08 julio 2014

EL MAR, LA MAR



La playa es bullicio
y es música
con acordes nacarados
en las crestas de las olas,
es paz, soledad solemne
y compañía turbulenta
que se ignora en la cercanía.

En la distancia,
tonalidades de azul
y verdes amalgamados,
listados al capricho
de los hados o nereidas,
las únicas que saben
de los fondos marinos.

En la lejanía,
buques de distintos calados
que dejan estelas
de adioses anónimos
y sueños embarcados.

En la arena parda,
huellas de cuerpos que nos antecedieron
y musitan historias no narradas;
me recojo en las páginas de un libro,
hasta que un poema vocea vida
en mi oído interno
con ansias de nacer
y fijarse en el papel donde eternizarse.

Al retirarme, una caracola que me acompaña
—recogida en un amanecer de bajamar—
me reproduce el murmullo marino
y habito la mar
cada vez que mi voluntad se encapricha:
he sacrificado la cantidad de bienes
por la calidad de vida, y soy feliz.

9 comentarios:

  1. Ardo en deseos de estar junto a él.
    Abrazos.

    ResponderEliminar
  2. El mar, la mar... inmensidad de azul para llenar de sueños.
    Un afectuoso saludo.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. La mar, siempre símbolo de vida, belleza e inspiración, como esta preciosa y evocadora poesía, por la que te felicito.

      Amistosamente.

      Mari Carmen.

      Eliminar
  3. Precioso poema españolito ! una pequeña joya.
    Si hay algo que he lamentado no tener en mi vida , es el mar. Tengo río, no es igual.
    Celeste , cuando chiquita me trajo de unas vacaciones al mar, una caracola preciosa, luego las dos escuchábamos el ruido del mar..
    No todo se nos da siempre . Disfruta tú de tu mar y tu playa , encuentra una caracola y mándamela, seguro llega hasta mi Paraná. ¡APAPACHOS.

    ResponderEliminar
  4. Hola Francisco, que belleza de poema sobre la mar.
    Quien pudiera convertirse en caracola y escuchar y sentir la mar desde dentro.
    Muy bueno sacrificar bienes por calidad de vida.
    Preciosa igualmente la imagen.
    Saludos y besos

    ResponderEliminar
  5. he sacrificado calidad de vida
    por cantidad de bienes, y soy feliz.

    Sacrificar calidad de vida por cantidad de bienes y ser feliz... ¿Es un contrasentido, posible?
    Saludos desde la Gran Canaria, Ángel

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Del borrador al original había cometido un error del que me has sacado, Ángel. Muchas gracias. También gracias a todos los que han leído y comentado.
      Un fuerte abrazo.

      Eliminar
  6. Qué belleza! Y volvemos a utilizar todos los sentidos para "ver, sentir, oir y gustar" de tu hermoso poema. Leo lo anterior y pienso que también teniendo cantidad + calidad se puede ser feliz... Equilibrar es difícil pero no imposible. Besos y felicitaciones.

    ResponderEliminar