28 enero 2019

LLEGUÉ A TI




Llegué a ti
cuando eras
sonrisa inmaculada,
verbo no vocalizado
y arrebol
que mancilla la aurora.

Llegué
cuando tu boca era granada abierta
como compás accesible
o meloso,
abrevadero soñado;
cuando acariciarte el pelo
era electrizante.

Han pasado los años
y aquellas brasas
son rescoldo inextinguible
y certificado de pertenencia,
de oblación, de respeto y de entrega.

Fuimos dos
y seguimos siendo dos,
pero con linderos unificados.

25 enero 2019

EN ALGÚN LUGAR DE MIS RECUERDOS




En algún lugar de mis recuerdos,
la melodía de su voz canturreando,
al tiempo que inventaba la letra
cuando no la recordaba en su integridad
y otras por pura diversión.

Trabajador abnegado, comía el pan
con el sudor de su frente
que con el mimo de su esfuerzo
arrancaba frutos a la tierra, de sol a sol.

En las horas nocturnas
enjugaba el esfuerzo con la lectura
y me inició en ella imitándole,
atraído por los poemas de Espronceda
o de Gabriel y Galán
esos que me ayudó a memorizar:
Asia a un lado, al otro Europa,
y allá enfrente, al otro lado del mar, el Atlas
desde la ventana de mi dormitorio…
Leer y a soñar.

En algún lugar de mis recuerdos,
sus inquietudes y los pies asentados
en tierra firme, y por panorámica su sonrisa eterna.

24 enero 2019

CUANDO LA JUSTICIA




Cuando la justicia
se cruza de brazos
y la desolación
es el pan ácimo
con el que se nutre
al pueblo,
cuando todo es una farsa abúlica
de la que nada
puede esperarse,
cuando el juicio del hombre
es la sinrazón
y el ande yo caliente.
¿Dónde encontrará refugio
la esperanza?

22 enero 2019

NOCHES DE SAXO




He recordado tu nombre
en una descolorida y cuarteada fotografía
en blanco y negro
y en la memoria de un niño
que ahora es más fuerte
que cuando memorizaba páginas
de la Enciclopedia Álvarez.

En el viejo salón de baile de la abuela,
tu lastimero saxo
impregnando de sinuosidades
y de requiebros
el aire de un pueblo en fiesta,
con el sudor negro de un Charlie Parker
y tu música transportándome al cine,
donde los garitos eran la voz
de la América de tahúres y copas.

Tu impronta, José Lorenzo,
era más de afable vaquero que de un tramposo;
tu piel, un tostado de andamio,
pero el sutil ascensor de tus escalas
en el saxo dorado y reluciente,
la magia que encandiló mis oídos castos.

13 enero 2019

OLA DE FRÍO




Volverá de nuevo la primavera
mis gélidos temblores a templar,
y otra vez surtirán en mis meninges
canciones a hilvanar.

Pero aquellas que surgían a diario
y que tanto disfrutabas degustar,
aquellas que hablaban de nuestros nombres,                       
ésas…  han de esperar.

12 enero 2019

POÉTICA AL MINUTO




Seguir el impulso,
prestar oído a una corazonada
y darle oportunidad de ser.
Soflamar con toques personales,
─prescindiendo de alharacas─
sin olvidar el son,
el toque de rímel
que resalte la luz,
en contrapunto con las descoloridas sombras;
marcar los acentos
hasta lograr que ligue la salsa.
Sólo esto y poco más:
lo vivido, con mixturas de lo soñado.

11 enero 2019

UN BROCHAZO DE COLOR




A media distancia, un brochazo
de color malva subraya en una franja de mar
el posible paso de un desfile
de organizados delfines,
ejercitándose en extraña marcialidad.

Un poco más próximo, una ráfaga
verdosa, como de clorofila,
como la esperanza a la que me aferro
desde esta duna solitaria en la que oteo.

Más cerca, una tonalidad celeste
recuerda el brillo inocente de tu mirada
y rompiendo en la orilla
blondas de nácar
que se entremezclan con la arena
y nos sirven un batido anaranjado
como tus pies desnudos.

La mar es todo eso
y también todos los sobresaltos que callo,
las emociones de nuestros cuerpos
y los sórdidos momentos
de mi abandono con la mirada al pairo.

10 enero 2019

UN LIGERO TEMBLOR




Un ligero temblor,
un estremecimiento en los visillos
que los mecía abarquillando;
como ese vacío que deja tu silencio,
resbalado, cual lágrima seca
por la senda inhóspita
que lleva al desierto.

Al abrigo del hogar,
soy un barco anclado
cuya tripulación está franco de ría.

En mi mirada, la nostalgia;
en lo íntimo de mi firmamento,
la opaca caricia del .deseo

09 enero 2019

DEJA QUE ME MIRE




Deja que me mire en el brillo de tus ojos,
en la llama ardiente en la que deseo abrasarme
mientras me abrazas,
me consuelas y me animas.

Deja que entorne los ojos y me inunde de tu luz,
del horizonte infinito
en el que sueño en perderme para siempre
emborronando mis pesadillas.

Ya sé, han pasado los años
y todo es más tibio, de combustión más lenta,
pero me sigo sintiendo grumete a la deriva
en el brumoso horizonte de tus sueños.

Arrópame,
abrázame hasta arder
en el rescoldo de tu pecho,
e indícame por gestos la carta náutica de tu apetencia,
para que yo pose mi astrolabio
sobre tu boca
y no acabe nunca este sueño que me desvela desde niño.

07 enero 2019

ANTES DE TI




Antes de ti, mi vida fue agitación,
un mar tenebroso entre marejadas
que mariposeaban mis titubeo;
liviandad oscilante, caprichosa,
sin rumbo
y de apetencia desordenada.

En tu presencia, la calma,
la ruta cierta que hoy caminamos
medio siglo después.

Eres la ráfaga del faro en la tempestad,
ábrego que me empuja o remolca
y luz que subraya mis pasos
y los encauza por la senda del encuentro.

Eres la sustancia que da sentido
a mi ser, la mirada
que reeduca en silencio mi deriva,
la caligrafía que deletrea mis pasos
y el acento que entona y afina
la música que nos gusta bailar;
la mano que conduce mi ceguera.

05 enero 2019

UN ÁRBOL DE LIBROS




Un árbol de libros,
una oración,
una salmodia que se eleva al cielo,
como súplica de un reciclado imposible
que devuelva en voluntad y en hojas
las hojas y ramas que la tala robó
abatiendo troncos
y garabateó de historias,
de dramas, poemas y cuentos;
un caminar del revés
que, sin torcer voluntades,
esté implorando perdón
por el zafio desafío
que emborrona los bosques con el hacha
hecha sierra que arrasa.
Un árbol de libros
sobre los que rubricar la denuncia,
que no es olvido ni es perdón,
pero que sueña en ser alivio.

04 enero 2019

UN NUEVO RESPIRAR




Hay en la ciudad una nueva vida,
un respiro ronroneante
surgido de la última contracción
entre sudores extenuantes,
cuando todo parecía permanente
se desinfló la pompa de jabón
dejando ver el misterio.

Es hermoso como un bonito pensamiento,
como retoño navideño
de miel y azahar,
como sueño cumplido
que germinó de amoroso encuentro
con vocación de multiplicando.

No es un recuento censal,
pero sí el testimonio
de un nuevo respirar
y algún que otro lloro
en tanto aprende a pedir pan.