Sobre la mar,
una densa nube
aletea gorjeos blancos
con ribetes negros;
una masa móvil
de patas y picos
como duna de algodón
que sobrevuela
capital captura.
Sobre mi cabeza,
la añoranza
que ha de comenzar
a latir en mí
mañana mismo.
Sobre la mar,
aletea incesantemente
mi deseo de volver,
y me envuelve
cuando aún no me he ido.






