14 octubre 2019

EL PRIMER DESTELLO DEL ALBA




Se estrelló el primer destello del alba en la ventana,
cuando entre bostezos
fui tomando conciencia del nuevo día
y la necesidad de activar las neuronas;
era como el eco tenue de una voz de mando,
en rango de obediencia que no me compete.

Salir del letargo o enredarse en él,
en ese precipicio entre la luz y las sombras
entre la urgencia de entrar al baño
y la necesidad de ser plenamente consciente…

Su retrato es la aldaba del amanecer,
la luz que vigila en las sombras genéticas
antes de colocarme las gafas
y después con mayor justificación y estremecimiento;
se me prenden mis ojos en sus ojos
y acabo tomando conciencia
de la necesidad de sisarle una hora a la noche
y desdibujar en la ducha todas las perezas.

Comienza el nuevo día y con él las prisas,
salvo para esta luz tenue que bosteza
mientras me dirijo a la parada
y echa a rodar lo cotidiano como ayer o tal vez mañana.

13 octubre 2019

OLAS DE UN MISMO MAR




La poquedad se interpuso entre ambos
como valla de escala imposible.
Nos identificábamos en las toses
y en el carraspeo que mascullan las dudas.
Nos habíamos vedado la palabra,
pero ambos conocíamos el timbre del otro
y hasta la excitación
que nunca nos hemos confesado.
Somos olas de un mismo mar,
de una misma tempestad que busca estrellarse,
aguas agitadas que indagan
en la acometida contra la dársena
con esperanza de fundirse en la unidad soñada.
En la glotis, una palabra atragantada,
un deseo irrefrenable de encuentro y coincidencia,
de rasgar el velo que la timidez
ha tejido y nos ha maniatado;
en mis sueños, en mis ensueños,
en mi día a día, ella.

09 octubre 2019

TABLA RASA




Como todos, fui tabla rasa
que lloraba o reía
a capricho y en sustitución del lenguaje
que todavía desconocía;
luego aprendí a hablar y decir: ¡yo, mío!
a leer: mi mamá me ama; yo amo a mi mamá.

A mis padres, a la escuela, a los amigos…
a todos los que la vida
puso en mi camino
les debo el resto
de esta memoria que soy hoy
y también lo mucho que me hicieron sentir
lo que todavía desconozco.

Nací siendo casi tabla rasa
y hoy tan sólo alcanzo a comprender
que me muevo bajo mínimos,
que sólo soy una capa de barniz
que disimula mis muchas carencias.

07 octubre 2019

CUESTIONARIO ÍNTIMO




¿Quién escucha al que llora en silencio su pena?
¿Quién recibe más, quien da o quien recibe?
¿Quién cuida del mobiliario urbano, la nada?
¿Quién ha pintado de azul el firmamento
y lo ha decorado con gasas de cirros y cúmulos?
¿Quién da la acera al anciano o el asiento en el autobús?
¿Quién siembra las amapolas entre el trigo?
¿Quién conjugó el futuro imperfecto
y lo dejó en la enciclopedia como contaminante?
¿Quién selecciona de entre lo pequeño y practica la suma?
¿Quién se ha tejido un chaleco de esperanza para las adversidades?
¿Quién no pondrá en duda al sincero y negará al mentiroso?
¿Quién cambiará amarguras por sonrisas y se hará un tocado?
¿Quién acompañará a quien sufre por las sendas de la vida?
¿Quién acoge al que pide o le regala una sonrisa al triste?
¿Quién se abrazará a mi cruz y se hará mi cireneo?
¿Quién llenará de luz mi ignorante inopia?

06 octubre 2019

EL ÁLBUM




En el álbum, aquellos instantes congelados
y pretéritos,
bases de nuestro hoy.

Tú eras una estrella caída del cielo,
un ascua de nieve incólume y temblorosa
donde se asomaba el arrebol
de tus mejillas
y el grosella de tus labios de fresa.

Éramos una suma de proyectos
que la vida se ocupó de otorgarnos unos
y denegarnos otros,
una agenda en blanco
con tan sólo una fecha de enero.

Siempre tuvimos lo suficiente;
nunca sobraba, pero tampoco faltaba,
y en ese equilibrio inestable,
con algún traspié que otro,
hemos navegado nuestros días
sobrenadando y superando
aquel punto de partida
en blanco y negro
del álbum de nuestra boda.

05 octubre 2019

TE LLEVO EN MIS MANOS




Te llevo en mis manos,
en el tacto, en el roce de tu piel
con mi piel;
en el reciente y en aquel otro
donde las tuyas y las mías
eran tierna tesura,
avidez de encuentro,
perfume jovial y prometedor,
memoria en busca del reencuentro.

Entonces,
dos palomas de alas entrelazadas
construyéndonos uncidos;
en la actualidad, el apoyo recíproco
de nuestras debilidades.

Te llevo en mis manos,
en el perfume de tu piel,
en el tacto rugoso y tibio
y en la voluntad de pertenencia,
sin renuncia ni caducidad.

Te llevo en mis manos
y me siento vivo en las tuyas.

04 octubre 2019

MI VERDAD




A veces me cuesta reconocerme
por esa apatía que el tiempo
va dejando, como óxido,
tanto en el aparato fonador
como por la rigidez del oído
y de las articulaciones.

Con los años nos hacemos más débiles,
más frágiles y más enroscados en el pasado;
en consecuencia, cada día más pequeño,
hasta que alcance el grado de humildad
que considero meta y objetivo
según el nombre que me pusieron,
a cuya devoción me gustaría parecerme.

Confío en dar con el código,
con la llave maestra
con la que poder abrir la puerta de mi destino;
mas de momento,
me dispongo a seguir vivo y vivaz
y apurar los tragos
o los sorbos que todavía me restan,
antes de descansar
para siempre y ser por siempre mi verdad.