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01 abril 2025

DÍAS DE BULLA

 




Hoy se ha llevado la brisa

las greñas grises de los cielos,

no hay cortinas ni visillos

y el sol se explaya con todo rigor

y a sus anchas, entre bostezos y destellos.

Un día claro, azul y luminoso

que sobrepasa fácilmente sin titubeos

las más altas expectativas.

Ya anuncia el tiempo,

a modo de pregón voceado,

que estamos llegando a la Semana Santa.

La vida cotidiana continúa,

pero se predispone hasta hacerse fiesta

con la singular nostalgia

de un desfile de capirotes ante la Cruz.

Con estos tintes, después de tanta lluvia,

aferrados a la esperanza de un tiempo bonancible

que permita procesionar las calles,

arremolinarse en una bulla,

y rememorar aquellos días aciagos

que conducen hacia el fatídico Calvario.

11 marzo 2025

NUBES DE EVOLUCIÓN

 




Nubes. Hoy hay globos en el cielo,

una fiesta de gran concurrencia.

Islas globosas de plumas suaves

que se mueven airosas de acá para allá.


Desde el suelo parecen pequeños imperios,

algunos son de aguerrido algodón,

también los hay de “mohair”, otros de lana,

otros de alpaca, algunos otros de seda

y los menos son de yute, o de lino.


Se mueven sin parar al socaire del viento,

pero ni corren ni vuelan, evolucionan sin prisas

y, si acaso, se detienen echando la hebra.

Se juntan las pequeñas y hasta firman pactos,

que al poco se evidencian por el tamaño.


Hoy el cielo es una fiesta de blancos diversos,

de formas caprichosas sin ningún consenso.

El cielo es un paseo de hermosas figuras,

con cuerpos ágiles, anatomías sin peso,

que a fuer de evolución mutan y se transfiguran.


Si acaso tu llevas la vista en el móvil,

levanta la cabeza y mira hacia el cielo;

oríllate, mira a lo alto, que nadie te esclavice

con sus mentiras. Mira hacia el cielo. ¡Mira!

Disfruta sin pagos ni permanencias. ¡Mira!

04 noviembre 2024

DONDE ESTUVO

 




Donde estuvo la noche,

ahora está raso

y el cielo inmaculado de inocencia.


Donde el viento agitó las aguas

del alero a los cimientos,

ahora es urbe arremangada

hombro con hombro.


Donde el agua desmedida

subvirtió la vida,

el engallado río paseó

por calles y avenidas

y el barro uniformó

a supervivientes y voluntariado.


Donde sobreabundó el pánico

y el caos era la banda sonora,

el amor cooperante

floreció en el talle de abnegada entrega

y dio a luz a una criatura nueva.

03 noviembre 2024

DANA

 




¿De dónde se nutrieron las nubes

que ahora se deshilachan,

sembrando de desolación

de norte a sur media España?


Si las nubes son celestes

con tornasoles de grises

y algo de espuma blanca,

¿de dónde el color congoja

con el que ha cruzado tiñendo

pueblos, ciudades y campos,

los ha vestido de luto

fumándose la esperanza?


La vil dadivosa DANA

ha convertido en piscinas

los hogares a su paso:

ha desbordado los ríos,

ha hecho de las corrientes avenidas,

ha subvertido los campos,

las veredas ahora son lagunas

y un mar inmenso los cultivos;

ha engendrado la vida

en sutil muerte temprana.


Un “totum revolutum

sorpresivo y canalla,

que desfigura los planos

y rebaja los hogares a cimientos,

que le estorba el urbanismo,

que pone en movimiento

a la flota de automóviles

y machacados los amontona y aparca,

que siega incontables víctimas

y entenebrece las almas.


¿Cuándo será la siguiente ola?

¿Con qué unidades se contarán las víctimas?

¿Qué hemos hecho, Dios mío,

para padecer esta violenta plaga,

este azote virulento, este cuchillo de humo

que quiebra la voz y para siempre acalla?

¡Ay DANA, DANA, DANA! ¡Ay DANA!


07 octubre 2024

MAÑANITA DE OTOÑO

 




Mañanita de otoño,

despejada y clara;

el sol no hiere,

cruza apaisado el paisaje

en tanto se levanta.

