La actualidad, esa exigencia temporal
que solo conjuga el presente,
aunque de manera muy efímera,
que solo afecta a lo inmediato
y desatiende o desprecia al resto.
Sin embargo, el pasado,
son hechos que ya no están de moda,
salvo en los juzgados,
donde tratan con ahínco de entender el pretérito
con pruebas añejas que a veces quedaron obsoletas,
o que afectan a personas que pasaron a mejor vida
física o social,
y ahora resulta imposible revivirlo.
En cambio yo, que tengo un futuro
que concluye a ojos vista,
después de un largo pasado,
puedo asegurar, sin apenas margen de error,
que ser plena actualidad me hace estar en la honda;
de lo que se deduce que el tiempo,
como el espacio y la aceleración,
se relacionan entre sí,
pero tienen su aquel, su aquí y su ahora.
La actualidad, la codicia de los periodistas,
un tiempo y un estado que envejece con frugalidad
y deja de tener interés en la codicia de las horas
o en el remanso de los días.

La actualidad deja de serlo al minuto.
ResponderEliminarEl pasado perdura en nuestros recuerdos.
El futuro es incierto.
Un abrazo.
Con tu permiso te voy a corregir, Francisco, la onda de la actualidad va sin h! jajaja, un abrazo!
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