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16 enero 2026

DE REPENTE

 




De repente, amanece, y todo se acelera,

comienzan las prisas, el baño ocupado,

el café ardiendo y el pan duro;

otra mirada al reloj que avanza sin frenos:

la mañana es la volatilidad de la vida.

Se refrena en el trabajo y hasta se eterniza

en la sala de espera del consultorio médico,

es motivo de enfermedad pasiva y penitente.

De repente, la sobremesa, los bostezos,

unos minutos de relax mirando a los adentros

y ya atardece sin la menor misericordia.

De repente, noche cerrada, todo se enmohece,

un repaso a la agenda, copia del día anterior;

prisas, una cena frugal y un cepillado de dientes,

el despertador está alerta en la mesita de noche.

Última reflexión del día. Pausa. ¿Valió la pena?

Y de repente, mañana, más de lo mismo.

06 enero 2025

LA RUTINA DE LOS AÑOS

 



La rutina de los años

no amaga con arruinar

la dicha del despertar más feliz

del niño que me habita,

con el sobresalto de que, un año más,

han llegado los Reyes Magos;

y no han pasado de largo.


Antaño, entre los útiles escolares,

se filtraba una pelota o un rompecabezas;

ahora, entre las promesas de los días inmediatos,

se ha colado un nuevo aniversario

y ya pasan la cincuentena.


No es fácil acabar con el sentido de la dicha

cuando la rutina viene salpicada

de un gozoso sobresalto.


Por la escalante yedra de los años

se agarra y afianza

la raigambre de lo largamente vivido,

y se hace culmen

en cada una de sus festividades

con longeva existencia.


11 enero 2023

UN SIMPLE RITUAL



 

Todo ha pasado como en un soplo,

un visto y no visto

que ahora duerme larga siesta,

debidamente envuelto y en el trastero.

 

Un equipo de mudanzas

ha plegado bolas y espumillones,

ha embalado el ficticio árbol

y ha envuelto con delicadeza

las piezas del misterio:

una caja cerrada y rotulada es ahora

su residencia por once meses,

allá donde ni habla ni nos conmueve.

 

Se han silenciado los cánticos

y hasta es posible que echemos en olvido

el motivo de tan largo sueño.

 

Con el orden acabaremos

por arrinconar de nuestros corazones

las leves muestras de solidaridad

de este tiempo de turrones y villancicos,

de comidas de empresa y francachelas:

frágil memoria que va de hito en hito

cumpliendo con los labios

y negando a diario con nuestros actos.

 

Nacer, morir y resucitar: un simple ritual.