30 junio 2016

ALÓJAME EN LA VECINDAD DE TU REPOSO



Alójame en la vecindad de tu reposo,
lo suficiente cerca para cuidar de ti,
lo acertadamente lejos para no romper
el recato y la intimidad debida;
pero sí, alójame donde pueda verte,
olerte, escucharte y en ocasiones hablarte.

Seré una sombra callada, una vigilia
expectante como vela en palmatoria
siempre de guardia sin urgencia a participar;
sólo quiero pintar para ti una atmósfera
segura en los momentos de tinieblas. Luz,
un poco de luz para tu desasosiego,
una mano serena para tu pulso agitado,
una voz queda para susurrar ensoñaciones
y una sonrisa apaisada para tu despertar.

Alójame en la vecindad de tu reposo,
¿no ves cómo ya tengo dispuesta la maleta?

10 comentarios:

  1. Una maleta llena de bellas palabras y buenos deseos.
    Un abrazo, Paco.

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  2. Madre mía Paco, me dejas sin palabras con ese final. Uf!!! solo puedo mandarte un abrazo

    Un gran poema.

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  3. Amigo Francisco, siempre vas directo al corazón de nuestra amiga con los poemas que escribes... Dios, con este ALÓJAME EN LA VECINDAD DE TU REPOSO, estás plasmando lo que todos los que la queremos, quisiéramos hacer, estár cerca de ella, en silencio, solo estar allí y hacer algo más fácil el duro camino de los días...

    Mª del Carmen, mariposa de alas de cristal y corazón de cielo, te añoramos y aunque lejos en distancia, estamos muy cerquita...estamos en esa brisa que se cuela por tu ventana te cosquillea la cara, las manos, el alma.

    Te quiero mi amiga. Apapachos para ti.
    Ángeles

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  4. Que bueno es tener una mano amiga en los malos momentos.

    Besos

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  5. Fuimos vecinos de su actividad, de su tormenta de sentires...y ahora lo somos de su reposo. Ahí seguimos pacientes y solícitos en espera...Ojalá que recobre su fuerza y su ánimo. Le dejamos siempre nuestro cariño y nuestro abrazo...y otro para ti, Francisco.
    M.Jesús

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  6. ...
    una voz queda para susurrar ensoñaciones
    y una sonrisa apaisada para tu despertar.

    Alójame en la vecindad de tu reposo,
    ¿no ves cómo ya tengo dispuesta la maleta?

    ¡Uf qué cuatro versos para finalizar! Eres increible. Un fuerte abrazo.

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  7. Te acompañamos con un abrazo de luz protector María del Carmen. Maravillosas y tan conmovedoras tus palabras Francisco, como siempre. Te abrazo.

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  8. Eres un sol para María del Carmen, que la abraza con las mayor calidez de todas tus ternuras.
    Un abrazo muy grande.

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  9. No puede ser más hermoso. Agua bendita para su alma.
    Un abrazo a los dos, hermanados en el sufrimiento, pero también en la belleza del cariño más bello.

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