páginas
de la Enciclopedia Álvarez.

En el viejo salón de baile de la abuela,
tu lastimero saxo
impregnando de sinuosidades
y de requiebros
el aire de un pueblo en fiesta,
con el sudor negro de un Charlie Parker
y tu música transportándome al cine,
donde los garitos eran la voz
de la América de tahúres y copas.

Tu impronta, José Lorenzo,
era más de afable vaquero que de un tramposo;
tu piel, un tostado de andamio,
pero el sutil ascensor de tus escalas
en el saxo dorado y reluciente,
la magia que encandiló mis oídos castos.

13 enero 2019

OLA DE FRÍO




Volverá de nuevo la primavera
mis gélidos temblores a templar,
y otra vez surtirán en mis meninges
canciones a hilvanar.

Pero aquellas que surgían a diario
y que tanto disfrutabas degustar,
aquellas que hablaban de nuestros nombres,                       
ésas…  han de esperar.

12 enero 2019

POÉTICA AL MINUTO




Seguir el impulso,
prestar oído a una corazonada
y darle oportunidad de ser.
Soflamar con toques personales,
─prescindiendo de alharacas─
sin olvidar el son,
el toque de rímel
que resalte la luz,
en contrapunto con las descoloridas sombras;
marcar los acentos
hasta lograr que ligue la salsa.
Sólo esto y poco más:
lo vivido, con mixturas de lo soñado.

11 enero 2019

UN BROCHAZO DE COLOR




A media distancia, un brochazo
de color malva subraya en una franja de mar
el posible paso de un desfile
de organizados delfines,
ejercitándose en extraña marcialidad.

Un poco más próximo, una ráfaga
verdosa, como de clorofila,
como la esperanza a la que me aferro
desde esta duna solitaria en la que oteo.

Más cerca, una tonalidad celeste
recuerda el brillo inocente de tu mirada
y rompiendo en la orilla
blondas de nácar
que se entremezclan con la arena
y nos sirven un batido anaranjado
como tus pies desnudos.

La mar es todo eso
y también todos los sobresaltos que callo,
las emociones de nuestros cuerpos
y los sórdidos momentos
de mi abandono con la mirada al pairo.

10 enero 2019

UN LIGERO TEMBLOR




Un ligero temblor,
un estremecimiento en los visillos
que los mecía abarquillando;
como ese vacío que deja tu silencio,
resbalado, cual lágrima seca
por la senda inhóspita
que lleva al desierto.

Al abrigo del hogar,
soy un barco anclado
cuya tripulación está franco de ría.

En mi mirada, la nostalgia;
en lo íntimo de mi firmamento,
la opaca caricia del .deseo

09 enero 2019

DEJA QUE ME MIRE




Deja que me mire en el brillo de tus ojos,
en la llama ardiente en la que deseo abrasarme
mientras me abrazas,
me consuelas y me animas.

Deja que entorne los ojos y me inunde de tu luz,
del horizonte infinito
en el que sueño en perderme para siempre
emborronando mis pesadillas.

Ya sé, han pasado los años
y todo es más tibio, de combustión más lenta,
pero me sigo sintiendo grumete a la deriva
en el brumoso horizonte de tus sueños.

Arrópame,
abrázame hasta arder
en el rescoldo de tu pecho,
e indícame por gestos la carta náutica de tu apetencia,
para que yo pose mi astrolabio
sobre tu boca
y no acabe nunca este sueño que me desvela desde niño.

07 enero 2019

ANTES DE TI




Antes de ti, mi vida fue agitación,
un mar tenebroso entre marejadas
que mariposeaban mis titubeo;
liviandad oscilante, caprichosa,
sin rumbo
y de apetencia desordenada.

En tu presencia, la calma,
la ruta cierta que hoy caminamos
medio siglo después.

Eres la ráfaga del faro en la tempestad,
ábrego que me empuja o remolca
y luz que subraya mis pasos
y los encauza por la senda del encuentro.

Eres la sustancia que da sentido
a mi ser, la mirada
que reeduca en silencio mi deriva,
la caligrafía que deletrea mis pasos
y el acento que entona y afina
la música que nos gusta bailar;
la mano que conduce mi ceguera.