“Un ciudadano se enfrenta a
dos años y medio de cárcel por, supuestamente, robar diez rollos de papel
higiénico de los aseos del centro comercial Plaza Elíptica de Vigo entre junio
y agosto del 2010. La fiscalía pide la pena de cárcel porque se trata de un
delito de robo con fuerza, ya que para hacerse con los rollos de papel
higiénico rompió los candados del dispensador”. (La Voz de Galicia, 3-10-2012)
Creo que no debe extrañarnos la
severidad de la justicia, ya que en muchos países islámicos es todavía más
severo el castigo y, de forma inmisericorde, le cortan la mano al que roba, con
lo que se garantizan la imposibilidad de la reincidencia. Traigo esto a colación,
porque me da miedo lo que pueda
sucederle a Julián Muñoz, Juan Antonio Roca y todos los componentes del Caso
Malaya, a los Gürtel, a los Nóos, a los presidentes y consejeros de tantas entidades
bancarias como han delinquido y a tanto golfo trincón que ha metido la mano
donde no debía, siempre y cuando sean probados como delitos los casos que se les
imputa. Me temo que muchos de ellos tenían las llaves y no forzaron nada. Que juzguen los jueces.

.jpg)








