A Larysa Chesnokova
Cuando te echo de menos
vuelvo a oír aquellas entrañables melodías
que sacabas del teclado,
pulsando, a veces con codicia,
y otras acariciando con tus táctiles yemas
el tosco y elemental teclado eléctrico.
No se trataba de una exhibición de tus habilidades,
tampoco de la euforia nacida en tu corazón
por los acontecimientos de tu vida,
últimamente zarandeada
hasta límites más que insospechados
y escalofriantes;
como todo lo que dimana de ti,
una dádiva generosa y altruista
nacida en tu alma virginal y en tu sensibilidad.
Entonces te expresabas con suma fluidez
en el lenguaje musical,
pero no así en mi idioma;
por eso, usaste mi voz como intermediario
para anunciar títulos y autores de las partituras.
Todo fue fluido mientras barajabas la nómina clásica
de la música centro europea,
mas cuando saltaste a Ucrania
cabalgando a lomos de un sueño
y nos regalaste los sentidos acordes
de Elegía, Op.41/3, de tu compatriota Mykola Lysenko,
tuve dificultad en la pronunciación
y tú, emotiva emoción nacida en tus adentros.
Precioso.
ResponderEliminarEs una experiencia muy enriquecedora, Tracy, ella llegó hace más de cuatro años escapando de la guerra. Ella es la demostración que destroza todas los resquemores sobre los extranjeros, las personas de otras culturas, etc. En tan difíciles circunstancias, es un amor de persona.
EliminarUn abrazo.
Pues es que me voy a repetir, pero solo se puede decir Precioso. Un abrazo
ResponderEliminarPues no voy a repetir lo que le he contestado al comentario anterior, pero ella es una excelente persona, tan exquisita como tú.
EliminarUn abrazo.
No hay duda de que Larysa Chesnokova fue dejando huella por todos lados. La música nos conecta con el universo y con nuestra parte divina y nos eleva, nos impulsa a mejorar...Precioso homenaje, Francisco.
ResponderEliminarMi abrazo y feliz mes de mayo, amigo poeta.
Ella sigue siendo entre nosotros una refugiada, su marido allá en la guerra y el destino abierto, como imagino que sus carnes; pero es la dulzura personificada, María Jesús.
EliminarSentidas palabras en poema para una amiga de otros lares tan castigados, un abrazo Francisco!
ResponderEliminarEs muy difícil poner los sentimientos donde uno no siente, María Cristina.
EliminarUn abrazo.
Hay personas que vienen a este mundo a aportar cosas, otros solo a fastidiar.
ResponderEliminarUn abrazo.
A eso llaman destino, pero tanto en unos como en otros hay entrega y dedicación que bien podrían seleccionar lo positivo y no lo miserable.
EliminarUn abrazo, Cayetano.