También se cruza una rama leñosa

de hojas ocres

por mi ventana.

El verde de la hierba

es caricia en el camino,

y es cántico y renovación,

es vida a la vida.

El arroyo, enmudecido durante meses,

baja entonando una cancioncilla

y el pastor ensaya una sonrisa

tan grande como su boina.

Cuando la vida se renueva,

se emplaza y ratifica,

se alarga generosamente la esperanza:

otoño, tiempo de recogida

tiempo de frutos.

23 diciembre 2022

PERSPECTIVA OTOÑAL

Fotografía de Ana Escalera
Exposición de su obra en la librería "El gusanito lector"
C/ Feria, 110  41002 Sevilla


 

Una ola de color se va desvaneciendo

y en su caída derrama la caja de acuarelas

sin poder ni saber cómo evitarlo.

Por entre la estricta formación

de cuerpos uniformados de gris

y arreboles que el frío ha disecado,

un vacío cercano al desnudo

donde la perspectiva se hace infinita.

La hierba, la que permanece,

lleva el marchamo del olvido

y pronto no será ni siquiera secuela.

Hoy es un día luminoso,

a pesar de la pesadilla del aserradero,

donde el fileteado de muerte

es una amenaza constante.

Desde aquí, el cielo es una quimera,

una obsesión fuera del alcance;

de ahí la esbeltez, esa escalada,

ese maderamen ascendente en búsqueda

del mayor y más eficaz de los nutrientes.

Ya está aquí el invierno, esa muerte transitoria

en la que el bosque se adormece

e hiberna una lóbrega pesadilla,

un ciclo más del itinerario de la vida.

18 noviembre 2022

PERSPECTIVA



                

Levando la mirada

y cada día los montes son más inaccesibles,

ahora que, como medida de seguridad,

me he acostumbrado a mirar

el suelo inmediato.

También la cúpula celeste

está considerablemente más alejada,

más sumida en su mundo

y, al parecer, con una cohorte de objetos extraños

pululando ingrávidos en derredor,

pendientes de una atracción

que podría ser las piedras del hondero.

Los ríos se alejan, los pantanos se retraen

exprimiéndose el jugo y dándose en vida,

el mar es un regalo envenenado

debidamente envuelto en plásticos

que llevan a la muerte.

Con precisión, percibo una visión dantesca,

una perspectiva obscena y decadente

que desubica nuestro enclave

hacia el precipicio de una hecatombe;

pero también podría ser que milito

en la estrategia de una obsesión.

04 noviembre 2022

LA MAR DE COSAS



Recuerdas aquel día,

─como otras veces─

aquella mañana de otoño,

cuando surtía de mí

mucho más

de lo que en mí cabía

e iba lamiendo las laderas?

¿Lo recuerdas?

Yo era un torrente en crecida

que iba desbordado hacia ti,

que arrasaba

con cuanto encontraba a mi paso,

lo acunaba en mi seno

y le iba sumando elementos

de lo más variopintos:

coches abollados, contenedores,

tapas de alcantarillas, gatos, perros,

un jumento con muchas mataduras

y otros animales sorprendidos

por mi brazo hostil;

alfombras y mesitas de noche,

jaulas sin pájaros y peceras sin peces

que dormían la dulce espera;

piedras, lodos, enseres no clasificados,

flores marchitas, loza rota,

cascotes de una tapia

que había perdido el equilibrio…

Millones de suspiros

y un centenar de afonías desmayadas…

Ahora soy cauce seco,

pero todo cuanto encuentro

te lo entrego a ti

en tu aposento salino

por quien muero.

17 junio 2022

QUIÉN COMO TÚ



No dejo que influya en mí

este sofoco anticipado

que está acabando con la primavera:

se ha quemado la hierba

y la floración tomó la salida de incendios,

dejando a los insectos

con el mantel y los cubiertos dispuestos,

pero sin saber ni sabor.

 

También dentro de mí

este agostamiento prematuro

de sudoración profusa;

pero un eclipse particular y zalamero

envuelve y archiva todo mal

en el cesto de las desdichas,

y pronuncia en mis adentros

un quién como tú,

cuando me miro en el brillo de tus ojos.

 

 

12 junio 2022

CLIMA EXTREMO


Sigo aquí, con los cascos puestos,

oyendo el silencio de mis manos.

CHELO DE LA TORRE

 


Bajo la inoperancia de este tórrido junio,

escalando valores en los anales

de una climatología atrofiada

por el mal uso de lo inmediato,

percibo el apagón de mi mente

y la música silente de mis manos.

 

Más que en la pasividad,

enmarañadas en la inutilidad

y en la falta de fe,

un estado vegetativo o lasitud extrema,

en espera de la putrefacción

sin posibilidades de escapatoria.

 

Si en este momento se abrieran los cielos,

y de las inexistentes nubes

cayera una densa descarga,

la lluvia sería agua destilada

que ni siquiera podría sanar las pústulas.

 

Sigo oyendo sin escuchar, y la atrofia

me envuelve, como mole opaca y desconocida.

02 septiembre 2021

LA PRIMAVERA ES TAMBIÉN



 

La primavera es también

este visillo que amaneció descorrido,

esas vaporosas y lentas nubes que se pasean

por el cielo como distraídas

y que en algún punto

descargan un diluvio

y en otras se conforma con un guiño

amenazante. Un juego.

 

También la primavera

es esa ligereza urgente de ropa,

ese guardar en el altillo

el sobretodo. Es acortar la falda,

asomar a respirar el escote

y hacer votos de firmeza

por una dieta tan estricta como urgente,

antes de seguir el proceso de “deshabillé

de cara al verano.

 

Las flores, las cosechas, los girasoles,

el rubor de las amapolas,

la alegría y el ensayo general

para la ligereza de ropa

sin que el cuerpo, ni las miradas

propias y ajenas se solivianten.

02 junio 2021

SUTIL AMENAZA


Nubes por occidente:

anchas, ambiciosas, en expansión;

aborregadas, ensortijadas,

con perfiles blancos y grises

que no se jactan en turbulencias.

 

Flotan suspendidas de la nada,

como alas de libélulas en reposo.

No amenazan hasta el pánico;

ofrecen sombras generosas

como la grandeza de la gratuidad.

Pero los huesos artríticos

─tan quejosos ellos─

se retuercen en silencio

y se estremecen ante tanta arrogancia.

 

Anuncio de una lluvia que tal vez

no llegue a regar los campos

y las calles,

pero que hace memoria

de hordas y tropeles vividos.

 

Viene. Se acerca. Inquieta.

Todo lo hace en silencio,

con su toque de misterio.

Tal vez, calladamente,

se haya disipado al alba

porque tan solo era un ensayo,

una sutil amenaza.

05 mayo 2021

SUTIL AMENAZA


Nubes por occidente:

anchas, ambiciosas, en expansión;

aborregadas, ensortijadas,

con perfiles blancos y grises

que no se jactan en turbulencias.

 

Flotan suspendidas de la nada,

como alas de libélulas en reposo.

No amenazan hasta el pánico;

ofrecen sombras generosas

como la grandeza de la gratuidad.

Pero os huesos artríticos

─tan quejosos ellos─

se retuercen en silencio

y se estremecen ante tanta arrogancia.

 

Anuncio de una lluvia que tan vez

no llegue a regar los campos

y las calles,

pero que hace memoria

de hordas y tropeles vividos.

 

Viene. Se acerca. Inquieta.

Todo lo hace en silencio,

con su toque de misterio.

Tal vez, calladamente,

se haya disipado al alba

porque tan solo era un ensayo,

una sutil amenaza.

10 abril 2021

RAZONES DE LA SINRAZÓN

 


«Sed fecundos y multiplicaos,

henchid la tierra y sometedla.»

 

Y así, durante generaciones,

el hombre sació su sed,

se alimentó de los frutos

y amasó el pan con el sudor de su frente;

más tarde descubrió el fuego,

inventó la rueda, la palanca y la polea,

y también los engranajes.

Y conoció a la insatisfacción que se apropió de él:

nada le colma desde entonces,

al haber desbordado los límites naturales.

 

El derroche encontró su hábitat 

y el hacha en su mano el expedito camino

de la deforestación salvaje.

En lugares concretos era muy superior la producción

que las bocas a satisfacer,

e inventó el mercado y con él el transporte,

el rompimiento de las estaciones y las distancias.

Nacieron los embalajes, se quemaron los fósiles

y el exceso de residuos y contaminación

ascendía como vaharadas de progresión geométrica.

 

La insaciable industria no se colmaba

con la agricultura ni la ganadería tradicional.

Lo que hasta entonces fue sostenible

buscó soluciones en los transgénicos:

nacieron las fibras sintéticas y los plásticos,

pero estos no saben volver a sus orígenes y regenerarse.

 

Titubeó la lluvia, se agudizaron las sequías,

se agotaron muchos manantiales

y se rompió el ritmo conocido desde la noche de los tiempos;

las temperaturas se saltan los códices

y la lluvia ha perdido el paso,

por eso a la sequía le sigue una inundación extrema.

 

Todavía hay quienes lo niegan,

pero esas son las razones de la sinrazón.

 

 

 

26 febrero 2021

EXPLOSIÓN PRIMAVERAL


En ti el resplandor de todo lo creado,

el esplendor primero, la promesa

de un fruto anhelado y apetecible,

el ropaje que colorea los campos

que concita la llamada aromática del néctar,

el deshielo rompedor del caos adormecido,

la esperanza fundacional del fruto,

que a su sazón será dulce banquete

al que todos nos sentimos invitados.

 

Rubeola de colores incendiados,

explosión encendida en cada rama,

hálito invasor que todo lo penetra,

dulce esperanza felizmente fecundada.

 

Los frutales son jarrones y búcaros,

en alineación desbordante de color,

mansión inmensa de pétalos y pistilos

que acoge al gran ejército invasor

de insectos inquietos e insaciables:

nunca la esperanza es más mayúscula

ni la sensualidad colmatada en mayor grado.

 

Sonríen los campos, la brisa es jovial

y atusa a los colores con entusiasmo;

el suelo desbordada resurrección

de un pasado barbecho explosionado

en vivificación y gloriosa remanencia.

 

Verdes campos, verdes setos,

verdes sendas y también los collados;

en la arboleda danzan las ramas

y un mar extenso de fertilidad

es desde ahora amor consumado.

22 enero 2021

NOCHE EN BLANCO


Eolo es un ladrido en la noche,

un perro sin vagabundo que nos alarma

y nos invita a permanecer en duermevela,

un pellizco en el alma que intimida,

que aturde, que inquieta y atormenta,

una música que despierta los miedos

y nos eriza la piel de pánico.

Es música que no arrulla, que aúlla,

Que desvela, que inquieta, que agita.

En la partitura del viento

las calamidades son un cliché velado

que llega a toda prisa en el desamparo

y se cuela por todos los resquicios y fisuras,

flauta de sumisión silente y expectante.

Se ralentiza la madrugada y se dilatan los relojes,

todo se hace blando y quebradizo

en medio de la obertura sin fin del abandono,

en el colofón insomne de una noche en blanco.

20 enero 2021

CONFINAMIENTO

https://www.youtube.com/results?search_query=maria+marquez+torres


Hace frío. Tengo mucho frío.

Me siento encarcelado

y sin una visión clara de cuanto acontece,

hasta dudo si estaré o no contagiado.

A mis limitaciones físicas,

las restricciones impuestas por ley,

el confinamiento perimetral,

el existencial y emocional.

El frío me atenaza, me limita

y condiciona mis pensamientos.

Me refugio en la música:

Chopin es un antídoto para la apatía

y puerta de entrada a uno mismo,

a la evasión en la que me refugio.

Mi prima no interpreta al genial polaco,

lo recrea, lo vivifica; así es María Márquez Torres:

un lujo para los sentidos.

Me dejo mecer por sus olas acústicas,

por la pasión sutil en cada arpegio;

en la calidez de cada nota

está el tacto primoroso de Euterpe

y la delicadeza suma de sus manos de virgen.

Sigo teniendo frío,

pero sin saber cómo me he liberado

del corsé de las paredes

y recorro campos en flor a la luz de la luna:

Nocturno número dos.

Me arracimo en mí mismo

buscando el rescoldo en un ritmo más vivo;

entonces acude en mi auxilio

la trepidante melodía de La Campanella, de Liszt,

donde María hace un derroche de virtuosismo.

Sin poder explicar cómo voy entrando en calor

y hasta me siento liberado

del jubón institucional y profiláctico.